Predecir el tiempo mirando las nubes
2012 | 02 | 15He aquí una fantástica presentación elaborada por una alumna de 1º de ESO:
La vida es el don mas precioso que poseemos. No la destruyas, disfrútala.
He aquí una fantástica presentación elaborada por una alumna de 1º de ESO:
Excelente trabajo elaborado por Nerea, 1º de ESO, sobre estos bellísimos fenómenos atmosféricos:
¿Habías visto alguna vez una aurora boreal o austral?
El pasado 4 de abril, en el Año Internacional de los bosques, el alumnado del PDC visitó el bosque de Muniellos, Reserva de la Biosfera, situado en el interior del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Ibias y Degaña. La idea era observar in situ el bosque caducifolio cantábrico asturiano y así poder compararlo con el bosque de su concejo (Aller), estudiado en la salida de campo del mes de octubre. Además permitió observar el bosque en dos estaciones distintas: otoño y primavera.

La visita ha servido a todos para:
1. Valorar la importancia del conocimiento del entorno para contribuir a su conservación y disfrute, rechazando algunas prácticas que tienen incidencia negativa en el medio ambiente como la deforestación, el furtivismo, los incendios forestales…
2. Observar la diversidad biológica del entorno cantábrico.
3. Reconocer de visu cuarcitas, areniscas y pizarras.
4. Observar en el paisaje el modelado fluvial y la meteorización física.
5. Conocer las características básicas del bosque caducifolio.
6. Diferenciar los siguientes Espacios Naturales Protegidos: Reserva de la Biosfera, Reserva integral, Reserva Parcial y Parque Natural.
7. Conocer los distintos tipos de bosques caducifolios de Muniellos: bosque de ribera, rebollar, robledal, hayedo, abedular de montaña…
8. Comprender las diferentes funciones que desempeñan los vegetales en los ecosistemas y en las redes tróficas del bosque.
9. Comprender la importancia del suelo en el asentamiento de los distintos tipos de vegetación.
10. Distinguir árboles de arbustos.
11. Utilizar claves dicotómicas para determinación de árboles y arbustos.
12. Identificar los árboles frutales y los árboles y arbustos más comunes del Bosque de Muniellos por la hoja, la corteza, la flor y el fruto.
13. Distinguir las distintas especies de Quercus de la Reserva.
14. Observar distintas especies de musgos, hepáticas, helechos, líquenes, y de especies del matorral brezal-tojal.
15. Analizar la vegetación presente en la ladera de umbría y la presente en la ladera de solana.
16. Comparar la arquitectura popular tradicional rural (hórreos, paneras, cortines, pallozas, corras, banzaos…) de esta zona occidental con la del concejo de Aller.
17. Distinguir prados de siega y diente.
18. Observar las características anatómicas de la vaca asturiana de los valles.
19. Observar los distintos modos de separar los prados: setos (”sebes”), muros de cantos rodados…
20. Profundizar en los conocimientos sobre la economía tradicional asturiana: agricultura, ganadería, apicultura, usos del bosque…
21. Analizar el paisaje de Moal modelado por la actividad humana vinculada con la ganadería y la agricultura.

Estos son los artículos subidos al blog referidos a esta actividad:

Moal se encuentra a 19 km de la Villa-capital Cangas del Narcea. Su principal actividad económica fue durante la segunda mitad del siglo XX la minería del carbón de antracita, junto con la agricultura y la ganadería.

Elvira Montoya nos mostró el bosque de Moal, la antesala del bosque de Muniellos, sin salirnos apenas de la pista forestal que discurre paralela al río Muniellos, que nace en la Reserva del mismo nombre. Aquí empezamos a estudiar la riqueza natural del Bosque Cantábrico Asturiano, que los usos tradicionales ha sabido respetar.


Edificaciones auxiliares de la casería, construidas sin clavos y sin puntas.

En esta zona presentan características propias como los pegollos de mampostería, las cubiertas de pizarra y las bellas decoraciones talladas que los adornan.

