Pegu ranciu

La vida es el don mas precioso que poseemos. No la destruyas, disfrútala.

Archivo de Agosto 2010

Physalia physalys, la carabela portuguesa, no es una medusa sino una colonia de hidroides

Este llamativo invertebrado es quizás el más peligroso para los bañistas en el Cantábrico, cuando las corrientes y los vientos lo empujan hacia las costas y lo hace embarrancar en las playas, especialmente durante las mareas vivas y las galernas.

FILO

Cnidarios (Cnidaria)

CLASE

Hidrozoos (Hydrozoa)

ORDEN

Sifonóforos (Siphonophora)

FAMILIA

Physaliidae

GÉNERO

Physalia

ESPECIE

Physalia physalis

NOMBRE VULGAR

 

Carabela portuguesa

Fragata portuguesa

NOMBRE EN INGLÉS

 

Portuguese man-on-war

Bluebottle

Hemos dedicado los artículos del verano a la vida acuática marina. Este último tiene su sentido por que en Asturias, desde hace unos años, los medios de comunicación se hacen eco de la presencia de estos organismos ya que incluso se tuvieron que cerrar algunas playas.

Sabemos que la temperatura del Cantábrico ha subido entre 0,5 y 0,7 grados en los últimos diez años. ¿Pero es el calentamiento de los mares lo que está provocando su llegada a nuestras playas o es algo esporádico que viene determinado por la abundancia de estos organismos en las aguas abiertas del Atlántico y la combinación con corrientes y vientos en la dirección de nuestras costas?

A pesar de ser una especie muy común en las costas de gran parte del mundo, muy poco se conoce sobre su biología, ecología y papel en los ecosistemas marinos. De hecho, la mayor parte de la atención que se le presta tiene relación con sus efectos sobre la salud de los bañistas.

Aunque tiene apariencia de medusa, la carabela portuguesa es en realidad un animal carnívoro colonial cuyos individuos se especializan y coordinan perfectamente para mantener viva la colonia, que se comporta como un organismo flotante único. Se trata, por lo tanto, de una agrupación de individuos o zooides hidroides (varios tipos de pólipos y medusas modificados) que se dividen el trabajo y se encuentran distribuidos a lo largo de los tentáculos que están sujetos al neumatóforo:

  •  el neumatóforo (flotación),

  •  los gastrozoides (digestión),

  •  los dactilozoides (detección y captura de presas, defensa)

  •  los gonozoides (reproducción),

 

Hábitat: el neumatóforo

y la flotación

Physalia physalis es una especie pelágica de hidrozoo sifonóforo que se vive flotando en alta mar en todas las aguas cálidas del planeta, en especial en las regiones tropicales y subtropicales de los océanos Pacífico e Índico, así como en la Corriente del Golfo atlántica. Por lo tanto, es muy ocasional en el Mar Mediterráneo, al que llega a través del Estrecho de Gibraltar.

A diferencia de las medusas, no nada sino que flota en la superficie gracias al neumatóforo: una vejiga llena de gases (principalmente dióxido de carbono) que se producen en una glándula especial y que son los responsables del color púrpura o azul plateado con matices rojos. Este flotador está coronado por una especie de velamen gelatinoso transparente en forma de cresta que permite a la colonia recorrer los océanos impulsada por los vientos, las mareas y las corrientes marinas (de ahí su nombre común).

Además, el neumatóforo tiene músculos que le permite volverse de lado cada cierto tiempo para humedecer su superficie. Y, en caso de temporal, es capaz de deshincharse parcialmente para hundirse hasta aguas profundas más tranquilas y  así evitar el oleaje, y luego, una vez pasada la galerna, inflarse y ascender de nuevo a la superficie.

Parece ser, que si éste llegara a reventarse, en cuestión de minutos podría regenerarse.

Dactilozoides:

cnidocitos y nematocistos

De cuerpo central de la fragata portuguesa cuelgan numerosos tentáculos (dactilozoides) que le sirven para atrapar las presas y que extendidos puede llegar a medir hasta 50 m, aunque normalmente tienen una extensión de unos 10 m.

