mutatis mutandis

Un nuevo blog en Educastur

Artículos de Marzo, 2011

El condicionamiento clásico

Publicado por nereagfln03 el 21 Marzo 2011

 Por Nerea García, de 1º CTA

perro Pavlov

El condicionamiento clásico es uno de los tipos de aprendizaje más simples y el primero que fue sometido a investigación científica intensa. Iván Pavlov desarrolló el concepto de condicionamiento clásico, cuando estudiaba los procesos digestivos en perros.

Muchos estímulos ambientales producen respuestas reflejas que no han sido aprendidas. Por ejemplo, la presencia de comida en la boca produce salivación, etc. Los estímulos que producen estas respuestas se conocen como estímulos incondicionados, y las respuestas se conocen como respuestas incondicionadas. Otros estímulos son neutros porque no causan las respuestas reflejas en el organismo. Por ejemplo, el sonido de una campanita no provocará la salivación.

El condicionamiento clásico ocurre cuando el estímulo neutro adquiere la propiedad de producir la respuesta incondicionada, porque ha sido asociado repetidas veces con el estímulo incondicionado. Por ejemplo, si haces sonar una campanita cada vez que le das comida a tu perro, después de unas cuantas veces él asociará el sonido de la campanita con la comida y salivará cada vez que lo escuche. El estímulo neutro que ha adquirido la propiedad de producir la respuesta refleja se conoce como estímulo condicionado.

Estos son algunos ejemplos del condicionamiento clásico:

FOBIAS: Para superar la fobia, por ejemplo a los payasos, la coulrofobia, se podría utilizar el condicionamiento clásico. El estímulo incondicionado (EI) sería, en este caso un payaso y la respuesta condicionada (RI) sería el miedo y la ansiedad que provocaría en el receptor. Si cuando la persona logra estar, por ejemplo, en el mismo lugar en el que esté el payaso, será premiada. Esto provocaría un respuesta condicionada (RC) en el receptor, que asociaría al payaso con una recompensa y con el tiempo, lograría superar su fobia.

ANUNCIOS:

Los anuncios de colonias son un ejemplo de condicionamiento clásico. El estímulo condicionado (EC) sería la colonia. El estímulo incondicionado (EI) sería una persona famosa, que cause admiración por su belleza o éxito. Esto provoca una respuesta incondicionada (RI) de los receptores, que sería el querer ser como ese famoso. Si esa colonia pasa a ser anunciada por esa persona famosa que causa admiración se produciría una respuesta condicionada (RC) en el receptor, que asocia esa colonia con la belleza del famoso y se imagina que al utilizarla, podría ser como ella.

DROGAS:

Para superar la drogodependencia se podría utilizar el condicionamiento clásico, que consiste en que la persona asocie el consumo de drogas con una estimulación desagradable. En este caso, el estímulo incondicionado (EI) sería el consumo de drogas, que provoca una respuesta incondicionada (RI), que sería la sensación de aparente bienestar. Si a la persona consumidora se le mostrasen imágenes del ritual de consumo junto con imágenes de las consecuencias de ese consumo, se produciría una respuesta condicionada (RC) en el receptor, que asociaría el consumo de drogas con los efectos que estas tienen sobre él y entraría en un estado de ansiedad y de rechazo al consumo.

Publicado en PSICOLOGÍA | Un Comentario »

Víctor Frankl, o el hombre en busca de sentido

Publicado por juanalrln03 el 19 Marzo 2011

 Por Andrés Del Río.

frankl

Comienzo hablando de Víctor Frankl, discípulo de Freud y creador de la logoterapia. Así, a simple vista, parece que estamos hablando de un psicólogo, sin más, pero Víctor es más que eso: Se trata de un superviviente con una teoría única.

¿Que en qué se diferencia de su maestro?  Su situación, para empezar.Frankl fue un judío austríaco, especializado en psicología y psiquiatría. Con la mala suerte de que le tocó vivir en la época de ocupación nazi: en 1938, siendo director del hospital de Viena, tuvo que renunciar al cargo, coincidiendo con la anexión de Austria a la dictadura alemana. Siguió practicando la psicología de forma privada, hasta que en 1940 ocupó el cargo de director de departamento de neurología del Hospital Rotshild, único hospital que aceptaba a judíos en Viena. Así, el régimen nazi declaró el hospital como “Poco conveniente” y decidió deportar a Viktor al campo de concentración de Auschwitz.

Entonces, al bueno de Viktor se le ofrece una oportunidad única. Puede escapar gracias a un visado de Estados Unidos, y continuar su tesis allí. Sin embargo, algo le ata todavía a su tierra: Sus padres, y su mujer. Se debate entre la duda de irse, y proseguir una carrera brillante, o elegir quedarse, con todas las consecuencias. Finalmente, parte hacia Auschwitz, acompañando a sus padres y a su esposa, quienes, no obstante, morirán días más tarde.