Huertos alargados cerca de la casa y próximos al río, ocupados actualmente por hortalizas (berzas, fréjoles, nabizas…), pero antiguamente dedicados a los cereales panificables de invierno como la escanda y el centeno.
De ellos, el ganadero obtiene tres cosechas (dos de diente - en primavera y otoño - y una de siega - en julio) con las que alimentar a las Vacas Asturianas de los Valles (como las de la fotografía).

Esta cosecha es posible gracias al riego con agua rica en sales minerales procedente de los canales de agua paralelos al río y de los banzaos o estacadas hechas de troncos de aliso.





Los prados están rodeados por muros de piedra, sin argamasa, construidos con los cantos rodados del río.

También pueden estar rodeados por setos vivos (”sebes“) de arbustos como el espino blanco y los avellanos.

En los prados también se encuentran árboles muy valorados por la población de la zona como los cerezos (ahora en flor-foto superior e inferior-) y los nogales.

El río Muniellos discurre por esta zona de la España silícea de suelos ácidos, donde dominan los sustratos silíceos de origen paleozoico. Forma así:
Valles en V con prados en los terrenos de pizarras y areniscas.

Y desfiladeros de cuarcitas, rocas duras difíciles de erosionar, en las que el río se encaja.

En el curso medio, en Moal, nos fuimos encontrando, por este orden:
- Alisos.
- Fresnos.
- Avellanos.
- Arces.
Pero en el curso alto, donde ya no aparece el aliso, hallamos sauces.
En algunas zonas, el bosque de ribera se ha talado o simplificado para la creación de los cortinales y de los prados, dejando solo la hilera del borde para sujetar la tierra en las crecidas.

En las aguas abundan las truchas e incluso se puede observar la presencia de la protegida nutria. Los mustélidos son frecuentes, pues lo indica la presencia de heces en los bordes cercanos al río. Pero, además, viven aquí culebras de collar, anfibios, lavandera cascadeña, lavandera blanca, mirlo común, mirlo acuático…
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En laderas de solana observamos rebollos cantábricos (Quercus pyrenaica) cubiertos del liquen Usnea barbata y con su característica corteza cuarteada.

Este árbol monoico de hoja tomentosa (para retener el rocío del verano) y muy lobulada no ofrece sus bellotas hasta que alcanza los 20 años de edad. Es muy valorado por la gente local pues se usa para leña, cama para el ganado y alimento para las cabras.

Observamos en los ejemplares jóvenes el proceso de marcescencia, es decir, la permanencia en otoño y en invierno de las hojas secas en el árbol.
El sonido del arrendajo (glayu, pegu ranciu) es frecuente, pero es tan difícil de ver como el oso, el lobo y corzo. El venado no está cómodo en estos bosques pues su cornamenta le dificulta el desplazamiento por el mismo.
En estas laderas de solana hallamos, para proteger las colmenas (”truébanos”) del los ataques del oso pardo cantábrico, el cortín o recito circular de piedra en seco, sin argamasa, de 2-3 metros de altura y que se remata con un saledizo de grandes losas de pizarra.. Las colmenas se colocan en filas sobre escalones de piedra y sólamente se puede acceder a ellas, desde el exterior, por una escalera.

La abejas fabrican una miel oscura, espesa y muy apreciada, con las flor del brezo y del roble; los campesinos la usan para endulzar, por ejemplo, el requesón.

En la ladera fresca de umbría se sitúan los castaños, en cuyos sotos donde se observan corripas - pequeñas construcciones de planta circular y cerramiento de mampostería de piedra de 1 metro de altura, que sirven para almacenar los erizos del castaño recogidos en octubre y noviembre, dejándolos allí curar hasta que se desprenda más fácilmente su fruto (en la primavera). Llegado el mes de mayo, se recogen y ya se pueden comer las famosas “castañas mayucas“-.

Los abedules (Betula celtiberica y Betula pendula) son característicos de suelos ácidos como el rebollo.

La gran humedad permite el crecimiento de musgos, hepáticas y líquenes.

La madera se empleó en esta zona por artesanos de gran prestigio, entre otros:
Txileiros del Valle Cunqueiro, maestros del torno que elaboraban útiles imprescindibles en otro tiempo en cualquier cocina.
Madreñeiros, que fabricaban el calzado con el que siglos atrás se recorrían las embarradas caleyas de los pueblos.

