CHIPOTLE Mexican Grill, EL FAST CASUAL ¿Concepto global?

26 09 2014

 La cadena de comida mexicana CHIPOTLE Mexican Grill está teniendo un crecimiento importante en EEUU, tanto como para empezar a pensar en situar los burritos como alternativa a las hamburguesas.
El tamaño de la cadena todavía está muy lejos del duo de gigantes, tiene 1680 restaurantes frente a los casi 40.000 de McDonald´s o los 12.000 de Burger King. Posiblemente, y así lo refleja el artículo, la fórmula no sea exportable en su totalidad a Europa (donde están implantados en Gran Bretaña, Francia y Alemania con un crecimiento más moderado).
Aun así, varios datos del artículo nos muestran que su fórmula puede ser un buen punto de partida, bien para un negocio de burritos o de cualquier otro producto base adaptado a los nuevos mercados y consumidores:

- Aumento de ventas en EEUU por encima del estancamiento general del sector.

- Revalorización bursatil y aumento de beneficios.

Pero sobre todo algunos conceptos destacables, más allá de los datos puramente numéricos:

- Servicio de catering en algunos restaurantes.

- Sobre todo, servir de ejemplo de un concepto (El FAST CASUAL) frente al clásico FAST FOOD, cuyas características vienen también en un recuadro específico del artículo: Burritos que desafían a la hamburguesa de Sandro Pozzi en El País.

http://economia.elpais.com/economia/2014/09/18/actualidad/1411057016_585855.html

Además os facilitamos un enlace a su web (en español), que esta bien estructurada:
http://www.chipotle.com/es-MX/default.aspx?type=default



PUBLICIDAD Y CREATIVIDAD, que no siempre viceversa

23 09 2014

 ¿Qué es la publicidad?, ¿Qué requisitos debe reunir?, ¿Sirve, realmente para algo?, ¿Cómo se puede construir una buena imagen de marca? estas y otras muchas preguntas pueden tener parte de sus respuestas contenidas en el siguiente decálogo. Sergio Dueñas (http://sduenas.blogspot.com.es) cita los 10 principios de Luís Bassat, uno de los grandes publicistas y los comenta.

Eso si, debe ser dinámica, cambiante, adaptable, muchas veces mucho más que el propio producto que representa, de ahi su importancia.

1) La buena publicidad vende el producto hoy y construye la marca para mañana: El valor de la marca y su continuo fortalecimiento es fundamental para su perdurabilidad y competitividad futura. Aunque obtener resultados rentables en el corto plazo es un objetivo obvio, ello no significa que la publicidad “vendedora” deje en el tintero la generación de imagen de marca. Debe evitarse la transformación de la marca en un producto promocional u “ofertero”, a menos claro, que de hecho lo sea. Este es un tema apasionante y que se constituye en el origen de eternas batallas entre ventas y mercadeo, y seguramente tendremos oportunidad de comentarlo con mayor detalle en el futuro.

2) La buena publicidad capta la atención del espectador inmediatamente: En Estados Unidos un consumidor puede estar expuesto a 2,000 impactos publicitarios diariamente. En nuestros países esas cifras podrían estar entre los 500 y 1,000 impactos diarios. Lo interesante es que de ellos un consumidor normal recordará tres o cuatro. De allí la importancia de que desde la primera oportunidad el anuncio capte la atención.

3) La buena publicidad contiene una fuerte idea de venta y promete un beneficio interesante y alcanzable para el consumidor: La publicidad debe comunicar efectivamente qué virtudes y calidades tiene un producto para que alguien se interese por el. Muchas veces el beneficio es dirigido hacia la satisfacción de una necesidad o deseo bastante tangibles; en otras satisface aspiraciones más emocionales (no se venden cosméticos, sino belleza; no un carro deportivo, sino un estilo de vida). El proceso de transformación del concepto de un producto a la comunicación de un atractivo satisfactor de necesidades, deseos y aspiraciones se logra a través de la buena publicidad.

4) En la buena publicidad, la idea es simple, clara y se entiende a la primera: La publicidad no debe ser un examen de IQ, y no se pueden esperar resultados positivos si su comprensión es forzada o basada en la repetición. En la sencillez esta la belleza… “keep it simple”.

