Apuntes sobre Globalización

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Yo tomo partido

Publicado por pablohm el 1 Septiembre 2017

 Yo tomo partido

 Pablo Huerga Melón

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 ¿Por qué la defensa del Estado ha pasado a ser materia política sólo de los partidos de derechas en España? Los partidos tradicionalmente definidos como pertenecientes a las corrientes ideológicas consideradas de izquierda han renunciado a España. Es cierto que, como advierte Bueno en su libro El mito de la izquierda, no todas las ideologías de izquierda son iguales. Admitamos que en la izquierda cabe distinguir al menos dos grandes corrientes con respecto a la propia idea de Estado: las que llama Bueno definidas, y las que llama indefinidas. Indefinidas son aquellas corrientes ideológicas de izquierda que gestionan sus ideales al margen del Estado, e incluso contra el estado, como el Anarquismo. Podemos e Izquierda Unida practican ideales que les mantienen siempre en una posición ética que les induce a considerar al estado como algo accesorio, o incluso necesariamente represivo. El PCE, desde luego, al alimentarse de la ideología marxista podría situarse en esta línea, toda vez que el marxismo aspira a la abolición del Estado. Pero la práctica comunista está matizada por el ejemplo soviético del llamado “socialismo en un solo país”, tal y como quedó definido por el estalinismo. Precisamente por eso las izquierdas marxistas trotskistas siguen siendo izquierdas indefinidas, y por lo tanto, resulta de todo punto imposible en ese ambiente encontrar una clara posición patriótica. En estas corrientes de izquierda indefinida, incluso marxista, la concepción de la historia como lucha de clases ha hecho muy difícil contemplar la evidencia de que la lucha de clases sólo puede tener lugar en el entorno del Estado, y sólo en él es posible el ejercicio de la emancipación de la clase trabajadora. Sin embargo, el día 12 de mayo de 1941 escribía Dimitrov: “Entre el nacionalismo correctamente entendido y el internacionalismo proletario no existe y no puede existir contradicción alguna. El cosmopolitismo sin patria, que niega el sentimiento nacional y la idea de patria, no tiene nada en común con el internacionalismo proletario”. Claro que citar a Stalin es un anatema. No obstante, es necesario reconocer que entre los partidos de izquierda españoles ha sido el PSOE el que ha mantenido una posición definida, lo que explicaría, quizás, más allá del oportunismo estratégico, su renuncia al marxismo como doctrina ideológica nuclear.

El Estado moderno es el instrumento que permite la redistribución de la riqueza, la justicia social y la igualdad de oportunidades. Pero todo estado está en dialéctica con otros, y en ese conflicto entre estados se configuran los verdaderos problemas de la libertad, la justicia, la igualdad, etc., porque no todos los estados tienen la misma fortaleza. La fortaleza de cada estado depende fundamentalmente de la organización de lo que llama Bueno la capa basal, es decir, el entramado técnico y productivo que conforma la vida de una sociedad. La capa basal de cada estado es diferente y está definida por el territorio y su organización productiva, también por el idioma, y todos aquellos elementos culturales objetivos e intersubjetivos que conforman la conciencia, etc. (Por supuesto, la capa cortical que conforma las fronteras y los ejércitos determina también la fortaleza de cada estado, así como la organización social, lo que Bueno llama la capa conjuntiva.) La fortaleza de un estado garantiza la libertad de los individuos que lo conforman, con respecto a la fortaleza de otros estados con los que está en permanente conflicto. El territorio y su conformación productiva es fundamental para el ejercicio de la justicia social y la redistribución de la riqueza.