Esta es la información que trabajamos en el aula antes de la visita al Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias y al Bosque de Muniellos:

El Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias fue declarado:
Parque Natural en 2002, por ser un área natural poco transformada por la explotación (no existe industrialización) y la ocupación humana (escaso número de habitantes que utilizan una economía tradicional) que, en razón a la belleza de sus paisajes, la representatividad y variedad de sus ecosistemas, la singularidad de su flora, la peculiaridad de su fauna y sus interesantes formaciones geomorfológicas, posee unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación merece una atención preferente. Está gestionado por la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias.
Reserva de la Biosfera en 2003, reconocimiento internacional otorgado por la UNESCO debido a su altísimo valor ecológico inalterado por la mano humana.
Este Parque Natural es el de mayor extensión de Asturias. Pues ocupa una amplia extensión del suroccidente asturiano, a lo largo de la Cornisa Cantábrica.
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(Pueblo de Moal dedicado a la ganadería tradicional)
En su interior se encuentran otros dos espacios naturales de gran interés:
La Reserva Natural Integral del Bosque de Muniellos, actualmente uno de los mejores ejemplos de bosque caducifolio, que en otros tiempos cubría la mayor parte de la superficie de Asturias. Es el mayor robledal de España y uno de los mejores conservados de Europa, con una variada vegetación, especialmente de líquenes (más de 1000 especies) y un reducto de especial valor para la fauna, por estar presente la mayor parte de las especies que pueblan la montaña cantábrica.
La Reserva Natural Parcial del Cueto de Arbás, uno de los mejores ejemplos de modelado glaciar de la Cordillera Cantábrica, que cuenta, además, con una excelente representación de ecosistemas subalpinos, complejos de turberas y lagunas de excepcional interés. Es asimismo un corredor biológico del oso pardo primordial para su supervivencia.
En la zona de Cangas del Narcea, el relieve es abrupto y accidentado al paso del río Narcea y sus numerosos afluentes, espacios ideales para la pesca de la trucha y el salmón. En esta área se encuentra incluido parte del fascinante bosque de Muniellos, cuya visita se mantiene restringida para preservar intacta su naturaleza excepcional. En otras masas forestales del concejo está permitida la caza de algunas de sus numerosas especies salvajes como el corzo o el jabalí.
En el concejo de Degaña abundan las altas sierras y los verdes valles, algunos de modelado glaciar. Su paisaje constituye uno de los ecosistemas más típicos de la Cordillera Cantábrica. Destacan en él los robledales y otras especies, como abedules, tejos, acebos… así como su fauna salvaje, en la que se incluyen especies amenazadas como el oso, el gato montés y el urogallo. Degaña es, a su vez, una Reserva Regional de Caza muy apreciada por los amantes de esta disciplina.
Ibias es una zona con gran relieve montañoso, que sin ser demasiado abrupto, dota al paisaje de gran belleza y riqueza vegetal. El monte de Valdebois, en el bosque de Muniellos, es su enclave más importante. Las fuentes del río Ibias y sus afluentes bañan las sierras de suaves lomas (”campas o chaos”) y valles de aguas cristalinas. Ibias cuenta con testimonios que demuestran su población en el Neolítico y en la época castreña y romana. Dólmenes en Pradías y Chao Leda funden historia, cultura y arte con la naturaleza espectacular de parajes como Muniellos o los Ancares. Destaca en todo el concejo la arquitectura popular, de hórreos y pallozas, que son una evolución de la casa castreña.

