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Artículos de Febrero 9th, 2014

La bulimia

Publicado por oscarlsv el 9 Febrero 2014

 

Por Queralt López, Ana Menéndez y Marta Campo

La bulimia procede del latín bulimia, que significa hambre en exceso o hambre de buey. Es un trastorno alimenticio, en el cual la persona come excesivamente en periodos de tiempo cortos llamados atracones (un atracón consiste en ingerir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían, en un solo atracón pueden llegar a consumir de 10.000 a 40.000 calorías.), lo que le genera una sensación temporal de bienestar, los atracones suelen empezar después o durante un periodo de régimen dietético. Y después, busca eliminar el exceso de alimento a través de vómitos, purgas o laxantes; impulsados por un gran sentimiento de culpabilidad, sensación de angustia y pérdida de control mental por haber comido en “exceso”. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a surgir episodios de ingestas compulsivas.
La población en riesgo de padecer este trastorno, se compone sobre todo por mujeres de cualquier clase social en países industrializados como los Estados Unidos, América Latina, la Unión Europea, Canadá, Australia, Japón, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

La bulimia nerviosa se inicia generalmente en la adolescencia o al principio de la vida adulta; generalmente en las mujeres (por cada 10 casos solo uno es un hombre). La tasa de mortalidad se sitúa en un 5%. El 20% de las mujeres con bulimia siguen luchando contra el trastorno después de diez años.
Las personas con bulimia normalmente pesan dentro del rango normal para su edad y su altura. Sin embargo, a veces tienen miedo a aumentar de peso, tienen ganas de perderlo, o pueden sentirse totalmente insatisfechos con sus cuerpos. También suelen tener relación con trastornos de personalidad como los siguientes:

  • Límite
  • Esquizoide.
  • Autodestructiva.
  • Pasivo-agresiva.

TIPOS DE BULIMIA:

-Tipo purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo se provoca regularmente el vómito o usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso.
-Tipo no purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo emplea otras conductas compensatorias inapropiadas, como el ayuno o el ejercicio intenso, pero no recurre regularmente a provocarse el vómito ni usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso.

CONSECUENCIAS:

  • Erosión del esmalte de los dientes por contacto repetido con los contenidos ácidos gástricos
  • Caries dentales
  • Sensibilidad de los dientes a la comida fría o caliente
  • Hinchazón y dolor de las glándulas salivarías (debido a los vómitos repetidos)
  • Ulceras del estomago
  • Rupturas del estomago y del esófago
  • Trastornos de la función normal de los intestinos
  • Desequilibrio de los electrolitos
  • Deshidratación
  • Latido irregular del corazón
  • Ataque de corazón (en casos severos)
  • Riesgo aumentado suicidio

TRATAMIENTOS:

La psicoterapia y los fármacos son los más usados. Es mejor que la psicoterapia la realice un terapeuta con experiencia en alteraciones del apetito, pudiendo resultar muy eficaz. Un fármaco antidepresivo a menudo puede ayudar a controlar la bulimia nerviosa, incluso cuando la persona no parece deprimida, pero el trastorno puede reaparecer al interrumpirse la administración del fármaco.

Un caso real:

Ya era una persona diferente. Mi familia no se quedaba atrás muchas veces cuando me veían en vez de resaltar cualquier cosa medio buena que pudiera tener me saludaban diciendo “cada vez más gorda y grande”… obvio a los 14 o 15 años eso te golpea y deja secuelas que son imposibles de borrar, como la bulimia. Cuando cumplí los 16 años pesaba 74 kilos aprox. y media 1.60, claro que me veía enorme, pero mi amor por la comida era mayor y no sabía que hacer… Compre en la tienda mucha comida chatarra y la metí a mi cuarto para comerla toda lo más rápido que pudiera, pero enseguida termine, tuve la sensación más espantosa que alguien pueda imaginar, me sentía culpable y decidí vomitar, sacarlo todo de mi cuerpo, estuve inclinada con la cabeza metida en el retrete por una hora y solo pare cuando vi un par de hilos de sangre que salían de mi boca, me sentí aliviada, contenta, satisfecha, había encontrado la formula perfecta para “obedecer la dieta” y a partir de ese día lo hice casi a diario con intermitencias de días de ayuno que por lo general quedaban frustrados y muchas horas de gimnasio para quemar las calorías que quedaba en mi cuerpo, seguidas de un nuevo atracón. La actividad física es reducida para mi pues podría morir de un paro cardiaco como consecuencia de mis vómitos, estuve interna una vez, después de que me desmayara vomitando, pero esto es algo con lo que tendré que aprender a vivir el resto de mi vida, a veces vomitando y a veces no…

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