Sensaciones de una visita al Bierzo: piedra y madera, agua y vegetación, historia y arte.

2 09 2009

Tras el circuito de seis días por el patrimonio industrial de Valonia y la estancia de quince en Estrasburgo, la visita al Bierzo puso el broche -estupendo broche-a mis viajes de este verano 2009. No había vuelto a Bembibre desde la Semana Santa de 2006 y le debía a Mavira esta visita.

Bembibre tiene para mí una especial significación porque fue en esta localidad del alto Bierzo en donde inicié mi andadura profesional, al tiempo que lo hacía la Ley Villar Palasí, la llamada “Ley del Libro Blanco”. Mavira también es para mí una persona especial, fue la primera alumna que yo evalué (aplicando los criterios de evaluación de la nueva ley, en mi opinión muy válidos -actitud, aptitud y valoración global- y en realidad coincidentes con los de la LOGSE) y nos une desde entonces una sólida amistad. Hoy es la farmacéutica Doña Elvira (lo que aun no deja de sonarme raro); berciana conocedora y admiradora de su tierra, fue una magnífica cicerone, ella y su hermano Nacho (colega, Catedrático de Historia también).

Visitar Peñalba de Santiago, desde 2008 Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Conjunto Etnológico, sería motivo suficiente para acercarnos al Bierzo. Es verdad que los 24 kms que lo separan de Ponferrada no son fáciles -carretera estrecha y con muchas curvas, firme que pide a gritos una reparación-, pero esto queda sobradamente compensado por la belleza del paisaje, esa sucesión de pliegues orográficos de los Montes Aquilianos surcados por el río Oza que nos acompaña hasta Peñalba (de “peña alba”, el grandioso peñasco blanco -conocido como Pico de la Cruz, 1.666 m.- a cuyos pies se halla), en donde nace, paisaje cubierto de un frondoso bosque de nogales, castaños, chopos y sauces, que te sorprende por las varias tonalidades de verde. Desde el momento que entras en Peñalba te engancha la belleza de su caserío, ejemplo de arquitectura popular en cuya construcción se utlizaron materiales de la zona: piedra para sus muros; madera para puertas, ventanas y para las solanas o corredores de la segunda planta que sobresalen sobre la planta baja; y pizarra,  para los tejados que terminan a modo de alero que resguarda las solanas y también para algunas de las escaleras exteriores que nos llevan a la planta superior.

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Con Nacho, bajando por la calle que lleva a la parte alta de Peñalba y en la que se aprecia claramente la labor de recuperación del caserío de este enclave. A la izquierda vemos una sucesión de casas, con sus solanas de madera, y al fondo los montes Aquilianos.

Las casas de Peñalba de Santiago se escalonan siguiendo la fuerte pendiente de la ladera de la montaña y se agrupan en torno a la iglesia de Santiago de Peñalba, preciosa joya mozárabe, Monumento Histórico-Artístico Nacional desde junio de 1931 y Bien de Interés Cultural (BIC), único resto del monasterio fundado por San Genadio, al que se retiró cuando renunció al obispado de Astorga, y construida en 937 por su sucesor el abad Salomón para guardar los restos de San Genadio. El monasterio subsistió hasta el s. XIII y la iglesia le sobrevivió debido a su condición de iglesia parroquial del lugar.

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Santiago de Peñalba tiene planta de cruz latina, siendo un rasgo peculiar la existencia de dos ábsides contrapuestos, el de la cabecera tiene planta de herradura muy pronunciada y el que está al  pie de la cruz es semicircular peraltado, aunque ambos en el exterior son rectos. Un gran arco de herradura sobre columnas con capiteles corintios divide la nave en dos tramos con diferente altura que se reflejan al exterior, contribuyendo así a crear el sorprendente juego de volúmenes que nos ofrece la visión del edificio desde su exterior: el cimborrio o crucero en el centro, la nave, los ábsides y las dos capillas del crucero.

12-copia.jpgCon Mavira, ante la hermosa portada meridional: dos arcos geminados de herradura, enmarcados por un alfiz (elementos de evidente factura mozárabe), se apoyan en tres columnas de mármol con capiteles con hojas de acanto.

Hace unos cuatro años se levantaron las capas de cal que cubrían su interior (hasta seis capas, testimonio de otras tantas épocas de epidemias en las que se encalaban las paredes del templo para tratar de evitar el contagio) dejando al descubierto pinturas con elementos celtas (símbolos lunares y astrales), grabados en estuco con figuras geométricas, humanas y de animales.

