¿Vuelve Malthus?

5 03 2013

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Más de 35 niños vuelven de la escuela subidos en un carro en las afueras de Nueva Delhi. / Pawel Kopczynski (Reuters)

“Los humanos son una plaga sobre la tierra” es la afirmación con la que el naturalista británico DAVID ATTENBOROUGH, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2009, se refirió al, en su opinión, exceso de población, y “que se den prisa y se mueran”  fue la declaración si no escandalosa, sí al menos impactante del ministro japonés de Finanzas, TARO ASO, recomendación hecha a los ancianos de su país para aliviar los gastos del Estado en atención sanitaria.

Ambas afirmaciones, coicidentes en el tiempo (finales de enero) y motivados por una misma idea -hay que controlar la población para que los recursos disponibles sean suficientes para satisfacer las necesidades básicas- son utilizadas por la periodista María Antonia Sánchez Viejo para iniciar su artículo “La maldición de Malthus” (al cual pertenece la imagen que encabeza este post), publicado por El País en su edición del martes 29 de enero, y para fundamentar su teoría sobre una cierta revitalización y mal uso del  malthusianismo.

Dada la actualidad que recobra la teoría de MALTHUS, ya sea para revivirla, ya para negarla, el objetivo de este post es recordar al inglés Thomas MALTHUS, exponer su teoría sobre le superpoblación, enmarcarla en el contexto en que ésta se desarrolló y conocer el porqué del MALTHUSIANISMO hasta llegar a la situación actual y tratar de dilucidar hasta qué punto hoy cabe hablar de NEOMALTHUSIANISMO.

Partiré de la llamada “Era de las Revoluciones”, es decir, del período que en líneas generales se extiende de mediados del s.XVIII a mediados del s.XIX y durante el cual se produjeron importantes novedades que afectaron de tal manera a la vida del hombre (del hombre occidental, especialmente) que dieron lugar a una nueva etapa de su Historia: la Edad Contemporánea. Más que novedades, son auténticas Revoluciones, que se sucedieron en el tiempo y a la vez se interrelacionaron y se potenciaron unas a otras: Revoluciones Políticas que entre 1776 y 1848 supusieron el triunfo del liberalismo revolucionario que puso fin al Antiguo Régimen (la página Las revoluciones (1776-1848) [PPT421 KB] - IES Abastos te ofrece un clarificador powerpoint de estas revoluciones); las Revoluciones Agrícola y Demográfica como antecedentes de la Primera Revolución Industrial que, a su vez, propició la Revolución de los Transportes, muy especialmente del impactante y decisivo invento de Ferrocarril. Introduciéndonos ya en la segunda mitad del s. XIX, en el contexto de la Segunda Revolución Industrial y destacando su conexión con los fenómenos citados, tendríamos que hablar de la Revolución Tecnológica, con importantes novedades en la Medicina, de la Revolución Urbana

En la gráfica Evolución de la población mundial se refleja la REVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA que acompañó a las Revoluciones Agrícola  e Industrial. Para referirnos a las otras dos gráficas (fuente: DEMOS 2º ESO, Edit. Vicens Vives) y para abreviar, diremos GRÁFICA I -Modelo demográfico de los países ricos- y GRÁFICA II -Modelo demográdico de los países pobres- 

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1. En esta gráfica observamos cómo hasta 1750-1800 la población mundial creció lentamente (disminuyendo en ocasiones, caso, por ejemplo, de la Peste Negra que llegó a Europa en 1348 y redujo su población a la mitad y a la que se sumaría la Guerra de los 100 años /1337_1453/, o la Peste Bubónica del s.XVII). En el año 1 de la Era Cristiana la población mundial era sólo de 200 millones de habitantes, creciendo muy lentamente hasta  alcanzar los 1.000 millones en 1804. Con una tasa de natalidad y de mortalidad muy elevadas (en torno al 40 por mil), así como una alta mortalidad infantil (en torno al 500 por mil) y una esperanza de vida de unos 40 años, estaríamos hablando del Antiguo Régumen demográfico  /FASE I/  .

2. Pero el aumento de la productividad y la mejora de la ganadería derivados de la revolución agrícola motivaron el  aumento de la producción de alimentos, al tiempo que una serie de progresos en la higiene (recogida de basuras y mejora del alcantarillado en las ciudades, la extensión del uso del jabón y ropas de algodón más lavables…) y de avances médicos (vacunas, métodos de asepsia, etc.), así como la mejora de los transportes que facilitaron las relaciones humanas, motivaron un gran descenso de la mortalidad (también de la infantil) mientras la natalidad se mantuvo alta, lo que motivó una REVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA/FASE II/ en los países europeos industrializados que se descompone en dos períodos: en el primero la natalidad permanece muy elevada, pero sin oscilaciones, y la mortalidad (debido a los factores ya mencionados) desciende bruscamente hasta el 20 por mil, produciéndose un aumento considerable de la población, una EPLOSIÓN DEMOGRÁFICA . En el segundo período se desacelera el descenso de la mortalidad hasta aproximarse al 10 por mil y la natalidad desciende bruscamente. Gran Bretaña, país pionero de la Primera Revolución Industrial, lo fue también de la REVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA: su población tuvo un espectacular crecimiento y pasó de tener 5.800.000 habitantes en 1700 a superar los 40 en 1900, es decir, se multiplicó por siete (y esto pese a los 17 millones de personas que emigraron a las colonias y a Estados Unidos).

Como consecuencia de aquella REVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA, en 1900 Europa superó los 400 millones de habitantes, el 24,7% de la población mundial, lo que repercutió en los efectivos de la población mundial (como vemos en la gráfica Evolución de la población humana). Actualmente la población de Europa supone el 6% del total del mundo.

