Pegu ranciu

La vida es el don mas precioso que poseemos. No la destruyas, disfrútala.

Archivo de la Categoría “Naturaleza de Asturias”

Imágenes del Patrimonio Natural del Oriente y del Occidente de Asturias para el Día Mundial del Medio Ambiente

 

Aprovechando que el tema de las VIII Jornadas Culturales de nuestro IES (Valle de Aller) era “Oriente-Occidente: ¿una mirada global?”, en el Ámbito Científico-Tecnológico, por la proximidad al 5 de Junio, Día Mundial del Medio Ambiente, decidimos abordar el Patrimonio Natural del Oriente y Occidente Asturiano, especialmente de lo más desconocido por los que habitamos en la zona central de esta comunidad autónoma.

 

Dividimos esta exposición de imágenes en dos partes:

 

  1. El Patrimonio Natural Costero Asturiano.

  2. El Patrimonio Natural Interior Asturiano.

 

Para ello usamos, respectivamente, 129 y 102 diapositivas de Power Point, que debido a su extensión no hemos subido al blog.

 

Concedimos especial atención a las Especies Amenazadas y a los Espacios Naturales Protegidos: los Paisajes Protegidos, los Monumentos Naturales, las Reservas Naturales, las Reservas de la Biosfera, los Parques Naturales y, por supuesto, al Parque Nacional Picos de Europa.

 

 

El Patrimonio Natural Costero de Asturias

 

Asturias posee unos 350 km de abrupta costa (con 192 playas y diversos pedreros y ensenadas) que se extiende entre la Ría de Tinamayor, límite con la vecina Cantabria, y la Ría del Eo, al oeste, que hace de límite con Galicia.

 

Playa de Barayo, imagen tomada de Kalipedia.

Las playas asturianas se sitúan en lugares protegidos,  especialmente al oriente de las desembocaduras fluviales debido a las corrientes litorales de dirección oeste-este, siendo el cabo de Peñas un obstáculo que impide que en el oriente se desarrollen importantes arenales.

 

Viajamos por todos los concejos costeros para ver seres vivos, espacios o elementos de la naturaleza constituidos por formaciones de notoria singularidad, rareza o belleza:

 

  • Playas arenosas, pedregosas, acantiladas o incluso tierra adentro: Penarronda, Frexulfe, Entrepeñes y Vega, Barayo, La Griega, Gulpiyuri, Las Cuevas, Torimbia, Niembro, Andrín y Ballota, Toró, Luces, Tereñes…

  • Acantilados, promontorios y cabos de cuarcitas y calizas. Dedicamos especial atención a su flora, sus paseriformes y a las aves marinas amenazadas nidificantes en los acantilados, islotes y castros costeros, como el ostrero, el cormorán moñudo o el paíño.

 

Playa interior de Gulpiyuri y costa llanisca, imagen obtenida de mi casa es mi mundo

  • Marismas.

  • Estuarios y “rías” (Eo, Sella, Llanes y Tinamayor), donde se encuentra el 19% de la flora protegida de Asturias y las llamativas aves limícolas, zancudas, anátidas.

  • Alisedas pantanosas.

  • Vertebrados e invertebrados de interés especial y vulnerables propios de las desembocaduras de los ríos, como las nutrias, las ranitas de San Antón, la rana verde, Coenagrion mercuriale

  • Vegetación de las dunas costeras. Las dunas costeras en Asturias son escasas y se encuentran muy deterioradas (con flora en grave peligro de extinción) puesto que son espacios utilizados como zona de aparcamiento y ocio por los usuarios de las playas, pues no las alcanzan las mareas.

  • Paisaje kársito costero de calizas, con vegetación de clima mediterráneo como el acebuche y la encina.

  • Cuevas costeras.

  • Bufones.

  • La costa llanisca protegida.

  • Yacimientos paleontológicos. Los 9 yacimientos de icnitas de dinosaurios de Asturias datan del período Jurásico, hace más de 150 millones de años y tiene 446 icnitas censadas: 237 bípedos y 209 cuadrúpedos.

 

 

Finalizamos este viaje costero por los bonitos puertos pesqueros de Cudillero y Lastres, y, para enlazar con el paisaje de interior, con la Turbera de las dueñas, un trozo de montaña en la costa.

 

 

El Patrimonio Natural Interior de Asturias

 

Ríos, bosques y montañas son los principales elementos. Los ríos asturianos atraviesan bosques y, obligados a salvar enormes desniveles, nos ofrecen cascadas y efectos de su gran capacidad erosiva: hoces, cañones y desfiladeros.

 

Estos son los seres vivos, espacios o elementos de la naturaleza de notoria singularidad, rareza o belleza que visionamos:

 

  • Bosques: alcornocales, saucedas, bosques de ribera, bosques mixtos, hayedos, robledales, castañedos, abedulares… Nos detuvimos en Muniellos, uno de los mejores ejemplos de bosque caducifolio, que en otros tiempos cubría la mayor parte de la superficie de Asturias: Esta Reserva de la Biosfera es el mayor robledal de España y uno de los mejores conservados de Europa, que, a su vez, es refugio de especies emblemáticas de la fauna de la montaña asturiana como el oso cantábrico y el urogallo cantábrico. Además, posee una variada vegetación, especialmente de líquenes (más de 1000 especies).

 

  • Árboles monumento natural: Tejos, hayas, robles.

  • Cascadas como Oneta y Seimeira.

  • Hoces y desfiladeros como los del Esva (silícico), los Beyos o el Cares (calizos).

  • Fauna singular fluvial como la madreperla de río, la salamandra rabilarga, mirlo acuático, martín pescador, lavandera cascadeña, garza real, nutria, avión zapador, desmán ibérico…

  • Cuevas de mármoles del cámbrico como la de Andina o de calizas como la Rosa o El sidrón. Estas últimas poseen restos paleolíticos y son refugio de quirópteros y fauna troglobia. La del Sidrón posee restos humanos neandertales de 40000 años de antigüedad.

  • Torcas como la de Urriellu, sistemas como el Trave, el Jitu y la red de Toneyu.

  • Especies troglobias.

  • Parque Natural de Ponga.

  • Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Las Fuentes Del Narcea, Degaña E Ibias. Es el más extenso de Asturias y alberga dos espacios naturales de gran interés:

    • La Reserva Natural Integral del Bosque de Muniellos,

    • La Reserva Natural Parcial del Cueto de Arbás, uno de los mejores ejemplos de modelado glaciar de la Cordillera Cantábrica, que cuenta, además, con una excelente representación de ecosistemas subalpinos, complejos de turberas y lagunas de excepcional interés. Es asimismo un corredor biológico del oso pardo, primordial para su supervivencia.