Estos tentáculos están provistos de una elevada densidad de cápsulas urticantes exclusivas del filo Cnidarios que se  denominan cnidocitos. Ante el estímulo apropiado, liberan un filamento hueco espiralado de un único uso llamado nematocisto, con el que inyecta toxinas de tipo proteínico paralizantes para capturar presas, y que presenta una toxicidad semejante al 75% de la del veneno de la cobra.

Los nematocistos, con su potente veneno y gran poder de penetración pueden:

  • Permanecer activos e incluso actuar aunque la carabela portuguesa esté moribunda o muerta.

  • Paralizar a un pez grande y matar instantáneamente animales pequeños.

  • Producir en humanos graves quemaduras muy dolorosas, por las consecuencias neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas del veneno. Y como atraviesan incluso los guantes de goma, se recomienda no tocar nunca a P. physalis.

  • Producir la muerte por choque anafiláctico, pues las personas que han sido picadas una vez, quedarán sensibilizadas, por lo que una segunda picadura podría producir una reacción más severa.

Los pólipos urticantes transfieren la presa a pólipos alimentarios o gastrozoides para su digestión. Cada uno se abre al exterior por la boca (que también hace las funciones de ano). Luego el alimento, parcialmente digerido, se reparte a los restantes individuos de la colonia por la cavidad gastrovascular, común a todos ellos.

Reproducción y gonozoides

Los gonóforos medusoides femeninos suelen desprenderse y nadar libremente, mientras que los masculinos son muy rudimentarios y no llevan vida libre nunca.

Los productos genitales se vierten al agua del mar donde tiene lugar la fecundación. Surge una larva que comienza a formar un pequeño flotador en cuya cara inferior se van produciendo, por gemación, pólipos hijos. La vejiga va creciendo de tamaño mientras el número y tipo de pólipos inferiores también crece hasta formar una nueva colonia adulta.

Depredadores

  • El molusco nudibranquio Glaucus atlanticus, capaz de almacenar las toxinas de la carabela portuguesa para su propia defensa.

Curiosidades

Todas las fotos del artículo se encuentran en Wikipedia y Wikimedia Commons y Biodidac.

¿Te has encontrado alguna vez con este animal?

Posidonia oceanica una planta acuática Angiosperma Monocotiledónea que sólo se encuentra en el Mar Mediterráneo

Catalogada como el organismo más grande del mundo desde que en 2006, en Baleares, se encontrase una planta de Posidonia de cerca de 8 km de largo, a la que se le atribuyó una edad de 100.000 años. El descubrimiento fue fortuito, ya que se estima que dentro de esta pradera viven cien millones de ejemplares de la misma especie.

DIVISIÓN Angiospermas o Magnoliófitas (Magnoliophyta)
CLASE Monocotiledóneas (Liliopsida)
GÉNERO Posidonia
ESPECIE Posidonia oceanica

Este año, en el Acuario de Gijón estudiamos los endemismos del Mar Rojo. Pero en el Mare Nostrum tenemos un endemismo muy original, una planta acuática Angiosperma Monocotiledónea, y no un alga como pudiera parecer, y de tal importancia que en 1999 las praderas de Posidonia oceanica existentes entre las islas de Ibiza y Formentera fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco dentro de la denominación «Ibiza, Biodiversidad y Cultura».

Posidonia oceanica florece en otoño y produce en primavera frutos flotantes. Forma praderas submarinas que tienen una notable importancia ecológica pues constituyen la comunidad clímax del Mar Mediterráneo, donde muchos organismos encuentran alimento y protección. También ejercen una considerable labor en la protección de la línea de costa de la erosión. Además, esta especie, clave del ecosistema marino costero, se la considera un buen bioindicador de la calidad de las aguas marinas costeras.

 

El Parque Natural Marítimo-Terrestre de Cabo de Gata-Níjar (Almería), por ejemplo, cuenta entre su catálogo de vegetales con esta fanerógama o espermatófita junto con otra veintena de endemismos “vegetales” terrestres.