 También llamó nuestra atención la espadaña, exenta, en la que está el campanario al que se accede por una empinada escalera exterior, mirador privilegiado del Valle del Silencio (surcado por el río que le dio nombre, el Silencio, afluente del Oza), separado de Peñalba por una hermosa senda de unos dos kms.
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Retomando el camino de vuelta, próximo a Peñalba hay un desvío que nos lleva al pueblecito de Montes de Valdueza, ejemplo también de arquitectura popular, la misma que Peñalba, con la particularidad de que aquí está en su estado natural, por lo que su caserío de piedra, madera y pizarra (de lascas desiguales y sin labrar), si bien necesita una labor de recuperación, se integra perfectamente en el paisaje.

sanpedro.jpgDesde el pueblo vemos a sus pies el Monasterio de San Pedro de Montes que, fundado en el s. VII, abandonado con la llegada de los árabes y reconstruido por San Genadio en el año 895, en el XI pasó a ser ocupado por la orden Benedictina y tuvo su mayor explendor en los siglos XII y XIII; fue notablemente ampliado hasta el s. XVI, al s.XVIII pertenece la fachada de su iglesia, continuando su enriquecimiento hasta la Desamortización de Mendizábal que fue abandonado. Tal parece que el monasterio emerge de la frondosa vegetación que lo rodea y en gran parte lo inunda, confundiendo su magnitud, que se aprecia cuando entras en su interior, recorres sus ruinas, sus estancias, algunas recientemente excavadas. Es cuando aprecias la importancia que alcanzó (su dominio se extendía desde Zamora a Orense y llegó a tener 21 monjes).sanpdromonts2.jpg

Te llaman la atención, no sus anchos muros (frecuentes en este tipo de construcción), sino los contundentes arcos que coronan sus puertas y ventanas, en los que las dovelas habituales se sustituyen por enormes lajas dispuestas radialmente. Me pareció extraordinario.

Su grande y majestuosa iglesia tiene retablos barrocos que requieren urgente restauración.

sanpdromonts3.jpgDestaca el frente de la iglesia, con la torre-campanario románica adosada a la fachada barroca. Actualmente se está reparando su tejado. 

De Molinaseca hay que decir que es ejemplo de pueblo-calle del Camino de Santiago: los peregrinos cruzaban el río Meruelo por el hermoso puente románico, desde el que se accede a la Calle Real, también conocida por la Calle de los Peregrinos, ya que el Camino de Santiago transcurre por ella. Pese a su crecimiento en los últimos años, Molinaseca continúa preservando los edifficios de esta calle, los que hablan de su condición de lugar de paso del Camino, la jalonan casas blasonadas y torres, entre las que destacan la que habitó la reina Doña Urraca, la casa de los Balboa, el Hospital y el Crucero que marca el límite de la Calle Real. Tomar una cerveza en una tarde de enorme calor, en una terraza a orillas del río y con vistas al puente románico, fue un auténtico placer.

La última visita que hicimos en el Bierzo Bajo fue al Monasterio de Santa Maria de Carracedo (el otro gran monasterio de esta llamada Tebaida Berciana, junto con San Pedro de Montes). Sometido a un importante proceso de restauración que hace más patente su belleza, este magnífico conjunto monástico tuvo sus orígenes en el año 990 cuando el rey Bermudo II dona a los monjes que huían de las incursiones del caudillo Almanzor en tierras de León y Galicia unos terrenos que tenía en su villa de Carracedo, al paso del río Cúa. Fue primero monasterio benedictino bajo la advocación de San Salvador.

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Tras vivir un siglo de penurias, en 1138 fue restaurado por la infanta Doña Sancha, hermana de Alfonso VII el Emperador, que lo cedió a monjes del monasterio de Santa Marina de Valverde, en Corullón. Doña Sancha vivió en él temporadas y lo convirtió en palacio real, del que hoy se conservan hermosas dependencias. Carracedo pasó a ser una importante abadía con autoridad jurisdicional sobre una decena de monasterios filiales en León, Galicia, Asturias y Zamora. En 1203 los monjes benedictinos cambiarán sus hábitos negros por los blancos citercienses, pasarán a depender de la abadía francesa de Citeaux y el monasterio se pondrá bajo la advocación de Santa María. Tras diversas vicisitudes y afectado por la Desamortización de Mendizábal, cayó en un abandono total, salvándose sólo su iglesia neoclásica y las alas del Capítulo (que se convirtieron en la vivienda del pároco), hasta que en 1988 la Diputación Provincial de León inició la restauración de las partes que quedaban en pie.

carracdomiradoreina_2.jpgDestacar que parte de sus muros están construidos con grandes cantos rodados.
Si tuviera que elegir el elemento más hermoso de este Monumento Nacional, sin dudarlo diría que el más sobresaliente por su belleza es el Mirador de la Reina, terraza mirador con esbelta triple arcada que comunicaba la “Cocina de la Reina” con la huerta exterior.