  • Reserva Natural de Peloño.

  • Sierras de Carondio y Valledor, Sueve, Cuera.

  • Herpetofauna endémica como la víbora de Seoane y lagartija serrana, y herpetofauna mediterránea como el lagarto ocelado.

  • Asturcón. (Imagen tomada de Wikipedia).

  • Vegetación riparia.

  • Pteridófitos amenazados.

Finalizamos con el conocido Parque Nacional Picos de Europa con su paisaje abrumadoramente kárstico, que incluye desfiladeros y gargantas, ríos y valles inmaculados y grandes masas forestales autóctonas. Alberga también una inusual densidad de fauna salvaje y flora subalpina por encima de los 1.600 metros. Por debajo de esta cota encontramos bosques de hayas y majadas de ensueño.

También viven en él diez especies de anfibios (entre ellas, tres endemismos ibéricos) y se destaca como muy importante para cuatro de ellas:

 

  • La salamandra rabilarga (Chioglossa lusitánica),

  • La salamandra común (Salamandra salamandra forma bernardezi),

  • El tritón alpino ibérico (Triturus alpestris cyreni),

  • La rana patilarga (Rana iberica).

 

Terminábamos esta exposición de Power point con imágenes de 4 especies emblemáticas de los Picos de Europa:

 

  • Urogallo cantábrico.

  • Oso cantábrico.

  • Rebeco.

  • Estrella de los pirineos.

(Imagen tomada de Wikipedia)

Salida de Campo al Bosque de Muniellos

 

El pasado 4 de abril, en el Año Internacional de los bosques, el alumnado del PDC visitó el bosque de Muniellos, Reserva de la Biosfera, situado en el interior del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Ibias y Degaña. La idea era observar in situ el bosque caducifolio cantábrico asturiano y así poder compararlo con el bosque de su concejo (Aller), estudiado en la salida de campo del mes de octubre. Además permitió observar el bosque en dos estaciones distintas: otoño y primavera.

La visita ha servido a todos para:

 

  • 1. Valorar la importancia del conocimiento del entorno para contribuir a su conservación y disfrute, rechazando algunas prácticas que tienen incidencia negativa en el medio ambiente como la deforestación, el furtivismo, los incendios forestales…

  • 2. Observar la diversidad biológica del entorno cantábrico.

  • 3. Reconocer de visu cuarcitas, areniscas y pizarras.

  • 4. Observar en el paisaje el modelado fluvial y la meteorización física.

  • 5. Conocer las características básicas del bosque caducifolio.

  • 6. Diferenciar los siguientes Espacios Naturales Protegidos: Reserva de la Biosfera, Reserva integral, Reserva Parcial y Parque Natural.

  • 7. Conocer los distintos tipos de bosques caducifolios de Muniellos: bosque de ribera, rebollar, robledal, hayedo, abedular de montaña…

  • 8. Comprender las diferentes funciones que desempeñan los vegetales en los ecosistemas y en las redes tróficas del bosque.

  • 9. Comprender la importancia del suelo en el asentamiento de los distintos tipos de vegetación.

  • 10. Distinguir árboles de arbustos.

  • 11. Utilizar claves dicotómicas para determinación de árboles y arbustos.

  • 12. Identificar los árboles frutales y los árboles y arbustos más comunes del Bosque de Muniellos por la hoja, la corteza, la flor y el fruto.

  • 13. Distinguir las distintas especies de Quercus de la Reserva.

  • 14. Observar distintas especies de musgos, hepáticas, helechos, líquenes, y de especies del matorral brezal-tojal.

  • 15. Analizar la vegetación presente en la ladera de umbría y la presente en la ladera de solana.

  • 16. Comparar la arquitectura popular tradicional rural (hórreos, paneras, cortines, pallozas, corras, banzaos…) de esta zona occidental con la del concejo de Aller.

  • 17. Distinguir prados de siega y diente.

  • 18. Observar las características anatómicas de la vaca asturiana de los valles.

  • 19. Observar los distintos modos de separar los prados: setos (”sebes”), muros de cantos rodados…

  • 20. Profundizar en los conocimientos sobre la economía tradicional asturiana: agricultura, ganadería, apicultura, usos del bosque…

  • 21. Analizar el paisaje de Moal modelado por la actividad humana vinculada con la ganadería y la agricultura.

 Estos son los artículos subidos al blog referidos a  esta actividad:

El bosque encantado de Muniellos: robledales y hayedos

 

La Reserva Natural Integral de Muniellos, propiedad del Principado de Asturias, carece de cualquier tipo de actividad económica, pues a diferencia de las reservas parciales está prohibida la explotación de los recursos, con el fin de proteger su fragilidad e importancia. También fue declarada en el 2000, por la UNESCO, Reserva de la Biosfera.

(Foto obtenida de wikimedia)

 

Este bosque se localiza en el suroccidente de Asturias, entre los concejos de Cangas del Narcea e Ibias, dentro del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, y ocupa un espacio total de 59,7 km² cuya altitud oscila entre los 680 m. en las zonas más bajas hasta los 1640 del pico de la Candanosa.

 

Solo una carretera transcurre por la reserva, la del puerto del Connio, que comunica con San Antolín de Ibias. Accedemos a Muniellos desde la carretera del puerto del Connio, tras pasar el pueblo de Moal. Nada más rebasarlo surge una pista a nuestra izquierda, siguiéndola  llegamos a Tablizas (donde hubo un aserradero que dio nombre al lugar y ahora solo queda el edificio de la central eléctrica) y al Centro de Recepción de Visitantes. Detrás de él comienza el camino, ascendiendo  entre  robles y canchales por el lado de solana (foto inferior). En frente, en la ladera de umbría se encuentra el hayedo (foto superior).

 

 

 

Actualmente es:

 

  • Uno de los mejores ejemplos de bosque caducifolio, que en otros tiempos cubría la mayor parte de la superficie de Asturias.
  • El mayor robledal de España.
  • Uno de los mejores robledales conservados de Europa.
  • Refugio de especies emblemáticas de la fauna de la montaña asturiana como el oso cantábrico y el urogallo cantábrico.

Comprende tres montes: el monte de Muniellos, La Viliel.la y el monte de Valdebois. Cada uno de los tres montes constituye una cuenca hidrográfica diferente.