Pero la capa basal no se desarrolla de modo uniforme, porque está determinada por el estado de desarrollo de las técnicas y las ciencias de cada época, por el desarrollo de los medios de producción. Por ello, en cada territorio se producen, por así decir, focos de desarrollo que son fundamentales para el conjunto, y cuya riqueza, por la solidaridad que los mantiene unidos frente a otros estados, se redistribuye y acrecienta. Ocurre que, en España, Cataluña ha sido uno de esos territorios, no el único afortunadamente, que ha recibido toda la fuerza del Estado para acrecentar su capacidad productiva: medios de producción y fuerzas productivas, porque ha sido enriquecida con el trabajo de miles de hijos de España que dejaron allí su vida, sus capacidades, sus esfuerzos, su trabajo durante décadas -como ha ocurrido también en otras regiones. Pero ocurre siempre y eso no es nuevo, que algunos políticos e ideólogos, bajo determinadas condiciones, haciendo ejercicio de un idealismo simplista, pueden comenzar a considerar que el mayor despliegue económico y productivo de algunas de estas regiones es fruto de su propio ser, de su idiosincrasia particular, -incluso de sus genes, ha dicho algún político nefasto. No cabe duda de que este idealismo es expresión de una posición de estirpe fascista que niega la evidencia de que su éxito procede de la contribución del conjunto de la sociedad y debe ser precisamente aprovechado para el conjunto de la sociedad. Se trata de una ideología típica procedente de la clase dominante, en este caso, de esta región determinada. El estado, un estado social, debe ejercer la fortaleza que le otorga su carácter solidario y redistributivo, su función como instrumento de la justicia distributiva, para socavar, y aplacar lo antes posible estas actitudes insolidarias con el resto de la nación, después de haberse beneficiado del esfuerzo común.

Tradicionalmente habrían de ser los partidos políticos de izquierda quienes se encargasen de defender y sostener el Estado como instrumento de la justicia social, para mitigar y afrontar la inevitable lucha de clases dada en su seno. Sin embargo, no se entiende que la dialéctica entre la ideología nacionalista esgrimida por el gobierno de la comunidad autónoma de Cataluña y España es precisamente expresión de esa misma lucha de clases, en la cual una élite política, amparada por el abuso sistemático de sus propias atribuciones de autogobierno, pretende adueñarse y apropiarse de una parte sustantiva del entramado productivo de la capa basal de España, ¡pero también de parte de su territorio y, lo que es peor, de parte de su población!, contraviniendo el principio de redistribución de la riqueza y la justicia social.

Aparentemente es un conflicto de tipo político e ideológico basado en la idea espuria del sentimiento nacional alimentado por criterios racistas y xenófobos, que ha sido promocionado por los medios a su disposición, entre ellos la escuela pública estatal “nacionalizada” al servicio de sus intereses, y los medios de comunicación. Pero en realidad se trata de una expresión particular de la lucha de clases que se lidia en el seno de España, entre una élite económica y política que pretende adueñarse de parte de la riqueza nacional ubicada por razones históricas y productivas en esa parte del territorio español, y el resto de la nación española que ha contribuido a esa riqueza y desarrollo con el fin de promocionar y mejorar la vida de todos los españoles. Esa lucha de clases tiene consecuencias nefastas tanto para la región de Cataluña como para el resto de España, porque en caso de dar lugar a la separación en dos países, habríamos perdido en fortaleza ambos, y por tanto también en libertad, y en justicia social.

La pregunta siguiente es a quién podría beneficiar semejante secesión. Sin duda, a esas mismas élites económicas y políticas que lo han promocionado en Cataluña, a nadie más. Ningún otro español se beneficiará de esa secesión. Sin embargo, fuera del territorio español, claramente, y teniendo en cuenta que España es una nación en conflicto con otras, y que esa dialéctica de estados es la que regula las relaciones internacionales, sólo podría beneficiar a aquellos países con respecto a los cuales España puede ser un difícil contrincante, o un contrincante con el que hay que andarse con ciertas prevenciones y respeto. ¿Qué países podrían estar detrás del secesionismo catalán? -no lo sabemos, y por supuesto no lo sabrán todos aquellos que sinceramente, y de modo incauto, dan su apoyo sin reservas a esta traición, por las calles y las plazas, pero desde luego sí lo sabrán aquellos que gobiernan actualmente en Cataluña. Por tanto, no cabe duda: el Gobierno de la comunidad autónoma de Cataluña está traicionando a la patria, como ya lo denunció el presidente de la II República, Don Juan Negrín, cuando en medio de la Guerra Civil se encontraron con el mismo problema. No hay otro modo de definirlo. Pero también pueden ser cómplices aquellos que lo apoyan o lo animan, aunque sea por razones humanitarias, por un cosmopolitismo indefinido, mientras que los valores básicos de la clase obrera: un trabajo digno y asegurado, adecuado a la profesión de cada cual, la vivienda, la asistencia médica, la educación y la instrucción de los hijos, la seguridad personal, las pensiones de vejez e invalidez, los ideales básicos que alimentaron los proyectos socialistas, que requieren de un estado fuerte y solvente, se dejan en un segundo plano.

