Matanza escolar en el paraíso educativo

28 09 2008

El miércoles todos los medios de comunicación se hacían eco de una espeluznante noticia: un estudiante finlandés de veintidós años había entrado en un aula de un centro de enseñanza -la escuela de artes y oficios de Kauhajoki, de la que él mismo era alumno- en donde en ese momento estaban realizando un examen veinte alumnos contra los que la emprendió a tiros, mató a nueve y al profesor, hirió a otros y luego se disparó a sí mismo en la cabeza (moriría unas horas después).

Que un joven dispare contra veinte compañeros y luego se suicide suena a barbarie enloquecida, que el escenario sea el aula de un centro de enseñanza, en la que en ese momento los alumnos contra los que la emprendió a tiros el triste protagonista de la noticia estarían enfrascados en su examen, hace más truculento el suceso, y más impactante para quienes nos movemos en el mundo de la enseñanza.

Matanza escolar en el paraíso educativo son las expresivas y atinadas palabras del correspondiente titular de La Vanguardia. Efectivamente, tal como recuerda este periódico, “Finlandia lleva largos años presumiendo de número uno en materia de enseñanza. Los informe Pisa de la OCDE, en los que el país nórdico obtiene siempre las mejores notas, avalan su orgullo. La clave de tal éxito parece una compleja y sabia fórmula de ingredientes no siempre fáciles de combinar: altos niveles de exigencia, igualdad de oportunidades para todos los alumnos, acusada descentralización y amplio margen de autogestión de los centros educativos, consideración social y buena preparación de los docentes, elevada motivación en todos los órdenes… Y, por supuesto, un considerable esfuerzo en el gasto público. Los problemas de disciplina se tratan de manera individualizada, con esmeradas indagaciones de las causas e incansables intentos de rehabilitación mediante incentivos. La violencia en las aulas no es frecuente, según nos explicaron sobre el terreno. El problema es la brutal intensidad con que a veces se manifiesta”.

En noviembre de 2007, otro joven estudiante de 18 años de edad abrió fuego contra sus compañeros de instituto en Tuusula, mató a ocho y se suicidó. Dos sucesos semejantes en menos de un año (actualmente se maneja la posibilidad de que ambos chicos se conocieran).

La noticia proporciona también la siguiente información: “Pocas sociedades civiles europeas están más armadas que la finlandesa. Una tradición que combina la caza con los amplios espacios naturales, y que es común en otros países nórdicos, llena de armas los hogares. Las estadísticas oficiales cifran en 1,6 millones el número de armas en manos de los 5,3 millones de habitantes. Esto supone una media de 30,5 armas por cada cien ciudadanos. Si a esta cantidad se suman las armas no registradas, la media alcanza el 32 por ciento”. Aquí procede recordar que el joven Matti Juhani Saar utilizó una pistola ¿es ésta un arma de caza?.

Si este suceso hubiera ocurrido en Estados Unidos no nos habría impactado tanto, lamentablemente sucesos de este tipo no son extraordinarios en el país americano, pero las palabras que introducen estas líneas, el titular de La Vanguardia, nos sitúan en un contexto muy concreto y nos llevan a la siguiente pregunta: ¿hasta qué punto un determinado sistema educativo influye, o no influye, en el comportamiento de los jóvenes que lo reciben?.

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X Jornadas Industriales de Patrimonio Industrial

17 09 2008

INCUNA celebra los días 1, 2 y 3 de octubre sus X Jornadas Industriales que este año tendrán como tema central el Patrimonio Industrial Agroalimentario.

Se desarrollarán actos y sesiones de trabajo relacionadas con las actividades del congreso y con visitas guiadas complementarias. Se realizarán mesas redondas sobre temáticas de carácter internacional, que favorezcan la creación de Redes e intercambios de experiencias y políticas comunes; especialmente y entre otras, se tratará del azúcar, del vino, de la sal, del maíz, del trigo, del aceite, del arroz, de la leche.