 

El monte de Muniellos constituye el corazón de la reserva y comprende la cabecera del río Muniellos, afluente del Narcea. Se sitúa en un anfiteatro natural abierto al nordeste por el estrecho paso de Tablizas. Las alturas de los picos del Connio y Penavelosa cierran el área al noroeste, las cumbres de la Sierra de Ciallo cierran el borde suroccidental y, por último, la línea de cumbres que va del Pico de Rioseco al Forcaso y el Pico Cabrón cierran el borde suroriental. Muniellos constituye así un dominio geográfico aislado de su entorno por líneas de cumbres en torno a los 1.500 m.

 

Muniellos se organiza en tres valles principales el de La Candanosa o de las Lagunas, el de Las Gallegas o de Refuexo y el de La Zreizal o de Teixeirúa. Los tres valles confluyen en el río Muniellos que, tras superar el angosto desfiladero de Tablizas, afluye al río Narcea. A esos tres valles principales confluyen a la vez una multitud de regueros (”regueiros”) y arroyos (”vallinas“), tantos como días tiene el año, de acuerdo con un dicho popular.

 

 

 

Geología

 

Este fantástico bosque, lleno de leyendas y mitología astur, se asienta sobre un sustrato silíceo paleozoico (de unos 500 millones de años de antigüedad) común al resto de la montaña occidental asturiana.

 

La cuarcita es el material principal de la zona y da lugar a canchales. La de la Serie de los Cabos es la más abundante, constituida por una monótona repetición de areniscas, pizarras y cuarcitas, éstas de gran potencia.

 

 

 Canchales de cuarcita en el robledal de la ladera de solana.

También se pueden encontrar pizarras negras ordovícicas y los niveles carboníferos de areniscas, pizarras y conglomerados.

 

El cuaternario se manifiesta a través de la meteorización y del modelado fluvial y glaciar: depósitos de ladera (lleronas), valles en V, depósitos fluviales, pequeñas morrenas glaciares, antiguos circos glaciares y lagunas  glaciares en el Pico de la Candanosa, cuatro escalones de agua de gran belleza que se esconden entre valles. Estos lagos glaciares son los más occidentales de Europa.

 

 

Flora

 

 

Si algo caracteriza a Muniellos, es su abundante vida vegetal. La especie dominante es el roble albar o de montaña (Quercus petraea), escaso en el resto de Asturias, pero que aquí forma bosques maduros, las tres cuartas partes de la Reserva.  Pero también abunda el roble rosado (Quercus rosacea) en las zonas altas de solana y el haya (Fagus sylvatica) en las laderas de umbría.

 

Los fondos de valle de Valdebois y La Viliella están ocupados por prados de siega.

 

Entre la flora protegida de Muniellos tienen especial relevancia el acebo (Ilex aquifolium), foto superior, y el tejo (Taxus baccata), presentes en la mayor parte de los bosques de la región pero especialmente abundantes en algunos puntos de Muniellos, entre ellos las márgenes de la carretera del Puerto del Connio.

 

400 especies de plantas vasculares se recogen en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas del Principado como la genciana (Gentiana lutea) y el narciso de Asturias (Narcissus asturiensis).

 

  • Robledal

 

En el sotobosque del robledal domina el arraclán, y aparecen también otros arbustos: serbal de los cazadores, mostajo, avellano y acebo. El denso estrato herbáceo lo ocupa la juncácea Luzula sylvatica subespecie henriquessi, Lechetrezna y los brezos, escobas, árgomas, helechos, zarzas, arándanos, ruscus aculeatus, musgos y líquenes.

 Lechetrezna

 

Lúzula

Rusco

Los líquenes epífitos (resultado de la simbiosis entre un alga y un hongo) son un símbolo de la humedad del bosque y de la ausencia de contaminación. No existe otro lugar con más abundancia de líquenes que la tundra.

 

En la ladera de solana del robledal abundan también los líquenes saxícolas sobre piedras.

 

  • Hayedo

 

El hayedo, que no es pedregoso como el robledal, constituye el límite occidental de esta formación boscosa exclusiva de Europa y que por lo tanto no encontramos en América.

 

A diferencia del robledal  es un bosque monoespecífico, aunque en el hayedo no muy tupido aparece fresno y arce, además de arraclán, serbal de los cazadores, mostajo, avellano y acebo.

 

Aparece, a veces, una especie invasora, el roble americano, cuya hoja se distingue por tener los lóbulos más puntiagudos.

 

En el suelo cubierto de hojarasca (pues la hoja del haya todavía se descompone peor que la del roble) se observa lúzula, helechos, musgo,  y  líquenes como Peltigera, Lobularia pulmonaria.

 

Los pájaros carpinteros como el pito negro se encuentran cómodos en este bosque debido a que la madera del haya es más blanda que la del roble.

 

 

En los valles de las riberas del río Muniellos hay bosque de ribera de avellanos (Corylus avellana), arces (Acer pseudoplatanus), fresnos (Fraxinus excelsior), diversas especies de sauces (Salix sp.) y alisos (Alnus glutinosa).

 

  • Abedulares de montaña

 

En las cotas altas y de umbría aparece el bosque de abedul (Betula pubescens subespecie celtibérica) acompañado del serbal de los cazadores, acebo y tejo.

 

  • Musgos, hepáticas y líquenes

 

Muniellos es rico en musgos, hepáticas y, especialmente, en líquenes, de los que probablemente existen más de 1.000 especies, con representación de los géneros Cladonia, Lecanora, Pertusaria, Rhizocarpon, Peltigera, Usnea, Fuscidea y Ochrolechia.

 

  • Turberas y áreas lacustres

 

La Reserva también alberga singulares comunidades de turberas y 6 áreas lacustres de origen glaciar: la de la Aveizuna, la de Penavelosa, y las cuatro que componen el grupo conocido como Las Lagunas: la Grande, la de La Isla, la Honda y la de La Peña. A ellas aparecen asociadas algunas comunidades vegetales acuáticas o anfibias y frecuentemente valiosas turberas de esfagnos. Aquí nos encontramos rarezas como el endémico nenúfar o el endemismo de los pedregales conocido como el ranúnculo de Muniellos.

 

 

Fauna

 

Muniellos es un reducto de especial valor para la fauna, por estar presentes la mayor parte de las especies que pueblan la montaña cantábrica y tener catalogadas 170 especies de fauna vertebrada, algunas extremadamente raras o extinguidas en el resto del territorio.

 

Esta variada y escurridiza fauna se esconde en los entresijos del bosque y huye de la presencia del hombre. Por ejemplo, el lobo (depredador fundamentalmente del corzo y del jabalí y en ocasiones el rebeco) prefiere las áreas abiertas de matorral por encima del límite del bosque y especialmente, el monte más desarbolado de Valdebois.