¿Qué deberían hacer los partidos políticos de izquierda en España en este momento, ante el problema generado ideológicamente por el nacionalismo, pero materialmente por la lucha de clases? Utilizar toda la fuerza del estado para reducir esa traición. Unirse contra el enemigo de clase, por la justicia social. Reducirlos y desarmarlos y eliminar los instrumentos políticos que han estado utilizando para la traición, entre ellos, eliminar las competencias educativas, reconduciendo la enseñanza hacia un modelo emancipador, socialista y universal. Si los partidos de izquierda no lo hacen, y la secesión y la traición se consuman, en esa dialéctica de clases habrá vuelto a perder la clase trabajadora.

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Sobre el origen y la estructura del Estado y la cuestión de la Libertad

Publicado por pablohm el 4 Octubre 2013

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El fraude del calentamiento global

Publicado por pablohm el 16 Enero 2013

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La estrategia del shock

Publicado por pablohm el 15 Mayo 2012

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Vencedores o vencidos. Acusación del fiscal y documentos sobre el holocausto

Publicado por pablohm el 9 Enero 2012

 

Véase nuestra guía sobre esta interesante película

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Sobre el Imperialismo americano

Publicado por pablohm el 12 Junio 2011

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Chicken ala Carte

Publicado por pablohm el 7 Marzo 2011

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Migraciones, Economía y Globalización

Publicado por pablohm el 6 Marzo 2011

Arcadi Oliveres hace un impresionante análisis del panorama económico y político actual, poniendo de manifiesto los verdaderos problemas y los verdaderos argumentos. De cómo la economía, cuando es lúcida, se convierte en una trituradora ideológica. Muy interesante.

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James Frazer

Publicado por pablohm el 27 Diciembre 2010

“El resultado general es que en este grado de evolución social, el poder supremo tiende a caer en las manos de los hombres de inteligencia más perspicaz y de carácter menos escrupuloso. Si pudiéramos sopesar el daño que hacen con su bellaquería y el beneficio que confieren con su superior sagacidad, es posible que encontrásemos que lo bueno sobrepasa con mucho a lo malo, pues más desgracias han sobrevenido al mundo seguramente por obra de los tontos honestos y encumbrados en los altos puestos que por los bribones inteligentes. Una vez que el astuto trapacero ha colmado su ambición y no tiene más perspectivas egoístas que conseguir, puede poner al servicio público su talento, su experiencia y sus recursos, lo que frecuentemente hace. Muchos hombres poco o nada escrupulosos en la adquisición del poder, han sido los más benéficos en su uso, cualquiera que fuese el poder ambicionado, riqueza o autoridad pública. En el campo de la política, el intrigante astuto, el victorioso despiadado, pudo terminar siendo gobernante sabio  ymagnánimo, bendecido en vida, llorado en muerte y admirado y aplaudido por la posteridad. Hombres así, citando dos de los más conspicuos ejemplos, fueron Julio César y Augusto. Pero un tonto es siempre un tonto y cuanto mayores sean sus facultades, tanto más desastroso será el uso que haga de ellas. La mayor calamidad de la historia inglesa, la ruptura con Norteamérica, podría no haber sucedido si Jorge III no hubiese sido un lerdo honrado.”

Sir James Frazer dice esto en La rama dorada, FCE, México 1997; págs. 72-73. Merece un comentario ¿no?

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Kropotkin, La gran revolución francesa

Publicado por pablohm el 30 Octubre 2010

 

 

Este libro de Kropotkin, terminado en 1909, es impresionante. Ciertamente las investigaciones han abundado y modificado el acento de algunas de las cosas que escribió este autor. Pero su enfoque sobre la revolución francesa es necesario para comprender este acontecimiento histórico liberado del corsé del materialismo histórico. Es importante el énfasis que hace en el papel del movimiento popular, de las masas espontáneamente unidas dando pasos en la revolución, traicionados una y otra vez por las elites burguesas aliadas con los realistas, como el pobre Robespierre, utilizado hasta la extenuación para abrir el camino a la reacción que, una vez explotado, se lo quitó de delante cuando él mismo socavó su propio poder, el que le otorgaba la legitimidad popular traicionada. Muy bien.