(Cortín en l ladera de solana del bosque de robles)
El Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias se encuentra en el sector suroccidental de Asturias y recorre los concejos de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias. Delimita al sur con la Cordillera Cantábrica y al este con el Parque Natural de Somiedo.
Abarca completamente el curso alto de los ríos Narcea e Ibias y sus afluentes desde su nacimiento en Collado Alto hasta la zona de Rengos. Los afluentes incluidos del Narcea son los ríos Carabales, Junquera, Cibea, Naviego y Gillón por la ribera derecha y por la ribera izquierda los ríos Coto y Muniellos. El río Ibias, afluente del río Navia, incluye la zona de la sierra de Degaña y la de La Candanosa.
Dentro del parque están las sierras de Degaña, Rañodoiro, Oballo, Cazamosa, Caniellas, Soldepuesto y Genestoso.
Destaca esta zona por un clima de influencia continental (heladas en invierno y temperaturas elevadas en verano) más seco y soleado que el resto de la región, lo que permite la producción vitícola.
El Parque es ideal para el estudio del Bosque Cantábrico Asturiano por la gran extensión de frondosos robledales y hayedos.
El hayedo más importante, por su tamaño y estado de conservación, es el del valle del Hermo, que ocupa 10 kilómetros de ladera en las zonas más sombrías de las montañas, donde hay una gran humedad que permite el crecimiento de musgos y líquenes. Son también representativos los bosques de las cabeceras de los ríos Ibias y Molín.
Los robledales se distribuyen por toda la zona, siendo el máximo exponente de roble albar, el bosque de Muniellos.

(Rebollos cubiertos de líquenes)
Por Degaña, la cuenca alta del Naviego o la subida al puerto del Connio, abundan los abedules.
En la alta montaña, la vegetación está constituida por matorrales de enebros, brecinas y arándanos, siendo muy característicos los del Cueto de Arbás, donde destaca la flora relacionada con charcas, lagunas y zonas de pasto.
Entre las plantas de las turberas encontramos el helecho juncal (Isoetes velatum subsp. asturicense), el nenúfar amarillo pequeño (Nuphar luteum subsp. pumilum) y el junco filiforme (Juncus filiformis).
El elemento más representativo de la fauna del Parque es, sin duda, el oso pardo cantábrico. Las condiciones de la zona, sus extensos bosques y las áreas de refugio poco accesibles, se convierten en un excelente lugar para su desarrollo y supervivencia. También el lobo mantiene una población destacada, con áreas estables de cría y de grupos familiares de relativa importancia. Y, en las grandes extensiones de bosques y matorrales encontramos numerosos corzos y rebecos.
En la mayor parte de los ríos, en cuyas aguas abundan truchas y salmones, se puede observar la presencia protegida de la nutria.
Una amplia zona se ha declarado zona de especial protección para las aves (ZEPA de Degaña-Hermo y ZEPA del Bosque de Muniellos). Se debe destacar el urogallo (Tetrao urogallus) o el pico mediano (Dendrocupus medius), azor (Accipiter gentilis) o el gavilán (Accipiter nisus).
¿Sabías que en los Concejos de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias…
El agua mueve ingenios hidráulicos desde tiempo inmemorial como los molinos harineros, los mazos, donde se trabajaba artesanalmente el hierro para los aperos de labranza, clavos, herraduras, carros, etc.?
Existen importantes vestigios de la explotación minera romana del oro (asentamientos castreños vinculados a la actividad)?
Hay lugares donde el dramaturgo de la Generación del 27, Alejandro Casona, disfrutó su niñez?
Hay “Caminos reales“, rutas a través de las montañas que, desde épocas remotas, unen el territorio?
Se produce el único vino que se elabora en el Principado de Asturias, que posee la Indicación Geográfica Vino de la Tierra de Cangas?
Se elabora la cerámica negra en los tornos del pueblo Llamas de Mouro (xarras, escudiel.las, ol.las, queiseras, tarreñas, penadas…) que, aunque actualmente sólo se realiza en un taller, antaño se hacía en 17?

El concejo de Aller se encuentra en el sector oriental de la denominada la Cuenca Hullera o Carbonífera Asturiana, en la que predominan materiales plásticos como pizarras, carbón y areniscas dando lugar a una zona muy plegada con suelo ácido sobre el que se extienden numerosos bosques y destacan las explotaciones de hulla, cinabrio, cobre, etc. En su parte occidental se encuentran la zona de pliegues y mantos, con abundantes afloramientos calcáreos que dan lugar a relieves kársticos, por Teverga, Quirós. En el centro y al N. se encuentra los materiales mesozoicos y terciarios que han sido muy poco deformados, están constituidos principalmente por calizas, marga, arcillas, areniscas y conglomerados. En ellos se localizan los yacimientos de Dinosaurios, de azabache y de fluorita en el contacto Paleozoico-Mesozoico, en la zona oriental en la vertiente norte del Sueve, en las inmediaciones de Caravia.
(Ver mapa geológico de Asturias en nociones de Geología de Asturias)
En el concejo de Aller destacan los sustratos rocosos paleozoicos:
La Formación de Lena del Carbonífero medio (Westfaliense), formada hace unos 300 millones de años, de pizarras y carbón, surcada por lineas de arenisca y cerrada en su limite superior occidental por un núcleo de conglomerados. En una de la Paraya visualizamos un afloramiento rocoso y pudimos apreciar en el estudio de dicha estratificación las siguientes rocas: areniscas, lutitas, pizarras, calizas y capas de carbón.

