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Cambiar de vida es posible. Introducción

Publicado por oscarlsv el 24 Mayo 2012

Por Carmen Alonso y Alba Iglesias

¿Se siente desgraciado? ¿Es infeliz? ¿Nota que su vida carece de algo que le dé sentido? ¡Tenemos la solución! A lo largo de este libro de autoayuda le daremos varias pautas y consejos a seguir que le ayudarán a salir del profundo bache en el que ha caído. Le animamos a no rendirse.

Es un hecho que vivimos en una sociedad en la que toda persona necesita la aprobación de los demás para ser feliz. Deseamos (en algunos casos de forma más intensa que en otros) ser aceptados por el resto, lo cual se manifiesta constantemente en pequeños y abundantes detalles de la vida cotidiana, en ocasiones tan simples como el hecho de no atrevernos a vestir una prenda de ropa por ser ésta demasiado chillona, no teñirnos el pelo de fucsia (pese a desearlo) para evitar las miradas y los cuchicheos de la gente por la calle, o tener miedo a decir lo que pensamos. Realmente, en ocasiones llega a darse mucha más importancia de la que merece al qué dirán.

Sin embargo, obtener la aceptación del resto no es nuestra única preocupación. El miedo al futuro, por ejemplo, es algo que a más de uno le quita el sueño. Tal vez sea porque estemos a gusto con lo que tenemos en la actualidad y temamos que desaparezca y que vengan tiempos peores; o porque se aproxime un acontecimiento que pueda cambiar nuestra vida y no nos sintamos preparados. Y, por supuesto, no debemos olvidar el miedo a la muerte, el cual, con la mayor probabilidad, ya hayamos experimentado (o experimentaremos) en alguna ocasión a lo largo de nuestra vida. Tiene una gran importancia recordar que no debemos tener miedo: es altamente recomendable estar preparado para el cambio.

Y ahora nos dirigimos directamente a usted. Sí, lector, a usted. Tal vez ahora se muestre poco receptivo y desconfíe de lo que puede ofrecerle un libro de autoayuda, pero podemos ayudarle y, en caso contrario, no tiene nada que perder. No debe olvidar que, por graves que parezcan sus problemas o por descontento que esté con usted mismo, con lo que le rodea o los que le rodean, cambiar de vida es posible, y no siempre requiere mudarse a otro país para no tener que afrontar los problemas.

Debe saber que existen una serie de requisitos que, en caso de ser cumplidos, influirán muy positivamente en usted e incluso podrían ayudarle a autorrealizarse y a sentir que la vida de verdad vale la pena. Uno de ellos (como es previsible) es gozar de un alto grado de autoestima; a lo largo de este libro le ayudaremos a elevar el suyo, y es que la valoración de uno mismo es la fuente de la salud mental. Pero eso no es lo único que cuenta: existen factores muy importantes como la amistad (los amigos son uno de los pilares fundamentales en los que se basa nuestra existencia, aunque, desde luego, no el único), el amor, el mantenimiento de una buena relación con la familia… De todas formas, no debemos olvidar que nuestra felicidad no puede basarse únicamente en ellos, aunque es importante tener una vida social y ser capaces de relacionarnos con los demás y ser felices en su compañía.

Pero no adelantemos acontecimientos, puesto que en los siguientes capítulos obtendrá la información que necesita. Desde aquí, queremos desearle que disfrute de la lectura de nuestro libro. Ojalá le sea útil y le ayude a alcanzar lo que buscaba cuando lo adquirió. Buena suerte.

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Mejor Imposible.

Publicado por oscarlsv el 21 Mayo 2012

Melvin Udall (Jack Nicholson) es un escritor romántico que padece un desorden obsesivo, algo que le hace intratable para el resto de la sociedad. Pero, a pesar de que se enorgullece de su forma de ser, hay dos personas que sí conviven con él en su día a día: su vecino homosexual Simon Bishop (Greg Kinnear) y la camarera Carol Connelly (Helen Hunt).

La película “Mejor… imposible”, como no podía ser menos, también emplea la comedia para su excelente representación de la sintomatología del TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo). Así, a través del personaje de Melvin observamos lo inadaptado de su comportamiento y el rechazo social que genera por sus continuas compulsiones de verificación, sus rituales de limpieza o la rigidez de sus costumbres. Sin embargo, una serie de inesperadas circunstancias, encarnadas en un perro, un vecino y una camarera, consiguen cambiar la vida de Melvin y hacerla más adaptada.

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Pequeña Miss Sunshine.

Publicado por oscarlsv el 10 Mayo 2012

Los Hoover son una familia muy peculiar: el abuelo esnifa cocaína y suelta palabrotas, el padre fracasa estrepitosamente dando cursos para alcanzar el éxito, la madre no da abasto, el tío se está recuperando de un suicidio frustrado tras ser abandonado por su novio, el hijo adolescente lee a Nietzsche y guarda un mutismo absoluto. Y Olive, la hija pequeña, una niña gafotas y más bien gordita, quiere ser una reina de la belleza. Cuando, gracias a un golpe de suerte, la invitan a participar en el concurso de ‘Pequeña Miss Sunshine, en California, la acompaña toda la familia. Hacinados en una destartalada furgoneta Volkswagen, se dirigen hacia el Oeste en un trágicómico periplo de tres días lleno de inesperadas sorpresas. El debut de Olive será el detonante de un cambio profundo en esta familia de inadaptados.

