LA COCINA DEL PALACIO REAL: UNA DELICIA

20 01 2018

Una vez formado el grupo de visita (ver horarios y condiciones en el enlace) se atraviesa la explanada del Palacio Real y de allí nos dirigimos al Patio del Príncipe en el cuál ya podemos ver las ventanas y rejillas de ventilación de estas instalaciones que se encuentran el primer sótano, lo primero que nos encontramos es una galería en la cuál se encuentran varios paneles explicativos.

La visita, como podeis imaginaros tendría que convertirse en imprescindible para cualquier profesional, estudiante o simplemente aficionado a la historia de la cocina. Los paneles informativos ya son una maravilla en si mismos, con descripciones como la siguiente:

LOS REALES OFICIOS DE BOCA (1500-1840)
El personal de servicio encargado de la alimentación de la Real Casa formaba los “oficios de boca”- Inicialmente estos fueron: Panetería, Cava -bebidas , incluidas el agua de la Fuente del Berro-, Frutería, Confitería, Cerería, Buxería - leña y combustibles-, Ramillete -servicio de mesa, infusiones y refrescos- Repostería, Sausería -salsas y condimentos-, Guardamangier -despensa pero carne sobre todo-, Potagería -verduras-, Cocina de Estado, Estado de Damas y Cocina de Boca.

En 1815 se concentran en dos: el Ramillete que asumió la función de los ocho primeros y la Cocina de Boca que incorporó todos los restantes adoptando el nombre de Real Cocina. En 1840 la reorganización del servicio quedó establecida en cuatro: Real Cocina, Repostería, Botillería y Cava y Gardarropa de mesa.

Estos oficios dependían del Mayordomo Mayor - siempre un grande de España- a través  del Contralor,  y después del Veedor General o del Alcaide de Palacio.  A partir de Isabel II y hasta 1931 la dirección de todos los oficios y servicios aúlicos quedó a cargo de la Inspección General, a su vez subordinada al Intendente de la Real Casa y Patrimonio.
De allí se pasa a la Portería y nos encontramos con un calientaplatos que ya nos pone sobre aviso:

Las proyectó el italiano Juan Bautista Sachetti en 1737, han funcionado ininterrumpidamente tres siglos aunque durante la República, con el presidente Azaña, fue la última época en que se usaron a diario.
Ahí están las garrafas donde Isabel II guarda el agua de la fuente del Berro entre los 2.625 objetos conservados por poner un ejemplo.

La Real Cocina ocupa un ala del primer sótano en el Palacio Real y conserva sus instalaciones históricas, renovadas en gran parte entre 1861 y 1880 por voluntad de Isabel II y Alfonso XII -de hecho, la distribución y el equipamiento en su mayoría es del siglo XIX, con piezas también de la mitad del siglo XVIII-. El visitante podrá atravesar distintos espacios en los que estaba dividido esta zona como, por ejemplo, la portería, el taller de repostería, la sala de fogones o la botillería.

El taller de repostería ya impresiona en su vista general:

Con una curiosa prensa exprimidor empotrada en la pared (al fondo, al lado del fregadero) o una de las marmitas literalmente soldad al hogar.

Pero si nos fijamos en los detalles, uno empieza a apabullarse:

Moldes de pastelería

O una colección de chocolateras, heladeras…

Se pasa después a lo que se puede considerar la zona de preelaboraciones:

Y donde uno queda ya rematado es en la zona de la cocina caliente…sin palabras:

Lo que tenía que ser mantenerlas, carbón, leña y pala (no tan diferentes a las de muchas casas asturianas pero a lo grande)

O el Asador parilla giratorio del XIX para piezas enteras (caza, canales etc)

Nos “despedimos” visitando la sala que reproduce la bodega, con varios minutas de menús históricos, botelleros, control de existencias y una interesantísima colección de envases, estuches y material de transporte para cristalerías, vajillas y demás


La propia página de Patrimonio Nacional dice:

“La Real Cocina, que constituye el ejemplo más importante conservado hasta nuestros días entre las cocinas históricas de las residencias regias europeas, tanto por su tamaño, como por la conservación del conjunto y por el interés y magnitud de los accesorios, se abrió al público el 17 de octubre de 2017. Con el objetivo de abrir este conjunto a la visita pública, a lo largo de los dos últimos años se han realizado una serie de actuaciones que han involucrado a los distintos equipos de Patrimonio Nacional, entre ellas la rehabilitación completa de los espacios, eliminación de cableados, tuberías y elementos de cocina actuales, restauración de buena parte del material expuesto, incluyendo objetos de menaje, así como varias intervenciones para permitir que esta exposición permanente reuniera las características adecuadas de iluminación, información en paneles gráficos, además de la publicación de una monografía específica con el título La Real Cocina, que recoge los estudios realizados por parte de los equipos científicos y que pone al día el conocimiento de estas estancias.”

Información relativa a las entradas, horarios etc:

https://entradas.patrimonionacional.es/es-ES/informacion-recinto/24/cocinas-palacio-real-de-madrid