WINSTON CHURCHILL: EL EXCESO EN LA MESA Y LA PALABRA

20 09 2017

Winston Churchill, Primer Ministro del Reino Unido fue una de las figuras más relevantes del siglo XX. Era de sobra conocida su afición por la buena mesa, la buena bebida y los excesos con las mismas. Pero también por su ingenio y capacidad de oratoria.

Una de sus frases que nos puede servir para ilustrar esta entrada:

“UN PESIMISTA VE DIFICULTADES EN CADA OPORTUNIDAD; UN OPTIMISTA VE OPORTUNIDADES EN TODA DIFICULTAD.”

Y hasta alguna de sus frases tiene relación con la dietética y la nutrición (además de ser un consejo muy recomendable para la vida):

Su peculiar relación con los buenos aperitivos, la buena mesa y las sobremesas más  largas que se puedan recordar empezó incluso antes de nacer. A Jennie Jerome, su madre, se le atribuye el cóctel Manhattan, con whisky de centeno, Martini rojo y angostura.

Posteriormente, fue durante sus años como militar en la India y Sudáfrica, lugares en los que se añadía alcohol al agua como método para higienizarla, dónde se cree que adquirió la costumbre de añadir agua al whisky, concretamente al vaso de Johnnie Walker Blue Label que solía beber nada más despertarse.  Así lo dejó reflejado:

“Cuando era un joven soldado en la Guerra de los Boer, el agua no era adecuada para beber. Para hacerla más sabrosa, tuvimos que añadir whisky. Con diligencia y esfuerzo, he aprendido a apreciarlo”

También, de su experiencia militar en la India, donde la tónica, uno de cuyos ingredientes era la quinina (ésta sirve para combatir la malaria),  se bebía con ginebra, y claro Sir Winston no perdió la oportunidad de reflejarlo años después:


(“El gin tonic ha salvado más vidas y mentes de hombres ingleses que todos los doctores del Imperio.”)

Tambien tiene una relación indirecta en forma de anécdota con el café,  Nancy Astor fue la primera mujer que llegó a la Cámara de los Comunes, el Parlamento británico, y tuvo varios enfrentamientos dialécticos con Winston. El que lo relaciona con el café es aquel cuyo diálogo fue:

- “Winston, si usted fuera mi marido, creo que le pondría veneno en el café”.
- “Nancy”, respondió, “si usted fuera mi mujer, me lo bebería”.

Y otro enfrentamiento relacionado con su profesión política y su afición a la bebida  fue el que mantuvo con Elizabeth Bradock, política socialista, uno de los intercambios dialécticos más duros de Churchill, ingenioso a la vez que desafortunado:

- “Winston, tú estás borracho; y lo que es más, estás asquerosamente borracho”.

-  “Bessie, querida, tú eres fea y, lo que es más, asquerosamente fea. Pero mañana yo estaré sobrio y tú seguirás siendo fea”.

Luego, durante la 2ª Guerra Mundial y ejerciendo como Primer Ministro, en los banquetes, viajes y actividades relacionadas con su cargo se produjeron numerosas anécdotas respecto a lo que puede suceder alrededor de una mesa, el siguiente enlace al artículo de XL Semanal lo ilustra muy bien:

http://www.xlsemanal.com/estilo/20111106/especial-vinos-historia-winston-2185.html

Para terminar esta entrada en nuestro blog, nada mejor que hablar de otra de sus bebidas favoritas, el champán, lo bebía frecuentemente en las comidas y  Pol Roger era el champán favorito de Winston Churchill desde 1908.  En 1965, al morir Winston Churchill, Pol Roger colocó una banda negra alrededor de las etiquetas del Brut NV exportado al Reino Unido.  Años después creó el Cuveé Sir Winston Churchill. En 1987, cuando los árboles de la finca familiar de Churchill, Chartwell, fueron devastados por una tormenta, la Familia Pol-Roger pagó por la mayor parte de la replantación.

El champagne y Churchill, otra relación que dió pie a varias de sus frases:

- “EL CHAMPAGNE DEBE SER SECO, FRÍO Y LIBRE”.