“Pequeña Miss Sunshine” es un increíblemente conmovedor viaje que, kilómetro a kilómetro, vicisitud tras vicisitud, va arrojando por tierra el sueño americano, el “American way of life”. Una familia problemática que se dirige desesperadamente hacia un concurso de belleza descubre que, mientras luchan y avanzan para que la pequeña Olive realice su anhelo de optar a convertirse en “Pequeña Miss Sunshine”, van hallando el tortuoso y difícil camino hacia ellos mismos, hacia su autorrealización personal.

Esta familia imperfecta repleta de defectos, de inseguridades, de zozobra, de frustraciones, de tropiezos, de caídas, de dificultades para ubicarse en el orden de las cosas… Esta familia entrañable y dispar que camina por un delgado hilo al borde del precipicio de la incomprensión, sin embargo posee la fuerza de lo auténtico, de lo que no trata de embellecerse ni de idealizarse. Estas personas que giran en torno a la realización del mayor deseo del miembro más joven de la familia se darán cuenta de que lo esencial en la vida no es llegar a la meta en primer lugar, sino disfrutar del trayecto, crecer mientras se avanza a trompicones aprendiendo a afrontar las dificultades, a reírse de sí mismos, a desafiar a los indeseables que se interponen en la consecución de la felicidad y a acercarse a los seres a quienes se ama.

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American Beauty.

Publicado por oscarlsv el 7 Mayo 2012

Sam Mendes (1965- ), director británico de teatro y de cine, integrante de la generación que surgió a finales de la década de 1980. Estudió en la Universidad de Cambridge y se convirtió en un reconocido director teatral en la década de los 90. En 1999 estrena su primera obra cinematográfica, American Beauty, que, para su sorpresa se hace con los más importantes premios del año, entre ellos Óscar y Globo de oro a al mejor película.

La película se enfoca alrededor de la familia Burnham, compuesta por tres personas: Lester (Kevin Spacey), su esposa Carolyn (Annette Bening), y su hija adolescente Jane (Thora Birch) quienes se relacionan con otros personajes, incluidos sus vecinos, la familia Fitts. En cualquier caso el personaje más interesante es Lester que, profundamente abandonado a una vida indeseada, se desinhibirá en un arranque de rebeldía que lo devuelve a la pasión por vivir cada día. Sin embargo es el año en que sin saberlo le toca morir.

Esta película es interesante para ver en clase de Psicología como ejemplo y motivo para la reflexión acerca de la Psicología Humanista de Carl Rogers y Abraham Maslow. Rogers pensaba que cada persona vive y construye su personalidad a partir de ciertos objetivos; y el objetivo más alto sería ser feliz, autorrealizarse. Rogers está convencido que toda la infelicidad de las personas proviene de no aceptarse como son y no dejar que su personalidad se vaya construyendo sin trabas. Sólo cuando una persona se acepta a si misma, pierde todos los complejos de mostrarse tal y como es frente a los demás y frente a sí mismo, puede realmente realizarse. No existen recetas de carácter general para alcanzar este objetivo, cada persona debe recorrer su propio camino.

El último año en la vida en la vida de Lester Burnham es un interesante camino hacia la autorrealización y puede servir de modelo, no para copiar el camino de Lester, sino para que cada uno encuentre su propia senda hacia la autorrealización y de esta forma hacia la felicidad.

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Pide al ministro Wert que no aumente la ratio por clase.

Publicado por oscarlsv el 29 Abril 2012

Me ha llegado al correo una de las muchas peticiones de apoyo para una causa justa que, supongo, todos recibimos bastante a menudo. En este caso la justa petición va acompañada de un artículo donde, a raíz de los resultados del informe PISA sobre la educación en el mundo,  se compara la vida de un estudiante finlandés con la de  la de otro español. En cierta medida la comparación es deprimente, aunque, al menos, parece confirmarse la razonable suposición de que las carencias de los estudiantes españoles no son debidas a malformaciones genéticas insoslayables.

http://actuable.es/peticiones/pide-al-ministro-wert-no-aumente-ratio-alumnos-por

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La I.A. (Inteligencia Artificial)

Publicado por oscarlsv el 26 Abril 2012

Por Tino Álvarez y Emanuel Ablanedo.

a- Introducción

El cognitivismo es el núcleo doctrinal de las denominadas ciencias cognitivas, y en especial, la psicología cognitiva y la inteligencia artificial, que interpreta que el conocimiento humano es fundamentalmente recepción y procesamiento de información. Según el psicólogo el cognitivismo los fenómenos psíquicos de la memoria, la percepción, el pensamiento, el lenguaje y similares deben entenderse según el modelo de un “procesamiento humano de información”. En general, para el cognitivismo, los procesos mentales son como programas de computadores, aunque mucho más complejos.

b- La Inteligencia Artificial

Si una máquina se comporta en todos los aspectos como inteligente, entonces debe ser inteligente”
Esta es la frase con la que Turing defiende la posibilidad de que existiese la inteligencia artificial, pues de acuerdo al principio de identidad de indiscernibles, también conocido como Ley de Leibniz, sabemos que no pueden existir dos cosas diferentes, idénticas entre sí. Luego podríamos concluir que una inteligencia artificial indistinguible de una humana, necesariamente debe ser idéntica, lo cual se demostraría cuando en una conversación una persona cualquiera no pudiese distinguir si su interlocutor es hombre o maquina, el test de Turing

c- Contra la I.A. 

