multidisciplinariedad

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LEONARDO DA VINCI. Arte y ciencia

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Leonardo aspiraba al conocimiento total, y multidisciplinar, pero no esperaba a llegar a él por el camino del estudio de la revelación, como pensadores religiossos, los teólogos y ecolásticos de los siglos precedentes, ni tampoco por el del razonamiento intelectual que bebe exclusivamente del saber de los autores anteriores. El mismo se definía como un “uomo senza lettere”, porque, efectivamente, era iletrado. Ignoraba el latín. Su educación había sido otra: de niño le enseñaron simplemente a leer y escribir y a echar cuentas. Pero su inteligencia basada en una capacidad de observación que usaba el dibujo como herramienta de análisis facilito que años más tarde ante la necesidad de completar sus conocimientos para seguir investigando completara sus carencias en latín y matemáticas, Sólo admitía como verdaderos métodos científicos la observación de la naturaleza y la experimentación. El conocimiento de los escritores clásicos tuvo su utilidad como base, pero no como objetivo final.

El genio del renacimiento, antes artísta que otra cosa ,es el mejor ejemplo de multidisciplinariedad que ha tenido la historia. El con un sistema basado especialmente en el análissis de las formas y la investigación a través del dibujo dijo que la verdadera ciencia (refiriéndose a las ciencias empíricas), se basaba principalemente en la observación; Pensaba de forma lógica que  dado como las cosas son más antiguas que los escritos, la Tierra lleva las huellas visibles de su historia anteriormente a todo lo escrito. Por ello En su condición de dibujante, pintor y escultor, Leonardo sintió la necesidad de conocer la anatomía humana algo muy condenado por la iglesia todopoderosa, se hizo con muchos cuerpos, que  diseccionaba, haciendo después gran cantidad de dibujos anatómicos de gran exactitud que son verdaderas obras de arte. Entre las cosas aparentemente raras que dibujo y estudio están una de las cosas más ingeniosas  hacer moldes de cera de los ventrículos del cerebro. Además de investigar cosas de lo más variadas a través de la observación de animales realizó experimentos sobre la médula espinal de la rana, y dijo que este órgano era el “centro de la vida”.En infinidad de libros de apuntes y dibujos nos dejó dseminadas infinidad de inventos e investigaciones de casí todo: Botánica, medicina, ingeniería, arquitectura, físic, óptica, etc

También se metió con la hidrodinámica. Escape de agua por los orificios, su corriente por canal, propagación de las olas sobre la superficie, etc. De las olas en el agua pasó a las ondas del aire y a las leyes del sonido, adelantándose a la moderna teoría ondulatoria de la luz.

Se le atribuye el avance de inventos como el helicóptero, la aeronautica, el automóvil, entre otros muchos

El dibujo fue siempre su mejor herramienta y lo que a permitido entender y desarrollar posteriormente sus investigaciones. Su obsesión por el ideal de la medida (el canon y la armonía) se ve en los instrumentos científicos que intentó mejorar o diseñar. Dijo:

“Al abordar un problema científico, dispongo primero diversos experimentos, ya que pretendo determinar el problema de acuerdo con la experiencia, mostrando luego por qué los cuerpos se ven obligados a actuar de ese modo. Ese es el método que hay que seguir en todas las investigaciones sobre los fenómenos de la Naturaleza”

“Hemos de consultar a la experiencia en una diversidad de casos y circunstancias hasta que podamos extraer de ellos una regla general que en ellos se contenga. ¿Para qué son útiles estas reglas? Nos conducen a ulteriores investigaciones sobre la Naturaleza y a las creaciones artísticas. Nos impiden engañarnos a nosotros mismos o a los demás prometiéndonos resultados que no se pueden conseguir”.

Aunque Leonardo no llegó a realizar su mil veces aludido plan de escribir los libros sobre las diferentes ramas de sus trabajos, es evidente que ejerció gran influjo a través de sus cuadernos de dibujo. Como amigo de los estadistas que le consultaban y requerían para casí todo, llegó a conocer a  los principales sabios de su tiempo. A través de ellos se salvaron algunas de sus ideas, que contribuirían a promover el nuevo desarrollo de la ciencia. Es el mejor representante del verdadero espíritu del Renacimiento, la multidisciplinariedad y sus ventajas.

