ozono.jpg       El 16 de septiembre se celebra el Día Mundial para la conservación de la capa de ozono, instituido en 1995 por Naciones Unidas con el objetivo de sensibilizar a la opinión pública sobre este problema.

La reacción de la comunidad internacional fue rápida y la mayoría de los países del mundo se comprometieron a acabar con la producción de CFC y otros gases agresivos con el ozono. Desde que casi todos los países del mundo firmaron el protocolo de Montreal para prohibir los gases que destruyen el ozono atmosférico, han pasado ya tres décadas. Desde entonces, por fin los científicos han obtenido pruebas, por primera vez, de que la capa de ozono se está recuperando.

Desde 2000, cuando alcanzó su máximo histórico (25 millones de kilómetros cuadrados), el agujero antártico se ha reducido en 4 millones de kilómetros cuadrados, más o menos la superficie de la Unión Europea.

Excelente noticia para nuestro planeta la que hemos conocido estos días gracias a un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) quienes han encontrado la primera evidencia de que el agujero de la capa de ozono comienza a cerrarse. Una buena noticia que demuestra que hay esperanza: cuando nos ponemos de acuerdo y unimos fuerzas por el bien común, los seres humanos somos capaces de revertir situaciones dramáticas.