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Artículos de Septiembre, 2007

¿MÚSICA, RUIDO O SILENCIO?

Publicado por mblr el 30 Septiembre 2007

DOS EXPERIENCIAS. EDGARD VARÈSE Y JOHN CAGE

La música, tal como era concebida había sido concebida tradicionalmente, sólo contaba con los sonidos armoniosos de los instrumentos de la orquesta o de las voces educadas de los intérpretes. Con el nuevo siglo XX algunos compositores empezaron a replantearse qué entendemos por el término “música” y a tener en cuenta otros dos elementos en sus creaciones: el ruido y el silencio.

EDGARD VVareseARÈSE (1883-1965)

Compositor de origen francés, afincado posteriormente en Nueva York, destructor del lenguaje musical tradicional y pionero de nuevos sonidos al límite entre la organización y el ruido. En algunos casos sus obras ofendieron al público, aunque con Ionisation (1931) se consolidó como músico modernista. Se trata de una obra escrita para un conjunto de 37 instrumentos de percusión, sin que intervenga ninguna otra familia instrumental, además de una sirena.

Tras la Segunda Guerra Mundial se convirtió asimismo en pionero en el uso del magnetófono, que permitía grabar ruidos y poderlos manipular después, anticipando lo que luego se denominara música concreta. Este tipo de música recibe ese nombre porque se compone combinando sonidos de objetos concretos y reales grabados en una cinta.

JOHN CAGE (1912-1982)

Compositor norteamericano, uno de los músicos más influyentes de la música contemporánea. Ideólogo de la corriente musical conocida como música aleatoria, con elementos indeterminados o al azar. Sus obras más radicales fueron vistas por el público como una provocación.

Cage inventó el piano preparado (1938), que consiste en introducir papel, madera, metal, etc. entre las cuerdas del piano para producir un efecto sonoro imCagepredecible.

En 1951 John Cage visitó una cámara acústica para obtener la perspectiva del “silencio total”. Al permanecer un rato dentro se dio cuenta de que en ésta cámara percibía dos sonidos, uno alto y otro bajo, el primero su sistema nervioso y el segundo los latidos de su corazón y la sangre corriendo por sus venas. Esto cambió por completo su concepto del silencio, ya que no es continuo. Constituye un cambio radical de concepción, a la que Cage dedicó su música.

Lo más extremo resulta la obra 4´33´´ (1952), que consiste en un silencio de dicha duración y pretende que el público reaccione desde la sorpresa hasta la indignación. En esta obra el famoso pianista David Tudor se sentaba al piano sin tocarlo realmente en ningún momento de los cuatro minutos y treinta y tres segundos que duraba, de manera que son los ruidos de la sala y el exterior los que construyen la pieza, con un resultado sonoro imprevisible.

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