 (i) Searle y la Habitación China.

Para refutar el test Turing, Searle desarrolla el siguiente experimento mental: Imaginemos que un individuo es colocado en una habitación cerrada al exterior en China. Por una rendija le son entregados papeles con símbolos chinos que desconoce absolutamente pues el individuo no conoce el idioma chino. Con unas instrucciones en inglés (o cualquiera que fuera su lengua madre) se le indica que debe sacar por la misma rendija una respuesta de acuerdo a un manual que se le ha entregado. En dicho manual sólo aparecen símbolos chinos de entrada y los correspondientes símbolos de salida. Así, el individuo puede localizar los símbolos que le son entregados y puede sacar papeles con símbolos diferentes. Los chinos que estén fuera de la habitación pensarán que el de la habitación conoce el chino pues han recibido respuestas satisfactorias.

(ii) Gardner y las inteligencias múltiples

Según Howard Gardner, la inteligencia no es una cantidad que se pueda medir con un número, es la capacidad de ordenar los pensamientos y coordinarlos con las acciones. La inteligencia no es una sola, sino que existen tipos distintos.

La teoría de las inteligencias múltiples, que señala que no existe una inteligencia única en el ser humano, sino una diversidad de inteligencias que marcan las potencialidades y acentos significativos de cada individuo, trazados por las fortalezas y debilidades en toda una serie de escenarios de expansión de la inteligencia.

- Inteligencia lingüística.

- Inteligencia Lógica-matemática.

-Inteligencia Corporal y Cinética.

-Inteligencia Visual y espacial.

-Inteligencia Musical.

-Inteligencia Interpersonal (inteligencia social).

-Inteligencia Intrapersonal (de uno mismo).

- Inteligencia naturalista o de facilidad de comunicación con la naturaleza.

Para Gardner, la inteligencia natural no es un sustrato idéntico de todos los individuos, sino una base biopsicológica singular, formada por combinaciones de potencialidades múltiples que no siempre se despliegan como consecuencia de las diferentes culturas y segmentos de la sociedad ponen diferentes énfasis en ellas.
Sus principales críticas a la inteligencia artificial tienen que ver con su capacidad de imitar por completo a un ser humano. Estas críticas ignoran que ningún humano individual tiene capacidad para resolver todo tipo de problemas, y autores como Howard Gardner han propuesto que existen inteligencias múltiples. Un sistema de inteligencia artificial debería resolver problemas. Por lo tanto es fundamental en su diseño la delimitación de los tipos de problemas que resolverá y las estrategias y algoritmos que utilizará para encontrar la solución.

d- Nuestra valoración

Nosotros creemos que la inteligencia artificial no puede existir porque… ¿Cuál es el objetivo de una maquina? Obedecer las instrucciones para las que han sido programadas, sea de forma más o menos compleja. ¿Y el de un ser humano? Imposible decirlo, puesto que los objetivos de los humanos son tantos y tan variados, en función de cada persona, que es imposible definirlos en una sola frase, ¿y por qué?, porque los seres humanos estamos vivos y como todo lo vivo cambiamos constantemente. Pero… ¿es el hecho de cambiar lo que nos hace inteligentes, el que seamos imprecisos? No, porque entonces los animales también lo serian, pero no lo son porque no pueden cambiar el medio conscientemente, al menos no más allá de construir sus madrigueras. Los seres humanos si somos inteligentes porque cambiamos y podemos cambiar nuestro entorno, las maquinas por más que interactúen con el entorno o lo cambien no cambian y son por tanto estúpidas, es decir los seres humanos cambiamos nuestra configuración y forma de ser con cada experiencia y actuamos en consecuencia en un cambio permanente mientras que la actuación de las maquinas esta fija a su programación aunque esta incluya cambiar ya sea de forma cíclica o aleatoria.

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Blade Runer

Publicado por oscarlsv el 20 Abril 2012

       

“Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais: Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán… en el tiempo… como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir” - Roy Batty

 

 

Ante todo, Blade Runner es una película que nos habla sobre la naturaleza del hombre, para ello juega con la constante comparación entre los humanos y los replicantes. Muchas veces nos queda la duda acerca de las fronteras de lo humano o incluso la convicción de que los replicantes se muestran realmente “más humanos que los humanos”, tal como proclama el lema de la Factoría Tyrrell, donde se fabrican los replicantes.

A partir de ahí las preguntas de carácter filosófico surgen en la mente del espectador de modo espontáneo: ¿Qué diferencia a los replicantes de los humanos? ¿Qué características nos hacen pensar en que una vida es humana?

