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Artículos de Mayo, 2011

El miedo al futuro

Publicado por oscarlsv el 31 Mayo 2011

Por Andrea Fdez, Izaskun Tamargo  y Enmanuel Ablanedo.

El miedo es una constante en nuestras vidas, en la de todos sin excepción. Hoy día el miedo se ve como algo peligroso que transciende lo individual e incumbe a la sociedad en la que vivimos.

La juventud se pregunta qué estudiar y si eso les servirá, nos preocupamos por el mundo que dejaremos a nuestros hijos y nos preocupamos por cada detalle (ecología, lo material, valores…). ¿Y qué sucede ahora con esta incertidumbre que no desaparecerá hasta que pase lo que tiene que pasar?

En realidad para si tienes miedo al futuro, la idea de que pueda llegar a ocurrir es mucho más devastadora y asusta más que el hecho real en sí. Y mientras más pensamos en el temido futuro y lo mal que lo vemos, más nos desesperamos y aborrecemos llegar a enfrentarnos con ese aterrador momento que suele ser mucho menos de lo que creemos.
Lo que podemos empezar hacer entonces es dominar el miedo bajo la forma del cuestionamiento, es decir, hacernos preguntas para saber de dónde viene ese miedo, qué es realmente lo que representa, qué reacciones nos genera. Conocerlos para así dominarlo un poco más, lo más posible es que no desaparezca del todo, pero será más controlable y nos permitirá actuar de manera más fuerte. No te empeñes en acabar con el miedo, sino en hacer las cosas aunque él esté ahí, ya que llegado el momento desaparecerá. Se debe tener paciencia.

¿Qué tan malo es eso que pueda suceder? ¿Y si no pasase? Si no hubiese otra opción y lo que más nos asusta pasase, ¿cómo se podría llegar a una solución? Solo tú puedes dominar tus pensamientos y tus actos, sé dueño de ti mismo y si no puedes lograrlo sólo puedes acudir a un profesional que te guiará en tu camino.
El miedo al futuro también puede ser un arma para quienes temen no cumplir sus propias expectativas o las expectativas que los demás tienen para uno. Es evitar hacer algo para no tener oportunidad de que la realidad te devuelva eso que seguramente no te guste demasiado. Sin embargo, recuerda que siempre puedes sorprenderte a ti mismo y muchísimas veces resulta que somos mucho más capaces de lo que creemos.

El futuro llegará en seguida, ve formando tu camino. Recuerda: ‘’Caminante no hay camino, se hace camino al andar’’. Forma este con amor y certeza de que harás todo lo mejor que puedas y siempre lo que deseas de verdad. Es un proceso que puedes construir y que en la mayoría de las ocasiones dependerá de las decisiones que tomes, pero no veas esto como una presión, sino con calma que te brinda saber que hay cosas que realmente dependen de ti y que puedes manejar. El miedo nos muestra que llega el momento de que pensemos cuáles son nuestros objetivos en esta vida, cuáles son las cosas que debemos trabajar, comprendernos a nosotros mismos. El miedo se transforma así en un una posibilidad, en nuestra responsabilidad y hasta en nuestra libertad. De todo lo negativo se puede coger una enseñanza, está solo en tu persona elegir qué será, si una oportunidad o un desastre.

El psicólogo humanista  Rogers consideró que los humanos tenían una tendencia natural a la realización. Según Rogers, los humanos necesitan y buscan básicamente su satisfacción personal y el establecer relaciones muy estrechas con los demás. Consideraba que nuestra postura frente al mundo se decidía fundamentalmente en la percepción que tenemos de la realidad y de las demás personas, por eso lo realmente interesante es buscar una buena forma de relacionarnos con el mundo.

No existe camino seguro a una “realidad verdadera” conforme a la que se haya de vivir, pero Rogers creía que una postura abierta a las diferentes posibilidades nos mantendría más vivos y con más posibilidades de una buena vida. La persona debe estar abierta y sensible a las experiencias internas (sensaciones, sentimientos, pensamientos y otros) así como al ambiente externo (las opiniones de los demás, los hechos agradables y desagradables… etc).