Linneo, en su “Systema Naturae“, describió la especie llamándola Zostera oceanica pero en 1813  Delile la renombró a Posidonia. En lo que respecta al orden y a la familia no hay acuerdo entre los estudiosos.

El nombre genérico Posidonia deriva del griego Poseidón (dios del mar), mientras que el epíteto específico oceanica hace referencia al hecho de que esta especie tenía una distribución mucho más amplia que la actual.

 

A lo largo del tiempo, los restos de posidonia han sido utilizados por el hombre con diferentes fines. Así por ejemplo, se ha usado para proteger y embalar objetos de vidrio y cerámica, para rellenar colchones almohadas u cojines, como cama del ganado en los establos, como abono…También se ha usado en medicina popular, donde se le atribuyen numerosas propiedades (astringente, respiratorio, limpiador facial, etc.).

 

Matte: raíces, rizomas y hojas

 

A diferencia de las algas, estas fanerógamas marinas son plantas vasculares con tejidos diferenciados en raíces, tallos, hojas, flores, frutos y semillas.

La matte es una formación en terraza que consiste en un entramado de estratos de rizomas muertos, raíces y sedimentos atrapados, que le permite a las posidonias colonizar un entorno que difícilmente podrían ocupar las algas, carentes de raíces.

La matte tiene una tasa de crecimiento muy lenta (1 m por siglo) y dado que la velocidad de descomposición de los rizomas es muy lenta, éstos pueden permanecer dentro de la matte incluso durante milenios.

En las zonas de fuerte hidrodinamismo los rizomas pueden ser arrancados y se forman canales en el interior de la pradera llamados “canales de intermatte“.

  • Raíces, lignificadas, para anclar la planta al sustrato.

  • Rizomas plagiótropos (crecen horizontalmente), anclan la planta al sustrato y permiten la reproducción asexual.

  • Rizomas ortótropos (crecen verticalmente), combaten el enarenamiento debido a la continua sedimentación y originan las hojas. La alta acumulación de sedimentos y la reducción del espacio disponible para el crecimiento horizontal estimula el crecimiento vertical de los rizomas, formando así las mattes.

  • Hojas cintiformes paralelinervias de ápices redondeados y color verde brillante, aunque se vuelven marrones con el paso del tiempo. Pueden llegar a alcanzar una longitud de 1,5 m y tienen una anchura de 1 cm. Se organizan en matas de 6 o 7 hojas, encontrándose las más viejas en el exterior y las más jóvenes en el interior. En otoño la planta pierde las hojas más exteriores, que pasan a ser de color marrón y que son fotosintéticamente inactivas. Durante el invierno se producen las hojas nuevas.

  

Reproducción sexual y asexual

  • La reproducción sexual se produce a través de la producción de flores y frutos. Sirve para colonizar zonas nuevas y garantizar la variabilidad genética.

  • La reproducción asexual por estolones sirve para la expansión de las praderas. Se realiza mediante los rizomas plagiótropos, que crecen cerca de 7 cm al año.

Flores 

 

 

  • La floración se lleva a cabo en septiembre y octubre en las praderas más cercanas a la superficie del mar, y dos meses más tarde mientras en las más profundas.

  • Las flores son hermafroditas y se agrupan en una inflorescencia de color verde en forma de espiga, contenida entre brácteas florales.

  • El gineceo está formado por un ovario unilocular.

  • El androceo consta de tres estambres con anteras cortas, en cuyo interior se haya el polen de forma esférica, pero que se vuelve filamentoso tan pronto como se libera en el agua.

  • La polinización es hidrófila y se puede producir autofecundación.

  

Fruto

  • Se forma a los 6 meses de la fecundación.

  • Es ligeramente carnoso, similar a una drupa, y con un pericarpio poroso y rico en una sustancia oleosa que permite la flotación cuando, al madurar, se separa de la planta.

  • Al pudrirse libera una semilla que cae al fondo y, si encuentra un sustrato humificado con las condiciones adecuadas de profundidad, estabilidad y tipo de sedimento, germina y da lugar a una nueva planta.

