mutatis mutandis

Un nuevo blog en Educastur

¿Qué necesito de los demás para ser féliz?

Publicado por oscarlsv el 11 Junio 2011

Por Cristina Pérez y Ada Nazarena.

No estamos solos. Y aunque queramos, tampoco podemos estarlo. Nuestra existencia se entremezcla constantemente con la vida de otras personas. Somos hijos. Hermanos. Padres. Abuelos. Amigos. Novios. Esposos. Ex. Viudos. Cuñados. Tíos. Sobrinos. Primos. Yernos. Suegros. Compañeros. Jefes. Empleados… Desde que nacemos hasta que morimos, cada paso que damos y cada etapa que vivimos van acompañados por una serie de roles sociales, que a la vez son fuente de alegría y de tristeza, de confianza y de miedo, de paz y de ira…

A veces las ilusiones se convierten en un difícil reto, al finalizar ese proceso solo queda agradecer al destino que no nos lo haya puesto fácil, la adversidad nos brinda la oportunidad de crecer y descubrir algo que no se esperaba y es un viaje hacia nuestro interior que nos permite conocernos y entrar en contacto con nuestro verdadero yo.

Todos, somos hermanos, padres, hijos, amigos, compañeros, cada etapa que vivimos va acompañada de unos roles, que son fuente de alegría y tristeza, de confianza y de miedo, de paz y de ira.
La gran paradoja es que a las personas que más queremos son con las que mas conflictos tenemos, no podemos vivir con los demás pero tampoco sabemos vivir sin ellos. Debemos pensar en nuestra vida social como un tipo de aprendizaje.
Los problemas llegan cuando los demás no se comportan como nosotros esperábamos, cuando al decir algo o hacer alguno de nosotros no esta de acuerdo o cuando se interponen (ya sean nuestros amigos u otros) en nuestro camino para conseguir lo que deseamos.

Por más que busquemos fuera de nosotros, a nuestro alrededor, el principio de nuestros problemas al en cuanto a nuestras relaciones está en nuestro interior.  Pasado el tiempo descubrimos que no luchamos contra nadie, sino que es contra nosotros mismos, al comprender que no necesitamos demostrar nada a nadie y que todo depende de cómo observamos la realidad, dejaremos de buscar la felicidad, porque la encontramos dentro de nosotros.
A partir de ahí aprendemos cada día y nos acompañamos con una serenidad interna que parece sobrevivir a las tormentas de la vida y comprendemos que las personas con las que más conflictos tenemos es de las que más aprendemos pues aprendemos a tolerarlas e incluso, en ocasiones, a entenderlas.

Es fácil culpar a nuestros padres como los culpables de nuestra infelicidad pero tarde o temprano llega un momento que no nos queda más remedio que responsabilizarnos de nuestro destino y de lo que hemos hecho hasta el momento.  Esta es la verdadera independencia, que viene acompañada de una de las mayores crisis existenciales que sufrimos a lo largo de nuestra vida, aceptar que más allá de nuestro pasado, nuestro único problema, en este preciso momento somos nosotros mismos.
Lo que nos cura es que podamos abrazar en nuestro corazón a nuestros padres y no tanto que seamos abrazados por ellos.

También en las perdidas de personas queridas hay un cierto dolor asociado al duelo pero debemos hacernos responsables del sufrimiento que añadimos nosotros.  Aquí, en esta toma de control es donde comienza el  trabajo interior, el auto conocimiento ayuda a comprender el porque de lo que sucede en nuestras relaciones, y al final solo se conserva gratitud por todas esas experiencias de adversidad y superación personal.
El gran reto es dejar de vivir de forma inconsciente, aprendiendo de todo lo que nos depara la vida, sin ni siquiera darnos cuenta de ello.

El sufrimiento de la pérdida, es una circunstancia muy difícil de afrontar, el proceso de duelo conlleva 5 fases:

1.- Negación: negamos lo sucedido pues no somos capaces de asumir las consecuencias.

2.- Ira: adoptamos el rol de victimas con ansiedad y enfado buscando culpables donde canalizar la cólera.

3.- Lucha: intentamos cambiar lo sucedido.

4.- Tristeza: al empezar a reconocer la realidad, nos sentimos desanimados, frustrados y derrotados lo que nos lleva a la depresión.

5.- Aceptación: finalmente aceptamos y asumimos la pérdida, recuperando la normalidad de nuestra vida pero con un nuevo nivel de comprensión, madurez y consciencia.

Según Kubler-Ross cuando las personas superan este proceso, aprendiendo de lo que les ha sucedido, descubren su espiritualidad, que no es mas que recuperar valores esenciales que nos permiten llevar una vida mas plena y con sentido, o simplemente recuperar nuestra vida anterior.
De ahí que no debamos luchar contra el dolor, pues su función es romper la ignorancia que nos separa de la comprensión entrando en contacto con nuestro ser mas profundo.
Todos lo hacemos lo mejor que podemos y estamos en nuestro derecho de cometer errores para aprender y evolucionar, los hechos no son los responsables de nuestro malestar, sino la interpretación y la actitud ante ellos, nadie puede herirnos emocionalmente sin nuestro consentimiento.

