El Musel, una visita obligada

4 04 2010

Soporte gráfico y teórico para “Visita al Puerto El Musel”, actividad extraescolar interdisciplinar programada para alumnos/as de Geografía de España e Historia de España de 2º de Bachillerato. 

El Puerto de Gijón, puerto comercial de interés general, es actualmente un puerto industrial, el primero de los puertos españoles en tráfico de graneles sólidos y dentro de los ocho primeros en volumen total de mercancías del sistema portuario español. El área principal del puerto, el llamado puerto exterior o Musel, está ubicado en el noroeste de la ciudad, a unos 6 Kms. y al pie de la Campa Torres. 

Conocer el puerto El Musel y su historia supone conocer parte del presente y de la historia  de Asturias.

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El puerto El Musel. Ampliación, septiembre de 2009

Para situarnos en el contexto de la construcción del puerto El Musel, partiremos del desarrollo industrial de Asturias en los siglos XIX y principios del XX, en el que cabe distinguir dos etapas:

1.- 1830-1890: el triunfo del Liberalismo en España facilitará la formación de empresas capitalistas, que, en Asturias, dada la escasa capacidad económica de nuestra burguesía, serán fruto de inversiones extranjeras (inglesas, francesas, belgas) y de capitalistas de otras regiones españolas, orientadas sobre todo al sector minero y siderúrgico, como la “Real Compañía Asturiana de Minas” (1833), de capital belga, la británica “Asturiana Mining Company” (Mieres, 1844) o la “Duro y Cía”, siderurgia de capital español que inicia su actividad en La Felguera en 1859. Los primeros altos hornos se instalan en 1848 en Trubia -Fábrica de Armas- y Mieres -”Asturiana Mining”-.

Problemas derivados de los excesivos costes de explotación del carbón asturiano y su mediocre calidad, así como los deficientes transportes: hasta 1842 no se terminó la Carretera Carbonera entre Langreo y Gijón y el Ferrocarril de Langreo, el primero de Asturias, inaugurado en 1856. A pesar de estos problemas, que llevaron al fracaso a varias empresas, Asturias se convierte en 1860-80 en la principal productora de hierro de España, hasta ser desplazada por la siderurgia vasca. Las comunicaciones también experimentaron mejoras, inaugurándose en 1876 la línea férrea Pola de Lena-Gijón y la conexión con la Meseta en 1884.

Estas mejoras repercutirán en el sector siderúrgico: la antigua “Asturiana Mining”, que había pasado a manos francesas, fue adquirida por el banquero, también francés, Numa Guilhou, que la convierte en “Fábrica de Mieres”, ampliando su producción, y en Gijón surge ese mismo año la empresa “Minas y Fábricas de Moreda y Gijón”.

2.- 1890-1930: a partir de 1890 la coyuntura económica se vuelve más favorable para la industria asturiana, debido a diversas circunstancias:

 - El proteccionismo de los gobiernos de la Restauración (arancel de 1891) permite al carbón y los productos siderúrgicos asturianos su expansión en el mercado nacional.

 - El incremento de las inversiones, gracias a los capitales aportados por los emigrantes asturianos en América, especialmente tras la pérdida de Cuba en 1898; el mayor poder económico de la burguesia asturiana propicia una mayor inversión en la industria y minería locales. Aparecen también Bancos regionales, ligados a esa misma burguesía: Banco Herrero, Banco de Gijón.

 - La mejora continuada de los transportes, con el Ferrocarril Vasco-Asturiano (1905), que permite enlazar las cuencas hulleras de Turón y Caudal con el puerto de San Esteban de Pravia, y la inauguración en 1907 del puerto gijonés El Musel, con capacidad para buques de mayor tonelaje.

 - La tendencia a la concentración industrial se acentúa, con la constitución en 1900 de la “Duro Feguera” (fusión de “Duro y Cía” y la “Unión Hullera Metalúrgica”), que sería una de las más importantes empresas mineras y siderúrgicas de España. 

 - Aunque la minería y la siderurgia dominan el panorama industrial asturiano, hay que destacar también una cierta diversificación, con la expansión de los sectores alimenticio (conservas, azucareras), químico (explosivos, feertilizantes), construcción (cemento, vidrio), textil, etc. 

