lo protegido, lo prohibido
Lo de que la tierra no pertenece al hombre es literal. Ya no hay última frontera ni territorios libres y salvajes. Porque a todos los rincones llega la ley y el orden. Así que, cuando, trepando riscos, te embargue una sensación de comunión íntima con la naturaleza, tú comulga, pero sin olvidar que existe la Ley de Montes.
Porque todo […]



