Pegu ranciu

La vida es el don mas precioso que poseemos. No la destruyas, disfrútala.

Normas básicas acerca del congelador

 

Ayer, 16 de octubre fue el Día Mundial de la Alimentación, y en el que ha habido más hambrientos en el mundo que nunca, porque un tercio de la humanidad sufre hambre o alimentación insuficiente. Mientras tanto, un cuarto de la comida que se produce en el mundo se tira a la basura sin haberse consumido: por motivos comerciales, para no dejar caer los precios, en los restaurantes, cafeterías, hoteles, grandes mercas, industrias alimentarias…

También tenemos que tirar muchas veces la comida en nuestros hogares, porque ignoramos como conservar los alimentos correctamente. Por ello, voy a dedicar al congelador de nuestra casa este artículo, invitando, además, producir alimentos de manera más sostenible para llenar los estómagos de aquellos que más lo necesitan.

La congelación es el método de conservación más sano y el que mantiene casi intactas todas las propiedades de los alimentos, su valor nutritivo, sus vitaminas y sus minerales. Por lo tanto, nos va a permitir la realización de una dieta equilibrada sana y variada, a la vez que evitamos tirar comida, puesto que congelamos lo que nos sobra.

Las hortalizas y los productos del mar son los productos más interesantes para adquirir ya congelados, al congelarse inmediatamente después de su recolección, lo que permite conservar al máximo su sabor, color y valor nutritivo.

Con la congelación podremos hacer la compra de una sola vez y aprovechar mejor las ofertas y los productos de temporada. Lo que supone ahorro de tiempo y dinero.

Además,  preparando el doble o el triple de una receta (preferiblemente en una olla rápida) para luego congelar:

  • Se ahorra tiempo, energía e incluso ingredientes.

  • Como se manchan menos cacharros, se ahorra agua, detergente, energía y tiempo.

  • Se evitan las poco saludables comidas rápidas, al tenerlo todo preparado con antelación.

La congelación en nuestro hogar

  • Aunque a temperaturas inferiores a -7 º C se paraliza totalmente la actividad microbiana responsable de la pérdida de los alimentos, la temperatura del congelador debe de estar entre los -20º C y los -25º C, pues a temperaturas inferiores a -18º C se paraliza la actividad enzimática, lo que permite un mayor tiempo de conservación y una nula pérdida de calidad y sabor.

  • Los congeladores de 4 estrellas son los únicos que alcanzan temperaturas mínimas de 24º C, por lo tanto, son los únicos capaces de congelar correctamente los alimentos frescos.

  • Antes de empezar a congelar los alimentos el congelador debe estar en su punto máximo de frío.

  • La congelación debe ser rápida (entre -25º C y -35º C). Esto se consigue pulsando el botón de congelación rápida o botón superfrost con 24 horas de antelación. Con ello, se formarán cristales de hielo redondeados y muy pequeños que no destruirían la estructura celular de los alimentos, pues si se rompiesen las membranas celulares, durante la descongelación saldrían los jugos internos y parte de los nutrientes, con lo que se alteraría su calidad, su sabor y su jugosidad.

  • Se aconseja esperar 24 horas entre lote y lote de congelación. No conviene mezclar paquetes nuevos del exterior (”calientes”) con paquetes que están dentro (”superfríos”), por ello, conviene mantener un cajón vacío para la próxima congelación y cuando sus productos estén congelados pasarlos al cajón o cajones correspondientes

  • El congelador ha de abrirse lo menos posible para que entre la mínima cantidad de aire caliente.

  • Hay que envasar los alimentos (en “tuppers” o bolsas de congelación) antes de introducirlos en el congelador (congelación en bloques) para que:

    • No sufran el contacto con el oxígeno del aire, pues les provocaría la evaporación de la humedad y se resecarían.

    •  No se manche el electrodoméstico.

  • Los alimentos deben envasarse en tuppers o cajas de plástico (polietileno semirrígido), herméticas y para uso alimentario (indicado por una copita y un tenedor grabados) y capaces de admitir temperaturas entre los -30º C ó -40º C y los 100º C ó 120º C. Donde mejor se lavan y se desengrasan estos envases es en el lavavajillas.

 

(foto tomada de Wikipedia)

  • Los “tuppers” siempre tienen que quedar lo más llenos posible para reducir al máximo el aire interior del recipiente.

  • Los “tuppers” se etiquetan, pues si se abren para comprobar su contenido, el vacío creado en su interior desaparecerá y entrará aire del exterior cargado de microorganismos, por lo que la conservación ya no será larga y segura. Es necesario emplear rotuladores de tinta fija para que no se borren las etiquetas con la humedad.

  • Los “tuppers” no deben abrirse inmediatamente después de sacarlos del congelador para que no se resquebrajen. Esto se evita echando un chorro de agua fría encima de las tapas.