Estrictamente hablando la pregunta ¿qué nos hace hombres?. Tiene una respuesta: la naturaleza humana, un modo de ser al que corresponde un determinado dinamismo en el obrar. La película en este sentido da una especial importancia a los sentimientos. Se nos advierte que los replicantes “fueron diseñados como copias de seres humanos en todos los sentidos, excepto en sus emociones. Pero los diseñadores creen que, al cabo de unos años, pueden desarrollar sus propias respuestas emocionales: odio, amor, miedo, cólera, envidia…”. Esto hace que su comportamiento sea especialmente inquietante y nos obliga, en nuestra búsqueda filosófica, a preguntarnos qué hace realmente humanos a los sentimientos del hombre (al fin y al cabo también los animales parecen tener ciertos sentimientos).

El hombre añade a sus tendencias inferiores finalidades más altas. El hombre se plantea fines nuevos (transcendentes) mucho más allá de las necesidades orgánicas: arte, cultura, religión, etc. Es precisamente esa transcendencia lo que nos impresiona en Roy, el último de los replicantes. En su pelea a muerte con Deckard no es el instinto de supervivencia lo que marca su comportamiento, sino, sorprendentemente el amor a la vida: no sólo su vida; la vida de todos, mi vida (afirma Deckard).

Como vemos, en algunos momentos son los replicantes quienes nos muestran con más lucidez las más profundas inquietudes del hombre. Quizá una de las cuestiones que más “humanizan” la vida de estos replicantes es la pregunta por el fin. La pregunta ¿qué es el hombre? Se transforma en una pregunta sobre el fin ¿hasta dónde soy capaz de llegar? ¿Cómo vivir para que mi existencia tenga sentido. La pregunta por el fin nos sitúa ya en el plano moral. Podemos ver que los replicantes tienen planteamientos morales, les preocupa lo que está bien y lo que está mal, no sólo en el momento de la muerte violenta de cada uno de ellos (manifiestan profundos sentimientos de compasión y solidaridad), sino también a la hora de enfrentarse a la propia muerte, especialmente en el caso de Roy, que en alguna ocasión trata de hacer un balance moral de su vida.

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Nuestra especie, de Marvin Harris

Publicado por oscarlsv el 13 Abril 2012

Una última posibilidad de lectura para la tercera evaluación es leer algunos capítulos del libro Nuestra especie- concretamente los que van de la pag 314 a la pag 358 en la edición de bolsillo de Alianza Editorial-  que en realidad es una recopilación de diversos artículos y capítulos de otros libros escritos por el antropólogo americano. Una ventaja de esta opción es que tenemos algunos ejemplares en la biblioteca del instituto. Si os decidís por esta opción debéis presentar, antes del examen de la primera parte de Politeia, un resumen y una valoración de los capítulos señalados.

Todo el libro es muy interesante y trata diversos temas como: el sexo, la homosexualidad, las costumbres gastronómicas, los genes, las modas, la violencia, el amor, la creencia en dios etc. Pero los artículos seleccionados tienen que ver con la aparición de la autoridad política y el surgimiento de los primeros estados, lo que se corresponde con el primer apartado de nuestro tema de Politeia.

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La libertad, según Hannah Arendt

Publicado por oscarlsv el 11 Abril 2012

libertad

Los alumnos de 1º de Bachillerato que cursan la asignatura de Filosofía y Ciudadanía deben realizar una lectura obligatoria el tercer y último trimestre.  Una posibilidad es leer esta pequeña, por su extensión, obra: “La libertad según Hannah Arendt” escrita por Maite Larrauri. Disponemos de algunos ejemplares de esta obra en la biblioteca del instituto.  En ella la filósofa valenciana nos explica como entendía Arendt la libertad: al contrario de otros filósofos que la vinculan a la soledad y al pensamiento, la filósofa alemana entiende que  la libertad se demuestra en la acción, en la intervención en el mundo para hacer aparecer algo que previamente no existia. Si pensar es un ejercicio solitario, en cambio ser libre requiere la participación de los otros seres humanos.

Los alumnos que elijan esta opción deberán  responder a unas preguntas de control de lectura en el primer examen del tema Politeia, que tendrá lugar, aproximadamente, a mediados de Mayo.

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Tranquility Bay

Publicado por oscarlsv el 31 Marzo 2012


tranqulity

Por Pelayo Junquera y David Salinas

 

Tranquility Bay es un centro de modificación de comportamiento situado en Jamaica. Muchas familias de Estados Unidos deciden enviar a sus hijos a este lugar. En este centro viven 250 adolescentes encerrados. Los estudiantes deben desplazarse en silencio y está prohibido que se miren entre ellos. En primer lugar, se aconseja a los padres que antes de que envíen a sus hijos aquí, es preferible que los planes se mantengan en secreto. Desde que los niños son internados en el centro, no se les permite hablar con sus padres hasta después de un año.

