Flexiones y reflexiones después de un concierto

19 07 2007

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Musical Blogies escucha cantidades ingentes de música a diario. Por esa razón, cuando un concierto le llama poderosamente la atención es porque realmente tiene algo de inusual. Es el caso del celebrado el pasado sábado en Valladolid.

Al llegar a la ciudad, lo primero que nos sorprendió (aparte de la amabilidad de sus gentes) fue la oferta musical destinada al gran consumo que se respiraba en el ambiente. Wim Mertens había sido la causa del viaje pero, sin entrar en el ámbito de la música clásica, pudimos constatar lo siguiente:

Tan sólo unos pasos y aparecía un cartel de jazz anunciando a Chick Corea; un poco más allá otro hacía lo propio con Brian Ferry; algo más adelante surgía el de Bjork al doblar la esquina. Nombres, todos ellos, que representan tendencias más o menos coincidentes con nuestros gustos, pero que resultan infrecuentes (incluso dentro del mundo del pop) por estas latitudes norteñas.

WIM MERTENS: THE SENSE

Hay que felicitar a la Fundación Municipal de Cultura por la iniciativa de haber traído al compositor belga buscando un hueco entre sus citas internacionales y aplaudir sin descanso el propio concierto en el Patio del Monasterio de San Benito (por eso lo de las flexiones).

Una hora y media antes del momento de inicio, nos encontramos a Mertens saliendo del ensayo final dando las últimas indicaciones a sus intérpretes de cuerda. Por supuesto, no disponía ningún tipo de seguridad personal adicional. No se trata de una estrella de rock y, de hecho, nadie se percataba de su presencia por la calle.

Esta normalidad, entronca perfectamente con la honestidad demostrada durante las dos horas exactas, sin interrupción, que duró la interpretación. La sensación que nos trasmitió el autor fue la de un auténtico profesional que toca con la misma entrega en Valladolid como la que despliega en Lisboa, Londres o Roma (no todos los intérpretes demuestran esa cualidad).

Contrastando con esta atmósfera, la prensa castellana se lamentaba de los resultados escolares obtenidos y ponía el punto de mira (como ejemplo) en comunidades como la nuestra. Sin ánimo de entrar en ninguna polémica, creemos que sí cabría alguna reflexión sobre esto. ¿Realmente los conocimientos de los alumnos asturianos se corresponden con las altas calificaciones que reciben o quizá sus profesores han rebajado la capacidad de exigencia? ¿Es realmente alto el índice de fracaso escolar en Castilla o el listón se encuentra mucho más alto en esa parte de España?

El nivel cultural y las pruebas externas son los elementos que realmente marcan la diferencia. A este respecto nos gustaría indicar que, según nuestro modesto criterio, una elevada dosis de faltas de ortografía por párrafo (descartadas las erratas) como las que los profesores acostumbran a encontrar, en ningún caso podrían corresponderse con un sobresaliente (ni mucho menos) sea la asignatura que sea.

Pero dejemos ahí esas observaciones en el aire y fijémonos en las opiniones de Mertens reflejadas en la entrevista publicada por El Norte de Castilla el 14 de julio y que transcribimos íntegramente al final del artículo. Podemos apreciar cosas interesantísimas. Una de ellas se centra en la importancia de cantar. En las clases de música intentamos provocar esta práctica continuamente, a pesar de que haya quien sólamente vea en ello un acontecimiento lúdico, jocoso e inútil. Da igual, en primera instancia, de qué canción se trate, pero hay que cantar. Es la mejor manera de inyectar en vena la pulsión musical.

Otra idea que merece la pena ser destacada es la de la importancia del concierto. Jamás podrá ser sustituible por una grabación ni tampoco resulta susceptible de ser pirateado. Sucede lo mismo en el ámbito de la imagen: la fotografía de una persona es incapaz de ser el equivalente de un ser humano, a pesar del tirón que experimentan algunos fenómenos como el de Second Life. Pero eso es tema aparte.

Finalmente, destacar la humildad de Mertens, propia de los Grandes, al no creerse modelo de nada y la consideración que le merece la música de otras épocas en relación a la contemporánea.


«La verdadera música se hace en directo, frente al público»

El compositor belga acaba de publicar los álbumes ‘Un respiro’ y ‘Partes extra Partes’, ejes del concierto de esta noche en Valladolid

V. M. NIÑO/VALLADOLID

Este pianista de voz seductora es con Nyman y Glass uno de los más conocidos compositores de la llamada música minimalista. Wim Mertens (Bélgica, 1953) toca esta noche en el Patio de San Benito con su banda, la Wim Mertens Ensemble. Casado con una española, le gustan las ciudades de piedra castellana. Pese a haber vendido cientos de miles de ejemplares de discos como ‘Maximizing the audience’, son las bandas sonoras las que le han dado más popularidad y con una de ellas vino a la Seminci.

-¿De dónde procede su interés por la voz, es el instrumento genuino?

-No es un tanto un instrumento como el equivalente de la música, el centro, el sinónimo. No veo la voz como un instrumento sino como un camino para comenzar a componer. Es clave para abordar la música.

-¿Compone con la voz o el piano?

