EL ETIQUETADO DE LOS ALIMENTOS

27 07 2015

Este artículo puede ser válido tanto para consumidores  como para los profesionales del sector, en posteriores artículos analizaremos más detalladamente los diversos aspectos (sirva este como introducción). Está claro que los envases de alimentos nos proporcionan muchísima información pero es necesario comprenderla e interpretarla adecuadamente. También tienen en algunos casos carencias o crean confusión dado que las empresas alimentarias incluyen:

-1- Datos obligatorios (marcados por la legislación)

-2- Datos opcionales (que la legilsación permite incluir opcionalmente)

-3- Datos e información comercial, marcas, slogans etc que pueden confundir al consumidor (ya sea profesional de hostelería o público en general), bien de forma intencionada o por desconocimiento de éste. Por ejemplo puede ser difícil interpretar cosas como:

- 0% de materia grasa  - Light  - nectar de frutas  -  bajo en calorías  - Artesano…

Los datos a los que los usuarios prestan más atención son: las fechas de caducidad, la composición del producto (los ingredientes) y la información nutricional.

Según el barómetro AECOC Shopper View incluido en la web: www.marketingdirecto.com  (sobre el que os incluimos un enlace a continuación)

 http://www.marketingdirecto.com/actualidad/tendencias/67-los-espanoles-lee-la-informacion-las-etiquetas-cuando-compra-alimentos/

Los datos que más se consultan son:

- Fecha de caducidad.

- Ingredientes y composición de los productos.

- Información  nutricional.

Respecto a las fechas de caducidad (no confundir con fechas de consumo preferente) creemos que las cosas están bastante claras, aunque muchas veces son difíciles de localizar en el envase, su tamaño es pequeño y se confunden con fechas de envasado, números de lote etc etc.

Los ingredientes y composición de los alimentos ya empiezan a ser más “difíciles”, es fácil comprender los nombres de grutas, carnes, pescados, verduras y demás, pero las cosas se complican cuando aparecen añadidos como “estracto de…”, “concentrado de…” por no hablar de los aditivos alimentarios.

Con la información nutricional sucede un poco más de lo mismo, es necesario saber interpretarla.

Los dos siguientes enlaces os servirán para conocer un poco mejor como está la situación en la actualidad:

http://politica.elpais.com/politica/2014/12/12/actualidad/1418404258_960361.html

http://www.abc.es/sociedad/20141213/abci-nuevo-etiquetado-alimentos-201412122146.html

De cara a un análisis más detallado y profundo os adjuntamos el enlace a la página del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ( en ella teneis una recopilación de la  normativa estatl y comunitaria)

http://www.magrama.gob.es/es/alimentacion/legislacion/recopilaciones-legislativas-monograficas/etiquetado.aspx#

En conclusión:

-1- La información debe ser clara, legible y normalizada pero es el consumidor (sea público en general o profesional de hostelería) el que la interprete de forma adecuada.

-2-  El aumento del consumo en todas las gamas de alimentos pero sobre todo en cuanto a procesados, preelaborados y similares hace necesario un esfuerzo por todas las partes (Autoridades, consumidores y fabricantes) de cara a mejorar las compras.

-3- Las empresas, además de cumplir la normativa, dirigen parte de su trabajo a hacer atractivos sus productos, principalmente con el packaging  que no dene desviar nuestra atención de lo verdaderamente importante.