Se distinguen varios grupos, que se dividen en familias. En Tranquility Bay no se imparten clases, simplemente se continúa con el modelo educativo de Estados Unidos. Además, todos los días siguen una misma rutina. Tranquility Bay se caracteriza por ser básicamente un campo de detención privado, pero hay un aspecto importante del que se diferencia de los demás centros y es que ningún adolescente llega con una fecha de salida, sino que los estudiantes son considerados aptos para irse sólo cuando han demostrado que creen sinceramente que merecen estar ahí y que el centro les ha salvado la vida. Se distinguen seis niveles diferentes y cada aspecto de su conducta se evalúa diariamente, y a medida que van ganando puntos, tienen derecho a una serie de privilegios.

El Proceso de Observación (consistente en poner boca abajo en el suelo al individuo que se rebele), según sugiere el director, está dirigido a “darles una oportunidad para reflexionar”. Una de las razones más comunes para mandar a alguien aquí es el consumo de drogas, aunque no aceptan jóvenes adictos. Otros de los motivos típicos por los cuales los jóvenes llegan a Tranquility Bay son escaparse de casa, acostarse con alguien o ser expulsado del colegio.

 

ANÁLISIS CONDUCTISTA Y VALORACIÓN CRÍTICA DE ESTE TIPO DE CENTROS.

 

Este tipo de centros en el que se internan adolescentes con comportamientos problemáticos vistos desde un punto de vista conductista se pueden interpretar como lugares de “condicionamiento absoluto” debido a que los internos pasan todo el día sometidos a condicionamientos tanto clásicos como operantes, dirigidos con la única finalidad de conseguir un cambio radical en su conducta, de acuerdo a la “adecuada” o “deseada” por sus padres. Algunos de los métodos utilizados allí para conseguir esto es, por ejemplo, el sistema de “niveles”: En el nivel 1 está prohibido hablar, levantarse, sentarse o moverse sin permiso. Cuando se alcanza el 2, se puede hablar sin autorización previa. En el 3, es posible llamar a casa. Los niveles 4, 5 y 6 implican privilegios como llevar ropa distinta o comer una chocolatina. Con esto hacen que los internos se vean obligados a seguir las normas establecidas para poder ascender de nivel y así obtener privilegios, de esta manera se ve con claridad que el condicionamiento empleado es operante, ya que por su “conducta adecuada” son premiados con esos privilegios, y esos privilegios les llevan a un último fin, que es salir del centro.

En nuestra opinión esto no es nada productivo, ya que el condicionamiento operante ha de ser constante para que la conducta deseada continúe siendo la efectuada por el sujeto, por lo que los internos una vez hayan abandonado el centro, lo más probable es que al cabo de un tiempo, al no ver el castigo o el premio cerca, vuelvan a las “andadas”. También por otro lado es un fraude ya que muchas de las familias que envían a sus hijos allí, son engañadas puesto que no reciben la suficiente información de los métodos que utilizarán con sus hijos.

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El pequeño salvaje.

Publicado por oscarlsv el 24 Marzo 2012

La verdadera historia del niño salvaje de L’Aveyron (Tomado de Network-Press.org y de otros)

 

El 18 de Enero de 1800, un niño desnudo, con la cara y las manos llenas de cicatrices, apareció en las afueras de Saint-Sernin en la escasamente poblada provincia de Aveyron en la parte sur central de Francia. El chico, que sólo medía 4 pies y medio de estatura (1.35 mts. aprox.) pero aparentaba tener 12 años, había sido visto varias veces durante los dos años y medio anteriores, trepando los árboles, corriendo en cuatro pies, bebiendo en los arroyos y buscando afanosamente bellotas y raíces. Había sido capturado dos veces, pero había escapado. Entonces, en el inusualmente frío invierno de 1799-1800, comenzó a aparecer en las granjas en busca de alimento.

Cuando el muchacho de ojos oscuros llegó a Saint-Sernin, no habló ni respondió para hacerse entender, pero reaccionaba de inmediato ante el sonido de las ramas al quebrarse o ante el ladrido de los perros. Rechazaba los alimentos cocidos, prefería las patatas crudas que lanzaba al fuego y recuperaba rápidamente con sus manos desnudas, devorándolas cuando todavía quemaban. Como un animal acostumbrado a vivir en la selva, el chico parecía insensible al frío y al calor extremos, y rasgaba la ropa que la gente trataba de ponerle. Parecía evidente que había perdido a sus padres desde muy pequeño o lo habían abandonado, pero de esto hacía tanto tiempo que era imposible saberlo. Durante un tiempo, el muchacho apareció como un fenómeno intelectual y social, cuando una nueva perspectiva científica estaba comenzando a remplazar la especulación mística.

Los filósofos debatían sobre cuestiones como la naturaleza esencial de los seres humanos, preguntas que durante los dos siglos siguientes se convirtieron en fundamento del estudio del desarrollo del niño. ¿Son innatas o adquiridas las cualidades, el comportamiento y las ideas que definen a los seres humanos? ¿Cuál es el efecto del contacto social durante los años de formación, y se puede superar su carencia? Un estudio cuidadosamente documentado de un niño que había crecido en aislamiento podría proporcionar evidencia del impacto relativo de la «naturaleza» (las características innatas de un niño) y la «crianza» (educación familiar, escolar y otros factores de influencia social).