De acuerdo con Rogers, los humanos nos encontramos en un estado de “ser y convertirnos en”, siempre estamos en camino de convertirnos en otra cosa diferente de lo que somos con el fin de hacer nuestra vida más plena. Por eso es tan  importante vivir en un ambiente que nos permita el crecimiento personal, que no nos estanque ya definitivamente en una forma de ser, de pensar, de sentir, etc. Solamente así es posible la realización como hombres y la felicidad. Según Rogers, la tendencia a la realización es el único motivo básico del ser humano.  El ser humano es básicamente activo y si las condiciones son favorables intentaremos desarrollar nuestras potencialidades al máximo; cuando no se da este desarrollo el individuo entra en una crisis y se convierte en un ser problemático e infeliz. Los aspectos específicos del crecimiento humano varían de persona a persona; no todos harán exactamente las mismas cosas cuando las condiciones sean propicias para la realización.

Sin embargo hay generalizaciones que son válidas, podemos referirnos a algunas que son muy importantes para el crecimiento y realización personal en todas las personas:

- La flexibilidad en vez de la rigidez.

- La apertura en vez de la actitud defensiva.

- La autonomía (mayor libertad del control externo) en vez de la heteronomía.

- Un autoconcepto positivo y realista.

Un ejemplo:

Una persona tiene el miedo a no saber cómo va a ser todo en el futuro. En su primera sesión con el psicólogo le explicó que le da miedo no saber cómo va a darse su futuro ya que si actualmente hay tantos problemas y tan pocas soluciones, ¿ cómo será todo después de unos años ?. El psicólogo le explicó que muchas personas decían que no eran felices en el presente por temor a ser infelices más adelante y que no se puede tener miedo a algo que no sabes cómo va a ser ya que puede ser la mejor etapa de tu vida. Pero el problema de la chica no era tan sencillo si no que cuando estaba feliz o contenta por algo inmediatamente le entra el bajón porque explica: “¿Y si dentro de un tiempo no soy feliz? Es algo muy extraño lo que me sucede’’, y su problema es simplemente miedo a cómo será la situación en el mundo dentro de unos años, si actualmente es catastrófica y dicen que va empeorando no se quiere imaginar cómo será después ya que tiene terror a que empeore y a no poder ser feliz consigo misma ni con los demás.

Para llegar a una solución debe seguir los siguientes pasos:

-Exponte a tu miedo y tráelo a la superficie para que se pueda liberar.
Nuestro psicólogo expone: ‘Muchas personas ignoran su miedo, intentan convencerse de que no lo tienen. Incluso, han conseguido reprimirlo tan bien que no lo sienten’. Prosigue diciendo: ‘Ser más consciente de las opciones que tu tienes y las decisiones que tomas es un componente vital de auto poder. Sólo porque tú no eres consciente de tu miedo no significa que no lo tengas. Negar su único miedo te mantiene en una sensación de impotencia y nunca crea circunstancias positivas.’
-No esperar a ver qué te trae el futuro, empezar a crear en el momento presente.
‘Mucha gente se resiste a pensar y planificar el futuro. Esto se debe a un sentimiento de impotencia. Personas que no esperan a ver que les depara el futuro y se centran en una visión del futuro y comienza a imaginar. Se centran en “lo que podría ir mal”. Aunque a veces construyen expectativas positivas para el futuro y eso se nota en sus actitudes y acciones de la vida, pero finalmente terminan siendo descarriladas hacia el fracaso porque no confían en ellos mismos.’

-¿Qué visión del futuro es la que tienes en mente?
‘Sin una visión, la ansiedad puede crear y alimentar a tus miedos, manteniendo vivos esos temores y la atracción de las experiencias negativas. Es muy importancia para empezar a pensar, imaginar y sentir la promesa de un futuro emocionante y positivo. Tu relación con el futuro es donde está comenzando toda la creación y la paz de la mente. ¿Cómo te relacionas con tu futuro?, son los efectos de tu realidad actual ahora’

-El futuro sólo existe en tu mente.  ‘La única manera de conectarte con tu futuro es a través de tu imaginación. Nada existe en este mundo físico sin la imaginación. Tu imaginación es lo que da todo lo que existe. ¡Piensa en ello! La camisa que llevas. El monitor que estás viendo, en primer lugar tenía que estar en la imaginación de alguien antes de que pudiera crearse en este mundo físico. Lo mismo ocurre con tu futuro: comienza siempre en tu mente, Negarse a pensar en el futuro es una manera de sentirse impotente y crea ansiedad y estrés. Por ello, si está en tu mente no sabes si será bueno o malo. ¿Por qué pesar en lo peor?’

