LA CONFIANZA DEL CONSUMIDOR

26 05 2015

Existen una serie de conceptos repetidos una y mil veces en el mundo empresarial, concretamente en lo referido a la atención y gestión de la cartera de clientes: fidelizar al consumidor, retener clientes o servicio post venta.

Conceptos que de tanto usarlos se desvirtúan en su aplicación cotidiana y que, a pesar de estar en boca de todos pierden su verdadero sentido cuando se convierten en “automatismos”, en reglas de comportamiento profesional que no se gestionan conscientemente.

Un artículo de la web: www.marketingdirecto.com incluye un decálogo titulado: LOS 10 PILARES SOBRE LOS QUE SE CONSTRUYE LA CONFIANZA DEL CONSUMIDOR EN LAS MARCAS

 http://www.marketingdirecto.com/actualidad/anunciantes/los-10-pilares-sobre-los-que-se-construye-la-confianza-del-consumidor-en-las-marcas/

En hostelería con más razón si cabe, tendrían que tenerse siempre presentes, ya que el contacto con el consumidor (los llamados Momentos de la verdad) son constantes a lo largo de la prestación del servicio y una buena oportunidad de ganarse esa mencionada confianza.
A continuación enumeramos los contenidos en el artículo con un comentario específico para la hostelería:

-1- La calidad de los productos y servicios: desde el pan o el café (que muchas veces se maltratan) hasta el tiempo de espera para que te atiendan en una cafetería .

-2- La buena voluntad en la resolución de problemas: desde una cuenta con algún cargo erróneo a una bebida demasiado fría o caliente que no gusta al cliente.

-3- La fiabilidad de la empresa: si una empresa responde, si un producto satisface necesidades y supera espectativas de forma regular tenemos mucho terreno ganado.

-4- La competencia de los empleados: un servicio de sala poco profesional, lebto o excesivamente apurado puede estropear la mejor de las comidas.

-5-  La amabilidad de los trabajadores: los camareros, recepcionistas y personal en contacto con los clientes tienen que estar satisfechos para transmitirlo durante el servicio.

-6- Las garantías en los productos y servicios: por ejemplo la sustitución de un plato que no gusta o el saber que las raciones pedidas no van a ser excesivas o escasas para el número de comensales presentes.

-7- La franqueza mostrada por la compañía  en la resolución de problemas: una queja es un regalo que os hace el cliente, debemos agradecerle que nos la haga llegar, nos está dando la oportunidad de rectificar un error.

-8-  Los precios lógicos y razonables: el cliente tiene que confiar en que le cobraremos una cantidad “lógica”, para ello tenemos que saber venderle nuestra calidad.

-9- El trato con los empleados:  está claro que en hostelería son un pilar fundamental de la experiencia del cliente, algunas veces parece increible el no escuchar de los hosteleros expresiones como: “Buenos días” o “Muchas gracias.”

-10- La sensación de que la compañía se esfuerza por complacer al cliente:  y no se trata de vajillas muy caras, cartas de vinos interminables o géneros de lujo.

Conclusión: ¿Queremos ganarnos la confianza de nuestros clientes?, ¿Queremos que repitan su visita o incluso se hagan fieles al mismo?, ¿Queremos que nos recomienden a sus círculos sociales?…¿Si?, pues apliquemos este decálogo en la mayor medida posible.



LAS MEJORES RECETAS DE LA HISTORIA

26 05 2015

Este libro tiene tanto de cocina como de historia, tantas recetas como anécdotas y es una obra imprescindible para situar cronologicamente y comprender los cambios en las costumbres gastronómicas producidas a lo largo de varios siglos.

Desde el origen indefinido y sin posibilidad de datación de las migas (el libro nos indica que puede ser un plato de los íberos), pasando por el salpicón manchego que Cervantes incluye entre la gastronomía de la época en El Quijote:

“Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún plaomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.”

Para llegar a platos míticos del recetario que todo cocinero debería conocer, como un historiador del arte conoce las catedrales góticas o un  filólogo la obra de la generación del 27, por ejemplo el Bacalao Club Ranero, la Liebre a la Royale, las Fresas Romanoff, los Melocotones Melba o las elaboraciones a la Rossini.

Todas las recetas tienen una introducción histórica de su origen y relevancia en cada época.

En palabras de Emilia Pardo Bazán, recogidas en el prólogo de este volumen: “Cada época de la historia modifica el fogón y cada pueblo come según su alma, antes tal vez que según su estómago”.