El muchacho era, escribió Itard, «un niño desagradablemente sucio… que mordía y rasguñaba a quienes se le acercaban, que no demostraba ningún afecto por quienes lo cuidaban, y quien era, en síntesis, indiferente a todo lo atento a nada» (Lane, 1976, p. 4)

Algunos observadores concluyeron que era un «idiota», incapaz de aprender. Empero, Itard creyó que el desarrollo de Víctor se había limitado por el aislamiento y que tan sólo necesitaba que se le enseñaran las destrezas que los niños en la sociedad civilizada normalmente adquirían a través de la vida diaria. Itard llevó a Víctor a su casa y durante los siguientes cinco años, gradualmente lo «domesticó». Itard despertó primero la habilidad de su propio pupilo para discriminar la experiencia a través de un entrenamiento esmerado y paulatino a las respuestas emocionales así como a la instrucción en moral, comportamiento social, lenguaje y pensamiento.

Los métodos que Itard utilizó, con base a los principios de imitación, condicionamiento y modificación del comportamiento, los cuales lo posicionaron a la vanguardia de su época y lo llevaron a inventar muchos mecanismos de enseñanza que aún se utilizan. De hecho, Itard depuró las técnicas que había usado con Víctor, convirtiéndose en un pionero de la educación especial. El chico logró un progreso notorio: aprendió los nombres de muchos objetos y pudo leer y escribir frases simples, expresar deseos, seguir órdenes e intercambiar ideas. Demostró afecto, especialmente hacia el ama de casa de Itard, la señora Guérin, al igual que emociones de orgullo, vergüenza, remordimiento y deseo de complacer

Sin embargo, aparte de algunos sonidos vocálicos y consonánticos, nunca aprendió a hablar, Además, se mantenía totalmente centrado en sus necesidades y deseos y, como lo admitió Itard en su informe final, nunca pareció perder su vivo anhelo “por la libertad del campo abierto y su indiferencia a la mayoría de los placeres de la vida social” (Lane, 1976, p.160).  Las atenciones y cuidados que se le dispensaron a partir de entonces mejoraron su estado físico y su sociabilidad, pero los progresos fueron muy escasos, una vez superada la fase inicial. Por esta época se presentó la pubertad sexual del muchacho, lo que creó problemas adicionales a su educador. Las esperanzas de Itard de enseñarle a hablar y a comportarse de manera civilizada resultaron frustradas y en el segundo informe Itard se daba por vencido y manifestaba su preocupación por el futuro del desgraciado joven.

Cuando el estudio concluyó, Víctor  - que ya no fue capaz de valerse por sí mismo, como lo había hecho en la selva – se fue a vivir con la señora Guérin que, además de otros profesores asignados para continuar su educación,  recibía una remuneración del Ministerio del Interior por cuidarlo, cerca de veinte años más, hasta su muerte en 1828 cuando tenía alrededor de 40 años. Un informe elaborado por alguien que vio a Víctor hacia 1815 no reseñaba ninguna mejora de su situación.

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The Believer

Publicado por oscarlsv el 21 Marzo 2012

Durante los revueltos años 60, la prensa dio la noticia del suicidio de Daniel Burros, un joven activista de los movimientos raciales y grupos secretos neonazis (Ku Klux Klan), que se creaban clandestinamente en los EEUU. Unos periodistas habían descubierto que este joven, destacado entre los neonazis antisemitas por su tremenda furia, era de raza judía. Enterado él amenazó con suicidarse si publicaban algo sobre su condición semita, acto que desde ya se concretó.

La “mesa estaba servida”, y el debutante director Henry Bean (guionista de Asuntos Internos – 1990) decidió llevar estos hechos al cine varias décadas después, creando una obra tan controversial que a pesar de haber ganado el Gran Premio del Jurado en el Sundance del 2001, ha tenido problemas serios de distribución, por no decir que tras el 11/09 sigue teniendo serias dificultades en ese sentido. Sin embargo, The Believer no es una película que hurgue en el morbo; si esto es un tanto a su favor, se le puede recriminar en cambio que con semejante material entre las manos deje escapar cualquier posibilidad de análisis más allá de la mera observación de un documentalista ancho de miras y atento al detalle.

La apariencia agresiva del skinhead que sirve como introducción posee el efecto intimidatorio que un neonazi callejero pretende obtener. Con ese punto de partida, Henry Bean evita la innecesaria introducción hacia el gran público de una figura de nuestro tiempo, del cliché del ultraderechista tan presente en la Europa y América de estos comienzos de siglo. Hasta aquí todo normal; ya han habido otros títulos que diseñan su trama a partir de la violencia de estos grupos generados al amparo de ideas de extrema derecha, sin ir más lejos la memorable American History X, o bien América X. La novedad que presenta The Believer radica en la inesperada condición de judío de Danny Balint (interpretado por un fantástico Ryan Gosling), que lucha contra los fantasmas de su educación judía de la forma más radical posible, convirtiéndose en un antisemita convencido y practicante, apostando por un nuevo holocausto y basando sus teorías en la condición especulativa del judío, en su ambición para hacerse con los cargos importantes en la sociedad y en su capacidad para mantener una posición privilegiada a pesar de su más que conflictivo pasado y de su complicado presente.