- ” EL ENCUENTRO CON ROOSVELT FUE COMO ABRIR LA PRIMERA BOTELLA DE CHAMPÁN, CONOCERLO FUE COMO BEBERLA”.

Y nuestra favorita, enmarcada en la época que se muestra en la recientemente estrenada película: CHURCHILL (muy recomendable); eran los días previos al Desembarco de Normandía; fue en esos momentos cuando dijo a modo de arenga, comparable al archifamoso: “SÓLO PUEDO PROMETEROS SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS”.

Fue cuando dijo:


				


LA ÚLTIMA CENA, ENTRE EL MITO Y LA REALIDAD

9 10 2016

Para la segunda entrada en la categoría “Banquetes y Comidas Históricas”, tras “La cocina del Titanic”, ´se nos ocurrió dar un giro de 180º pasando de principios del siglo XX al siglo 1, año 33 (+/-). De las aguas del Atlántico norte al Jerusalén de la época de Jesucristo.

No vamos a entrar a justificar las creencias religiosas (que marcaban decisivamente la comida), incluso podemos cometer errores, pero está claro que la aproximación a la gastronomía de la época no puede eludir la fuerte carga simbólica de lo que representaba y que llega hasta nuestros días.

Esa misma diferencia geográfica y temporal podemos aplicarla a los datos que tenemos sobre ellas; todo lo referido al Titanic está documentado, al fin y al cabo sucedió “el otro dia” en términos absolutos; al hablar sobre la Última Cena de Jesucristo con los 12 Apóstoles entramos en el terreno de las suposiciones, los datos reales y verificados son inexistentes y curiosamente, a pesar de lo narrado en la Biblia, pocas referencias o ninguna se encuentran a que pudieron comer. No obstante, se puede hacer una imagen más o menos fiel de como pudo ser en base a los conocimientos que se tienen sobre la época; está claro que ni se conocen los platos, el nº de ellos, los acompañamientos o como se prepararon; aun así, no deberían ser muy diferentes a algunos de los que señalamos aquí.

En primer lugar una anécdota, comparando datos históricos y las pistas que proporcionan pinturas de las catacumbas del siglo III d.C., los investigadores lograron reconstruir los hábitos alimentarios de la Palestina de hace dos milenios. Y no habrían estado sentados a una mesa, como se sugiere en la iconografía clásica (la representación de Leonardo Da Vinci es la más conocida), sino recostados en el suelo sobre almohadones, al estilo romano.

Vamos con el hipotético menú:

ENTRANTES:

ACEITUNAS CON HISOPO: El hisopo podía servir para aliñarlas, se parece a la salvia y a la menta aunque debe usarse con moderación debido a que tiene un punto de sabor amargo.

HIERBAS AMARGAS CON PISTACHOS (a modo de ensalada), una combinación de hierbas frescas de sabor amargo, que podía llevar, por ejemplo, rábano picado con remolacha, perejil, berros o apio.

        

PRIMER PLATO:

CHOLENT: No existe una receta estándar para la receta del cholent Las recetas varían de acuerdo a las disponibilidades regionales de los ingredientes. Se puede decir que el núcleo básico de los ingredientes podía ser ser vaca (a menudo costillas que requieren largos periodos de cocción) -o carne de gallina que aguanta igualmente más tiempo cocinando, carne de pavo, todo ello combinado con gran variedad de verduras frescas y otros ingredientes como cebolla y cualquier tipo de judías o cebada, todos ellos permiten largos periodos de cocción. También podría llevar zanahorias, miel, fruta seca y pimienta negra todo ello añadido antes de ser cocinado.

 

PLATO DE PESCADO:

PESCADO DEL LAGO TIBERIADES: trucha o pescado de agua dulce-que es lo que abundaba en lago de Tiberíades y en el río Jordán- en salsa agridulce y aderezado con frutos secos, pimienta, comino, jengibre y orégano. En muchas ocasiones se preparaba en forma de albóndigas.

