Autor:martass
4 Oct 2009

POEMA DE NERUDA

MI REINA

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Autor:martass
28 May 2008

Microrrelato (Adrián Secades)

Sus padres se habían marchado hacía ya una hora y aquel niño de ocho años abrazaba sus piernas, acurrucado en un rincón del sofá del salón de su casa.
No sabía cómo ni por qé, pero llevaba un rato sintiéndose raro. Detectaba una extraña presencia en su oscura y solitaria casa en aquella noche de invieno.
“Llegarán dentro de poco” - se dijo a sí mismo el niño en voz alta con afán tranquilizador para deshacer el silencio. Su voz sonaba débil y temblorosa, casi quebrada - “Tranquilo”.
Nuevamente el silncio inundó su mente Leer más »

Autor:martass
28 May 2008

Vacío (Daniel Lumbreras)

VACIO

¿Alguna vez
te has sentido
frío,
indiferente,
triste,
vacío?

Que eres sólo uno más,
y si mañana mueres,
qué más da. Leer más »

Elegía 

Tente, caminante,
que al llegar aquí
has de pararte,
a escuchar la historia
de un hombre honrado
que está aquí debajo
enterrado.
Sostén y orgullo de tu mujer,
padre cariñoso de tus vástagos,
dejaste tanto que hacer
por la envidia de los bárbaros.

De las asturianas minas Leer más »

Autor:martass
14 May 2008

PARA TI, SI LO LEES…(Daniel Lumbreras)

La luna
para ti bajaría,
y con ella te coronaría
princesa de la hermosura.
Por ti desciendo
las estrellas,
para que juegues
con ellas.
Si tú me amas,
puedo caminar
sobre las llamas.

Por ti cuento las gotas del mar,
y no te dejo de contemplar. Leer más »

Autor:martass
14 May 2008

VIDA PERDIDA (Adrián Secades Álvarez)

Él siempre había pensado que lo mejor era no encariñarse demasiado con las personas. Sabía que tarde o temprano llegaba el sufrimiento. Pero un buen día, había cometido el gran error de enamorarse perdidamente de una bella muchacha con la que llegó a casarse, pasados ya unos años.Y ahora estaba allí, en el cementerio, frente a la tumba de la persona que más había querido en su vida. Aquélla con la que tan buenos momentos había compartido y que tanto le había enseñado. Como, por ejemplo, a sentirse uno más.Depositó una rosa sobre el frío mármol que encerraba el cuerpo de su difunta mujer, recordando que había leído, antes de conocer a su esposa, una historia parecida a la que él estaba viviendo en aquel momento en uno de esos libros que desde que él alcanzaba a recordar habían sido sus únicos amigos.Se levantó del suelo a la vez que se secaba con las mangas de su chaqueta las dolorosas gotas que le rajaban la cara, dejando tras de sí el cauce seco de un río extinto.Dedicando una última mirada a su antigua vida, dio las gracias a su mujer por hacerle ver cómo era el mundo en realidad, que valía mucho más sufrir pero poseer recuerdos que no tener nada en absoluto.Así, salió del cementerio preparado para vivir otra vez, lejos de allí, donde nadie supiese quién era ni de dónde venía.

Las lágrimas rodaron por mis mejillas húmedas, abriendo otro camino más sobre mi piel. Sentí su frío deslizarse por mi rostro. Sin poder evitarlo, imagine las incisivas burlas de mis compañeras, al ver mis ojos enrojecidos. Apreté los puños, clavando las uñas en la piel. Intente olvidarlas, pero sus voces se negaban a dejarme. Sus risas resonaban en mi cabeza. Sentí como maltrataban mi corazón. Un nuevo torrente de lágrimas repleto de odio e impotencia anegó mis ojos. ¿Cómo había permitido que tuvieran tal poder sobre mí que podían hacerme daño solo con su recuerdo? Me enfurecí. Me contemple en el espejo. Pálida, con profundas ojeras y los ojos enrojecidos.

Sentí ganas de llorar con más fuerza aún. Me mordí el labio inferior hasta que la sangre afloro entre mis dientes. Fui relajándome, solté mis agarrotados dedos, con los que había estado agarrando el mueble. Me dolían.

Me pregunté una vez más si seria capaz de abandonarla. Me deje caer sobre la cama, como una muñeca desmaejada. No tenía bastante fuerza para separarme de la vida. Me dormí intranquila. Todas mis noches tenían un importante papel: Olvidar.

Pero cada día, nuevas humillaciones abren la herida que ha ido sanando durante la noche. Así estoy condenada a no descansar, el día sufriendo y la noche olvidando

Autor:martass
5 May 2008

Quimera (Darío García Rodríguez)

QUIMERA

 

Inútil sueño, inalcanzable,

presente en mí,

en todos mis pasos,

en mi cercada libertad,

un recuerdo inalterable,

sin vida ,pero inmortal,

el beso de los fracasos,

labios de sinceridad.

 

Vuela alto, ave rapaz,

quiebra el viento,

pide a las estrellas

que miren tras mi disfraz

y me digan lo que siento,

yo no me siento capaz

de entender un sentimiento.

 

Quimera de ojos claros,

no lleves más gotas al mar,

pues si la belleza me ahoga,

nunca volveré a respirar.

Darío García Rodríguez   2ºA Bachillerato

Autor:martass
4 May 2008

VÍDEO DE LA ENTREGA DE PREMIOS (I)

Podéis ver en este enlace el vídeo de la entrega de premios del concurso literario

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