Es en este contexto de EXPLOSIÓN DEMOGRÁFICA en el que hay que situar a MALTHUS, clérigo anglicano que en su Ensayo sobre el principio de la población (del que publicó varias ediciones, la primera en 1803 y la última -la sexta- en 1830) expuso su doctrina demográfica, conocida como malthusiansmo, cuyo principio fundamental era que en tanto los recursos aumentaban en progresión aritmética, la población lo hacía en progresión geométrica y tendríamos que hablar de superpoblación:

“Cuando no lo impide ningún obstáculo, la población va doblando cada 25 años, creciendo en una progresión geométrica. Los medios de subsistencia en las condiciones más favorables, no se aumentan sino en una progresión aritmética”.

La previsión no cumplida para Gran Bretaña, comocida como catástrofe malthusiana, era que, en palabras del propio MALTHUS: “Al final del primer siglo la población será de 178 millones y las subsistencias no llegarán para los 55 millones, de modo que una población de 123 millones de habitantes tendría que morir de hambre”. Según el demógrafo inglés, de no intervenir obstáculos represivos (hambre, guerras, pestes…), el nacimiento de nuevos seres provocaria el crecimiento de la población aumentando la pauperización global de la especie humana e incluso podía provocar su extinción.

3. Observamos que en la FASE III, la correspondiente al Nuevo Régimen demográfico, tiene lugar un descenso y una estabilización progresiva de la natalidad, aunque con unas fuertes oscilaciones, en tanto que la mortalidad tiende a la estabilización (se desacelera el crecimiento vegetativo), seguida de un ligero aumento debido al gran envejecimiento de la población.

4. Si la gráfica continuara estaríamos en la FASE IV, en la que la mortalidad supera a la natalidad y la población disminuye. En esta fase está Asturias, que tiene un crecimiento vegetativo negativo desde la década de los 80 del siglo pasado. una alta esperanza de vida y una baja natalidad, que no asegura el nivel de reemplazo de la población, motivan el envejecimiento de la población  y de aquí su alta tasa de mortalidad. 

Es ésta una situación preocupante que se da en algunos países de Europa occidental (y cada vez más en los de Europa oriental), en los que el descenso de la fecundidad, el marcado decrecimiento de la población juvenil y la alta esperanza de vida dan lugar a pirámides poblacionales invertidas que progresivamente se ensanchan por la parte superior al tiempo que se estrechan en su base. Según el INE, el 20% de la actual población española tiene más de 65 años, pero en 2049 serán en torno a 37%-38%.

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  5. En el caso de la  GRÁFICA II -Modelo demográdico de los países pobres- observamos que el Antiguo Régimen demográfico  /FASE I/, al igual que en los paises ricos, se caracteriza por una natalidad y una mortalidad muy altas (epidemias, hambrunas, etc.) y se extiende hasta 1950. Pero mientras la persistencia de estructuras socioeconómicas fundamentalmente agrarias se traduce en un comportamiento natalista tradicional sin ningun tipo de control de la natalidad, a partir de este momento observamos un notable descenso de la mortalidad, debido a la mejora de la alimentación, los avances de la higiene y la medicina preventiva (los países ricos facilitaron medios y medicamentos para combatir enfermedades, especialmente las contagiosas, que podían transmitirse facilmente dada la facilidad y la rapidez de las comunicaciones).

Este crecimiento poblacional en los países subdesarrollados se traduce en una nueva EXPLOSIÓN DEMOGRÁFICA que queda claramente reflejada en el último tramo de la gráfica  Evolución de la población humana. Si en 1940 la población mundial era de 2.000 millones de habitantes, en 1960 había superado los 3.000 millones que serían 4.000 para 1975 y 6.000 para el año 2000. Es decir, que en 40 años (1960-2000) la población mundial se duplicó. En octubre de 2011 la población mundial llegó a los 7.000 millones de habitantes.

  6. Esa EXPLOSIÓN DEMOGRÁFICA de los años 60-70 hicieron revivir a MALTHUS. El  neomalthusiansmo habla de la superpoblación del mundo y de la necesidad de controlar la natalidad. Como respuesta, a mediados de los 70 se empezó a aplicar la política del hijo único en China, que en 1982 llegó a los 1.000 millones de habitantes de los 4.500 que poblaban el mundo, o las campañas de esterilizaciones en la India de Indira Gandhi, o en el Perú de Fuji Mori.

Se habla de superpoblación cuando los recursos de un país, región, etc, son insuficientes para mantener su población, de modo que es obligado preguntar: ¿está hoy el mundo superpoblado? acaso carece de los recursos necesarios para sostener a su población? disfrutan de aquellos por igual todos los países? y en estos ¿existe un reparto equitativo de su riqueza entre todos los grupos sociales?. Evidentemente éstas son preguntas retóricas que se contestan por sí solas, pero que es obligado tomar en consideración si queremos contestar a: ¿Vuelve MALTHUS? hoy, en el mundo actual, tienen validez sus teorías acerca del control de la supuesta  SUPERPOBLACIÓN? Tienen sentido las afirmaciones de DAVID ATTENBOROUGH y de TARO ASO que inician e inspiraron este post?.
Añado unos datos de interés: a) el 20% de la población mundial consume el 80% de los recursos del mundo; b) según la ONG Oxfam International, con la fortuna de 2012 de los 100 hombres más ricos del mundo se podría eliminar cuatro veces la pobreza global. Y considero que es obligado sugerir la lectura de “La maldición de Malthus”  

Llegado a este punto, tú, lector/a, tienes la respuesta: ¿Vuelve MALTHUS?.

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