Aceptar las cosas tal y a los demás como son no quiere decir estar de acuerdo con lo que pasa.  Aceptar significa no reaccionar impulsivamente, lo que nos permite tomar la mejor decisión.

Otros de los grandes maestros de nuestras vidas vienen bajo el nombre de “pareja” convertimos estos vínculos en una adicción, el sufrimiento derivado de una relación amorosa pone de manifiesto que encerramos el amor en la invisible cárcel de la dependencia. La necesidad de tenerla junto a ti y el miedo a perderla.  Depender de la persona que se ama es un acto de auto mutilación psicológica donde el amor propio, el auto respeto y la esencia de uno mismo es ofrendada y regalada irracionalmente.  Detrás de esta dependencia se esconde el apego, al que podríamos denominar como un virus.  Por eso las rupturas sentimentales son unas de las experiencias más traumáticas pero a la vez más transformadoras de nuestras vidas, pues, podemos pensar que para compartir la felicidad esta debe existir en nosotros mismos. “No somos medias naranjas, somos naranjas enteras y así nos sentimos cuando nos amamos a nosotros mismos.”

Cuando no tenemos fuerzas ni ganas de vivir y nos quedamos vacíos descubrimos que lo que no encontramos en nosotros lo buscamos en el exterior, haciendo todo lo que podemos para tapar el vacío y creando todo tipo de dependencia con los demás.
Si dejamos nuestra autoestima en manos de los demás, y no depende de nosotros estamos perdidos.  A partir de ahí podremos iniciar un camino de búsqueda hacia nuestra aceptación y crecimiento personal, intentando escucharnos para darnos lo que necesitamos, valorando más a las personas con las que podemos establecer vínculos afectivos de verdad que a las que no soportamos pero a las que intentamos acercarnos.

Después de nuestros padres y la pareja otro importante núcleo afectivo son los amigos y al empezar a tener expectativas podemos comenzar a sufrir decepciones y frustraciones.

Aunque nos cueste reconocerlo “la única relación real y verdadera es la que mantenemos con nosotros mismos, pues nadie mas puede conocer nuestras motivaciones mas profundas” como dice Krishnamurti uno de los filósofos contemporáneos mas reconocido.
“Todos nuestros vínculos afectivos son un reflejo de la relación que mantenemos con nosotros mismos”
“Los demás son el espejo que nos muestra lo que tenemos y lo que nos falta”
“Vemos a los demás no como en realidad son sino como nosotros somos y queremos que sean”
“Nuestra felicidad, nuestra paz y nuestra capacidad de servir y de amar a los demás son fortalezas que emergen de nuestro interior cuando nos liberamos de la esclavitud de la mente, cuando ponemos fin a la ignorancia de no saber quienes somos y a la inconsciencia de no querer saberlo”

Cuando nos hacemos fuertes y luchamos por recuperar nuestra vida abandonamos el papel de débiles y comenzamos a ser mas positivos, sencillamente pasamos de existir a estar vivos.

Un Comentario a “¿Qué necesito de los demás para ser féliz?”

  1. Olivia Alex escribe:

    Leí algunos de los testimonios del Dr. Sunny sobre un lanzador de amor que explicó cómo había ayudado a muchas personas a traer a sus ex amantes en menos de 48 horas. Honestamente, me preguntaba si esto era real y si este hombre realmente podría ayudar a traer de vuelta a mi amante que amo tanto. Decidí contactarlo porque amo mucho a mi novio y hemos estado separados por dos meses. Lo extrañé mucho. Intenté por todos los medios recuperarlo, pero no pude. Me puse en contacto con el Dr. Sunny y él. me dijo que mi ex volverá en las próximas 48 horas, el Dr. Sunny lo liberó para descubrir cuánto lo amaba y lo quería. Y abrió los ojos para imaginar cuánto compartíamos juntos. Mi ex ahora ha vuelto a mí. Mientras escribo este testimonio, soy la chica más feliz del mundo, mi novio y yo vivimos una vida feliz y nuestro amor ahora es más fuerte que nunca. romper. Nuestro agradecimiento al Dr. Sunny por el trabajo excesivo que ha hecho por mí para ayudarme a volver con mi ex novio. Me gustaría dejar la dirección de correo electrónico del Dr. Sunny y espero que vea este testimonio y que se ponga en contacto con él si tiene un amante que realmente desea recuperar, su correo electrónico: drsunnydsolution1@gmail.com También puede Whatsapp el +2349030731985

Enviar un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image