 

Otros mamíferos que destacan son: el oso pardo (Ursus arctos subesp. cantabricus), la nutria (Lutra lutra), el zorro (Vulpes vulpes) y el gato montés (Felis sylvestris).

 

Por su riqueza ornitológica la Reserva Biológica Nacional de Muniellos es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Así, las dos aves de mayor interés e íntimamente ligadas al bosque son sin duda el urogallo (con contaderos en los claros del robledal) y el pito negro, sin olvidar el pico mediano y el pico menor. Pero las más abundantes son las Páridas como el carbonero común, herrerillo común, pero también habitan en Muniellos: capuchino, mito, mirlo, paloma torcaz, perdiz pardilla, gavilán, ratonero común, azor, cernícalo vulgar, aguilucho pálido, halcón abejero, halcón peregrino, águila culebrera, alcotán, águila real, cárabo común, mochuelo, búho chico, lechuza común, autillo…

 

Las aves carroñeras: buitre leonado (Gyps fulvus) y alimoche (Neophron pernocterus), sólo ocasionalmente sobrevuelan el área, extremadamente boscosa para sus necesidades de alimentación.

 

 

Entre los anfibios no podemos olvidar la salamandra rabilarga y los tritones, y entre los reptiles la lagartija serrana y víbora de Seoane.

Entre los numerosísimos invertebrados podríamos citar: Cucujus cinnaberinus, exclusivo en toda la península en esta zona, el Caracol Quimper (Elona quimperiana) y la babosa moteada (Geomalacus maculosus)

Historia

 

 

El monte de Muniellos perteneció a los condes de Toreno. Ya se tiene noticia de la utilización de sus maderas a finales del s. XVI en la reparación de los barcos que regresaron de la Armada Invencible. Su explotación comenzó hacia el año 1766, cuando surtió de madera a las construcciones navales de la Armada en Ferrol. Con el tiempo ese destino fue variando: traviesas para el ferrocarril, fabricación de duelas, posteados para la minería, incluso toneles para vino, etc. En 1970 se prohibieron ya todas las talas y se protegió el bosque, que tuvo la suerte de que en él no se cortaba a matarrasa.

 

Numerosas voces se alzaban para solicitar la protección de este fantástico bosque. Entre ellas, la de Félix Rodríguez de la Fuente y el naturalista asturiano García Dory. La historia conservacionista de Muniellos había comenzado unos años antes, hacia 1. 964, año en que fue declarado Paisaje Pintoresco por el Ministerio de Cultura, desde Madrid. En 1.973, el monte fue adquirido por el estado a través del I.C.O.N.A, y declarado Coto Nacional de Caza, desde entonces se prohibió la actividad cinegética y se protegió a toda la fauna que vivía en estos montes. Desde este momento con el fin de incrementar la riqueza faunística natural, se establece la veda de todo tipo de actividad cinegética. En 1.982 el monte de Muniellos es sometido a un régimen de protección especial y declarado Reserva Biológica Nacional; a partir de ahí se restringieron las visitas a 20 personas al día, se prohibió acampar, llevar perros, pescar, pernoctar en el bosque, etc. y hacía falta obtener una autorización para su visita. En 1.988, se amplió la Reserva, hasta entonces 2.695Ha, a su superficie actual, con la anexión de los montes de Valdebois (en Ibias, 1623Ha) y la Viliella, (en Cangas del Narcea, 1224Ha.) En el año 2000 se declaró Reserva de la Biosfera.

 

Por su riqueza ornitológica la Reserva Biológica Nacional de Muniellos es declarada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria, y se integra en la red europea de espacios naturales protegidos Natura 2000.

 

 

 

 

 

 

El bosque de Moal, la antesala de Muniellos

 

Moal se encuentra a 19 km de la Villa-capital Cangas del Narcea. Su principal actividad económica fue durante la segunda mitad del siglo XX la minería del carbón de antracita, junto con la agricultura y la ganadería.

Elvira Montoya nos mostró el bosque de Moal, la antesala del bosque de Muniellos, sin salirnos apenas de la pista forestal que discurre paralela al río Muniellos, que nace en la Reserva del mismo nombre. Aquí empezamos a estudiar la riqueza natural del Bosque Cantábrico Asturiano, que los usos tradicionales ha sabido respetar.

Hórreos y paneras

 

Edificaciones auxiliares de la casería, construidas sin clavos y sin puntas.

 

 

En esta zona presentan características propias como los pegollos de mampostería, las cubiertas de pizarra y las bellas decoraciones talladas que los adornan.

 

Cortinales

Huertos alargados cerca de la casa y próximos al río, ocupados actualmente por hortalizas (berzas, fréjoles, nabizas…), pero antiguamente dedicados a los cereales panificables de invierno como la escanda y el centeno.

Prados de siega y de diente

De ellos, el ganadero obtiene tres cosechas (dos de diente - en primavera y otoño - y una de siega - en julio) con las que alimentar a las Vacas Asturianas de los Valles (como las de la fotografía).

Esta cosecha es posible gracias al riego con agua rica en sales minerales procedente de los canales de agua paralelos al río y de los banzaos o estacadas hechas de troncos de aliso.

 

Los prados están rodeados por muros de piedra, sin argamasa, construidos con los cantos rodados del río.

 También pueden estar rodeados por setos vivos (”sebes“) de arbustos como el espino blanco y los avellanos.

En los prados también se encuentran árboles muy valorados por la población de la zona como los cerezos (ahora en flor-foto superior e inferior-) y los nogales.

El río Muniellos y su bosque de ribera

El río Muniellos discurre por esta zona de la España silícea de suelos ácidos, donde dominan los sustratos silíceos de origen paleozoico. Forma así:

  • Valles en V con prados en los terrenos de pizarras y areniscas.

 

 

  • desfiladeros de cuarcitas, rocas duras difíciles de erosionar, en las que el río se encaja.

 

 

En el curso medio, en Moal, nos fuimos encontrando, por este orden:

- Alisos.

 

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- Fresnos.

- Avellanos.

- Arces.

Pero en el curso alto, donde ya no aparece el aliso, hallamos sauces.

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En algunas zonas, el bosque de ribera se ha talado o simplificado para la creación de los cortinales y de los prados, dejando solo la hilera del borde para sujetar la tierra en las crecidas.

