De dioses y hombres. Y una niña.

15 02 2011

Es una de las incomparables cualidades del cine: un día te permite trasladarte al Far West del siglo XIX y al siguiente situarte en un pueblo de los montes del Atlas argelino de hace 15 años y hasta introducirte en el día a día de una pequeña comunidad cisterciense. Así lo viví este fin de semana, con “Valor de Ley” y “De dioses y hombres”. Dos estupendas películas, ambas premiadas en distintos certámenes cinematográficos y también nominadas a los Oscar de este año, muy distintas en sus argumentos y distantes en el espacio y el tiempo de sus respectivas historias, pero que tienen en común al ser humano, sus sentimientos y convinciones.

En “Valor de ley”, fiel adaptación al cine de la breve novela del mismo nombre de Charles Portis, publicada en 1960 y ya llevada al cine en 1969 con John Wayne en el papel del cazarrecompensas Rooster Cogburn, los hermanos Coen nos sitúan en el hostil Oeste norteamericano y nos ofrecen su versión sobre el tema de la caza del hombre por el hombre, con la venganza como forma de justicia. Es decir, un tema muy socorrido en el género western, pero del que destaca en esta ocasión el papel de Mattie Ross, la tenaz niña protagonista de la historia, quien con inquebrantable fuerza de voluntad no parará hasta vengar a su padre y que pone el contrapunto a las duras escenas que proyecta la pantalla.

Me gustó. Creo que es una buena película y lo es muy especialmente por su excelente fotografía, tanto de interiores como de exteriores.

“De dioses y hombres” es una película francesa dirigida por Xavier Beauvois que a la buena interpretación, ambientación y también excelente fotografía, une el atractivo de contarnos una historia real, la de ocho monjes cistercienses en un convento en el Atlas argelino, siete de los cuales (uno logró esconderse) fueron secuestrados el 21 de marzo de 1996; días después las autoridades argelinas descubrieron los cadáveres, concretamente sus cabezas. En su momento se atribuyó el secuestro y posterior asesinato a fundamentalistas islámicos.

El 20 de noviembre de 2009 el gobierno francés desclasificó cierto número de documentos después de que el antiguo agregado de Defensa en Argel afirmara que los siete monjes habían sido víctimas de un error cometido por el ejército argelino.

La película trata de la excelente convivencia de los monjes con los musulmanes de la aldea (un monje ejerce de médico para ellos, los monjes tienen su puesto de tarros de miel y productos de la huerta del monasterio en el mercado local), de su relación -no crispada- con los muyaidhines y de la que tienen (un tanto tensa, se desconfía de que el médico de la comunidad monacal hubiera curado a un islamista herido) con el ejército argelino. La última secuencia, la de su secuestro, deja entrever una cierta ambigüedad sobre el dramático desenlace.

Lluís Bonet Mojica hizo el siguiente comentario en La Vanguardia:  El mérito de Xavier Beauvois reside en que  ”De dioses y hombres” evita cualquier arquetipo, así como la retórica, sea esta religiosa o laica. No es una película clerical, tampoco mística. Refleja hechos que acontecieron, pero soslaya toda tentación militante o didáctica. Es un cine que se asoma al exterior para contar historias interiores. Ocho monjes franceses trapenses de un monasterio situado en la zona argelina de Tibhirine fueron secuestrados en 1996 por radicales islamistas. Su monasterio se había convertido en un oasis de paz y servicio mutuo con la población, más allá de diferencias culturales y religiosas. Todo ello tuvo un abrupto final, en un caso reabierto más tarde y en el que se percibió una cierta indolencia por parte del gobierno francés. Ello explica el enorme éxito obtenido en Francia por este filme, premio del Jurado en el último Festival de Cannes”.

Distintos medios de comunicación, entre otros calificativos, dijeron de esta película que es soberbia, turbadora, obra maestra, sobrecogedora A mí me pareció sencillamente preciosa. 

Un atractivo añadido es su conexión con la comprometida actualidad del mundo árabe, muy especialmente con la del Magreb.

En la web “De dioses y hombres” encontrarás interesante información sobre el argumento, que incluye una cronología de los acontecimientos que ayudan a situar en su contexto histórico los hechos que alimentan la película y que van desde la victoria del Frente Islámico de Salvación (FIS) en la primera vuelta de las elecciones legislativas en Argelia el 26 de diciembre de 1991 y la declaración del estado de excepción en el país el 11 de enero de 1992, pasando por el secuestro por un grupo armado de siete monjes en el Tibhirine el 26 de marzo de 1996, hasta el 20 de noviembre de 2009, fecha a la que ya me referí en líneas anteriores.

En la red hay abundante información sobre este film y los hechos que narra.  La visión que aporta la web Espiritualidad Cisterciense en su artículo <La película: “De dioses y hombres” de Xavier Beauvois> es, en mi opinión, interesante e incluye las diferentes hipótesis que se barajan sobre la muerte de los monjes de la comunidad cisterciense de Tibhirine .