 

PLATO DE CARNE:

CORDERO ASADO: Posiblemente cordero asado, relleno de manzana, huevo duro y piñones y aromatizado con cilantro y cúrcuma.

 

POSTRE:

JAROSET: especie de compota o pasta de higos y manzanas secas, acompañados de orejones y nueces, especiadas con jengibre y palos de canela,  miel y vino dulce.

 

Y dos elementos fundamentales, cargados de simbolismo en el cristianismo:

PAN ÁCIMO: es el pan que se elabora sin levadura. Su masa es una mezcla de harina de algún cereal con agua, a la que se le puede añadir sal. A esta masa se le da la forma deseada antes de someterla a temperatura alta para cocinarla. La harina utilizada generalmente es de trigo o cebada.

VINO: Podríamos deducir (con determinado margen de error, por supuesto) que la bebida utilizada en la Última Cena por Jesús y sus Apóstoles fue un vino denso, de cierto cuerpo, con un breve añejamiento, graduación alcohólica en torno a los 14 grados y procedente de uvas parientes de la que hoy conocemos como Syrah.

 

En definitiva, una comida con muchas similitudes e ingredientes que nos resultan muy familiares, al fin y al cabo muchos de ellos forman parte de nuestra herencia culinaria más ancestral.

 

 

 

 

 

 

 



LA COCINA DEL TITANIC

17 03 2016

Después de un tiempo con poca actividad en el blog, queremos retomar la actividad con una nueva categoría: BANQUETES Y COMIDAS HISTÓRICAS; en ella iremos escribiendo artículos sobre banquetes de estado, comidas famosas y como siempre, con su intrahistoria, anécdotas y situándolas en un contexto determinado.

Vamos a empezar con una que ya cumplió 103 años y enmarcada en un acontecimiento recreado una y mil veces en el cine, con documentales etc etc.

Algunos datos y cifras sobre el Titanic:


La construcción del Titanic le costó a la compañía naviera White Star Line la astronómica cifra de 10 millones de dólares de 1912 (actualmente casi mil  millones de €uros). El dinero para financiar esta construcción llegó de los Estados Unidos, concretamente del financiero JP Morgan.

Desde  la cubierta principal hasta la quilla, el Titanic medía 57 metros de alto. Desde la proa hasta la popa 270 metros de largo  y 30 metros de ancho. En la cubierta del Titanic podrían haberse construidos 3 campos de fútbol.

A las 12 en punto del mediodía,  del 10 de abril de 1912 el Titanic acaba de soltar amarras del muelle nº 44 de la White Star Line, en el puerto inglés de Southampton; 2.208 personas, entre pasajeros y 800 tripulantes, viajan a bordo del buque.

La Restauración a bordo del Titanic:

Pensar como debía ser alimentar a más de 2000 personas, con los medios de la época, en un barco y teniendo en cuenta que existían menús muy diferentes para la 1ª, 2ª y 3ª clase así como para la tripulación, debía ser bastante complejo. A modo de ejemplo os detallamos los menús de las tres categorías de la fatídica noche del hundimiento, el 14 de abril de 1912.

Menú de 1ª Clase:

Primer Plato: Entrantes y Ostras

Segundo Plato: Consomé Olga y Crema de Cebada

Tercer Plato: Salmón al vapor con Muselina y pepinillos

Cuarto Plato: Filete Lili, salteado de pollo a la lionesa y calabacines rellenos.

Quinto Plato: Cordero con salsa de menta, pato asado con salsa de patatas, solomillo de ternera, guarniciones: patatas parisinas, guisantes, crema de zanahorias y arroz.

Sexto plato: Sorbete de naranja

Séptimo plato: Pichón relleno

Octavo Plato: Espárragos a la vinagreta

Noveno Plato: Foie gras y apio

Décimo Plato: Tarta Waldorf, Melocotones con helado de Chartreuse, bombones de chocolate y vainilla, helado.