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RAMÓN Y CAJAL. Dibujando lo mínimo

Desde pequeño el premio nobel Santiago Ramón y Cajal tuvo una inclinación hacia la pintura y el dibujo, algo que su padre, Justo Ramón no aceptaba, y hacía todo lo posible por quitarle dicha afición. Como muchos piensan todavía, al padre de Ramón y Cajal todo aquello que no fuese directamente útil no era apropiado, pero el pequeño seguía con su afición. En sus memorias: Recuerdos de mi vida: mi infancia y mi juventud, describe así esta necesidad:

“Tendría yo como ocho o nueve años, cuando era ya mi manía irresistible de manchar papeles, embadurnar las tapias, puertas y fachadas recién revocadas del pueblo con toda clase de garabatos, escenas guerreras y lances de toreo… más como no podría dibujar en casa, porque mis padres consideraban la pintura cual distracción nefanda… salíame al campo… y copiaba carretas, caballos, aldeanos y cuantos accidentes del paisaje me parecían interesantes.. que guardaba como oro en paño… y traduciendo mis ensueños al papel, teniendo por varita mágica un lápiz, forjé un mundo a mi antojo, poblado de todas aquellas cosas que alimentaban mis ensueños…. todo desfilaba por mi lápiz inquieto, que se detenía poco en las escenas de costumbres… eran mi especialidad los terribles episodios bélicos y así, en un santiamén, cubría una pared de barcos echados a pique, de náufragos salvados en una tabla, de héroes antiguos cubiertos de brillantes arneses y defendidos por empenachado yelmo, de catapultas, muros, fosos, caballos y jinetes.”

Su padre decide entonces cuestionar definitivamente sus dibujos:

“… Aburrido ya, sin duda, de quitarme lápices y dibujos y viendo la ardiente vocación demostrada hacia la pintura, decidió mi progenitor averiguar si aquellos monos tenían algún mérito y prometían para su autor las glorias de un Velázquez… Recurrió el autor de mis días a cierto revocador y decorador forastero, llegado por aquellos tiempos a Ayerbe… Llegados a la presencia del Aristarco, desplegué tímidamente mi estampa, harto incorrecta; miróla y remiróla el pintor de brocha gorda, y, después de mover significativamente la cabeza y de adoptar una actitud magistral y solemne, exclamó: ¡Vaya un mamarracho! ¡Ni esto es apóstol, ni la figura tiene proporciones, ni los paños son propios… ni el chico será jamás un artista…!
En efecto, la opinión del manchaparedes cayó en mi familia como el dictamen de una Academia de Bellas Artes”. p 59

Aun así Santiago siguió pintando dándole una gran importancia a su búsqueda por reflejar la verdadera naturaleza de las cosas a través de su forma :

“Verdad vulgar es que el hombre copia lo que ama. Y el mundo de la vida, como el del espíritu, amar es reproducir. Carece de fervor quien, por un acto de inhibición, no descarta de su mente las imágenes vulgares y antiestéticas para hacer destacar vigorosamente la representación favorita, que viene a ser algo nuestro, puesto que la hemos embellecido con lo mejor de nuestra sensibilidad y nuestra fantasía constructiva. Fiel a la citada ley psicológica, pinté yo cuanto embelesaba mis ojos… mis dibujos, empero, distaban mucho de satisfacerme desde el punto de vista técnico… Agobiábame, sobre todo, la riqueza inagotable de los matices de tierras, follajes, flores y encarnaciones humanas”.. pp. 109-110

El interés del que acabaría siendo premio novel no cesó y cuando estudió en Huesca, recibió clases de D. León Abadías. De aquella experiencia con el maestro cuenta:

“Quedó satisfecho de mis trabajos, considerándome, según declaró más de una vez, como discípulo más brillante de cuantos habían pasado por su academia… mi excelente maestro hizo más: se tomó la molestia de visitar a mi padre en Ayerbe, a quien instó encarecidamente para que, sin vacilar un momento, me consagrara al hermoso arte de Apeles, en el cual me esperaban en su sentir triunfos resonantes. Arrastrado por su fervor, extremó los elogios al catecúmeno: pero todo fue en vano. Imposible fue persuadir al autor de mis días de que en las inclinaciones artísticas de su retoño había más que pasajero diletantismo…” pp. 147

Y así acabo de alguna forma su fugaz carrera artística. Pero pocos años después en 1870, dibujó el Álbum anatómico. Y este álbum, unido a los cientos de dibujos científicos que elaboró a lo largo de su vida en sus investigaciones científicas son su verdadero legado al mundo del arte y de la ciencia, ya que sin su entrenamiento, capacidad de observación y precisión descriptiva, nada de lo que vio a través del microscópio y estudio hubiera sido correctamente explicado.

Pese a que no eran su objetivo sus trabajos tuvieron más importancia de la que el pudo imaginar. En sus dibujos científicos, plumillas, etc… abrió nuevas perspectivas a los mundos microscópicos y en consecuencia a la “abstracción”. Estos enfoques que despues complementaron la fotografía microscópica y aerea que nos muestran el aspecto de las cosas miradas desde muy cerca o desde muy lejos cambiaron la visión eucladiana del mundo conocido y ayudaron a entender mejor la naturaleza conectada de las cosas. Estos modelos estéticos influyeron espe cialmente en los principales estilos artísticos de las vanguardias del siglo XX especialmente en el Surrealismo y la Abstarcción.

Además estos trabajos parecen orientados a darle destacar la verdadera importancia de lo pequeño y lo imperceptible en nuestras vidas.

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