Las últimas excursiones fueron al Bierzo Alto; partiendo de Bembibre, seguimos el valle del río Boeza, en sentido contrario a su discurrir. Una serpenteante carretera jalonada por pequeños y hermosos núcleos de población nos lleva hasta Colinas del Campo de Martín Moro Toledano, o simplemente Colinas del Campo, como se le conoce popularmente, tratando así de abreviar tan largo nombre de población (no he logrado saber por qué se llama “de Martín Moro Toledano”, a qué o quién se debe este nombre, lo que sí parece es ser el pueblo con el nombre administrativo más largo de España). De nuevo la naturaleza es impresionante y llega a su culminación cuando aparece ante nuestros ojos Colinas, al fondo del valle -de origen glaciar- del Boeza, rodeado por las primeras elevaciones de la Sierra de Gistredo, entre las cumbres de Arcos de Agua, 2058 mts, y el Pico Catoute, el más alto de el Bierzo con 2.117 mts. La vegetación del entorno es espectacular (abedules, acebos, robles, tejos, avellanos) y posee una importante riqueza botánica (flores y plantas silvestres, como la grosella y el arándano) y fáunica (abundan los corzos y jabalíes). Si añadimos además el agua de las fuentes y arroyos que corren hacia el Boeza, y las praderas y tierras de cultivo propias de una ganadería y agricultura tradicionales, base de la economía de Colinas, nos encontramos con una naturaleza pujante y viva que nos sorprende y cautiva.

Colinas del Campo existía ya en época romana, pero es en la Edad Media cuando alcanza más importancia al ser uno de los ramales del Camino de Santiago que unía el Camino Francés con el del Norte. De Colinas sale una senda que desemboca en una gran llanura de más de dos kms de longitud, el Campo de Santiago, cubeta glaciar en la que nace el río Boeza, y en donde se halla la ermita de Santiago, construida, según la tradición, para conmemorar la victoria inflingida a los moros con la ayuda del apostol Santiago sobre su caballo blanco.

El pueblo de Colinas mantuvo durante siglos unos fueros o privilegios (estaban exentos del Servicio Real, el servicio de armas y otras contribuciones) concedidos en 1229 por el rey Alfonso IX de León, según la tradición oral (parece ser que con poca base real), por haber conseguido expulsar a los musulmanes del territorio.

colinas_puente.jpg Arco de entrada a Colinas del Campo

El atractivo del paisaje de este pequeño enclave rural berciano se ve complementado por el encanto e interés de sus casas, ejemplo de arquitectura popular que nos recuerda la ya vista en el Bierzo Bajo: casas de piedra, la mayor parte de dos plantas, con escaleras exteriores, solanas o corredores de madera y tejados de pizarra; son casas en general bien conservadas.

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La casa que vemos a la derecha de la imagen responde al modelo aquí descrito. Es interesante apreciar cómo conserva en buenas condiciones la solana de madera original, así como el tejado (este último con las lascas de la pizarra sin labrar y desiguales), en contraste con los tejados de las otras casas, de nueva factura, con las piezas regulares unidas por grapas/DANIEL SÁNCHEZ

Los habitantes de Colinas son los primeros en reconocer la belleza de su pueblo, están orgullosos de él, y lo cuidan, y se enseñan, sabedores además del beneficio que esto les puede reportar. Colinas del Campo de Martín Moro Toledano fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Conjunto Histórico. Todo lo anterior contribuye a que hoy día la actividad turística (hay cuatro casas rurales y varios restaurantes) sea un complemento importante de la economía tradicional (agricultura a tiempo parcial y ganadería con pastoreo).