  • Para envasar alimentos frescos, carnes, pescados y aves, también se usan bolsas especiales de congelación, impermeables y de plástico. También se deben etiquetar. Pero las carnes y pescados crudos nunca se deben congelar en bandejitas de porexpan cerradas con film, pues contienen aire que los estropearía rápidamente.

  • Debemos extraer la mayor cantidad de aire posible de las bolsas de congelación y de los “tuppers” una vez llenos.

  • El plastifilm (lámina de plástico transparente y adhesiva) solamente se utilizará para envolver los alimentos de forma individual, porque no es impermeable y deja pasar el aire, lo que no evita que se escapen hacia el exterior los vapores húmedos de los alimentos y éstos se secan por deshidratación. Además, su sabor y estructura también se alteran. Tampoco se utilizará para la refrigeración.

  • No debe usarse papel de aluminio en ningún caso porque no es impermeable, no es adherente, no deja ver el interior, no se puede rotular y presenta contraindicaciones para el uso alimentario.

  • Ciertos alimentos pequeños (fresas, frambuesas, albóndigas, croquetas, guisantes…) se congelan al descubierto para que queden sueltos dentro de un paquete sin formar un bloque. Para ello se colocan los alimentos en una bandeja (en una sola capa y sin que se toquen). Cuando están completamente duros, se saca la bandeja y se envasan en bolsas de congelación o en “tuppers”.

  • No es aconsejable congelar frutas ni hortalizas en casa ni platos acompañados de salsa rosa, de mayonesa, de bechamel o de salsas que lleven nata, harina o almidón.

  • Antes de congelar comidas calientes hay que dejar que se enfríen rápidamente en un sitio fresco.

  • No conviene que los alimentos permanezcan en el congelador más de 2-3 meses.

  • Anisakis simplex, parásito del intestino delgado del pescado, se muere cuando se le somete al menos a 72 horas de congelación.

 

(foto tomada de Wikimedia Commons)

  • La quemadura del congelador se produce cuando el aire frío y seco del congelador ataca el alimento en esa zona, es decir, el alimento ahí pierde humedad y jugos (se deshidrata). Puede ser debido a una rotura del paquete en el que está envuelto el alimento o a que éste no se ha envuelto.

  • Los productos congelados estarán sueltos en el interior del envase y no formado un bloque compacto, pues entonces nos indicaría que se habría roto la “cadena del frío” en algún momento.

  • Los congelados a granel, sin envasar, son menos higiénicos y se resecan más con el oxígeno de la atmósfera.

  • Los alimentos congelados deben cogerse al finalizar las otras compras y transportarse en una bolsa isotérmica.

  •  Los alimentos descongelados deben consumirse antes de 24 horas y no se pueden volver a congelar, aunque sí pueden congelarse después de ser cocinados.

  • Al descongelar un alimento cocinado siempre aparece algo más caldoso, por eso es necesario cocinar sin mucho agua.

  • Si un producto fresco congelado suelta mucho agua al descongelarse en la nevera es porque se ha congelado despacio o se han intentado congelar demasiados productos de una sola vez.

  • Los alimentos deben descongelarse despacio y en la nevera (para que las bacterias actúen más despacio) y en los mismos envases en los que se congelaron (para evitar el contacto con el aire que provocaría su desecamiento y oxidación).

  • Los alimentos también pueden descongelarse en el microondas en los mismos envases que se congelaron, pero destapados.

  • Los platos cocinados descongelados se calentarán después al microondas:

    • En porciones individuales en el plato que se van a consumir.

    • Tapados (con un plato) para que no pierdan el agua (a una velocidad de 12 g por minuto).

    • Nunca a la máxima potencia.

    • Durante 2-3 minutos (cada minuto equivale a 6-7 minutos por el método tradicional).

    • Comprobando si está caliente colocando la mano en el centro del plato, zona donde hay menor número de incidencias de microondas y que, por lo tanto, tarda más en coger la temperatura.

 ¿Sigues teniendo dudas con el congelador?

 

La mayoría de la información de este artículo ha sido obtenida del libro de Cristina GalianoSaber comprar, conservar y congelar nuestros alimentos“.

Estadísticas Este artículo ha sido visitado  3163  veces

Una Respuesta a “Normas básicas acerca del congelador”

Pegu ranciu dice:


Gracias a los administradores del blog del Seminario Regional de Sanidad

http://blog.educastur.es/seminariosan/

por haber enlazado este artículo en su blog.

Deja una Respuesta


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image


Pegu ranciu. Alojado en Educastur Blog.
RSS | RSS de los comentarios
Powered by WordPress. Serpentine Theme by Educastur. Uses portions of code from Kubrick and Mandigo themes.