-El futuro es posibilidad. Tanto los futuros positivos y negativos tejen el horizonte.  Hay muchas posibilidades de futuros por ahí, y ahí estas tu para desmantelar cualquier futuro potencialmente negativo. Comienza a alimentar y dar energía a los positivos. Para ello, el psicólogo recomienda:
“Debido al condicionamiento de la infancia. La mayoría se concentran en su futuro negativo. En pocas palabras, es más fácil de imaginar, que imaginar un futuro positivo. Por ejemplo, si yo te pregunto “¿Qué podría salir mal en la mañana del lunes?”. Probablemente podrías hacer una lista con muchas circunstancias negativas potenciales en pocos minutos, pero si yo le preguntara “¿Qué podría ir bien en la mañana del lunes?” tendrías menos respuestas y tal vez te tomes más tiempo para pensar en ello.
El miedo ha captado nuestra atención y nuestra imaginación, por eso es más difícil visualizar un futuro positivo. ”
Continúa diciendo: “Toma conciencia y esfuérzate, pero una vez que cambien tu relación con el miedo, el futuro positivo, será más fácil de imaginar. Te darás cuenta de que no tienes que tener miedo de tu miedo. ”
La gente también tiene miedo de ser decepcionado. ¿Qué pasa si visualizas un futuro positivo y no sucede? ¿Voy a estar decepcionado? Las personas creen erróneamente que su relación con su futuro no tiene impacto sobre ellos en este momento. La ansiedad es causada a menudo por una mala relación con su futuro.
“La resolución no resuelve su negatividad personal, solo la aumenta. Nuestro ego le gusta la respuesta “simple” y se extenderá y se esconde de cualquier cosa negativa o desagradable, creyendo erróneamente que es “ser positivo”. De evitar siempre las cosas nace del miedo. El amor busca entender tus miedos, así que puedes transformarlos. Este es el enfoque que realmente resuelve el miedo y te puede ofrecer un mayor poder de ti mismo. ”

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No quiero hacerme mayor

Publicado por oscarlsv el 26 Mayo 2011

Por Sara García de la Noceda Rodríguez y Aitor Fernández Álvarez


Entre los muchos trastornos que existen en nuestra sociedad, uno de los que más se han extendido en estos últimos años, es el que se denomina como “síndrome de Peter Pan”. Las personas que sufren este trastorno se empeñan en creer que no crecen, para así no tener que asumir sus compromisos ni responsabilidades. Éste trastorno puede acarrear que nos encontremos en situaciones difíciles y embarazosas para la propia persona. Hay ocasiones que pueden llevar a la persona a operaciones de estética o al uso de cremas rejuvenecedoras que, a pesar de la crisis, han visto como sus ingresos aumentan, ya que la gente recurre más a ellas para sentirse, al menos, feliz consigo mismo cuando no lo puede conseguir en la sociedad, ya sea porque ha tenido un problema grave o porque se ha quedado sin trabajo. Hay incluso quien afirma que, con las crisis que se han sucedido a lo largo de los años, la venta de estos productos ha aumentado, denominando estas ventas como “índice del pintalabios”.

Este tipo de trastornos solía aparecer en personas sobre los 40-50 años y que habían sufrido problemas graves en ese período, ya que en ese momento era cuando la gente comenzaba a verse vieja y no quería aceptar su edad, cambios en su vida, asumir responsabilidades, crecer y afrontar cambios…. Pero ahora ese problema se ha extendido y no solo afecta a personas en ese periodo de edad, sino que afecta a muchos jóvenes y cada vez a una edad más temprana. Cuando este se manifiesta en jóvenes de nuestra edad se suele decir que tiene un trastorno de la personalidad y que no quiere hacerse mayor, con síntomas como: aislarse de los amigos, porque no quiere hacer lo mismo que sus amigos, no quiere asimilar que ha crecido y no quiere dejar de hacer las cosas que hacíamos cuando éramos pequeños y asumir sus responsabilidades, depender cada vez más de los padres porque así se piensa que la vida no pasará para nosotros y seguir dependiendo de nuestros padres,…