En las aguas abundan las truchas e incluso se puede observar la presencia de la protegida nutria. Los mustélidos son frecuentes, pues lo indica la presencia de heces en los bordes cercanos al río. Pero, además, viven aquí culebras de collar, anfibios, lavandera cascadeña, lavandera blanca, mirlo común, mirlo acuático…

Rebollares y cortines

En laderas de solana observamos rebollos cantábricos (Quercus pyrenaica) cubiertos del liquen Usnea barbata y con su característica corteza cuarteada.

Este árbol monoico de hoja tomentosa (para retener el rocío del verano) y muy lobulada no ofrece sus bellotas hasta que alcanza los 20 años de edad. Es muy valorado por la gente local pues se usa para leña, cama para el ganado y alimento para las cabras.

Observamos en los ejemplares jóvenes el proceso de marcescencia, es decir, la permanencia en otoño y en invierno de las hojas secas en el árbol.

El sonido del arrendajo (glayu, pegu ranciu) es frecuente, pero es tan difícil de ver como el oso, el lobo y corzo. El venado no está cómodo en estos bosques pues su cornamenta le dificulta el desplazamiento por el mismo.

En estas laderas de solana hallamos, para proteger las colmenas (”truébanos”) del  los ataques del oso pardo cantábrico, el cortín o recito circular de piedra en seco, sin argamasa, de 2-3 metros de altura y que se remata con un saledizo de grandes losas de pizarra.. Las colmenas se colocan en filas sobre escalones de piedra y sólamente se puede acceder a ellas, desde el exterior, por una escalera.

La abejas fabrican una miel oscura, espesa y  muy apreciada, con las flor del brezo y del roble; los campesinos la usan para endulzar, por ejemplo, el requesón.

Castañedo o castañar y las corripas o corras

En la ladera fresca de umbría se sitúan los castaños, en cuyos sotos donde se observan corripas - pequeñas construcciones de planta circular y cerramiento de mampostería de piedra de 1 metro de altura, que sirven para almacenar los erizos del castaño recogidos en octubre y noviembre, dejándolos allí curar hasta que se desprenda más fácilmente su fruto (en la primavera). Llegado el mes de mayo, se recogen y ya se pueden comer las famosas “castañas mayucas“-.

Abedules

 

Los abedules (Betula celtiberica y Betula pendula) son característicos de suelos ácidos como el rebollo.

Musgos y líquenes

La gran humedad permite el crecimiento de musgos, hepáticas y líquenes.

Uso artesano de la madera del bosque: txileiros y madreñeiros

La madera se empleó en esta zona por artesanos de gran prestigio, entre otros:

  • Txileiros del Valle Cunqueiro, maestros del torno que elaboraban útiles imprescindibles en otro tiempo en cualquier cocina.

  • Madreñeiros, que fabricaban el calzado con el que siglos atrás se recorrían las embarradas caleyas de los pueblos.

 

Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias

Esta es la información que trabajamos en el aula antes de la visita al Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias y al Bosque de Muniellos:

 

 

El Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias fue declarado:

 

  • Parque Natural en 2002, por ser un área natural poco transformada por la explotación (no existe industrialización) y la ocupación humana (escaso número de habitantes que utilizan una economía tradicional) que, en razón a la belleza de sus paisajes, la representatividad y variedad de sus ecosistemas, la singularidad de su flora, la peculiaridad de su fauna y sus interesantes formaciones geomorfológicas, posee unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación merece una atención preferente. Está gestionado por la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias.

 

  • Reserva de la Biosfera en 2003, reconocimiento internacional otorgado por la UNESCO debido a su altísimo valor ecológico inalterado por la mano humana.

 

Este Parque Natural es el de mayor extensión de Asturias. Pues ocupa una amplia extensión del suroccidente asturiano, a lo largo de la Cornisa Cantábrica.

(Pueblo de Moal dedicado a la ganadería tradicional)

En su interior se encuentran otros dos espacios naturales de gran interés:

 

  • La Reserva Natural Integral del Bosque de Muniellos, actualmente uno de los mejores ejemplos de bosque caducifolio, que en otros tiempos cubría la mayor parte de la superficie de Asturias. Es el mayor robledal de España y uno de los mejores conservados de Europa, con una variada vegetación, especialmente de líquenes (más de 1000 especies) y un reducto de especial valor para la fauna, por estar presente la mayor parte de las especies que pueblan la montaña cantábrica.

 

  • La Reserva Natural Parcial del Cueto de Arbás, uno de los mejores ejemplos de modelado glaciar de la Cordillera Cantábrica, que cuenta, además, con una excelente representación de ecosistemas subalpinos, complejos de turberas y lagunas de excepcional interés. Es asimismo un corredor biológico del oso pardo primordial para su supervivencia.

En la zona de Cangas del Narcea, el relieve es abrupto y accidentado al paso del río Narcea y sus numerosos afluentes, espacios ideales para la pesca de la trucha y el salmón. En esta área se encuentra incluido parte del fascinante bosque de Muniellos, cuya visita se mantiene restringida para preservar intacta su naturaleza excepcional. En otras masas forestales del concejo está permitida la caza de algunas de sus numerosas especies salvajes como el corzo o el jabalí.

En el concejo de Degaña abundan las altas sierras y los verdes valles, algunos de modelado glaciar. Su paisaje constituye uno de los ecosistemas más típicos de la Cordillera Cantábrica. Destacan en él los robledales y otras especies, como abedules, tejos, acebos… así como su fauna salvaje, en la que se incluyen especies amenazadas como el oso, el gato montés y el urogallo. Degaña es, a su vez, una Reserva Regional de Caza muy apreciada por los amantes de esta disciplina.

Ibias es una zona con gran relieve montañoso, que sin ser demasiado abrupto, dota al paisaje de gran belleza y riqueza vegetal. El monte de Valdebois, en el bosque de Muniellos, es su enclave más importante. Las fuentes del río Ibias y sus afluentes bañan las sierras de suaves lomas (”campas o chaos”) y valles de aguas cristalinas. Ibias cuenta con testimonios que demuestran su población en el Neolítico y en la época castreña y romana. Dólmenes en Pradías y Chao Leda funden historia, cultura y arte con la naturaleza espectacular de parajes como Muniellos o los Ancares. Destaca en todo el concejo la arquitectura popular, de hórreos y pallozas, que son una evolución de la casa castreña.

(Cortín en l ladera de solana del bosque de robles)

 

Localización

 

El Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias se encuentra en el sector suroccidental de Asturias y recorre los concejos de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias. Delimita al sur con la Cordillera Cantábrica y al este con el Parque Natural de Somiedo.