Tengo la edición de Editorial proyección, Buenos Aires 1976. Está basada en la traducción española de Anselmo Lorenzo, de Escuela Moderna, Barcelona.

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Infodemias

Publicado por pablohm el 29 Octubre 2010

Este concepto utilizado por Xavier Sala, por ejemplo podemos verlo en este artículo aquí vinculado, es muy interesante para afrontar los retos del siglo XXI. Se trata de epidemias informativas generadas por la impresionante capacidad de impacto de la información, una capacidad que nunca antes había tenido; también por acción totalmente discrecional de los profesionales del periodismo, que consiguen propagar como ondas expansivas, noticias poco o nada contrastadas; pero también porque se trata de informaciones que vienen ellas mismas ya rodeadas de una especie de mito de soberanía, como diría Vernant. Porque son normalmente informaciones que abundan en terrores mil veces tratados por la literatura y el cine, y cuya eficacia para suscitar audiencias viene contrastada precisamente por esos mismos fenómenos anteriores. En todo caso, lo interesante de las infodemias es que da lo mismo que se trate realmente de informaciones veraces o no. Lo importante es que el hecho de generar la noticia es el que acaba produciendo un efecto real y verdadero en la vida de los hombres globalizados: un caso muy característico es el de las armas de destrucción masiva de Iraq. Al final lo mismo da que sea verdadero o falso lo que se informa, es el efecto de la noticia el que confirma como irrelevante la mentira de la que nace, tal vez porque, diríamos, la intención es buena. Al fin y al cabo este Sadám era un verdadero Satán. Lo mismo ocurre con el asunto del cambio climático. A pesar de todas las dudas que el affaire de Anglia pueda suponer, todo el mundo está de acuerdo en que independientemente de que se trate de una verdad científica, es bueno que se preocupe a la gente sobre la amenaza del cambio climático. Nuevamente, la intención de la “noticia” es buena. ¿No daban los romanos pan y circo a los ídem para tenerles contentos? Bueno, démosles cualquier otra cosa, y harán lo que nosotros queramos. Si tenemos una buena intención, por ejemplo, cuidar la naturaleza, qué mas da que forcemos un poco el dato científico, si es bueno para la naturaleza que la gente se conciencie de una vez y deje de pisotear las flores del jardín. Como le dijo San Pablo a  Jesucristo (en La última tentación de Cristo), qué mas da que estés vivo, si ellos te creen muerto y creen que tu muerte y resurrección les salvará. Así se ha generado el evangelio de la globalización: las infodemias. Resulta molesto que después de dos mil años se siga tratando al personal del mismo modo, desde luego. Las mentiras deben ser más sofisticadas, no vale cualquier cosita. Hay que montar una mentira gorda y bien orquestada por las instituciones, como lo de la gripe A. Siempre me he preguntado qué hubiera hecho Bernat Soria si le hubiera pillado a él el asunto de la gripe A del verano pasado, en vez de a la opaca Trinidad Jiménez. Seguramente le hubiera costado bastante más hacerse cargo del asunto utilizando el sesgo maternal que le dio esta ministra. Quién sabe. Otro es el tema de la crisis y la cuestión de la inversión en función de la confianza en los mercados, una confianza inversamente proporcional al efecto mediático que iba teniendo el mismo fantasma de la crisis. En fin. Lo verdaderamente sorprendente es que aun en el caso de que se confirmara que esas informaciones son epidemias, y aun falsas, su falsedad es lo de menos, hay que tomarlas como verdaderas porque sus consecuencias lo son. Es una noticia inventada cuya invención la convierte en real, en un problema que hay que afrontar, que ya no se puede soslayar con el expediente de que se trata de una noticia inventada o cosas por el estilo: ¡Ay de aquel político que se le ocurra poner en duda esa infodemia, pues en verdad os digo que no quedará de él piedra sobre piedra!

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Guerra, Iraq, globalización y miseria moral

Publicado por pablohm el 17 Febrero 2010

Me manda un amigo este enlace, un vídeo sobrecogedor. Merece la pena. 