También existe un trastorno opuesto a este de “Peter Pan” que consiste en un miedo al rechazo, al abandono, al deseo de complacer a los demás y a la propia pareja. Éste síndrome opuesto se denomina como “Síndrome de Wendy”. Se trata de conjunto de conductas que realiza una persona por miedo al rechazo, por necesidad de sentirse aceptado y respaldado, y por temor a que nadie le quiera. Algunas personas jóvenes sufren este trastorno y quieren convertirse en mayores antes de llegar a serlo. Por ejemplo una adolescente puede ejercer como madre sobre un hermano pequeño porque su madre no los pueda cuidar o porque crea que no lo está haciendo bien…. Algunas de las manifestaciones de este síndrome son: sentirse imprescindible, entender que el amor es sacrificio y resignación, evitar a toda costa que alguien se enfade, intentar continuamente hacer feliz a la pareja, insistir en hacer las cosas por la otra persona, pedir perdón por todo aquello que no ha hecho o que no ha sabido hacer,…

Estos trastornos son cada vez más frecuentes en gente cada vez más jóvenes. Son fáciles de detectar cuando el problema ya es avanzado, ya que sus características son muy notables, pero detectar el problema cuando está comenzando es muy difícil. Esto es debido a que no todos las personas maduramos a la misma velocidad entre los 12 y 20 años, pero son más claros estos trastornos cuando se llega a la edad de los 25, ya que es cuando la gente se debería haberse vuelto independiente y hay gente que no ha conseguido independizarse de sus padres, y siguen viviendo y dependiendo en casi todos los aspectos de sus padres.

A nuestra edad, 16-17 años, todos deberíamos de haber superado y cambiado nuestros hábitos que teníamos en nuestra infancia, como depender totalmente de nuestros padres para tomar todas nuestras decisiones, como puede ser que nuestros padres tengan que organizarnos aún nuestro horario o depender de ellos para salir de casa. Ya tenemos una edad en la que deberíamos de tomar nuestras decisiones, salir con nuestros amigos u organizarnos nuestros propios horarios o planings de estudio. Unos de los principales problemas a nuestra edad es el miedo que podemos tener a enfrentarnos a nuestro propio futuro, ya sea por desconfianza o porque no sabemos lo que nos va a suceder. Nosotros nos encontramos en una edad en la que tenemos que decidir nuestro futuro, seguir estudiando o dejar de estudia, ponerse a trabajar,… Nos encontramos en una época en la que encontrar trabajo está muy difícil y que las dificultades económicas reinantes tampoco son las más propicias para los jóvenes de hoy en día. Uno de nuestros principales problemas que tendremos los jóvenes actualmente será el miedo al futuro, por lo que tendremos unas generaciones en las que el futuro sea incierto y mucha gente padecerá el denominado “Síndrome de Peter Pan”.

Bajo mi punto de vista, el no querer hacerse mayor es algo que de una forma más o menos fuerte nos afecta a todos. Me baso en mi propia experiencia, me encantaría tener que estudiar lo mismo que cuando era pequeño, la forma de ver la Navidad, la nieve, los parques de atracciones…Pero la realidad y el tiempo nos obliga a crecer a todos y crecer no solo significa “para arriba” sino también moralmente y adquirir responsabilidades.

Si hubiera cámaras en mi casa y puedo casi asegurar que en cualquier casa de un adolescente oirías a la madre decir algo similar a esto: porque solo quieres crecer para lo que quieres, solo te lo aplicas para salir y llegar tarde, hacer lo que te da la gana pero no, si quieres eso pues haz lo que tienes que hacer.

No pienso que el no querer hacerse mayor (síndrome de Peter Pan) sea realmente importante, simplemente es un grado de inmadurez llevado al extremo, que antes o temprano se superará, porque es ley de vida.

Pero lo cierto es que en los tiempos que corren si que puede llegar a ser preocupante; ver a personas adultas de 30 años, vivir en casa de sus padres y tener con ellos las mismas discusiones que si fueran adolescentes, es parece patético.

Pero lo peor de todo es que estas personas que ni estudian ni trabajan y que viven como si fueran niños y se comportan como tal son ídolos  en España lo que provoca que las nuevas generaciones quieran vivir como ellos. ( El programa llamado Generación Ni-Ni, Paquirrín…)

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alemania vs grecia

Publicado por pabloevln03 el 25 Mayo 2011

 

Este es un video bastante divertido de los Monty Phyton en los que le dan una vuelta de tuerca al fino humor ingles que tienen poniendo a jugar a una especie de futbol a filosofos alemanes y griegos, no tiene pérdida.