Abarca completamente el curso alto de los ríos Narcea  e Ibias y sus afluentes desde su nacimiento en Collado Alto hasta la zona de Rengos. Los afluentes incluidos del Narcea son los ríos Carabales, Junquera, Cibea, Naviego y Gillón por la ribera derecha y por la ribera izquierda los ríos Coto y Muniellos. El río Ibias, afluente del río Navia, incluye la zona de la sierra de Degaña y la de La Candanosa.

Dentro del parque están las sierras de Degaña, Rañodoiro, Oballo, Cazamosa, Caniellas, Soldepuesto y Genestoso.

 

Clima

Destaca esta zona por un clima de influencia continental (heladas en invierno y temperaturas elevadas en verano) más seco y soleado que el resto de la región, lo que permite la producción vitícola.

Flora

 

El Parque es ideal para el estudio del Bosque Cantábrico Asturiano por la gran extensión de frondosos robledales y hayedos.

El hayedo más importante, por su tamaño y estado de conservación, es el del valle del Hermo, que ocupa 10 kilómetros de ladera en las zonas más sombrías de las montañas, donde hay una gran humedad que permite el crecimiento de musgos y líquenes. Son también representativos los bosques de las cabeceras de los ríos Ibias y Molín.

Los robledales se distribuyen por toda la zona, siendo el máximo exponente de roble albar, el bosque de Muniellos.

(Rebollos cubiertos de líquenes)

Por Degaña, la cuenca alta del Naviego o la subida al puerto del Connio, abundan los abedules.

En la alta montaña, la vegetación está constituida por matorrales de enebros, brecinas y arándanos, siendo muy característicos los del Cueto de Arbás, donde destaca la flora relacionada con charcas, lagunas y zonas de pasto.

Entre las plantas de las turberas encontramos el helecho juncal (Isoetes velatum subsp. asturicense), el nenúfar amarillo pequeño (Nuphar luteum subsp. pumilum) y el junco filiforme (Juncus filiformis).

 

Fauna

 

El elemento más representativo de la fauna del Parque es, sin duda, el oso pardo cantábrico. Las condiciones de la zona, sus extensos bosques y las áreas de refugio poco accesibles, se convierten en un excelente lugar para su desarrollo y supervivencia. También el lobo mantiene una población destacada, con áreas estables de cría y de grupos familiares de relativa importancia. Y, en las grandes extensiones de bosques y matorrales encontramos numerosos corzos y rebecos.

En la mayor parte de los ríos, en cuyas aguas abundan truchas y salmones, se puede observar la presencia protegida de la nutria.

Una amplia zona se ha declarado zona de especial protección para las aves (ZEPA de Degaña-Hermo y ZEPA del Bosque de Muniellos). Se debe destacar el urogallo (Tetrao urogallus) o el pico mediano (Dendrocupus medius), azor (Accipiter gentilis) o el gavilán (Accipiter nisus).

 

¿Sabías que en los Concejos de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias…

 

  • El agua mueve ingenios hidráulicos desde tiempo inmemorial como los molinos harineros, los mazos, donde se trabajaba artesanalmente el hierro para los aperos de labranza, clavos, herraduras, carros, etc.?

  • Existen importantes vestigios de la explotación minera romana del oro (asentamientos castreños vinculados a la actividad)?

  • Hay lugares donde el dramaturgo de la Generación del 27, Alejandro Casona, disfrutó su niñez?

  • Hay “Caminos reales“, rutas a través de las montañas que, desde épocas remotas, unen el territorio?

  • Se produce el único vino que se elabora en el Principado de Asturias, que posee la Indicación Geográfica Vino de la Tierra de Cangas?

  • Se elabora la cerámica negra en los tornos del pueblo Llamas de Mouro (xarras, escudiel.las, ol.las, queiseras, tarreñas, penadas…) que, aunque actualmente sólo se realiza en un taller, antaño se hacía en 17?

 

Estudio del bosque de ribera en el Concejo de Aller

En la salida de campo del mes de octubre estudiamos los bosques de ribera o ribereños del concejo de Aller, que reciben támbién otros nombres, entre ellos   bosque galería, soto y aliseda. He aquí un resumen: 

Los bosques ribereños son formaciones arboladas autóctonas caducifolias presentes hasta los 500 m de altitud y adaptadas a condiciones de inundación prolongada al requerir suelos húmedos (vegetación riparia). Crecen, por lo tanto, como su nombre indica, en las orillas de un río (principalmente en el tramo medio y bajo) o donde el agua del subsuelo es somera.  Son independientes del clima de la zona al no depender de las aportaciones de agua de lluvia, sino de la que toman directamente de las aguas subterráneas muy superficiales.

Constituyen un ecosistema climax (maduro) asentado en un suelo formado por los propios aluviones del río (arenas, limos y arcillas) depositados en las avenidas y caracterizado por la falta de estructura, una buena aireación y la presencia constante de agua a escasa profundidad. Por eso, las plantas crecen con rapidez, puesto que disponen de agua suficiente. Además, muestran una capacidad de recuperación ante los incendios muy superior a la de los montes cercanos.

 

 

Soto (que etimológicamente significa arboleda a la orilla del río) al lado del IES Valle de Aller de Moreda.

Vegetación del bosque de ribera

En la foto inferior vemos el bosque galería del Río San Isidro. El nombre “galería” proviene del hecho de que su vegetación exuberante cubre al río formando una especie de túnel, pasillo  o corredor, como en la galería impenetrable de una mina en la que solamente el río puede abrirse paso.

La vegetación del bosque en galería (principalmente de sauces y alisos) se dispone en bandas paralelas en los márgenes del cauce del río en función de las necesidades de humedad y de la resistencia a los desbordamientos del río. De forma que el estrato arbóreo y el herbáceo entretejen sus ramas de forma impenetrable.

Las más exigentes en agua son las más cercanas al río, que hunden sus raíces en el mismo cauce (sauces), mientras que las menos exigentes aparecen alejadas varias decenas (a veces hasta cientos) de metros (el aliso, y luego chopos o álamos, el fresno, el olmo). Aún más separados del río pueden ser frecuentes las choperas artificiales, plantadas para obtener madera, como la que vemos a continuación, perteneciente a la senda fluvial de Moreda.

El árbol dominante es el aliso y por eso se denominan también alisedas. Su sotobosque permite identificar el tipo de suelo, pues en suelos ácidos (pizarras, cuarcitas y areniscas) abundan los helechos Osmunda regalis y la herbácea Carex laevigata, y, en cambio, en los básicos (calizos) predominan las hierbas Allium ursinum o ajo de oso y Carex pendula.