Danny Balint es una excepción en el universo hebreo desde sus años de escolar en un colegio judío de New York, donde se atreve a desafiar a sus profesores mediante una interpretación del Torah desviada del tratamiento oficial que le intentan imponer. Esta primigenia rebeldía no será sino el punto de partida de un convencimiento acérrimo de su antisemitismo, condición que alcanza su cénit al incorporarse a un grupo activo de extrema derecha. Una elite que comienza su actuación con pequeños actos delictivos dignos de lucha callejera, y que concluye con la preparación de atentados, cuyas víctimas son prestigiosos miembros de la comunidad hebrea, que a su vez, ocupan cargos importantes en la sociedad neoyorquina. Esta condición de judío dota a Danny de una característica diferenciadora con respecto al resto de sus compañeros de la secta skinhead, pues conoce en profundidad el mecanismo del pensamiento y la religión judía y contra ello lucha, no así sus compañeros, jóvenes violentos que utilizan la rebeldía como justificación de su antisemitismo.

Sin embargo, el influjo de esta religión es tan fuerte que Danny no es capaz de despegarse por completo de sus raíces y sufre con violencia un conflicto interno entre su inherente condición y sus ideas, apoyadas por una capacidad de liderazgo inusual y una posición intelectual fuera de toda duda.
Uno de los valores de
The believer es estar muy bien documentada sobre la cultura judía (se discute sobre la prohibición de servir juntos la leche y la carne o sobre si encender una luz eléctrica constituye un trabajo que lesiona el sábado). No se evitan todos los prejuicios e ideas antijudías que se han dado a lo largo de la historia (el judaísmo es una enfermedad de la cultura) e incluso se subraya la adoración de los judíos hacia la Torah o sobre la interpretación de ciertos pasajes de la Biblia; especialmente destacable es el episodio del sacrificio de Isaac (toda una metáfora de la película y de la vida de su esquizofrénico protagonista). The Believer es un film lleno de fuerza, salvaje, por momentos tan intenso como irrelevante, pero carente de conclusiones, y que nos deja cierta sensación de apología del judaísmo. No obstante, jamás promueve al desinterés y hasta se podría decir que resulta recomendable.

Sergio Dobosz

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El Príncipe de las mareas

Publicado por oscarlsv el 20 Marzo 2012

Comedia y drama, dirigida e interpretada por Barbara Streisand basada en una novela de Pat Conroy, que optó al premio Pulitzer. Tom Wingo, espléndidamente interpretado por Nick Nolte, un maestro y entrenador de Carolina del Sur, acude a Nueva York para intentar colaborar en la recuperación de su hermana Savannah, que arrastra un largo historial de enfermedad mental.

En Nueva York, Tom conoce a Susan, la psiquiatra de Savannah, a la que empieza a relatar los episodios de su vida desde la niñez, para que ella pueda reconstruir la piezas que ayuden a salvar la vida de Savannah y a restablecer su precario equilibrio.

La historia de Tom y Savannah (y de su hermano mayor, Luke, y de sus padres) es la historia de una familia desdichada y del profundo Sur desde mediados del siglo veinte hasta los años ochenta. A través de flashbacks, iremos presenciando su infancia castigada y maltratada, marcada por el dolor y la tragedia, por un padre violento y una madre enigmática, pero también por el amor inquebrantable entre los tres hermanos Wingo, por el lastimado amor entre ellos y sus difíciles padres y por momentos de belleza inolvidable. Tom, hablando de su infancia y de sus problemas actuales, va desahogando todo su dolor contenido y va forjando con la doctora una relación que poco a poco traspasa los límites de lo profesional para convertirse en amor. Ella también tiene sus problemas y se siente sola.

Divertida y desgarradora, tierna y dura, muy bien sostenida por Nolte y Barbara y por unos buenos secundarios.

La fotografía es hermosa, ofreciendo preciosos panoramas, contrastando entre las vistas de los parajes naturales de Carolina y los rascacielos neoyorquinos.

La película nos puede servir para mostrar la importancia de los traumas infantiles en la evolución de la personalidad y especialmente para ilustrar la actuación de distintos mecanismos de defensa del yo que actúan para aislar a la conciencia de suceso traumático. En resumen una interesante película para comentar la teoría psicoanalista de Freud.

 

 

 

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El condicionamiento operante (III).

Publicado por oscarlsv el 19 Marzo 2012

Por María Colao y Ainoa García

Las terapias conductistas

Cada vez que celebramos las bromas de un amigo, castigamos a un niño travieso o damos un premio al que se ha portado bien, estamos practicando una forma espontánea de terapia conductista. Son muchas las situaciones de la vida diaria en que aprobamos las conductas que nos parecen deseables y reprobamos las indeseables.