5) La buena publicidad destaca de la competencia, del resto de la publicidad y del entorno: Si hay algo realmente importante a nivel de marcas y su valor es la diferenciación, de allí su capacidad para desligarse del montón en la mente del consumidor. El verdadero reto a la creatividad esta precisamente en esa área, cómo diferenciar a la marca dentro de este contexto tan amplio. El que lo logre efectivamente podrá darse el lujo de llamarse único y original (“Marlboro Man”, “Just Do it”, “McDonald’s”).

6) La buena publicidad es memorable: Memorabilidad se refiere a destacar, a ser recordada, y ¿por qué no? Imperecedera e inmortal. Yo agregaría que sea recordada positivamente. Desafortunadamente ha habido publicidad memorable, pero por mala, o porque generó polémica entorno a la marca. Estas situaciones son peligrosas desde la visión de marketing, y aunque evitarlas vaya en perjuicio de la “libertad de expresión creativa”, ésta siempre debe estar supeditada al posicionamiento mismo de la marca. Para publicidad polémica, marcas irreverentes.

7) La buena publicidad es relevante para los posibles consumidores del producto: Se dice que la buena publicidad no vende un mal producto, pero la mala publicidad sí puede matar a uno bueno. El reto esta en desarrollar códigos de publicidad que transmitan efectivamente la importancia del producto para sus potenciales usuarios, y que el anuncio per se, se constituya en algo sobresaliente y apreciable.

8) En la buena publicidad, la marca está integrada en la idea central: Un ejemplo de cómo no se cumplió éste principio es el de una marca de vinos en Sudamérica, que fue lanzada con un comercial tan creativo que todo el mundo lo recordaba y comentaba. El único detalle negativo: pocos recordaban cuál era la marca.

9) La buena publicidad no es un anuncio aislado, sino una campaña, capaz de perdurar y crear un activo publicitario: Existen campañas que han rebasado incluso las expectativas de sus propios creadores, rehaciéndose una y otra vez bajo la misma idea central a través del tiempo y de una a otra generación. Generalmente está consistencia se traduce en un valor incremental para las marcas y su imagen a lo largo del tiempo, así como en claridad en la mente del consumidor de lo que son y representan dichas marcas. Por otro lado, anuncios aislados o saltar de una a otra campaña sin relación alguna, generan en la mente del consumidor confusión y una falta de certeza sobre la esencia y personalidad de la marca y por ende en la identificación con la misma.

10) En la buena publicidad el mensaje se adecua a las características de los medios de comunicación, aprovechando todas sus ventajas y aceptando sus limitaciones: Comentaré éste punto con algunos ejemplos que frecuentemente se observan: material publicitario desarrollado para prensa, con lectores con tiempo para la lectura y que lo leen a 30 o 50 Cms. de distancia; utilizado para muppies o vallas, donde el público lo ve por segundos y desde el carro. El audio de un comercial de TV, cuyo visual se constituye en parte central para la comprensión del mensaje, utilizado en radio… esperando que el oyente haya visto el anuncio en la TV y recuerde de qué trata. Esto es un desperdicio de dinero. Se debe adaptar el mensaje al medio utilizado.

Y como epílogo, un enlace que nos da varios ejemplos de una publicidad memorable, creativa (publicidad de la buena) un menú degustación exquisito ¡Buen provecho!

http://lavozdelmuro.net/27-fantasticos-anuncios-de-prensa-creativos-e-inteligentes-que-te-haran-pensar/



LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE UN BUEN RESTAURANTE

16 09 2014

¿Qué factores o detalles debe cuidar un restaurante?, está claro que es un asunto discutible, nada asegura el éxito, no son los mismos para un restaurante que para un mesón que para una hamburguesería.  Incluso muchos de ellos sirven para cualquier negocio de hostelería tipo cafetería bar y similares. Además deben tenerse en cuenta otras cuestiones como tipo de carta, estilo de cocina, personal y un largo etc.