Menú de 2ª Clase:

- Consomé Tapioca

- Abadejo al horno con salsa picante

- Pollo al curry con arroz

- Cordero lechal con salsa de menta

- Pato asado con salsa de arándanos

- Guarniciones: Guisantes, puré de nabos, patatas y arroz.

- Pudin de ciruelas

- Sandwich de coco al vino, Helado americano, nueces, fresas al natural y tarta de queso.

Menú de 3ª Clase:

- Sopa de arroz

- Pan fresco

- Biscuit

-  Roast beef en salsa, maiz dulce, patatas cocidas

- Puding de ciruelas, crema de caramelo y fruta

Como podeis valorar, las comidas eran muy diferentes según la categoría del pasaje pero aun así llama la atención que para nada frugales, desde lo “excesivo” de la primera clase a lo más que correcto en tercera clase, debeis tener en cuenta que para viajar en cualquiera de las clases habia que tener un poder adquisitivo impensable para muchas personas de aquella época. Un billete en primera clase del Titanic tenía un precio de 4.350 dólares, en Segunda Clase costaba 1.750 dólares y en Tercera  30 dólares.

Y por último incluiros una serie de curiosidades y datos sobre aspectos referidos a la restauración:

-  Provisiones:

  • Carne fresca - 34.000 Kg.
  • Pescado fresco - 5.000 Kg.
  • Pescado seco - 1.800 Kg.
  • Tocino y jamón - 3.400 Kg.
  • Aves de caza y corral - 11.500 Kg.
  • Huevos frescos - 40.000 unidades.
  • Salchichas - 1.200 Kg.
  • Patatas - 40.000 Kg.
  • Cebollas - 1.600 Kg.
  • Tomates - 1.800 Kg.
  • Espárragos frescos - 800 paquetes.
  • Chicharros frescos - 1.100 Kg.
  • Lechuga - 7.000 plantas.
  • Bizcochos - 1.000 unidades.
  • Helado - 800 Kg.
  • Café - 1.000 Kg.
  • Té - 400 Kg.
  • Arroz y Frijóles - 4.500 Kg.
  • Azucar - 4.500 Kg.
  • Harina - 250 toneles
  • Cereales - 4.500 Kg.
  • Manzanas - 36.000 unidades.
  • Naranjas - 36.000 unidades.
  • Limones - 16.000 unidades.
  • Uvas - 450 Kg.
  • Toronjas - 13.000 unidades.
  • Jaleas y mermeladas - 500 Kg.
  • Leche fresca - 400 Litros.
  • Crema fresca - 1.200 cuartos
  • Leche condensada - 160 Litros.
  • Mantequilla fresca - 2.700 Kg.
  • Agua de soda - 15.000 botellas
  • Vinos - 1.000 botellas (entre ellas se sabe que champagne Henri Abelé y Charles Heidsieck Blue top)
  • Licores - 850 botellas
  • Agua mineral - 1.200 botellas
  • Puros - 8.000 unidades.

-   Chester Proctor (chef) y P. Rousseau (chef) y J. Bochetez (asistente de chef) eran los “jefes” de tan ingente dispositivo, Charles Joughin el jefe pastelero (por cierto, el único superviviente del staff directivo) y John Walpole era el jefe del economato y despensa.

-   El equipo de cocina lo formaban 35 personas y sólo 3 sobrevivieron.

Como colofón a este post, a modo de anécdota, comentar que es cierto que la orquesta (formada por 8 músicos que se dividían en un quinteto y un trio)  permaneció tocando, dato confirmado por cientos de testimonios; aunque se dice que una de las piezas elegidas era “Nearer, My God to thee” (más cerca de ti Señor) se cree que es falso por macabro; seguramente eran piezas alegres y populares en la época como “In the shadows” y “Alexander´s Ragtime Band”.  La posterior investigación del naufragio tuvo un testimonio tan bello como estremecedor, le preguntaron a Edward Brown (camarero superviviente) si recordaba durante cuánto tiempo había tocado la orquesta a lo que el joven, un poco sorprendido y con los ojos muy abiertos contesto:

-   “Señoría, no recuerdo haber oído que dejaran de tocar”.