 

Otras adaptaciones a la vida acuática marina

  • Parénquima aerífero en muchos órganos para facilitar el intercambio de gases en todas las partes de la planta.
  • Hojas sin estomas.
  • Hojas con cutícula delgada para absorber los nutrientes del medio (iones y dióxido de carbono).
  • Raíces que, además de asegurar el anclaje y la absorción de los nutrientes, sirven como reserva del oxígeno producido en las hojas durante la fotosíntesis y transportado por el parénquima aerífero. No olvidemos que, a menudo, las posidonias viven en un sustrato anóxico (falto de oxígeno).

Evolución

Como todas las fanerógamas marinas, P. oceanica evolucionó hace unos 140 millones de años de angiospermas que vivían en la zona intermareal, en la frontera entre la tierra y el mar, y que por lo tanto eran capaces de soportar breves períodos de inmersión en el agua. Cuando la polinización pasó de anemófila a hidrófila, las plantas abandonaron por completo la tierra firme.

Los primeros fósiles del género Posidonia (P. cretacea) se remontan al Cretácico, hace unos 120 millones de años.

Actualmente existen unas 60 especies de fanerógamas marinas distribuidas en todas las zonas costeras del mundo excepto en el Ártico. La mayor concentración de especies se encuentra en las zonas tropicales y subtropicales del Pacífico, Índico y en el continente Australiano. En las zonas templadas el número de especies es considerablemente menor, como en el Mediterráneo, donde encontramos, además de P. oceanica, otras cuatro especies más: Cymodocea nodosa, Zostera noltii, Z. marina y Halophila stipulacea, esta última introducida en el Mediterráneo Oriental desde el Mar Rojo a través del Canal de Suez. En el Mediterráneo Occidental, P. oceanica y C. nodosa son las especies más abundantes.

En el litoral asturiano podemos encontrar praderas de Zostera noltii y Z. marina.

 

 

Hábitat

A diferencia de las algas, que viven sobre sustratos rocosos, P. oceánica vive en los fondos móviles (arenosos o detríticos) y a una profundidad de entre 1 y 30 metros, porque necesita una fuerte iluminación. También requiere valores de salinidad relativamente constantes, por lo que difícilmente se encuentra cerca de la desembocadura de los ríos o en las lagunas.

La planta puede implantarse en “suelos” colonizados previamente por macroalgas u otras fanerógamas. Se genera así una verdadera sucesión ecológica en la que la posidonia representa la última etapa.

En áreas resguardadas y de bajo hidrodinamismo, que provoca el aumento de la sedimentación, las matte pueden aumentar hasta crear una barrera llamada arrecife barrera que desempeña un papel importantísimo en la protección de la línea costera contra la erosión.

 

Comunidades asociadas a Posidonia oceanica

La pradera de Posidonia oceanica es el hábitat de una de las más diversas biocenosis del Mediterráneo. Casi 1.000 especies de seres vivos están vinculadas en algún momento de su vida a la Posidonia pues la gran cantidad de biomasa que produce le permite sostener comunidades epífitas, comunidades animales vágiles y sésiles y comunidades de organismos detritívoros.

Además, las hojas, degradadas por las olas y los microorganismos, una vez llegan a la playa, sirven de refugio y alimento a insectos, anfípodos e isópodos.

Comunidades epifitas

Cerca de la base de la hoja y sobre las hojas jóvenes, se implantan diatomeas y bacterias. Sucesivamente, en la parte central se implantan algas rojas y pardas incrustantes y briozoos. Por encima de las incrustantes y en la zona apical viven algas erectas filamentosas.

Las comunidades epifitas son consumidas por moluscos gaterópodos, crustáceos anfípodos y anélidos poliquetos,  y desempeñan un papel muy importante en la cadena trófica de las praderas de Posidonia, ya que son pocos los organismos capaces de nutrirse directamente de las hojas de la planta, debido al alto porcentaje de glúcidos estructurales, a los elevados valores de carbono y nitrógeno y a la presencia de compuestos fenólicos.