De la misma manera, los terapeutas conductistas se valen de un sistema de recompensas (y a veces castigos) para ayudar al paciente a abandonar hábitos inaceptables o que son una amenaza para sí mismo o para los demás, como el tabaquismo, el alcoholismo, la conducta violenta o ciertas formas de temor irracional.

La terapia se basa en el principio de que las malas conductas, sea cual sea su origen, se adquieren como resultado de un aprendizaje. Los niños, por ejemplo, pueden aprender a portarse indebidamente si sus padres y maestros “premian” el mal comportamiento concediéndole demasiada atención. Por su parte, un adolescente puede caer en el consumo excesivo de bebidas alcohólicas para obtener la aceptación de otros jóvenes (que también beben en exceso).

Otro ejemplo de conducta alterada es el de las personas que padecen estrés pos-traumático, un conjunto de reacciones emocionales prolongadas que puede sobrevenir como consecuencia de haber vivido acontecimientos impresionantes.

En cualquier caso, la terapia conductista se propone desarraigar los hábitos nocivos y el comportamiento indeseable adiestrando al paciente a sustituirlos por reacciones más constructivas.  El tratamiento está orientado a la solución de problemas específicos como tabaquismo, alcoholismo, comportamiento obsesivo-compulsivo, fobias, temores y trastornos infantiles de la conducta como la enuresis y ciertas formas de comportamiento antisocial. Un conocido ejemplo de este tipo de terapia es el que se muestra en la serie super nanny y hermano mayor.

Como sucede con casi todas las formas de psicoterapia, la eficacia del adiestramiento conductista depende de dos condiciones fundamentales: el terapeuta debe inspirar absoluta confianza y el paciente debe tener el deseo genuino de superar su problema.

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El condicionamiento operante (II).

Publicado por oscarlsv el 18 Marzo 2012

Por María Colao y Ainoa García

Los principos del condicionamiento operante 

Existen varios principios del condicionamiento operante, y verás algunos más adelante, pero todos ellos se pueden resumir en cuatro grandes grupos:

1. Reforzamiento. Es el aumento de la frecuencia de una conducta, resultante de la adición o retiro de algo como consecuencia de esa conducta.

Por ejemplo, tu perro se sienta y le das comida cuando lo hace. Tu perro se sienta cada vez con más frecuencia porque la comida ha funcionado como reforzador. Esto se conoce como reforzamiento positivo porque la adición de algo (comida) aumenta la frecuencia de la conducta (sentarse).

Ahora imagina que tu perro tiene miedo de la gente. Una persona se le acerca y él ladra agresivamente. La persona se aleja y tu perro deja de sentir miedo. Entonces, aprende que ladrando agresivamente puede alejar a la gente. Esto se conoce como reforzamiento negativo porque el retiro de algo (la gente) aumenta la frecuencia de la conducta (ladrar agresivamente).

2. Castigo. Es la disminución de la frecuencia de una conducta, resultante de la adición o retiro de algo como consecuencia de esa conducta.

Imagina que tu perro se acerca a un extraño al que no le gustan los perros, y esta persona le da una patada. Entonces, tu perro aprende a evitar a las personas. Esto se conoce como castigo positivo porque la adición de algo (la patada) disminuye la frecuencia de la conducta (acercarse a las personas). Este tipo de castigo no es recomendable en el adiestramiento porque tiene consecuencias adversas que implican daño físico y/o emocional del perro.

Un caso diferente ocurre si tu perro está jugando contigo al tira y afloja. Tú tiras del extremo de un trapo, mientras tu perro tira del otro extremo. En su entusiasmo por morder el trapo, tu perro te muerde la mano, por lo que terminas el juego y te vas. Entonces tu perro aprende a no morderte cuando juegan. Esto se conoce como castigo negativo, porque el retiro o de algo (el juego) disminuye la frecuencia de la conducta (morder tu mano).

3.Extinción. Es la disminución de la frecuencia de una conducta aprendida, que ocurre cuando dicha conducta deja de ser reforzada. Es decir que dejan de existir las consecuencias que antes reforzaban la conducta.

Imagina que cuando tu perro era un cachorro saludaba a las personas saltando sobre ellas, porque lo acariciaban y jugaban con él. Entonces aprendió que esta es la manera correcta de saludar a la gente. Un buen día, la gente deja de acariciarlo y jugar con él cuando salta. En cambio, le dan la espalda y lo ignoran. Con el tiempo tu perro deja de saltar para saludar a las personas. Esto ocurre porque la conducta aprendida (saltar sobre las personas) deja de tener consecuencias reforzantes y, entonces, se produce la extinción de la conducta.

4. Control por el estímulo. Es el aumento de la frecuencia de una conducta en presencia de un estímulo, pero no en presencia de otros.

El control por el estímulo es fácil de observar en perros que tienen un adiestramiento avanzado en obediencia canina. Cuando se le pide al perro que se eche, él se echa. No se sienta, no salta, no da vueltas. Sólo se echa.

Esto ocurre porque la orden para echarse se ha convertido en el estímulo que controla la conducta. Por supuesto, el perro también se echa en otras ocasiones que no tienen que ver con el adiestramiento, como cuando está cansado, porque otros estímulos controlan esa conducta en otras situaciones.

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