En el fondo las guerras son así, unos las crean y otros las sufren. Quienes las crean lo hacen por grandes intereses históricos, civilizatorios, morales, etc., pero sólo se matan los miserables, solo las conforman con su cuerpo, y con su muerte las gentes de siempre. Es fácil justificar la guerra, es un acto de fascismo. Hay muchos por ahí que por el bien de la humanidad se presentan como una especie de superhombres, sin moral, esos que deciden dónde está el mal y hacen justicia con la vida de los demás.

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Ron Paul sobre la gripe a

Publicado por pablohm el 13 Febrero 2010

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Una centésima de segundo

Publicado por pablohm el 30 Noviembre 2009

Si. En efecto, es un grave dilema moral. En todo caso, encuentro bastante melodramático el final del corto. No es creíble. Si has tenido el ”valor” de quedarte con tu camarita haciendo fotos, lo de menos es recoger el premio, eso no se lo pierde nadie. Es horrible, pero no nos horrorizamos. Miramos la puerta como si estuviera cerrada, no hay salida, es el ángel exterminador. Un saludo.

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Conferencia pronunciada en la Universidad de Oviedo

Publicado por pablohm el 12 Noviembre 2009

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Globalización: Presentación de la conferencia pronunciada en la Universidad de Oviedo

Publicado por pablohm el 12 Noviembre 2009

Esta película necesita Flash Player 7

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Marx ante los retos del siglo XXI, por Pablo Huerga

Publicado por pablohm el 2 Mayo 2009

Esta película necesita Flash Player 7

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Crisis mundial

Publicado por pablohm el 5 Diciembre 2008

Una plausible teoría

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Introducción a la Globalización

Publicado por pablohm el 14 Febrero 2008

Ponencia del martes 12 de febrero de 2008, en el Salón de Actos del IES Rosario de Acuña de Gijón
I

El problema que voy a plantear aquí hoy es el problema fundamental que está debajo de todas las discusiones acerca de lo que es la globalización. Me refiero al problema de la libertad del individuo. ¿Somos libres? ¿Cómo podemos conservar la libertad?

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Aguas negras del capitalismo. Manuel Castells

Publicado por pablohm el 11 Octubre 2007

[Este artículo sobre los ejércitos privados al servicio del capital es muy interesante. Lo reproduzco tal cual me lo han enviado. Saludos. Y es que las guerras son malas, pero cuando los ejércitos son mercenarios de corporaciones, el mundo se convierte en un cosa verdaderamente peligrosa.]

La empresa Blackwater es paradigmática de una nueva forma de capitalismo. Recuerde: se trata de la empresa de seguridad a la que Estados Unidos subcontrata la protección de su embajada y altos funcionarios en Iraq. Son más de mil profesionales, en su mayoría procedentes de las fuerzas especiales y servicios de inteligencia. Y han sido causantes de numerosas muertes injustificadas de civiles iraquíes. Recientemente, mientras escoltaban un convoy diplomático y sin causa aparente, abrieron fuego indiscriminado y mataron e hirieron a decenas de civiles y destruyeron 14 vehículos.

Esa es la versión del Gobierno iraquí, grabada en vídeo, y también de los testigos presenciales. Versión que no acepta la embajada estadounidense, aunque ha abierto una investigación. Pero también el Congreso de Estados Unidos ha abierto una investigación cuyas primeras audiencias condenan las prácticas de Blackwater porque no es la primera vez que matan por matar. De hecho, tienen inmunidad asegurada mediante una orden especial firmada por Bremmer, el jefe de la ocupación estadounidense, el día antes de transferir la soberanía a Iraq, y la utilizan haciendo lo que quieren, sin control, y saliendo del país cuando surgen problemas. En las mismas condiciones están otros 20.000 agentes de seguridad privada de otras empresas que trabajan en Iraq. ¿Por qué Estados Unidos los defiende con tanto ahínco y, sobre todo, por qué los emplea? Se trata de la última frontera de la privatización: privatizar el ejército y la policía, lo que en la historia reciente era el dominio reservado del Estado. Y no es porque salga más barato.

