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¿Crisis?

23 Enero 2012
Publicado por MARIA ANTONIA en: General
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En mi recorrido de las últimas semanas, se repiten las dudas sobre lo que se nos avecina en la formación del profesorado en nombre de la famosa crisis. En algunos sitios, casi todos, ya sufren los recortes de manera directa y las actividades han disminuido de manera escandalosa.

Somos conscientes de que no son buenos tiempos para la lírica (ni para la cultura, ni para la igualdad, ni para la formación), estamos asistiendo a un reducción del “interés” institucional por la coeducación en muchas de las comunidades autónomas, incluso en aquellas en las que el gasto principal ya estaba hecho y sólo era una cuestión de seguimiento con un mínimo desembolso.

Una anécdota al resepcto: en una comunidad autónoma X, me encargaron la realización de una publicación muy completa como guía para personas representantes de igualdad en los centros educativos. El libro fue entregado en fecha y forma según lo convenido, pero como coincidió con las elecciones y hubo cambio de gobierno, quienes ahora llevan las riendas no piensan publicarlo (porque es de los anteriores, se supone). No haría falta gasto alguno, puesto que la publicación podría ser digital y subirla a alguna página web, pero ni por esas, prefieren tirarla a la papelera antes que sacarla a la luz. Así están las cosas.

Pero no puede cundir el pesimismo, porque si en algo estamos curtidas es en el trabajo desde la periferia. Sabemos que nuestra forma de trabajar es una actitud ante la vida y eso no lo estropea ninguna crisis. Los gobiernos pasan, las políticas restrictivas pueden cambiar, la idea de un  profesorado sin formación dará un giro, pero quienes educamos en la igualdad seguiremos ahí, llevando a nuestras aulas otra forma de ver el mundo y de hacerlo más justo.

Lo que más preocupa es que la igualdad no forma parte de la formación inicial del profesorado y eso quiere decir que es totalmente necesario abordarlo desde la formación permanente.

Por cierto, en momentos de crisis y de pasos atrás, es todavía más reconfortante encontrar tanta gente unida por la igualdad. Y eso es lo que me hace seguir con fuerza en este camino: los abrazos de Navarra, las risas en Euskadi, los reencuentros en Granada y Guadix, las conversaciones en Málaga, las sobremesas en Huelva y el paseo con abrazo de mi amigo Miguel Ángel Arconada en Palencia.

En todos los sitios, en todas las circunstancias, somos un colectivo unido que sabemos que la igualdad entre hombres y mujeres es básica para un mundo mejor, en ello seguiremos, sin duda.