Otras formaciones vegetales que se encuentran en el bosque de ribera son las zarzamoras (Rubus ulmifolius), el espino blanco o majuelo (Crataegus monogyna) y rosales silvestres (Rosa spp.) 

La distribución de la vegetación en una catena es la siguiente:

1 Sauce.
2 Aliso.
3 Chopo o álamo.
4 Fresno.
5 Olmo.

Por encima de los 500 m los bosques de ribera toman la vegetación de los bosques próximos: fresnos, avellanos, arces…

Fauna del bosque de ribera

Los bosques en galería, como este de las Foces del Río Aller, crean un microclima suave y permiten una diversidad de plantas y animales más alta que en las zonas adyacentes, dando así cobijo a gran cantidad de animales, y particularmente de aves.

La existencia de una abundante y variada vegetación y la presencia de agua y de numerosos insectos que desarrollan parte de su vida en el medio acuático (libélulas, caballitos del diablo, efémeras, coleópteros acuáticos, etc.), son factores que favorecen especialmente la abundancia de aves, anfibios (ranas, sapos, tritones, salamandras) y serpientes (como las culebras de agua o de collar del género Natrix). En los cauces hay peces que se alimentan de insectos, que a su vez contribuyen también al alimento de otros animales como el martín pescador, las garzas, las garcetas o la nutria. Se complementan así unas cadenas tróficas muy variadas y complejas.

También pueden existir en el agua del río:

  • Crustáceos como el cangrejo rojo americano, especie introducida que ha desplazado al endémico cangrejo ibérico (Austrapotamobius pallipes lusitanicus).

  • Moluscos como la almeja de río (Unio sp.).

Entre la vegetación de los sotos vuelan numerosas especies de aves como el jilguero o el verderón. El milano negro puede criar en ellos, al igual que el ratonero, el cuco, el autillo, la oropéndola, el martín pescador, el mirlo acuático, la lavandera cascadeña, el ruiseñor, el papamoscas, o diversas anátidas, como el ánade real.

Por estas alisedas merodean mamíferos insectívoros como el erizo común, el ratón de campo o la rata de agua, aunque localmente también pueden encontrarse algunas especies  como la nutria o el turón.   

Cabe destacar la presencia de aves migratorias que siguen las vías fluviales y que buscan también refugio en los sotos, como la garceta común (Egretta garzetta) y el cormorán (Phalacrocorax carbo).

No olvidemos que el bosque de ribera, une el río con los ecosistemas de su alrededor, por lo que resulta un compendio de especies de la fauna pertenecientes a otros ambientes: bosques, marjales, roquedos o los mismos cultivos circundantes aportan especies que encuentran aquí refugio o lo utilizan como zona de alimentación, formando un rico puzzle faunístico de gran valor.
 

Importancia de los bosques de ribera 

Los bosques galería, como los que discurren por el río Aller, son considerados hábitats de interés comunitario por la Unión Europea y forman un conjunto con una alta biodiversidad.

Esta vegetación influye de manera fundamental en el control de la entrada de energía al río, bien a través del aporte de restos vegetales, como fuente de alimento de muchos invertebrados acuáticos (interesante índice de contaminación) o a través de la regulación de la iluminación, controlando el crecimiento de las algas y plantas acuáticas. También lo hace con la temperatura del agua, que regula los ciclos biológicos e influye en la solubilidad de los gases, especialmente del oxígeno.

La vegetación de ribera actúa de filtro en el suelo e inmoviliza y metaboliza muchas sustancias contaminantes, que pueden llegar por el agua desde los ecosistemas adyacentes. Interviene secuestrando sustancias como los compuestos nitrogenados, metales pesados, etc., que son incorporadas por las raíces al crecimiento, y una vez fijadas son fácilmente desactivadas por los microorganismos que mineralizan los tejidos vegetales tras la muerte de las plantas.

Además, amortigua las riadas y controla la erosión,  a través de la sujeción del suelo, manteniendo la forma del cauce y reduciendo la entrada de tierra en él y permitiendo  la sedimentación del limo, fijando con sus raíces los márgenes naturales del río.

Por otro lado, ofrece refugio tanto a los organismos acuáticos, a través de sus raíces, como a los terrestres, de forma que la totalidad del bosque de ribera es como un corredor biológico que facilita la movilidad de las especies de distintos ecosistemas  y el intercambio genético entre poblaciones aisladas.

También proporcionan variedad al paisaje introduciendo un contraste de formas y colores en el entorno circundante y crean un microclima más suave que el de las zonas que los rodea.

Acción humana y amenazas: degradación del bosque

La deforestación de las riberas está ocurriendo desde tiempos remotos pues los sotos han sido intensamente explotados por el hombre ya que el arbolado aquí es de rápido crecimiento. Por eso, el paisaje de nuestras riberas está marcado por la acción humana que ha ido reduciendo su distribución hasta el estado actual para:

(Alumnado trabajando en el soto del Soto y Santana)

  • La roturación de sus fértiles márgenes para su aprovechamiento como cultivo y como prados, por ser zonas fértiles, húmedas, llanas y con posibilidades de riego.

  • Los poblamientos humanos y posteriormente las urbanizaciones, por su microclima más benigno en verano y para el abastecimiento de agua.

  • La instalación de zonas industriales y de servicios.

  • La extracción de áridos.

  • Lugares de recreo, por el fácil acceso.

  • La disponibilidad de madera y leña, pues los árboles de ribera son de crecimiento rápido.

  • Las obras de ingeniería: canalizaciones que regulan el caudal de los ríos y evitan las inundaciones, construcción de embalses…

  • Las vías de comunicación.

Todo esto ha contribuido a erosionar los suelos de ribera, a aumentar la velocidad del agua en las avenidas y, al desaparecer estos árboles, también ha desaparecido el refugio que tenían muchos animales y uno de los paisajes singulares.

Otros bosques de ribera españoles

En el próximo artículo veremos información y fotos de los principales árboles del bosque de ribera.

¿Qué peces, anfibios, reptiles, aves, mamíferos, insectos… has identificado alguna vez en los bosques de ribera del concejo de Aller o en los de tu localidad? Desde las ventanas de nuestro IES podemos contemplar garzas, garcetas y ánades como los de la fotografía.

Estudio del modelado de las aguas salvajes o de arroyada en el concejo de Aller

Las aguas salvajes son un agente geológico externo, que se diferencian de los torrentes y de los ríos porque no discurren por un cauce fijo.