Gijón desempeñará un papel fundamental en este proceso de industrialización de nuestra región,  a su función de puerta marítima preferente de Asturias se unirá la de ser un importante foco de atracción de la industria. En la etapa de la industrialización, ciudad y puerto crecerán al unísono.

plano1870_1_coello.jpgEl Plano de Coello de 1870 refleja la limitada extensión de la ciudad preindustrial, enmarcada por una obra de fortificación en estrella levantada en 1836 con motivo de la primera guerra carlista.
En el plano se puede ver el puerto histórico: en él se aprecia, en el extremo de la dársena, la primera terminal de carga de carbón, y también el muelle de Santa Catalina, que se construyó entre 1859 y 1864.

En palabras del profesor Quirós Linares: “En 1825, aparte del carbón de Siero y Langreo, se embarcaba habichuela para Cádiz, Sevilla y Cataluña, y maíz, trigo, jamones, alfarería del país y piedras de moler, como otros productos destacados; se exportaba también mucha avellana para Londres (…). Las entradas se limitaban a cacao y azúcar que llegaba desde La Coruña y Santander; algun lino de Rusia (…). En 1846 entre los productos exportados se mencionan, además de los citados antes, harinas, castañas y manteca salada; entre los importados: aguardientes, canela, aceite, grasa, sardina, bacalao, hierro-aceros y papel.” (…)

“Hacia los años centrales del siglo el cabotaje lo hacían veleros gijoneses y alicantinos, sobre todo. Los mayores de aquellos eran tres goletas de 200 a 300 toneladas de carga que hacían tres o cuatro viajes anuales a Sevilla o al Mediterráneo, llevando carbón y vidrio, para regresar con aceite, vino y arroz; los veleros alicantinos, por su parte, ocho o diez, traían sal, retornando con carbón. Tres bergantines hacían cada uno un viaje anual a Cuba con un centenar de pasajeros y 600 ó 700 toneladas de productos del país (barricadas de sidra, manzanas y conservas) trayendo otras tantas toneladas de azúcar, además de pasaje. En torno a 1865 algunos vapores hacían ya escalas fijas en Gijón; así, los de la consignataria <Butler Hermanos>, de Cádiz, de 500 a 1.000 toneladas, la hacían en sus viajes de Bilbao a Barcelona para carbonear, dejando mercaderías y tomando carga de carbón, hierros, conservas, fruta, etc.” (recogido en el capítulo “Gijón Industrial del siglo XIX. El despegue del puerto“, pg. 14 de la publicación “GIJÓN, el puerto que hubo”. Programa de visitas al Puerto de Gijón. Autoridad Portuaria de Gijón).

Vemos que el tráfico de carbón ya era el más frecuente, y también cómo en la segunda mitad del siglo los vapores sustituían a los veleros. Así mismo, recordando lo expuesto líneas arriba, el impulso industrializador desarrollado a partir del segundo cuarto del siglo XIX, basado en la siderurgia y esencialmente en la explotación de la hulla en las cuencas centrales de la región, la construcción de la Carretera Carbonera y del Ferrocarril de Langreo, con la consecuente intensificación del tráfico portuario, conducirán a una necesaria ampliación del Puerto Local de Gijón, cuyas instalaciones resultaban claramente insuficientes: en 1864 se construye el muelle de Santa Catalina, entre 1871 y 1879 el muelle “Victoria” o “Muellín”, donde se instaló la aduana, y luego la rula, y entre 1879 y 1891 se construirán los muelles del Fomento y Fomentín.

En su página web, la Autoridad Portuaria de Gijón, en el capítulo que dedica a la Historia del Puerto Local, nos dice que el incremento de los tráficos y flotas carboneros supondría también el establecimiento de talleres de reparación y construcción naval, con la instalación en 1888 en la playa del Natahoyo del primer astillero industrial gijonés, el dique seco de la sociedad Cifuentes, Stoldtz y Cía. donde hoy se ubica Naval Gijón.”   

La publicación ya citada “GIJÓN, el puerto que hubo”, en un breve “El puerto industrializa la ciudad“, hace la siguiente referencia a la industrialización de Gijón a finales del siglo XIX: “La llegada del carbón y las nuevas comunicaciones dieron lugar a que, en la segunda mitad del siglo XIX, Gijón fuera elegida para establecer fábricas de muy diversa producción: tabacos, loza, fundiciones, porcelana, vidrios, derivados de la manzana… A finales de siglo se añadirían hilados, tejidos, harinas, cerveza, azúcar y, sobre todo, astilleros. A esta acumulación de industrias se añadieron establecimientos bancarios y servicios comerciales variados. La ciudad se transformó radicalmente, sufrió un importante incremento espacial… Se conformó así una sociedad típicamente industrial con una abundante población obrera y una burguesía ligada a los negocios locales.”  