Y aquí viene el vuelco que cambiará la vida y la tesis doctoral de Viktor. En Auschwitz se encargará de realizar otra vez su tesis (pues los nazis se habían apoderado de sus libros, destruyéndolos) mediante la observación del hombre en su situación más extrema, en los campos de concentración. Allí observaría cómo algunas de las teorías de Freud quedaban desmentidas, por ejemplo, la de la relación de la sexualidad y los sueños: No existía ningún deseo sexual en los prisioneros, y tampoco se veía reflejado en los sueños.

Pero la base de su tesis la encontraría ejerciendo su función de psicólogo, hablando con los prisioneros. La pregunta clave que les hacía era la siguiente: “¿Y usted, por qué no se suicida?”

La mayor parte de las veces respondían : “Tengo todavía hijos… Tengo un trabajo que realizar… Tengo a mi mujer esperándome…”

Así, Viktor Frankl desarrollaría la Logoterapia,  considerada la Tercera Escuela vienesa de Psicología, junto al psicoanálisis de Freud y la Psicología individual de Adler. Este tratamiento consiste en el diálogo con el paciente para buscar un sentido de la existencia del paciente. Esto se opone totalmente a las teorías de Freud y Adler, que no buscan un sentido a la existencia, simplemente dicen que el hombre se mueve simplemente por sus metas, según Adler, o buscando el placer, según Freud. Posiblementela Logoterapia no sea tan teórica como estas teorías, pero sí intenta ir “más allá” que éstas.

La Logoterapia se ve personificada en Frankl, durante su estancia en Auschwitz. Él tuvo la oportunidad de escapar, pero no quiso: Había encontrado un sentido a su existencia en el campo, escuchando a gente que lo había perdido todo, y trató de ayudarlos en la medida de lo posible.

Gracias a esta experiencia, a su vuelta del campo pudo escribir su obra principal, “El hombre en busca de sentido”, en la que narra su estancia en el campo desde el punto de vista de un psicólogo. Así, consiguió escribir su tesis al fin, una tesis que seguramente resumiera también los años más importantes de su vida en Auschwitz, un hombre que intentó encontrarle un sentido a todo, incluso en las circunstancias más extremas de la vida.

 

Publicado en PSICOLOGÍA | Un Comentario »

¿Realmente existe lo irracional?

Publicado por andreafrln03 el 4 Marzo 2011

Por Andrea Fernández, de 1CTA

Irracional: que carece de razón.

irracional

Hace relativamente poco tiempo tuve una discusión sobre si existen realmente los hechos irracionales. ¿Qué me guste cierta serie de televisión o un tipo de música en concreto es irracional o no?

Al principio estaba completamente segura de que sí. Por ejemplo, me gusta ver la popular serie House M.D y, si se me pregunta por qué, no se me ocurren razones específicas. Pero, ¿realmente no las hay?

Pasemos a otro ejemplo. El egoísmo. Este es algo natural del ser humano. No dejar escapar lo que quieres es egoísta e irracional.  Ahora supongamos que eso que quieres es una persona.

Habría dos caminos:

El que yo veo como irracional. Aferrarte a ella aunque eso acarreé cosas negativas.

Y, por otro lado el racional, que solo uno podría ver, objetivando toda la situación.

Me alejo y así no puede haber daño.

Pero de todas formas sí habría daño. El que se provoca a uno mismo (que de manera irracional intentaríamos evitar) y el del sujeto que se quiere tener.

De esta manera cabe pensar que la forma racional de afrontar la situación supone un egoísmo premeditado y por esto dejaría de ser exclusivamente irracional.

Así pues, a partir de este hecho, ¿es posible que ese egoísmo irracional no sea tal? ¿Hay algo que sea totalmente irracional? ¿Hay cosas irracionales por el simple hecho de que no queremos decir las razones y/o no las queremos reconocer?

Y es que si me guio por lo que me han enseñado desde pequeña la respuesta inmediata es un sí. Lo irracional existe. Sin embargo, no encuentro ningún ejemplo, ni recurriendo al típico tema del amor. ¿O es que la respuesta a si lo irracional existe también es irracional? Quizá simplemente queremos creer que existe para justificarnos, para cuando no queremos dar la respuesta a lo que hacemos o no la sabemos dar, tener algo a lo que aferrarnos.

El ser humano siempre suele buscar un salvavidas. ¿Es eso también racional o no? 

 

Publicado en GENERAL | 2 Comentarios »