Su acción se observa mejor en terrenos blandos de las zonas altas porque presentan dos características que favorecen el poder erosivo y la creación de cárcavas:

  • La pendiente, que aumenta la velocidad del agua y su energía cinética.

  • La ausencia de vegetación, que deja al suelo desprotegido.

 

 

Esta misma acción la podemos observar en las laderas incendiadas, como la de las fotos. Aquí las aguas salvajes erosionan el suelo y lo arrastran hasta la parte más inferior (pérdida de suelo).

Estas aguas también pueden originar fenómenos de deslizamiento, especialmente importantes en los terrenos arcillosos, margosos y margo-yesos. En ocasiones los fenómenos de corrimiento y desplome pueden ponen en peligro las obras públicas que se están realizando en un lugar o las ya realizadas, como ocurre en las proximidades de nuestro IES.

En el concejo de Aller son frecuentes las desestabilizaciones del terreno en épocas de lluvia, originando movimientos en masa  que en Asturias se denominan “argayos”, causantes de la mayoría de las pérdidas económicas y humanas.

La presencia de árboles tumbados o inclinados en forma de L nos informa de la existencia de corrimientos de ladera o creeping.

Estudio del modelado de los torrentes de montaña en el concejo de Aller

 

Los torrentes de montaña son cursos de agua cortos de cauce fijo (como los ríos) que discurren por las fuertes pendientes de las montañas, pero con caudal irregular o temporal, según las estaciones del año. Se alimentan de las lluvias estacionales y del deshielo, y en ellos terminan los regatos y canalillos de las aguas salvajes para así formar una única corriente de agua.

Al igual que los cursos fluviales, estos agentes geológicos externos, presentan tres partes:

 

  • Cuenca de recepción, de aspecto de embudo, formada por las laderas por las que circulan las aguas salvajes que alimentan al torrente. En ella predomina la erosión y el arranque de materiales, que son llevados al canal de desagüe.

  • Canal de desagüe o torrentera, de fuerte pendiente, por donde circula el agua a gran velocidad, lo que permite el transporte de materiales sin seleccionar. Además, las frecuentes cascadas y rápidos aumentan la acción erosiva del torrente. Nosotros vimos la torrentera de los Beyos, vocablo de origen céltico que significa arroyo o zanja.

  • Cono de deyección o abanico aluvial, formado por sedimentos heterogéneos angulosos impulsados por el canal de desagüe a causa de la velocidad elevada de las aguas, y que por el corto trayecto no han tenido tiempo de ser redondeados. La heteronomía es mayor que en el curso alto del río y no existen cantos redondeados.

En las zonas atravesadas por torrentes es frecuente la desestabilización del terreno en épocas de fuertes lluvias originando movimientos en masa  que en Asturias se denominan “argayos“.

Estudio del modelado glaciar en el concejo de Aller

Como podréis observar, las fotos no han salido muy bien debido a la climatología del día que realizamos la salida de campo.

 

 

En el puerto de San Isidro se aprecia el modelado del paisaje típico de los glaciares de valle situados en la alta montaña. Aquí, el agente geológico externo, el hielo, ha actuado con tasas de erosión y transporte superior a la de los ríos. La aparición de bloques erráticos en medio de los brezales muestra esa fuerza de desplazamiento de materiales del glaciar.

 

Entre las formas erosivas, hemos visto en esta salida de campo las producidas por arranque de partículas o bloques del sustrato sobre el que se desplaza el glaciar: el circo glaciar y el valle glaciar.

Circo glaciar (foto superior), cavidad semicircular, como el de Cebolledo, a 1640 m de altura, que vierte al Duero y consta de 3 picos, Agujas, Roldan y Cuerna, de una altura superior a los 2000m.  Presenta con enormes modificaciones antrópicas debidas a las pistas de esquí.

 

 

Un poco más abajo, desde el mirador de Riofrío, (segunda fotografía) no sólo se observa el circo del valle glaciar de san Isidro sino el valle en forma de U, de paredes abruptas y fondo plano, erosionado por la lengua del glaciar. Cuando el hielo desaparece las paredes del valle se desestabilizan dando lugar a desprendimientos y fenómenos ladera.

 

 

 

De la sedimentación glaciar hemos podido apreciar como se asentaban los pastizales sobre las morrenas de fondo.

 

Como actualmente los hielos en este periodo interglaciar han desaparecido los terrenos son ocupados por torrentes y ríos, como la torrentera de Beyos y del río San Isidro.

 

 

Estudio de la meteorización física y biológica en el concejo de Aller

 

En las zonas de alta montaña actúan dos agentes geológicos externos: el hielo y los agentes atmosféricos, concretamente la temperatura, que actuará también a través del hielo.

 

 

En el puerto de San Isidro, a una altitud de 1525 m, se  observan canchales , pedreros o pedrizas procedentes de los desprendimientos de las paredes rocosas. Son depósitos caóticos inestables (derrubios, eluviones) de bloques angulosos heterométricos (mal seleccionados) al pie de taludes y laderas a causa de la gelifracción y la gravedad.

La gelifracción, gelivación o crioclastia (acción del hielo-deshielo) es un tipo de meteorización física o mecánica en la que las frías temperaturas de la zona hacen que el agua contenida en las grietas de las rocas se solidifique (se transforme en hielo) con el consiguiente aumento de volumen (un 10%) lo que provoca una fuerza de cuña (2000 kg/cm2) que favorece el ensanchamiento de las fisuras y la disgregación de la roca. La gravedad  hace bajar los fragmentos por las pendientes  las laderas debido a su peso. Además el agua al penetrar en los poros de la roca, disminuyue el coeficiente de rozamiento o fricción, actuando como lubricante y aumentando el peso de la misma.

Los fragmentos rocosos de estos canchales del puerto de San Isidro tiene un aspecto verdoso debido a los líquenes, que digieren el calcio de las calizas (meteorización biológica).

 

Pero la alteración biológica más importante es la producida por el hombre mediante extracción y excavación, como se observa en el circo de Cebolledo por la creación de las pistas de esquí (meteorización antrópica). Aunque la foto no es muy buena por la climatología del día enel que realizamos la salida de campo.

 

En altitudes inferiores, como en las foces del Pino o en las foces del río Aller, donde hay ya presencia de vegetación rupícola, las raíces de las plantas, que se introducen entre las fisuras y diaclasas de las rocas, ensanchan las grietas de forma que el azote del viento en las ramas produce un movimiento de palanca en el tronco que se transmite a lar raíces y facilita la alteración.

 

Pegu ranciu. Alojado en Educastur Blog.
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