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¿Por qué no somos felices?

Publicado por oscarlsv el 24 Mayo 2011

Por Marta García Alonso y Nerea García Fernández

Nos pasamos media vida intentando gustar a los demás, buscando la satisfacción personal y tratando de alcanzar metas que muchas veces no son objetivas y no se ajustan a la realidad. Tenemos dos posibilidades a la hora de relacionarnos con el mundo y enfrentarnos a él: aceptar que no todo funciona según lo planeado, que debemos estar preparados para cualquier sorpresa que nos traiga la vida y que las cosas no siempre son tan malas como parece o cerrarnos a una determinada concepción de lo que desearíamos que fuese la vida y tropezar cada vez que nos encontremos ante una dificultad, sin poder levantarnos.

Debemos estar receptivos ante todo lo que va ocurriendo tanto en nuestro interior como en el exterior, porque estamos continuamente en un proceso de cambio para convertirnos en personas diferentes.

En mi caso, esos cambios comenzaron en septiembre del año 1988. Era mi primer día en el instituto y después de conocer al que sería nuestro tutor ese año llegó la hora de salir al recreo. Cuando estaba en el colegio el recreo era un tiempo para jugar al escondite, saltar a la comba e intercambiar cromos, pero en el instituto todo era diferente. Los niños se agrupaban en círculos, de pie y se pasaban todo el recreo sin moverse de la misma esquina. Un niño de mi clase paso corriendo por mi lado y su hermana mayor que estaba conmigo se puso roja como un tomate y le gritó que dejara de correr que la estaba avergonzando. Fue en ese momento en el que me dí cuenta de que hacerse mayor suponía perder una parte de tu identidad para exponerte a los juicios del resto. Cuando eres pequeño las metas que te propones son fáciles de alcanzar pero a medida que creces aparecen los proyectos de vida, que a veces son procesos tan largos como la vida misma, y las responsabilidades, que al fin y al cabo no son más que la obligación de rendir cuentas ante los demás.

Los antiguos han planteado constantemente preguntas acerca del origen del universo, la existencia del ser humano…y otras muchas a las que aún no se ha dado respuesta. Pero, ¿cómo podemos siquiera imaginarnos lo que hay a millones de años-luz de nosotros si no somos capaces de averiguar algo que a simple vista parece tan sencillo: ¿por qué no somos felices?

Para poder responder a esta pregunta debemos tener claro el concepto de felicidad. Cada persona entiende la felicidad de diferentes maneras, para algunos consiste en vivir seguros (tener una casa, tener trabajo, tener dinero para cumplir todo lo que desee, etc), para otros se encuentra en el éxito, en ser el mejor en cada cosa que realice y para otros, y lo que por mi experiencia considero que es más saludable, la felicidad se encuentra en las cosas cotidianas, en aquellas en las que no nos damos cuenta de lo bien que nos encontramos mientras las vivimos porque estamos muy acostumbrados a esa sensación. Es decir, muchas veces buscamos la felicidad como una meta sin darnos cuenta de que se encuentra todo el tiempo a nuestro alrededor y no somos capaces de verla.

Cuando de verdad valoras a todas las personas que están a tu lado es cuando no están. Te das cuenta de las cosas buenas que te aportan, sobre todo en los momentos de alegría, porque es verdad eso que dicen de que las alegrías son mayores en compañía (en buena compañía) y también en los momentos en los que nos sentimos más bajos de ánimo, porque todos encontramos obstáculos en la vida y a veces necesitamos de alguien que nos anime a seguir adelante y que nos haga ver las cosas buenas que hay a pesar de lo malo.

En la sociedad en la que vivimos, la manera en la que se relacionan unas personas con otras es mediante la asimilación de roles, cada persona representa un papel y tiene una función y unos fines que tiene que perseguir. Lo importante, si buscamos realmente encontrarnos a gusto con nosotros mismos, es mantener nuestra identidad y saber que aunque nosotros podemos estar también representando un papel para la convivencia, hay muchos rasgos de nosotros que no intervienen en ese papel, pero que debemos conocer. En conclusión, la misión más importante que tenemos es el llegar a conocernos a nosotros mismos de manera objetiva para que nuestras relaciones con los demás y con el mundo sean satisfactorias y nos podamos acercar a esa felicidad que la gente anda buscando.

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