Todo lo anterior conducirá a la incapacidad del puerto de absorber la necesidad de embarque de las empresas asturianas y se concluirá que urge “habilitar mayores instalaciones que permitiesen unos muelles y unas áreas de servicio acordes al intenso tráfico portuario existente. Las carencias dejaban así la puerta abierta a nuevas alternativas o soluciones”. (Historia del Puerto Local)

En torno a 1880, surge la polémica: ¿se amplia el puerto local? (de lo que son partidarios los pequeños propietarios del vapor -los “apagadoristas”-) ¿o se construye uno nuevo al amparo de la Campa Torres? (de lo que son partidarios los propietarios de grandes empresas -los “muselistas”-). Gana la segunda opción: el día 30 de octubre de 1891, una Real Orden aprueba el Proyecto del Puerto El Musel, realizado por el ingeniero Francisco Lafarga (en 1862 el ingeniero Salustio González-Regueral Campo, para dar cumplimiento al Reglamento de la Ley de Puertos de 1852, había presentado el primer anteproyecto para un puerto de refugio, proponiendo para su localización un lugar de la costa asturiana llamado El Musel). Se resolvía definitivamente la construcción del puerto El Musel, las obras darán comienzo el 13 de enero de 1894. En 1907 un vapor noruego marcará el inicio de su actividad como puerto comercial.

musel_1910-2.jpgEl Musel a principios del s. XX

El domingo 10 de febrero de 1907 llega al Musel el Dulbeattie, barco noruego que traía las bodegas vacías. El 23 del mismo mes el vapor ponía rumbo a la costa escocesa con una carga de 2.000 toneladas de hierro procedentes del yacimiento del Regueral, en Candás (habían llegado al puerto en un convoy que utilizó la vía estrecha del ferrocarril Veriña-Aboño-El Musel).

A las exportaciones de mineral de hierro siguieron las de carbón una vez que la Compañía del Ferrocarril de Langreo asentó vías y montó grúas. El 14 de julio de 1907 el tercer Jovellanos, otro vapor, se hacía a la mar con dirección a Bilbao y un primer transporte de hulla. En octubre de ese año se cargaron 8.000 toneladas de carbón. 

Eran cargamentos modestos, pero muy importantes porque significaron el arranque de un comercio industrial del que es hoy el primer puerto español de graneles sólidos, además de suponer el inicio de los períodos más brillantes de la industria asturiana.

Conviene leer los siguientes artículos de La Nueva España:

A partir de 1910 el puerto será también escala de trasatlánticos. “El Musel trasatlántico”

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El Plano de Casielles de 1910 muestra la expansión de Gijón a través del ensanche (éste sobre El Arenal, en terrenos afectados por la desamortización civil de Madoz) y de una amplia corona de parcelaciones en torno a la ciudad histórica, al propio ensanche y a las vías de acceso, en especial la Carretera Cartbonera. El puerto viejo aparece tal como llegó a la actualidad.

El crecimiento de la actividad económica ya aludida en líneas anteriores, la industrialización de la ciudad que alcanza su punto máximo en los años del cambio de siglo (en 1904 Gijón contaba con 148 instalaciones fabriles), motivarán un importante creciniento demográfico -de los 10.000 habitantes de 1857 se pasó a 27.000 en 1900 y a 31.000 en 1910- y del espacio construido, incapaz de ser absorbido por un recinto de 60 Ha encorsetado en una cerca militar. Al igual que en otras ciudades españolas, el Sexenio Revolucionario se abrió en Gijón con la  demolición de las fortificaciones, que tardaría veinte años en consumarse. Desaparecido el obstáculo, tuvo lugar una acelerada expansión del plano: entre 1869 y 1910 la ciudad ganó 328 Ha, 195 de las cuales lo fueron entre 1900 y 1910.