-Creo que la voz dirige a veces mis manos. Si toco un instrumento, la guitarra o el piano, con mucha inspiración, creo que está guiado por la voz, es mi directora. Los instrumentos son bonitos, pero son solo eso. Para una composición real, del alma, necesitamos algo más que los instrumentos. Probablemente no podemos vivir sin la voz, yo como músico pero el resto de la gente como personas. Usamos la expresión ‘tiene su propia voz’ para designar a quien ha encontrado su modo de comunicarse, seguridad y aplomo en la forma de estar.

-¿Por qué no vocaliza cuando canta, por qué no usa palabras?

-Por razones prácticas. Viniendo de un país pequeño en el que conviven la comunidad francesa, la flamenca y la alemana con tres lenguas, ha hecho que mi concepto de la lengua sea algo relativo, no absoluto. Quiero desarrollar un lengua internacional para mi música, una lengua que pueda sostener lo musicalmente puro.

-¿Un esperanto musical?

-Sí, pero también es porque la voz necesita un alto grado de flexibilidad. Con la voz hacemos curvas que no se pueden hacer tan detalladamente con un instrumento. Es porque la voz tiene esa capacidad, hace esas curvas tan bonitas de un tono a otro pero de una manera impredecible, que no se puede escribir exactamente igual en la notación musical. Es algo creado en el momento. Por eso no me limito a una lengua conocida, porque esta flexibilidad sería menor. No quiero pensar en qué lenguaje debo cantar. La voz tiene su camino directo. Eso me permite usarla de una forma dinámica, multiplica las posibilidades de aceleración, desaceleración y enfatización. Tiene una lógica diferente y permite identificar a cada persona con su voz. Usamos la lengua como instrumento pero la voz es lo auténtico.

Fenómeno fugaz

-¿El directo es indispensable para su música, su medio natural?

-Es divertido e interesante grabar discos. Para crear un disco se necesita una gran violencia positiva. Pero en mi experiencia, es muy importante enfrentarse al público y tocar en directo. La verdadera música se hace ahí. La música siempre está en una posición inestable durante la actuación. Pronuncias un sonido, no lo has acabado de emitir y ya pertenece al pasado. La música es este fenómeno en el que constantemente tocas en estos parámetros del pasado, presente y futuro. Esa es su magia, la de sorprender a la audiencia y a ti mismo. Y por eso tiene que ser tocada en directo. El concierto será de una manera en Valladolid, el siguiente en Roma será distinto, dependerá de la audiencia, de cómo me sienta yo…

-Parte de su popularidad se la debe al cine. ¿Compone ahora bandas sonoras?

-El cine siempre ha estado presente desde 1986, cuando hice con Greenaway mi primera película. Habré puesto música a unas 15 cintas. El último proyecto ha sido con el brasileño Marcelo Masagao, una película que se presentará en el Festival de San Sebastián. No es mi faceta más importante, pero siempre es agradable trabajar para el cine.

-Tras 25 años en la música, ¿da por olvidadas las ciencias sociales?

-Fue una buena elección decidir a los 18 años que además de la música había algo más. Y estudié ciencias sociales. Me ayudó a encontrar mi sitio en la música, porque hay muchos paralelismos entre el mundo social y musical. No debemos olvidar que la música en cada momento histórico esta muy relacionado con su sociedad. Así como hace unos siglos se componía en torno a las iglesias, la religión o el poder político ahora la composición está en una posición más independiente. Cada compositor tiene que redefinir su posición pero en el contexto de su sociedad.

-¿Como ve a Europa hoy?

-El futuro de Europa es uno de los temas en el debate actual más candente. Quizá dentro de 25 años la posición dominante de la buena y vieja Europa en el mundo cambie mucho. Quizá nosotros los europeos tengamos que aprender grandes lecciones en el futuro. Y aunque no está explícito en mi música pero este es uno de los temas que me llevan a leer mucho.

-Actuó como solista con la Orquesta de la Comunidad de Madrid. ¿Frecuenta el repertorio clásico?

-Me gusta mucho, pero solo como repertorio clásico. No debemos sobreestimarlo ni abrumar a los músicos sinfónicos con las obras de del XVIII y del XIX. Aparte de eso, estoy muy orgulloso de haber tocado con esta. Fue una experiencia inolvidable. Hay que redefinir el papel de estos músicos exquisitos y de las orquestas. Trabajé solo 14 horas con la Orquesta y el entendimiento fue fantástico, eso revela la magnitud del lenguaje que podemos compartir.

-¿Se siente el padre continental de la música minimalista?

-Espero que no. Cada vez que comienzo algo es nuevo y nunca busqué crear escuela ni estilo. Me cuido mucho de no hacerlo porque sé, por mi experiencia, que solo debes atender a tu propia voz. Cada composición es un descubrimiento personal. Al escuchar lo que hacen los demás, se ve cómo resuelven los problemas pero de forma natural, no en el sentido maestro-alumno.

 


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2 Comentarios a “Flexiones y reflexiones después de un concierto”

28 10 2008
Olga (17:17:53) :

las flexiones son notas que se utilizan para modificar las notas durante un momento

29 10 2008
Ignacio (00:32:44) :

Olga: quizá te quieres referir a las apoyaturas o, en general, a las notas de adorno.

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