Las epifitas, sin embargo, también pueden dañar a la planta:

  • pueden provocar con su peso la caída prematura de las hojas,

  • disminuyen la luz,

  • obstaculizan los intercambios gaseosos y la absorción de nutrientes a través de las hojas.

Comunidades animales vágiles y sésiles

La fauna asociada a las praderas de Posidonia se compone de animales sésiles, que viven adheridos al sustrato de hojas y rizomas, y de animales vágiles, capaces de moverse dentro de la pradera.

Aproximadamente el 70% de la población animal total de la pradera es herbívora, como el erizo de mar (Paracentrotus lividus y Sphaerechinus granularis) o Sarpa salpa, que representa el 40-70% de la fauna íctica estival.

Los erizos son equinodermos herbívoros generalistas, es decir, que se alimentan de algas y de las hojas de Posidonia oceanica pero también de los restos de vegetación muerta, de algunos animales e incluso de partículas de alimento del agua. Su abundancia en las praderas es muy baja (0-5 individuos/m2), pero cuando hay un aporte de contaminación orgánica (p.e. granjas marinas o vertidos domésticos) pueden aumentar considerablemente sus poblaciones hasta 30 individuos/m2. Es, por tanto, otro buen indicador del deterioro de la calidad del agua.

Los carnívoros tienen su representación en peces (lábridos y espáridos), moluscos, equinodermos, poliquetos y decápodos.

 

Entre los moluscos, un habitante habitual y casi exclusivo de las praderas es Nacra (Pinna nobilis), el mayor bivalvo del Mediterráneo y en peligro de extinción en el mismo por la pesca de los coleccionistas y la contaminación. Al ser filtrador es considerado un indicador de la calidad del agua. Su fragilidad ante las anclas y artes de pesca le convierte también en un indicador del deterioro mecánico de las praderas por fondeo o arrastre.

El Espirógrafo (Spirographis spallanzanii) es un gusano anélido tubícula que se alimenta atrapando las partículas de alimento suspendidas en el agua gracias a un penacho de tentáculos especializados que conforman el aparato branquial del animal. Es, por tanto, otro buen indicador de la calidad del agua.

La estrella de mar roja (Echinaster sepositus) es un equinodermo depredador que se alimenta de esponjas y otros pequeños invertebrados.

Comunidades de organismos detritívoros

Los restos de las hojas caídas son colonizados por microorganismos y hongos y por eso los organismos que viven en el interior de las mattes  son principalmente detritívoros pues se alimentan de las partículas de alimento contenidas dentro del sedimento.

Un grupo particular de detritívoros son los poliquetos (Lysidice ninetta, Lysidice collaris y Nematonereis unicornis) y los isópodos (Idotea hectica, Limnoria mazzellae), que para alimentarse y ampliar su propio hábitat excavan galerías dentro de los restos de las bases de las hojas, que permanecen unidas al rizoma durante años.

Holothuria sp es un equinodermo detritívoro que en las praderas podemos encontrar en forma de 4 especies diferentes (H. tubulosa, H. polii, H. foskalii y H. xantorii) y que puede ser indicador de un deterioro de la calidad del sedimento a consecuencia de un vertido orgánico.

Importancia de las praderas de posidonia

La pradera de posidonia (que en la región de Murcia se conoce con el nombre de “algares” o “argueles”) constituye la “comunidad clímax” del Mediterráneo, que representa el máximo nivel de desarrollo y complejidad que un ecosistema puede alcanzar. Se trata, por tanto, de uno de los ecosistemas más importantes del mar Mediterráneo.

En el ecosistema costero, la posidonia desempeña un papel fundamental por varias razones:

  • libera al ambiente hasta 20 litros de oxígeno por día y por m2 de pradera, gracias a su desarrollo foliar;

  • produce y exporta biomasa tanto a los ecosistemas vecinos como a los de profundidad;

  • proporciona refugio y es zona de reproducción para muchos peces, cefalópodos, bivalvos, gasterópodos, equinodermos y tunicados;

  • consolida los fondos de las costas y ayuda a contrarrestar un excesivo transporte de sedimentos debido a las corrientes costeras;