La ocupación de los arenales que flanqueaban el emplazamiento histórico arranca de los mediados de siglo, pues ya en 1853 la mayor parte del arenal oriental de San Lorenzo fue adjudicada en pública subasta al marqués de Casa Valdés, quien lo retuvo hasta que sobre este espacio se pudo ejecutar un plan de ensanche.  Será en 1867 cuando se formule un proyecto de ensanche sobre el arenal de San Lorenzo, con una extensión de 40 Ha y que lo consolida como suelo urbano, preservado del mar por un malecón, continuación del trazado en época jovellanista hasta el emplazamiento de La Escalerona, que llegaría al Piles, su límite oriental en 1914. Y también, en el arenal occidental de Pando, la ampliación del puerto viejo con la construcción de los muelles de Fomento en los años 80 del siglo XIX, dará lugar a la formación de una amplia faja de suelo urbano ganado al mar, con la apertura de una nueva calle con soportales, que unía la nueva estación del ferrocarril del noroeste con el centro urbano (elaborado a partir de R. Alvargonzález Rodríguez, “La ciudad de Gijón”, Geografía de Asturias, tomo III, pg. 288. Edit. La Nueva España).

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Plano histórico de El Musel que muestra las dimensiones del puerto en 1907, con el dique Norte y el muelle de Ribera, cuyas obras finalizarían en 1930. Quince años después se piensa en ampliarlo y de nuevo se genera una gran polémica por la magnitud de la actuación planteada. Se rehace el proyecto una y otra vez y tienen lugar sucesivas ampliaciones hasta que en 1983, cuando terminan las obras del contradique exterior y el muelle de minerales, toma la forma que tenía antes de iniciar la actual ampliación. 

Las empresas minerometalúrgicas vieron su oportunidad y la aprovecharon: en 1903 se conectó con el Ferrocarril del Norte y con el Ferrocarril de Carreño, lo que permitió la exportación del carbón de la cuenca del Caudal y del hierro de Carreño, respectivamente. En 1907, el Ferrocarril de Langreo construye una vía férrea que lo une al nuevo puerto, además de instalaciones en el mismo de carga y descarga. El Musel era ya un moderno puerto comercial.

Muy interesante e ilustrativo es el trabajo de Carlos Roces Felgueroso El Puerto de “El Musel” y el Muelle, de Gijón, en relación con los ferrocarriles mineros 

Un hito importante en la historia de El Musel será cuando a finales de los cincuenta, finalizada la política autárquica del régimen franquista, con la consecuente apertura al exterior, el carbón fue sustituido por el petróleo como materia prima energética en la industria y en los transportes. En palabras de R. Alvargonzález: “Los primeros años sesenta marcan el punto de inflexión del cabotaje del carbón acusándose los efectos de su sustitución generalizada por el petróleo… El año 1974 con 280.000 tms. puede ser considerado como el punto final del cabotaje carbonero”. 

Años antes, en el contexto de la autosuficiencia económica y con una gran necesidad de acero para reconstruir el país, el apoyo del “Plan Marshall” había permitido que el Instituto Nacional de Industria (INI)  promoviera una gran empresa siderometalúrgica que se acabaría instalando en Avilés: la Empresa Nacional Siderúrgica S.A. (ENSIDESA) inició su funcionamiento en 1957 (el 28 de septiembre se inauguró su primer alto horno), el proyecto había determinado que la ría de Avilés sería el puerto siderúrgico, pero enseguida se evidenció que el calado de la ría (7 metros) no era suficiente para los grandes buques cargados de carbón siderúrgico y de mineral de hierro que necesitaban calados de 13 y 14 metros, lo que obligó a construir una línea ferroviaria que enlazara Avilés con El Musel (único puerto que disponía de esos calados) a través del parque de minerales de Aboño.

El Musel, de exportador de carbón, se convierte en importador de mineral de hierro y carbón para la siderurgia.

Como consecuencia del Plan de Estabilización de 1959, las tres factorías siderúrgicas históricas (Duro Felguera, Fábrica de Mieres y Fábrica de Moreda), con un proyecto técnico de la Krupp alemana y apoyos económicos del INI, de la Banca privada y las Cajas de Ahorro, deciden la construcción de una segunda planta siderúrgica integral en la llanura de Veriña, a 5 kms. del puerto: la Unión de Siderúrgicas Asturianas S.A. (UNINSA). Se construye entre 1967 y 1971, pero pronto se manifiesta inviable económicamente para el capital privado, lo que llevará a su absorción por ENSIDESA en 1973. 

El Musel, su proximidad, la posibilidad de efectuar un embarque cómodo y barato de minerales metálicos, energéticos e hidrocarburos, ha sido factor esencial en la creación de un gran complejo industrial portuario, en la segunda mitad del siglo XX, con fuertes relaciones de interdependencia entre sus componentes: 

 - la zona siderúrgica: UNINSA, con su moderna factoría de Veriña, primero reconvertida en ENSIDESA, posteriormente en ACERALIA y hoy es ARCELOR MITTAL.

