Más serio de lo que parece

16 05 2007

Practicamente nadie desconoce la canción que hoy presentamos entre las recogidas para los trabajos de folklore. Parece una composición tonta y anodina. Sin embargo encierra algo más trascendente de lo que en principio se podría sospechar.

Fernando García Morcillo -autor también, en compañía de Jacobo Morcillo, de temas popularísimos como María Dolores y La tuna compostelana- nació en Madrid (1916).

Prontó se formó musicalmente en diversos ámbitos (solfeo, piano, trombón, violín, armonía, composición y dirección de orquesta). Por si todo esto fuera poco, perfeccionó de forma autodidacta estudios e incursiones en los sonidos del jazz.

Su talento se materializaba en piezas enfocadas hacia la franca comercialidad, pero también, y sobre todo en el cine, hacia otras de mayor calidad. Vease, por ejemplo, la película Los Tarantos (1963) de Francisco Rovira Veleta.

Dentro del grupo de las melodías pegadizas se encuentra la más conocida de todas, la cual, precisamente es la proporcionada por una informante para la ocasión:

 


MI VACA LECHERA

 

 


Este tema permanecerá unido para siempre a la cultura popular. Por eso comienza a experimentar el fenómeno de las variantes, tanto es así, que casi nadie recuerda con certeza el título exacto (Mi vaca lechera ó La vaca lechera ó Tengo una vaca lechera).

Además, en los tiempos de la posguerra adquiría una significación completamente diferente. Para el creador del personaje de Carvalho, Manuel Vázquez Montalbán, en los difíciles años 40, constitutía todo un símbolo de abundacia en época de racionamiento y estraperlo.

Incluso, en su momento, el creador de la música tuvo serias dudas acerca de la letra, por considerarla demasiado atrevida para aquella época.

Sin embargo, la canción ha traspasado fronteras. Vean sino este fragmento de Anteojito, un dibujo animado argentino, creado por Manuel García Ferré, que nos recuerda a Rompetechos.

 


ANTEOJITO: MI VACA LECHERA

 


El compositor, falleció en 2002 habiendo dejado un total de 1.034 creaciones, demostrándonos así que estamos ante un músico más serio de lo que podría parecer a simple vista.

Imagen de cabecera: cartel de la película Canciones para después de una guerra (1971) de Basilio Martín Patino, donde aparece, entre otras, la famosa vaca lechera.


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2 Comentarios a “Más serio de lo que parece”

17 05 2007
jose antonio yañez blanco (07:05:46) :

En efecto Nacho, más serio de lo que parece. Aprovechando que el Pisuerga no pasa por Alba de Tormes te pido que me permitas unos comentarios en los que el único responsable es quien los firma, José Antonio Yáñez Blanco, D.N.I y con domicilio a efectos de notificaciones en Avilés, en la C/ San Bernardo, Nº 3- 1ª Planta. Las cosa, como dicen los taurinos, en corto y por derecho, así que reservas y anonimatos, poquitos.

Es de agradecer este espacio de libertad que la Consejería de Educación crea en Internet, a través del alojamiento EDUCASTUR para que los profesores, inmersos en la comunidad docente volquéis a la red y pongáis al alcance de todos buestro hacer, vuestras ganas y luego que cada uno valore vuestra tarea. Como la amistad me pierde he de decir que sólo he visitado los sitios de dos proferores, el tuyo y el otro. El tuyo es magnífico, y supongo que mejorable, aunque no sé como. De tu ahínco y empeño dependen.

Eres profesor de música, es obvio. Y es bueno que EDUCASTUR ta haya abierto sus puertas en 2007, porque todavía eres una especie en vías de extinción. Quiero decir que si las horas lectivas de tu asignaturia desparecen al ritmo que hasta ahora se lleva por parte de la Consejería, a lo peor si EDUCASTUR hubiese abierto este espacio en, pongamos por ejemplo ¿2011? a lo mejor ya no formarías parte de la comunidad docente como profesor de música y este maravilloso blog se hubiese perdido.

Se hubiese perdido tu blog como se pierden tantas cosas por parte de quienes deciden recortar hasta suprimir la música de sus vidas y de las de los demás.

La música, aparte de ser el menos molesto de los ruidos (como decía el gran crítico musical Don Napoleón Bonaparte) le da sentido a nuestras vidas. Soy usuario del transporte público y siempre viajo conectado a mi reproductor de música comprimida en formato MP3; pero no soy el único: El target que comprende a la gente entre 14 y 40 y pico años mayoritariamente realiza sus viajes escuchando la música que le gusta seleccionar, también en el mismo formato MP3.

Yo siempre digo, y puede parecer una tontería, que siempre que me ha ocurrido algo significativamente bueno en la vida, de fondo sonaba el “Hungry Heart” de Bruce Springsteen. Cuando estoy deprimido para levantar el ánimo no encuentro nada mejor que una sesión del soberbio musical llevado al cine “Cantando Bajo la LLuvia”, porque aparte de ser una obra maestra como film, añade unas ganas de vivir con su visionado que me río del prozac y demás drogas que se toman para mantener el estado de ánimo moderadamente eufórico.

Las manifestaciones de gente liberal que han recorrido Madrid en los sábados del último año se han acompañado tanto de la canción “Libertad sin ira” como del propio himno nacional. ¡Música al fin y al cabo!. ¿Alguien concibe la Navidad sin los villancicos, adornados por el soberbio “Happy Christmas (War is over)” de Lennon y señora? Del mismo autor, ¿se pueden prescindir de dos referentes vitales como son “Imagine” o “Give Peace a Chance”? ¿Existe mejor manera de describir un estilo de vida aplicable a cualquiera que “My Way” interpretado por Frank Sinatra?

Y todo esto predicado de la música popular que está a al alcance de todos. ¿Que no nos podrías explicar tú respecto de la música culta y de todos cuantos genios ha dado?

Pues, parece ser, que en nuestras aulas, que se sostienen con los impuestos de todos nosotros, la música es especie en extinción. Pues lo siento por ellos, pero con todos los repetos hacia otras ramas del saber, yo nunca he bailado con una chica enunciando el teorema de Pitágoras. La ley de la gravitación universal de Newton no la asocio a ningún momento de mi vida, ni feliz ni triste. El saber descomponer una frase en sintagmas (o sujeto - verbo - predicado, que hasta para eso parece no haber criterio) no me produce ningún placer. La teoría de la relatividad de Einstein creo que no se asocia a ningún periodo festivo del año y así ad infinitum

Ahora bien, si queremos con el dinero de todos privar a las nuevas generaciones que conocer el cómo, el porqué, el cuándo, el quién y el dónde de nuestro tesoro musical, hágase según la voluntad de quien tiene la responsabildiad de establecer los programas educativos. Por algo será (a mi sinceramente se me escapa y ellos tendrán que dar cuentas de por qué se lo hace perder a los demás.

Menos mal que siempre nos quedará este espacio para la libertad de expresión que es EDUCASTUR para defender el arte frente al pragmatismo de la nada.

17 05 2007
Ignacio (13:44:14) :

Distinguido José Antonio:

Sin duda, el hecho de no haber bailado al ritmo del Teorema de Pitágoras, se debe a la arbitraria circunstancia de nacer con posterioridad a determinados acontecimientos.

A principios de los años 60, un grupo de rock llamado Los Milos grabó un single que enunciaba dicho concepto matemático. Se titulaba (como no podría ser de otro modo): Pitágoras.

Pinchando aquí se puede observar la portada del disco.

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