Una franja de cuarcitas y areniscas del Ordovícico, en la zona oriental del concejo.
Enclaves calizos de calizas carboníferas y calizas de montaña, entre ellas las de la Formación de Barcaliente del Namuriense: crestones en Felechosa, en Cuevas, en Collaínos, foces en los ríos Pino y Aller, picos como Peña Mea (1560), Torres (2014 m), Valverde y Toneo que poseen en su base canchales característicos. La caliza se extrae en las canteras en algunas zonas del concejo.
Sustrato de cuarcitas de la Formación de Barros, como en el circo glaciar de Cebolledo.

El alumnado elaboró una columna estratigráfica (incluida la edad. era y período) con los datos observados en las distintas paradas de la salida y con la ayuda de la Tabla de los Tiempos Geológicos.
Como se puede apreciar en las fotografías alumnos y alumnas aprendieron, en la zona de la Paraya, a medir el buzamiento o inclinación de los sustratos (debido al choque de placas), la dirección de los mismos y su rumbo.

También estudiaron la caliza y el modelado kárstico; y en el 2009 en las Foces del Río Pino pudieron oler la caliza fétida.
Recuerda que los suelos del concejo son predominantemente ácidos, excepto en las zonas calcáreas.
Las aguas salvajes son un agente geológico externo, que se diferencian de los torrentes y de los ríos porque no discurren por un cauce fijo.
Su acción se observa mejor en terrenos blandos de las zonas altas porque presentan dos características que favorecen el poder erosivo y la creación de cárcavas:
La pendiente, que aumenta la velocidad del agua y su energía cinética.
La ausencia de vegetación, que deja al suelo desprotegido.

Esta misma acción la podemos observar en las laderas incendiadas, como la de las fotos. Aquí las aguas salvajes erosionan el suelo y lo arrastran hasta la parte más inferior (pérdida de suelo).
Estas aguas también pueden originar fenómenos de deslizamiento, especialmente importantes en los terrenos arcillosos, margosos y margo-yesos. En ocasiones los fenómenos de corrimiento y desplome pueden ponen en peligro las obras públicas que se están realizando en un lugar o las ya realizadas, como ocurre en las proximidades de nuestro IES.
En el concejo de Aller son frecuentes las desestabilizaciones del terreno en épocas de lluvia, originando movimientos en masa que en Asturias se denominan “argayos”, causantes de la mayoría de las pérdidas económicas y humanas.
La presencia de árboles tumbados o inclinados en forma de L nos informa de la existencia de corrimientos de ladera o creeping.
Los torrentes de montaña son cursos de agua cortos de cauce fijo (como los ríos) que discurren por las fuertes pendientes de las montañas, pero con caudal irregular o temporal, según las estaciones del año. Se alimentan de las lluvias estacionales y del deshielo, y en ellos terminan los regatos y canalillos de las aguas salvajes para así formar una única corriente de agua.
Al igual que los cursos fluviales, estos agentes geológicos externos, presentan tres partes:
Cuenca de recepción, de aspecto de embudo, formada por las laderas por las que circulan las aguas salvajes que alimentan al torrente. En ella predomina la erosión y el arranque de materiales, que son llevados al canal de desagüe.