 - el valle de Aboño (Carreño): la entrada en funcionamiento de UNINSA y el progresivo crecimiento del puerto El Musel propició la aparición en el espacio que mediaba entre las dos unidades, la ría de Aboño, de un área de enlace entre ambas, en donde fueron apareciendo un conjunto de instalaciones que desarrollan actividades relacionadas con el puerto, con UNINSA -hoy ARCELOR MITTAL- y relacionadas entre sí: planta cementera del grupo Tudela Veguín que comenzó a producir en 1953 (además de cementos artificiales, fabrica cementos de escoria a partir de las cenizas del horno alto); central térmica de Hidroeléctrica del Cantábrico, con dos unidades generadoras puestas en servicio en 1974 y 1985, que se alimenta de fuel-oil, gasoil, carbón nacional y de importación y gases siderúrgicos y que proporciona energía a Cementos Tudela Veguín y a ARCELOR MITTAL; y el parque de minerales.

Las interrelaciones se traducen en una integración física de Aboño, Veriña y Puerto a través de instrumentos de transporte, como cintas y tuberías, que evidencian el carácter unitario e interdependiente del espacio industrial que bordea y se interrelaciona con el puerto y que permiten definirlo como “complejo industrial portuario”, en el que hay que incluir también los astilleros vinculados al puerto y el Poligono Industrial de Tremañes.  

Cerramos este capítulo de la historia del puerto con una referencia a la grave crisis que afectó al sector de la siderurgia, la minería y los astilleros en los años 80 y su repercusión en el tejido industrial de Gijón y su población.

EL MUSEL, HOY.-

Los actuales tráficos del Puerto El Musel se clasifican en tres grandes grupos: 1) graneles sólidos: mineral de hierro, carbón siderúrgico y carbón térmico, cemento y otros minerales y productos como cereales; 2) graneles líquidos: butano y propano, fuel-oil, gasolina, gasóleo y asfaltos; 3) mercancía general, que se clasifica en contenerizada y no contenerizada: hierro, acero, chatarra, papel, frutas, maquinaria, aparatos y otros productos variados.  

La noticia que sigue, publicada por el diario La Nueva España el 26 de marzo último, guarda relación con la condición de puerto receptor de graneles sólidos del Musel: 

Y esta otra, fechada el 10 de marzo y del mismo diario, anuncia una nueva funcionalidad para el puerto gijonés:

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1. Cintas para transportar graneles sólidos -mineral de hierro y carbón- desde la instalación de la terminal EBHI, zona Muelle Norte

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2. Tinglados 1 y 2 que explota ARCELOR MITTAL en el “I Espigón”. Este muelle está dedicado casi en exclusiva al tráfico de productos siderúrgicos que elabora ARCELOR MITTAL. Detrás los depósitos de BUTANO de la Campa Torres.

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3. El buque gasero “Dynamic Energy” -desde tierra y por el lado de babor- descargando en el muelle Alejendro Olano gases licuados de petróleo. Febrero de 2009. 
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4. Terminal de contenedores en los muelles de La Osa. 

La excelente situación geográfica de El Musel, sus grandes calados, aguas abrigadas y amplio acceso marítimo permiten la entrada y permanencia en el puerto de todo tipo de barcos durante los 365 días del año. Hasta 2009 había mantenido un tráfico anual de 20 millones de toneladas (2009 vio disminuir tal tráfico debido a la menor entrada de carbón térmico), de los cuales 16 millones son descargados a través de la terminal de graneles sólidos EBHI. En 1999, la congestión de esta terminal y la escasa superficie disponible para el almacenamiento, además de otras limitaciones, como la escasez de calados, llevan a la Autoridad Portuaria a iniciar una serie de estudios para determinar la viabilidad de una posible ampliación del Musel. El resultado fue positivo. Las obras empezarían el 11 de febrero de 2005 y su finalización está prevista para finales del año en curso.

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La página web de la Autoridad Portuaria de Gijón, dentro de la Historia del Puerto, dedica un capítulo a esta Ampliación del Puerto de Gijón.