También se pretende incorporar a la didáctica e interpretación del patrimonio industrial agroalimentario la propia historia de empresas y de los empresarios, de las técnicas y prácticas de elaboración de productos, la historia de molinos, silos, fábricas; la evolución y aspectos de la memoria del trabajo y del lugar con hechos, situaciones y testimonios de sus protagonistas: trabajadores y ciudadanos.

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Acudirán especialistas en la temática objeto de las Jornadas, procedentes de diversos países de Europa y América.

Al igual que en años anteriores, os aseguro que está garantizado el interés de los temas que se tratarán y el rigor y calidad de los ponentes. Encontraréis el programa en la web de INCUNA y las normas para la inscripción.

El plazo de inscripción termina el día 20, un plazo ya muy justo (pero estoy segura que, si estáis interesados y no llegáis a tiempo, poniéndoos en contacto con INCUNA lo podréis arreglar; al menos se puede intentar).



Insuperable

16 09 2008

Insuperable es la palabra con la que Enric González cierra su columna Discursos, escrita en torno a la frase “No esperen nuevos anuncios de propuestas en el día de hoy, no tiene sentido improvisar y aprobar todos los días nuevas medidas” que el Presidente del Gobierno lanzó en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados para hablar de la crisis económica.

El autor recuerda a los personajes ilustres -Winston Churchill, Abraham Lincoln, Julio César, Marco Antonio, Napoleón- y las circunstancias históricas en las que pronunciaron, casi literalmente, las mismas palabras.

Seguramente muchos la habréis leído ya. Vaya pues para quienes aún no lo hayan hecho.

La traigo aquí porque creo que es una interesante y curiosa lección de Historia.

          



Ayer cancre, hoy escritor de éxito

13 09 2008

La palabra cancre, sin traducción al castellano, la utiliza el idioma francés para designar al mal estudiante, al alumno desastroso, a ese alumno protagonista del hoy tan traído y llevado fracaso escolar.  

escritor_daniel_pennac.jpgComo cancre se autocalifica Daniel Pennac, protagonista de El “torpe” Pennac, palabras que titulan la entrevista  hecha a este exitoso escritor por Babelia y publicada el pasado sábado. Era “el último de la clase, el más torpe del pelotón de los torpes, el cancre”. Y también según sus palabras, el profesor de francés le consideraba “un alumno alegre pero un triste alumno”, el de matemáticas lamentaba que careciera de bases, mientras que para el de inglés “habla mucho pero ni una palabra en inglés”; el de dibujo dice algo parecido: “dibuja por todas partes excepto en clase”. 

De sus respuestas, la entrevista destaca las siguientes:

“La escuela no tiene nada que vender. Imparte saber, algo que es necesario pero que raramente se desea”

“No hay nada más emocionante que ver cómo un chaval descubre que la memoria no es cuestión de acumulación”

“La escuela es el lugar de todas las violencias. Enseñar es violento, es violentar al otro. ¡Todo acto iniciático es violento!”.

A mí me llamó especialmente la atención lo que sigue: “Esos años fueron terribles. Todo nace de una primera incomprensión, de un problema de inhibición, provocado por la timidez, el azar o cualquier otra causa. Y se acumula y se interioriza. Te dices a ti mismo que eres idiota, un cretino, que no hay nada que hacer contigo. Si te consideras idiota entonces quedas liberado de cualquier esfuerzo. Lo tuyo es irreparable. Luego, a partir de 1969, cuando empecé a trabajar como profesor de alumnos de bachillerato, nunca me topé con ningún muchacho idiota. Los padres pueden, podemos ser idiotas, la televisión, los libros, los grupos, pero los chavales no lo son. Los hay más vivos, más atrevidos, más rápidos, pero ningún cancre es idiota”.

