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. Edad media:manuscritos

Publicado por susanagslu0a el 27 Enero 2009

 

 MANUSCRITOS

Un manuscrito del latín (manu scriptus, que signfica escrito a mano ) se trata de un documento que contiene información escrita a mano sobre un soporte blando, como por ejemplo: papiro, lienzo, arcilla o pieles de animales (tales como de cabras, ovejas o terneras) convenientemente preparadas.

Entre los materiales más resistentes usados en los primeros manuscritos se encuentra la vitela, preparada con piel de ternera y el pergamino, de piel de oveja.

En los primeros siglos existían escuelas o asociaciones de escribas. Además en todos los monasterios importantes había un scriptorium o habitacón dedicada a la escritura, en la cual el copista estaba generalmente asistido por un dictator, que le leia el texto en voz alta.

La copia era luego revisada por un corrector y entregada al miniator que se ocupaba de la parte ornamental.

LOS COPISTAS

Los manuscritos eran copiados de textos previos.                                                                  

El caligrafo era un habil copista que había de reproducir los textos sin la menor alteración. Todo este trabajo se realizaba en los monasterios, en una habitación aparte llamada scriptorium.                                                                                                                                              El copista se sentaba junto a una ventana para realizar todo su trabajo a la luz del día, ya que nunca se empleaba luz artificial.                                                                                              Los pergaminos, plumas, etc… eran facilitados por un funcionario del escriptorium conocido por armarius.                                                                                                                  No se permitia hablar a los calígrafos, que, a su vez habían de comunicarse entre si por señas. La jornada de trabajo duraba seis horas.                                                                          El pergamino se distribuía en porciones de hojas arrolladas entre los copistas.  Los copistas señalaban los márgenes de escritura y luego sujetaba el pergamino con punzones sobre el tablero para que no se moviera.  Al acabar las hojas recibidas se entregaban a un lector de pruebas que realizaba una rigurosa comparación con el original.                                               Hasta este momento el manuscrito era sencillamente un texto sin adorno, en el que no se habían colocado las letras iniciales, titulos ni miniaturas.                                                            Las iniciales eran colocadas por el rubricator que además asumía el trabajo de añadir los titulos y notas que se le encomendasen.                                                                                         El iluminador, que se necargaba de decora e ilustrar a mano el manuscrito con ornamentos  o cuadros ejecutados en color y oro,  era el último en recibir el trabajo, que salia de sus manos completamente  terminado, dispuesto para la encuadernación que llevaba a cabo otro artesano.

 BEATO DE LIÉBANA

El Beato de Liébana es un códice escrito hacia finales del siglo VIII en el monasterio de Santo Toribio, en el valle cántabro de Liébana, del que se hicieron innumerables copias en los scriptorium hispánicos. El Beato a llagado a nuestros días muy deteriorado ya que durante las desamortizaciones de Mendizábal le furon arrancadas varias hojas.                     Una de las copias del Beato de Liébana fue creada en el monasterio de Suso de donde salió una rica colección de códices y manuscritos, como por ejemplo:  El Códice Emilianense de los Concilios y la Biblia de Quiso.

manuscrito   MANUSCRITO                   

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