Esta ampliación tuvo también detractores.-

En 2005 se creó la ZALIA -Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias S.A.- que agrupa a las Autoridades Portuarias de Gijón y Avilés, al Principado de Asturias y a los Ayuntamientos de Gijón y Avilés. El plan especial fue aprobado en 2007. Tendrá una superficie de 413 hectáreas y su conexión con la red de carreteras y ferroviaria nacional la convierten en un gran proyecto de plataforma industrial y logística. A finales de 2009 se iniciaron las obras de una primera etapa de 107 hectáreas.

 El siguiente artículo, publicado por La Red Mundial de Ciudades Portuarias (AIVP), projects.aivp.org, nos ofrece una interesante visión de su realidad actual, complementada con atractivas imágenes:

En noviembre de 2009, el puerto de Gijón ha sido galardonado con el premio que organiza la Organización Europea de Puertos Europeos (ESPO).-  

Segun un estudio de la Universidad de Oviedo, dado a conocer a finales de marzo, sobre el impacto del puerto El Musel en la economía asturiana entre los años 2000 y 2005, el puerto sostiene más de 21.000 empleos y el 11% de la riqueza generada en Asturias:

Creo que todo lo expuesto aquí justifica el encabezamiento -”El Musel, una visita obligada“- y el objetivo de este artículo. En el mismo orden de cosas, procede valorar muy positivamente, y recomiendo aprovecharlo,  el Programa de Visitas Escolares al Puerto de Gijón iniciado en 2005 por su Autoridad Portuaria que ha tenido una excelente acogida (cada año crece el número de centros participantes, de Asturias y León), así como la edición de 10 monografías didácticas sobre diversos aspectos del Puerto de Gijón.

La visita se inicia en la antigua central eléctrica del puerto, hoy recuperada y reconvertida en Central de Recepción de Visitantes, en donde la descripción de una muy ilustrativa maqueta del Puerto de Gijón y de su ampliación, que incluye también una parte importante y detallada del concejo, sirve de atractiva introducción al recorrido por el puerto, complementada con la explicación de fotografías, objetos, maquetas, dioramas… sobre la historia del puerto, que también se hallan en la Central de Recepción. El posterior recorrido en autobús por las instalaciones portuarias resulta de sumo interés, a lo que contribuyen de modo especial las explicaciones rigurosas y amenas de los guías Armando Rodríguez y Roque Galoerán, Técnicos de Relaciones Públicas, Comunicación e Imagen de El Musel. A los alumnos les gusta mucho.

Una imprescindible fuente de consulta es la página web de la Autoridad Portuaria de Gijón

OTROS CENTROS DE INTERÉS QUE PUEDEN COMPLEMENTAR ESTA ACTIVIDAD EXTRAESCOLAR SON:

 - Visita a la Campa Torres, desde donde se contempla una estupenda panorámica no sólo del Puerto de Gijón, sino también  de la ciudad de Gijón y parte del concejo, de su frente litoral, y muy especialmente porque desde la Campa se tiene una visión de conjunto del Complejo Industrial Portuario de El Musel, apreciando las unidades que lo integran y las cintas y tuberías que las interrelacionan.

  - Recorrido por la ciudad de Gijón para apreciar su evolución urbana, especialmente desde los años sesenta del siglo XIX

 - Recorido y explicación del frente de mar comprendido entre el Puerto Histórico y El Musel, prestando especial atención a su conversión de espacio industrial, en el que convivían los usos industrial, de transporte y residencial, en espacio residencial y de ocio (parques, playas de Poniente y del Arbeyal, Acuario, Museo del Ferrocarril, Balneario, Centro Oceanográfico…).

CUESTIONARIO.-

Para evitar un cuestionario que, de referirse a todo lo aquí expuesto, podría resultar demasiado extenso, las cuestiones que siguen se formulan ciñéndonos lo más posible al centro de interés objeto de esta actividad. 

  1. Sitúa la construcción del puerto El Musel en su contexto histórico: ¿qué circunstancias concurrieron para decidir su construcción?
  2. ¿Qué significa el año 1907 en la historia de este puerto?
  3. ¿Cuál era la función fundamental del Puerto Local? ¿la mantuvo El Musel o tuvo éste otra función? Razona la respuesta
  4. El complejo industrial portuario ¿desde cuándo su existencia? ¿cuáles son sus componentes? ¿qué elementos evidencian las relaciones entre sus componentes? ¿qué relaciones son éstas?
  5. Relaciona las fotografías 1, 2, 3 y 4 de “El Musel, hoy” con los sectores (por lo tanto, con los tráficos) del puerto.
  6. ¿Qué lugar ocupa hoy El Musel en el conjunto de los puertos españoles?

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