Canal de desagüe o torrentera, de fuerte pendiente, por donde circula el agua a gran velocidad, lo que permite el transporte de materiales sin seleccionar. Además, las frecuentes cascadas y rápidos aumentan la acción erosiva del torrente. Nosotros vimos la torrentera de los Beyos, vocablo de origen céltico que significa arroyo o zanja.
Cono de deyección o abanico aluvial, formado por sedimentos heterogéneos angulosos impulsados por el canal de desagüe a causa de la velocidad elevada de las aguas, y que por el corto trayecto no han tenido tiempo de ser redondeados. La heteronomía es mayor que en el curso alto del río y no existen cantos redondeados.
En las zonas atravesadas por torrentes es frecuente la desestabilización del terreno en épocas de fuertes lluvias originando movimientos en masa que en Asturias se denominan “argayos“.
Como podréis observar, las fotos no han salido muy bien debido a la climatología del día que realizamos la salida de campo.

En el puerto de San Isidro se aprecia el modelado del paisaje típico de los glaciares de valle situados en la alta montaña. Aquí, el agente geológico externo, el hielo, ha actuado con tasas de erosión y transporte superior a la de los ríos. La aparición de bloques erráticos en medio de los brezales muestra esa fuerza de desplazamiento de materiales del glaciar.
Entre las formas erosivas, hemos visto en esta salida de campo las producidas por arranque de partículas o bloques del sustrato sobre el que se desplaza el glaciar: el circo glaciar y el valle glaciar.
Circo glaciar (foto superior), cavidad semicircular, como el de Cebolledo, a 1640 m de altura, que vierte al Duero y consta de 3 picos, Agujas, Roldan y Cuerna, de una altura superior a los 2000m. Presenta con enormes modificaciones antrópicas debidas a las pistas de esquí.

Un poco más abajo, desde el mirador de Riofrío, (segunda fotografía) no sólo se observa el circo del valle glaciar de san Isidro sino el valle en forma de U, de paredes abruptas y fondo plano, erosionado por la lengua del glaciar. Cuando el hielo desaparece las paredes del valle se desestabilizan dando lugar a desprendimientos y fenómenos ladera.

De la sedimentación glaciar hemos podido apreciar como se asentaban los pastizales sobre las morrenas de fondo.
Como actualmente los hielos en este periodo interglaciar han desaparecido los terrenos son ocupados por torrentes y ríos, como la torrentera de Beyos y del río San Isidro.

En las zonas de alta montaña actúan dos agentes geológicos externos: el hielo y los agentes atmosféricos, concretamente la temperatura, que actuará también a través del hielo.

En el puerto de San Isidro, a una altitud de 1525 m, se observan canchales , pedreros o pedrizas procedentes de los desprendimientos de las paredes rocosas. Son depósitos caóticos inestables (derrubios, eluviones) de bloques angulosos heterométricos (mal seleccionados) al pie de taludes y laderas a causa de la gelifracción y la gravedad.
La gelifracción, gelivación o crioclastia (acción del hielo-deshielo) es un tipo de meteorización física o mecánica en la que las frías temperaturas de la zona hacen que el agua contenida en las grietas de las rocas se solidifique (se transforme en hielo) con el consiguiente aumento de volumen (un 10%) lo que provoca una fuerza de cuña (2000 kg/cm2) que favorece el ensanchamiento de las fisuras y la disgregación de la roca. La gravedad hace bajar los fragmentos por las pendientes las laderas debido a su peso. Además el agua al penetrar en los poros de la roca, disminuyue el coeficiente de rozamiento o fricción, actuando como lubricante y aumentando el peso de la misma.

Los fragmentos rocosos de estos canchales del puerto de San Isidro tiene un aspecto verdoso debido a los líquenes, que digieren el calcio de las calizas (meteorización biológica).

Pero la alteración biológica más importante es la producida por el hombre mediante extracción y excavación, como se observa en el circo de Cebolledo por la creación de las pistas de esquí (meteorización antrópica). Aunque la foto no es muy buena por la climatología del día enel que realizamos la salida de campo.

En altitudes inferiores, como en las foces del Pino o en las foces del río Aller, donde hay ya presencia de vegetación rupícola, las raíces de las plantas, que se introducen entre las fisuras y diaclasas de las rocas, ensanchan las grietas de forma que el azote del viento en las ramas produce un movimiento de palanca en el tronco que se transmite a lar raíces y facilita la alteración.