Los agentes de Blackwater cobran 1.200 dólares al día, es decir 9 veces más de lo que cobra un sargento de las fuerzas especiales estadounidenses donde ellos trabajaban anteriormente. Indagando en las razones de este despilfarro entramos en un terreno tan escabroso como poco conocido. Por un lado, las agencias de seguridad privadas (y esto vale también para los guardas de muchas urbanizaciones en nuestro país) tienen muchos menos controles internos que las fuerzas públicas de seguridad. Son más flexibles y se prestan a misiones y actividades que el ejército no acepta, tanto por su profesionalidad como porque hay un sistema de justicia militar que actúa cuando hace falta. Por tanto, el propio Gobierno prefiere gastar más para escapar a los mecanismos de fiscalización legal. De hecho la contabilidad de los contratos con los subcontratistas privados en Iraq, desde la seguridad a la construcción y desde el mantenimiento de las infraestructuras hasta el catering para las tropas, es un área oscura de la que han surgido múltiples escándalos de corrupción en los últimos meses.

Y aquí aparece la segunda y más importante razón de la defensa de los subcontratistas de cualquier tipo: las enormes ganancias que estas empresas obtienen de la guerra. Y son empresas con vínculos directos con oficiales militares (algunos ya a juicio por corrupción) y con influyentes políticos, como es el caso del vicepresidenteCheney y la empresa Halliburton.

De modo que mientras la atención de todo el mundo estaba concentrada en el negocio del petróleo como factor explicativo de la guerra de Iraq, el mayor negocio es en realidad la guerra misma, aunque sea a costa de la ruina del contribuyente estadounidense (el costo de la guerra se acerca ya al billón - 12 ceros- de dólares, o sea aproximadamente un 10% del producto bruto de Estados Unidos).

Pero el paradigma al que me refiero tiene mayor calado. Noemi Klein acaba de publicar un libro polémico que ya ha recibido elogios de destacados analistas, incluyendo Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía y antiguo director económico del Banco Mundial. El libro, El ascenso del capitalismo del desastre, plantea una tesis inquietante a partir de una abundante documentación que incluye, entre otros casos, la guerra de Iraq y la destrucción de Nueva Orleans por el huracán Katrina.

Una forma de expansión del capitalismo, que necesita constantemente abrir nuevas oportunidades de negocio, es superar los límites impuestos por regulaciones estrictas heredadas de la historia e impuestas por la sociedad y la política: controles legales, derechos sociales, legislación medioambiental, planes de usos del suelo, normas de seguridad de las infraestructuras básicas y demás mecanismos de supeditación de la lógica del mercado a los valores de la sociedad. Por eso las situaciones de desastre, como guerras, catástrofes naturales o colapso político-institucional, abren nuevos campos de posibilidades, empezando desde cero, con nuevas reglas y con nuevas oportunidades de negocio para quienes se sitúan en estas nuevas fronteras libres de control institucional, mientras dura esa fase de transición. Y no se trata de anécdotas, sino de negocios gigantescos que representan una base de acumulaci�n que se prolonga en la creación de nuevos imperios financieros.

Aunque no está en el libro de Klein tal fue, por ejemplo, mi observación de la formación de la nueva oligarquía capitalista rusa aprovechando la privatización masiva (de hecho, la expoliación sin control) de lo que era la riqueza pública (o sea toda) de Rusia durante la transición democrática. La reconstrucción de regiones devastadas en el mundo está plagada de apropiación de la ayuda internacional por burocracias corruptas. Tratar los problemas urbanos creados por la concentración de población en las áreas metropolitanas del mundo es un gran negocio para consultores y empresas de ingeniería y de obras públicas que pueden imponer sus condiciones más fácilmente cuando hay un terremoto, una epidemia o una explosión que obligan a los gobiernos a tomar medidas urgentes.

Las situaciones de emergencia autorizan gastos públicos de emergencia que crean mercados. O permiten la privatización de programas de salud, educación, infraestructuras o seguridad en una escala que no sería pensable en una situación normal. La idea no es que el capitalismo provoque catástrofes para medrar sino que, simplemente, medra con las catástrofes. Y, a veces, condiciona, encarece y perjudica, en aras de un beneficio privado inmediato, los procesos de reconstrucción que intentan paliar los dramas de nuestro tiempo.

Manuel Castells es el sociólogo español más conocido y reconocido internacionalmente.

La Vanguardia, 6 octubre2007

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