  • actúa como barrera, atenuando la fuerza de las corrientes y las olas y previniendo por tanto la erosión costera;

  • controla la regresión y perdida de arena de la playa, especialmente durante el período de temporales invernales, gracias a la amortiguación del oleaje sobre la orilla llevada a cabo por el estrato de hojas muertas (arribazones) en las playas;

  • los arribazones depositados en la orilla sirven de alimento a infinidad de crustáceos y moluscos, que a su vez son comidos por aves limícolas;

  • los restos de arribazones más alejados del agua u próximos al pie de las dunas son utilizados por el chorlitejo patinegro para colocar sus nidos o por la terrera Marismeña para camuflarlos.

Amenazas de las praderas de Posidonia oceanica

Como otras fanerógamas marinas estas praderas tienen una serie de propiedades biológicas que las hace especialmente vulnerables al impacto de la actividad humana:

  • Son organismos bentónicos, por lo que no pueden desplazarse frente a condiciones adversas.

  • Tienen un crecimiento lento y son muy longevas, por lo que su capacidad de respuesta y recuperación ante perturbaciones del medio es bastante limitada.

  • Desarrollan biomasas muy elevadas, por lo que tienen unos requerimientos ambientales (luz, nutrientes, etc.) muy elevados.

En todo el Mediterráneo las praderas de posidonia están en regresión, un fenómeno que ha ido aumentando en los últimos años con el incremento de la presión antrópica sobre el litoral.

La desaparición de las praderas tiene efectos negativos no sólo en el ecosistema de la posidonia sino también en otros ecosistemas, basta pensar que la pérdida de un sólo metro lineal de pradera puede conducir a la desaparición de varios metros de playa, debido a los fenómenos erosivos. Además, la regresión de las praderas comporta una pérdida de biodiversidad y un deterioro de la calidad del agua.

Por ello durante nuestras estancias, paseos y baños en la playa no debemos olvidar que los restos de posidonia arrastrados por las olas a la orilla de las playas (arribazones) forman parte de un proceso natural, que además es indicativo de la buena calidad de la playa y, por tanto, no son suciedad y solo debemos eliminarlos en verano de las zonas concretas de baño.

Estas son las principales amenazas de las praderas de posidonia:

  • contaminación: la posidonia es muy sensible a los agentes contaminantes;

  • pesca de arrastre;

  • práctica de deportes náuticos (daños debidos a las anclas, derrames de hidrocarburos, detergentes, pinturas, residuos sólidos, etc.);

  • construcción de obras costeras, que implican la instalación de desagües que liberan las aguas residuales al mar, aumentando la turbidez del agua y dificultando la fotosíntesis;

  • construcción de diques y otras barreras que modifican la tasa de sedimentación en el mar;

  • eutrofización de las aguas costeras, que causa un crecimiento anormal de algas epifitas, obstaculizando así la fotosíntesis;

  • competencia con dos algas alóctonas tropicales de crecimiento rápido del género Caulerpa, (Caulerpa taxifolia y Caulerpa racemosa) que fueron liberadas accidentalmente (probablemente por acuarios) en el Mediterráneo.

Posidonia oceanica como bioindicador

Posidonia oceanica es uno de los mejores y más eficaces indicadores biológicos del estado de salud y conservación de nuestros ecosistemas marinos, por ello se viene utilizando desde hace unos veinte años como indicador biológico ya que:

  • es una especie bentónica;

  • presenta un largo ciclo de vida;

  • está ampliamente extendida por todo el Mediterráneo;

  • tiene una gran capacidad de concentración de sustancias contaminantes en sus tejidos;

  • es muy sensible a los cambios ambientales.

Por lo tanto, a través del estudio de las praderas es posible conocer con bastante fiabilidad la calidad ambiental de las aguas marinas costeras.

Una señal inequívoca de la existencia de una pradera de Posidonia oceanica es la presencia de masas de hojas en descomposición en la playa, y, sobre todo en invierno, de “bolas” marrones de fibras de Posidonia formadas por el oleaje.

Las fotografías de este artículo se encuentran en Wikipedia y Wikimedia Commons.

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