No era objetivo de este post hablar de la gastronomía del Bierzo, cuya excelencia es conocida y reconocida, pero dado que Colinas del Campo fue mi última visita y la hicimos al atardecer, en mis sentidos no sólo conservo la sensación de disfrute que me proporcionó su visión, su conocimiento, sino también el de la cena en La Cantina, amablemente atandidos por María, su dueña. No entraré en detalles (todos fueron productos de la zona), pero quiero cerrar este post con la última sensación: la degustación de un delicioso helado de arándanos recolectados en Colinas.

Le he prometido a Mavira volver en el otoño. La visión del Bierzo desde el mirador de Corullón en noviembre de 1970 es una de las imágenes más hermosas que conservo en mi retina.

Para más información:

Al no poder ofrecer más imágenes de Colinas y su entorno, os remito al siguiente blog en el que veréis unas imágenes espectaculares: Rutinas varias. Pequeñas rutas por la montaña.  


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10 Comentarios a “Sensaciones de una visita al Bierzo: piedra y madera, agua y vegetación, historia y arte.”

2 09 2009
Dani (11:40:01) :

Preciso y detallado artículo. He disfrutado con cada palabra que hay en él.

Un saludo.

2 09 2009
GARCIA SUAREZ (17:04:27) :

Gracias, Daniel, la verdad es que yo también he disfrutado escribiéndolo,
Un cordial saludo. Marilde

4 09 2009
Dani (08:16:28) :

Amplio algo la información, (y las vistas). Si pincháis aquí

http://rutinasvarias.files.wordpress.com/2009/07/pan_pueblossan-cristobal-montes-penalba.jpg

Se divisa prácticamente toda la Tebaida Berciana. El pueblo en primer término es Montes. A la derecha se divisa Peñalba. Y, débilmente a la izquierda San Cristóbal de Valdueza. Está sacada desde el Pico de la Guiana (1.846 m.).

Otras dos cosillas::

La “Peña Alba” que está al lado de Peñalba de Santiago se le conoce como Pico de la Cruz (1.666 m.).
El Pico Arcos del Agua del que se habla en el artículo y que escolta a Colinas por la derecha es conocido como Fernán Pérez. El topónimo original es este segundo, si bien el primero es el que aparece en la mayoría de mapas. Así pasa con los topónimos de algunas montañas, valles, ríos, etc. Yo desconozco el topónimo original de la mayoría de estos casos y utilizo los de los mapas. Es una pena que se estén perdiendo los nombres originales. En este blog, puede verse los paisajes desde el Fernán Pérez hacia Campo de Santiago

http://altosil.blogspot.com/2009/02/al-fernan-perez-por-la-ruta-de-ivo.html

En el inmejorable blog de Alto Sil pueden verse los topónimos verdaderos de los lugares próximos a Gistredo. Gracias a que el autor pregunta a los habitantes de cada zona cuales son los nombres de los parajes. Ahí es donde yo los aprendo.

Un saludo

4 09 2009
GARCIA SUAREZ (12:18:18) :

Gracias, Daniel, por tu interesante aportación. Enriquece el post y contribuye a apreciar más y mejor la belleza natural del Bierzo.
Marilde

7 09 2009
Enrique Pañeda (13:46:34) :

Muy bien por el post, Marilde, haces que le entren a uno ganas de visitar la zona. Supongo que podríamos montar una excursión este otoño, no?
Un beso
Kike

7 09 2009
GARCIA SUAREZ (22:38:53) :

Gracias, Kike. ¿Una excursión al Bierzo? Cuando queráis, hay mucho que ver, y magnífico. El otoño, en mi opinión, es la estación del Bierzo por excelencia.
Un beso
Marilde

23 09 2009
javi (12:45:50) :

Muy buen articulo. Te felicito. Muchas gracias por recordarme estos lugares de mi amado Bierzo.

23 09 2009
GARCIA SUAREZ (22:07:36) :

Gracias a tí, Javi, por tu comentario. La verdad es que El Bierzo encierra mucha belleza en su paisaje y en sus pueblos.
Marilde

11 10 2009
Carlos (18:26:50) :

Soy berciano y creo que has hecho
un relato serio de tu visita a estas tierras. Me ha gustado por lo documentado y, a la vez, por la pasión bien medida que muestras.
Estoy muy de acuerdo contigo en la visita al otoño berciano. Es único. Animaos.

11 10 2009
GARCIA SUAREZ (23:56:34) :

Gracias, Carlos, me alegro de que te haya gustado mi post sobre el Bierzo, que, efectivamente, es un relato sentido.
Marilde

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