Teniendo en cuenta todo ello, nosotros os proponemos un Decálogo, ¿Por qué un decálogo?, por nada en especial, pueden añadirse o quitarse todas las que se consideren adecuadas pero creemos que es un buen ejercicio y, en nuestra opinión, estas 10 son aplicables a la mayoría, tanto por genéricas como por estar cargadas de “sentido común”.

-1- Atención al cliente…casi nada, saludar al entrar y despedir cuando se marche, dar las gracias al cobrar, estar pendientes de sus necesidades, eso incluye las quejas (Tenga o no tenga razón, eso es otra cuestión) como decía Cesar Ritz: “Ver todo sin mirar, oir todo sin escuchar, mostrarse atentos sin parecer serviles.”

-2- Buen ambiente: Iluminación, decoración, insonorización, temperatura ,todos ellos bastante variables  según el negocio pero está claro que hay unos mínimos y máximos basados en el mencionado “sentido común.”

-3- Cuidar la relación calidad precio, peliaguda cuestión, basada en criterios personales del cliente, su poder adquisitivo y preferencias, lo que no debe suponer un enfrentamiento con la obtención de beneficios para la empresa.Podríamos resumirlo en una palabra: Equilibrio.

-4- Limpieza: De todas las instalaciones: barra, comedor, cocina (si es a la vista del cliente con más razón aunque parezca una obviedad) y sin olvidar un punto clave: los servicios.

-5- El pan y el café: Desde un pincho hasta un menú degustación, desde el café de media mañana hasta el broche para una comida de negocio, con la variedad de panes, desde tradicionales de obrador hasta preelaborados que existen y la gama de cafés que tenemos a nuestra disposición, no hay disculpa y pueden suponer una “tortura” o un buen recuerdo.

-6- El detalle, atención al detalle: ¿Qué hace el periódico de hace dos dias, más un catalogo de muebles  más la guia de telefónos apilados en una esquina de la barra?, ¿Por qué ahorramos hasta extremos insostenibles en servilletas? (las más finas son más baratas y el cliente va a usar más…), ¿Por qué los convoys se presentan pringosos y el salero tiene su contenido “petrificado”?…etc etc etc.

-7- Una buena oferta no supone una carta interminable de platos, tapas, raciones, postres y vinos; nosotros al menos tendemos a sospechar que un número muy grande puede suponer baja rotación, géneros menos frescos y “sugerencias del chef” mal entendidas.

-8-  Invierte en mantenimiento y renueva desde pequeñas cosas hasta grandes inversiones (en base a las posibilidades y circunstancias de cada momento), las mencionadas servilletas, las papeleras de la barra, los detalles de las mesas, pasando por las cartas (sin borrones, manchas o muy gastadas), hasta donde llegue nuestra imaginación y presupuesto.

-9- Visita a la competencia, consume en la competencia, analiza a la competencia, aprende de la competencia, de sus éxitos y sus errores. Se pueden extraer enseñanzas de un fast food para un tres estrellas y viceversa.

-10-  Acabamos donde habíamos empezado, tanta atención al empleado como al cliente, nuestra plantilla, seamos nosotros mismos o contratados, debe estar contenta, satisfecha y a gusto.



DELICIOSA MARTHA

16 09 2014

DELICIOSA MARTHA, una película del año 2001, dirigida por Sandra Nettelbeck e interpretada en sus papeles principales por Martina Gedeck y Sergio Castellito, ¿Lo bueno?: TODO, reparto principal, secundarios, banda sonora, argumento, diálogos…¿Lo malo?, está descatalogada aunque suponemos que podrá conseguirse o descargarse.

¡Ah! y un consejo, no ver el remake americano Sin Reservas del año 2007, dirigida por Scott Hicks con Catherine Zeta Jones y Aaron Eckhart; si ya lo habeis hecho intentar ver la original y será como probar un buen solomillo después de una hamburguesa de fast food.

Os ponemos ambas carátulas para evitar intoxicaciones.

De cara a su aplicación en hostelería puede ser un buen punto de partida para analizar multitud de cuestiones:

-1- Organización de plantillas.

-2- Vida profesional versus vida personal.

-3- Atención al cliente.

-4- Relaciones laborales.

-5- Psicología aplicada.

-6-  Estructura de restaurantes.