Sus respuestas, que algunos pueden considerar provocadoras, mueven a la reflexión: no por azar, de ser un cancre se convirtió en profesor de bachillerato y después en escritor de prestigio. Sus salvavidas fueron la literatura y el amor.

mal-de-escuela.jpgDaniel Pennac es autor de Mal de escuela (Chagrin d’école), libro Premio Renaudot 2007 que, publicado por Mondadori Editorial, está en las librerías de nuestro país desde ayer, 12 de septiembre. Es un libro con tintes autobiográficos, en el que el autor habla de los problemas de la escolarización, de los alumnos desastre, de sus angustias, de sus diversas casuísticas personales, de lo que se enseña y lo que se debiera enseñar… Todo desde una perspectiva positiva y útil, para alumnos y para profesores. 

«De modo que yo era un mal alumno. Cada anochecer de mi infancia, regresaba a casa perseguido por la escuela. Mis boletines hablaban de la reprobación de mis maestros. Cuando no era el último de la clase, era el penúltimo.» Daniel Pennac



Dramática actualidad del Guernica

10 09 2008

Las líneas que siguen las escribí a finales de agosto de 2006, mes en el que concurrieron las dos circunstancias que me inspiraron el artículo que aquí reproduzco: en el Museo del Prado y en el Centro de Arte Reina Sofía se ofrecía la exposición Picasso: tradición y vanguardia, lo que motivó que coincidieran en un mismo espacio del Reina Sofía las tres telas que comento en mi artículo, y entre el 12 de julio y el 14 de agosto se había desarrollado la Guerra del Líbano de 2006, a la que pertenece el episodio que motivó el título y protagoniza la segunda parte del artículo.

El domingo 30 de julio, contemplé por enésima vez “Los fusilamientos del 3 de mayo” de Goya y el “Guernica” de Picasso, en esta ocasión no necesité hacer el ejercicio de visualizar mentalmente al otro: allí estaban los dos, en el Reina Sofía, frente a frente.

En “Los fusilamientos” Goya quiso rendir homenaje a la libertad y vengar a los mártires de los crímenes de guerra. En un ambiente de contraste de luces y sombras que acentúa el patetismo de la escena, enfrenta al pelotón francés de fusilamiento, sin rostro – auténtica máquina de matar -, con los patriotas que van a ser fusilados (algunos ya yacen ajusticiados). La luz del farol, la dirección de los fusiles, su propia camisa blanca, dirigen nuestra mirada a la figura que alza ¿desafiante?¿reivindicativa? los brazos, siendo el elemento organizador de la escena.

Es esa figura la que nos sirve de enlace con el “Guernica”, al establecer un paralelismo entre ella y la que a la derecha del cuadro picassiano alza los brazos, como si quisiera impedir la caída de las bombas lanzadas por la aviación nazi sobre la indefensa población civil de la localidad vasca. En esta ocasión la barbarie, sus efectos, se representan en blancos, negros y grises y la composición del cuadro la determina una poderosa diagonal que arrancando del extremo inferior derecho atraviesa la tela y nos lleva hasta la figura que simboliza a las inocentes víctimas del horror de toda guerra: el niño muerto en brazos de su madre, quien parece lanzar a lo alto un alarido de dolor.

Ambas pinturas las conjuga Picasso en su “Masacre de Corea”; aquí el pelotón de fusilamiento semeja robots, figuras metálicas privadas de sentimientos y de la razón, y las víctimas - refugiados civiles – (recuerdan a los habitantes de una pequeña villa de Corea del Sur que, desarmados, huían hacia un túnel tratando de escapar del fuego abierto por la fuerza aérea de los Estados Unidos; murieron trescientos) se nos presentan de manera descarnada: mujeres (una embarazada, otra trata de proteger a su hijo en un abrazo desesperado) y niños, todos desnudos e indefensos.

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El lunes 31 los diarios abrieron sus ediciones con una noticia que horrorizó al mundo: dos largas horas de bombardeos de la aviación israelí terminaron derribando un edificio de la ciudad libanesa de Qana en donde 63 personas habían buscado refugio durante la noche; se habían recuperado 54 cadáveres de debajo de los escombros, 37 eran niños (15 de ellos discapacitados). Las mujeres, en un último e inútil intento, habían abrazado a sus hijos con tanta fuerza que fue imposible separar los cadáveres. Las fotografías hablaban por sí solas. La imagen más reproducida en los diarios presentaba a un libanés gritando de horror mientras trasladaba a una niña muerta en el bombardeo israelí.

