Empleo Verde: la industria agroenergética

Publicado en EMPLEO VERDE — 16 Marzo 2010 @ 12:05

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El informe “Empleos Verdes: hacia el trabajo decente en un mundo sostenible y con bajas emisiones de carbono”  asegura que existe un importante yacimiento de empleo en el sector de las energías renovables y en el de la eficiencia energética. A medio camino entre ambos y con la agroecología como inspiración, aparece una nueva industria la AGROENERGÉTICA. ¿Qué es?, ¿en qué se diferencia de las existentes?, ¿cuáles son sus principios fundamentales?…

Un poco de historia.

La utilización de biomasa para fines energéticos no es una actividad nueva, ya que desde el  paleolítico se utilizaba la leña para producir fuego y calentarse, cocinar, endurecer las puntas de las flechas o para diversas industrias primitivas. Entre las actividades del “cazador recolector” paleolítico, además de procurarse el alimento diario estaba la de recoger leña para satisfacer sus necesidades de energía. 

El Neolítico supuso un avance impresionante en cuanto a la obtención de alimentos, pero en materia de energía el hombre siguió en estado de “recolector paleolítico”, procurándose la leña principalmente de los bosques circundantes a sus asentamientos. Esta actividad continúa desarrollándose en la actualidad en los pueblos en vías de desarrollo, el 70% de la población mundial, y para los que la leña es su principal fuente de energía, siendo una de las principales causas de la deforestación del Planeta, aunque no la única.

La biomasa representa en la actualidad cerca del 10% del consumo energético mundial, lo que equivale a un 78,6% de todo el consumo de energías renovables. La posibilidad de producir energía a partir de biomasa generada mediante cultivos específicos empezó a concebirse en la década de los 70 a raíz de la primera crisis energética de 1973. En la actualidad, los cultivos destinados a la producción de biomasa con fines energéticos pueden agruparse en tres tipos fundamentales en función del destino final de la biomasa: cultivos oleaginosos, cultivos alcoholícenos y cultivos lignocelulósicos.

Pero ¿qué es la industria agroenergética?:

Es una industria basada en la producción sostenible de la materia prima, mediante planteamientos de tipo agroindustrial, en donde existe una estrecha relación de proximidad o de propiedad entre los productores de la materia prima y los transformadores

¿En qué se diferencia de otro tipo de industrias ya existentes?

Aunque la producción final de amabas sean biocombustibles, la actividad de las industrias “tradicionales” cae fuera del concepto de agroenergía, ya que no existe una relación íntima espacial entre los procesos productivos y los de transformación porque estas industrias basan su producción en la adquisición en el mercado exterior de las materias primas, con lo que sólo con el transporte, se produce ya, un gasto energético. Aún más, este tipo de industrias no contribuyen directamente al desarrollo agrario de las comarcas circundantes, ya que basan su negocio en la compra de materia prima a un precio compatible con el que se obtenga por el producto, incluidas las subvenciones.

¿Cuáles son los principios fundamentales de las industrias agroenergéticas?

La principal condición es la necesidad de que sean sostenibles, para lo cual deben ser rentables desde un punto de vista económico, aceptables desde los puntos de vista social y medioambiental y que no comprometan el futuro de las generaciones venideras.

Entre las características indispensables que deben cumplir cabe citar: 

- Que la producción de los cultivos se realice en tierras no necesarias para la producción de alimentos.

- Que exista suficiente superficie disponible en el área considerada, para garantizar el abastecimiento de materia prima a la planta de transformación.

 - Que el cultivo que se seleccione esté adaptado a las condiciones edafoclimáticas de la zona elegida y que la naturaleza de la biomasa que se produzca sea adecuada para su utilización como materia prima para fabricación del tipo de biocombustible deseado.

 - Que el proceso global tenga un balance energético positivo, es decir, que la energía neta contenida en el biocombustible producido sea superior a la gastada en el cultivo y en la obtención de los biocombustibles.

 - Que no contribuyan a la degradación del medio ambiente, de tal forma que el balance medioambiental producido por el cultivo sea mejor que el que se produciría si la tierra no estuviese cultivada o fuera ocupada por un cultivo tradicional. 

- Para las zonas en las que el agua sea un factor limitante será necesario seleccionar especies con una alta eficiencia en el uso del agua. 

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