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Esa misma mañana volví al Reina Sofía; en el lateral izquierdo del “Guernica” vi la imagen del hombre libanés con la niña muerta en brazos.

Después de 33 días de guerra, la resolución 1701 de la ONU puso, por el momento, un final aparente a este conflicto el 14 de agosto. Pocos creen que eso suponga de verdad el fin de las hostilidades; volverán a estallar en cualquier momento. Israel ha salido derrotado en la medida en que no alcanzó ninguno de sus objetivos: Hezbolá no fue eliminado, sino reforzado y ha ganado prestigio en el mundo árabe y los soldados que sirvieron de disculpa para la guerra siguen prisioneros. Los israelíes han destruido un país y la comunidad internacional que no pudo ni supo pararlos ahora recauda dinero para tratar de reconstruir un poco de lo mucho que destruyeron, y ahí estamos todos haciendo colectas para lavar nuestra mala conciencia mientras los territorios ocupados permanecen ocupados y Cisjordania y Gaza siguen siendo las mayores cárceles del mundo.

La destrucción de Líbano ha sido definida por algunos como el ensayo de una ya muy estudiada intervención en Irán. Y en Irak continúa la dramática situación (se habla del riesgo de guerra civil) derivada de su invasión en 2003.

Y en todos y cada uno de los casos la población civil sigue y seguirá siendo la víctima inocente.

Hoy Picasso tendría suficiente y terrible campo de inspiración para una nueva tela.

La primera imagen es de la agencia REUTERS  

Y esa dramática actualidad del Guernica persiste, por eso traigo a mi blog este artículo (publicado por La Nueva España el 26/09/06); el último episodio que justifica tal afirmación lo constituye el bombardeo de la aldea afgana de Azizabad el 22 de agosto último. Ese día, así lo narra El País en “Afganistan se hunde en el caos” (edición del 7/09/08), una patrulla conjunta de fuerzas estadounidenses y afganas seguía la pista de un presunto colaborador de Al Qaeda. Antes del amanecer llegaron a Azizabad. Los militares insisten en que les dispararon primero y afirman que, además de una treintena de talibanes, murieron entre cinco y siete civiles; pero las autoridades afganas afirman que el ataque fue un error y que dejó 96 civiles muertos, incluidos 60 niños y 15 mujeres. La ONU respalda la versión de las autoridades afganas.

Por enésima vez la población civil es victima inocente, especialmente las mujeres y los niños.



La profesión de profesor es “un privilegio por poder orientar las mentes de los jóvenes”.

8 09 2008

Abro mi blog con las hermosas palabras que escuché del poeta Derek Walcott, premio Nobel de Literatura 1992, el 20 de marzo de 2006 en la Casa de Cultura de Noreña. En el coloquio que siguió al recital que protagonizaron él y Pablo García Baena, Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1984, Walcott, interrogado sobre sus inicios como poeta y como profesor, contestó que sus versos se debían a los maestros que le habían obligado a recitar en el colegio cuando era pequeño y al “ambiente que pude gozar”; en cuanto a ser profesor dijo: “heredé de mi madre – que también fue maestra - el amor a la docencia”, y cerró su intervención afirmando que consideraba su profesión como “un privilegio por poder orientar las mentes de los jóvenes”.

Es una afirmación que comparto plenamente. Soy profesora de Historia de Educación Secundaria, profesión que me ha dado muchas satisfacciones y que, a pesar de mi muy larga trayectoria en ella, continúo viviendo con intensidad.

Lo anterior no supone que el oficio de enseñar sea un “camino de rosas”, más bien está cargado de dificultades, como lo está toda tarea que tiene como destinatario al elemento humano,  y en nuestro caso se trata nada más y nada menos que de formar adolescentes, de contribuir a asentar las bases de su futuro en una etapa fundamental de sus vidas. La responsabilidad del profesor es muy grande, pero la empresa merece la pena.