Pegu ranciu

La vida es el don mas precioso que poseemos. No la destruyas, disfrútala.

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Consejos para la compra y la conservación de los alimentos en nuestros hogares

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Normas básicas acerca del microondas

  1. Los alimentos ricos en agua, azúcar y grasas se cocinan mejor que otros en el microondas. Ello se debe a que las microondas son absorbidas por las moléculas de agua, azúcar y grasas de los alimentos, haciéndolas vibrar a una velocidad igual a su frecuencia (2450 millones de veces por segundo), lo que produce calor y que cuece los alimentos a una temperatura aproximada de 100º C.

  2. Como las ondas atraen las moléculas de agua hacia el exterior del alimento, en la superficie de éste se produce una evaporación continua considerable de líquido (unos 12 g/min y unos 60 g/5 min). Por ello, con el fin de evitar que el alimento se reseque, es importante no pasarnos con el tiempo de cocción y no perder nada de humedad usando una tapa que encaje perfectamente (excepto para freír, ya que sudarían los alimentos y se humedecerían).

  3. Los alimentos se van a cocer en su propio jugo (sin necesidad de añadir agua ni líquidos) en tiempos records y sin pasar de los 100 ºC, con lo que las vitaminas termolábiles se conservan mejor y se protegen más los nutrientes de los alimentos.

  4. A diferencia del horno tradicional, en el microondas el calor se origina en el interior de los alimentos, no alterándose ni si aspecto, ni su estructura, ni su sabor. Tampoco se calientan las paredes del horno, ni el aire de su interior ni los recipientes, por lo que se ahorra un 75% de energía. Los recipientes se calientan porque los alimentos les transfieren su calor.

  5. Debido al afloramiento continuo de agua hacia la superficie y las bajas temperaturas a las que trabaja, los azúcares y las proteínas no se caramelizan como en el horno tradicional, y por lo tanto no hay posibilidad de costra ni de color dorado.

  6. En los alimentos muy hidratados y en los descongelados, las microondas penetran solamente 2-3 cm de profundidad, por lo que los recipientes planos y de mayor superficie son los más apropiados.

  7. En los alimentos poco hidratados (grasas, huesos, congelados) las microondas penetran 10 cm.

  8. Para que se cuezan mejor los alimentos en el microondas, debemos impregnarlos de líquido o de aceite.

 

(Imagen tomada de Wikipedia)

  1. Tenemos que pinchar siempre, para que no revienten, todos los alimentos que tienen membrana o piel antes de cocinarlos (higaditos, yemas de huevo, morcillas, salchichas, tomates, patatas, castañas, manzanas, etc.).

  2. En el centro del microondas es donde hay menor incidencia de ondas, por eso debemos calentar el café, la leche,… en un recipiente ligeramente desplazado del centro. Por eso también es importante disponer de un molde de rosca o anillo (bavarois) para cuajados (flan, mousse, pudding,…) para que las ondas entren por la parte exterior y por la interior hueca y así se evite el problema del centro.

  3. Para cocinar piezas enteras (patatas, manzanas, tomates,…) debemos colocarlas siempre en círculo en el borde del recipiente, sin que se toquen unas a otras, para que las microondas entre por todos los lados.

  4. Al cocer las verduras no hay que añadirles sal porque ésta las reseca.

  5. Para que los cuajados no se resequen y se vayan haciendo despacio conviene parar durante 2-3 minutos la cocción una vez que ha trascurrido la mitad del tiempo.

  6. El microondas es fantástico para descongelar alimentos cocinados y congelados.

  7. Las preparaciones que se deben hacer al baño María se consiguen fantásticamente en el microondas sin tener que trabajar dentro de un recipiente con agua, como sucede en el horno tradicional. Tendremos que escoger una potencia inferior a la máxima, el 50% o el 75%, dependiendo de la preparación que se trate.

  8. Un minuto de microondas equivale a 6-7 minutos de la cocina tradicional.

  9. Cuando cocinamos con microondas es muy importante tener en cuenta lo que se llama “período de reposo“, que es el tiempo necesario para que los alimentos se terminen de hacer.

  10. El microondas se puede y se debe abrir tantas veces como queramos o necesitemos para ver, en su interior, el estado de los alimentos. Éstos tampoco se estropean si se cocinan en varios intervalos; al revés, todos los que sean delicados se cuecen mejor con paradas.

  11. Un microondas no es un horno, por lo que no sirve ni para asar, ni para tostar, ni para dorar. Es en realidad una olla o cacerola  en forma de horno donde los alimentos se cuecen aprovechando el agua de su interior. Por ello, sus sales minerales permanecen en el interior, los alimentos salen con más sabor y se pueden cocinar sin sal o con muy poca, algo muy saludable.

  12. Las microondas son ondas electromagnéticas invisibles (de 12 cm de longitud de onda y 2450 MHz de frecuencia) que se propagan en línea recta y se dispersan después, no quedando almacenadas en los alimentos. Se encuentran situadas en el espectro electromagnético entre los rayos infrarrojos y las radiofrecuencias. Y a diferencia de los rayos X, g y ultravioleta no son ionizantes. Por lo tanto, las microondas son seguras, aunque podemos procurar no estar delante del horno microondas mientras está funcionando.

 No es tan difícil manejar bien el microondas, ¿verdad?

“Plastifilm”, “tuppers” y bolsas de congelación para conservar alimentos en la nevera y en el congelador

Hay que envasar los alimentos en “tuppers” o bolsas de congelación antes de introducirlos en la nevera (o en el congelador), para que:

  • No sufran el contacto con el oxígeno del aire, pues les provocaría la evaporación de la humedad y se resecarían.

  • No se desarrollen bacterias aerobias.

  • No se mezclen los olores.

  • No se manche el frigorífico.

Los “tuppers” y las bolsas de congelación siempre tienen que quedar lo más llenos posible para reducir al máximo el aire interior del recipiente. Además, debemos extraerles la mayor cantidad de aire posible una vez llenos.

1.- Conservación por refrigeración

  • Los PLATOS COCINADOS EN CASA se conservan en la nevera en tuppers” redondos llenos hasta arriba. En cuanto se acaba de cocinar el alimento, debe ser introducido en el “tupper” y tapado inmediatamente bien caliente, casi hirviendo. Acto seguido se levantará la tapa por una esquina para expulsar el poquísimo aire del interior, presionando al mismo tiempo en el centro de dicha tapa. Con este procedimiento, el alimento, que está prácticamente estéril al salir de la olla, sigue estéril ya que al no estar destapado no caerán sobre él los microorganismos que se encuentran en el aire. Y como no dejamos casi aire, conseguimos una especie de “vacío” en su interior.

 

 

(foto tomada de Wikipedia)

El “tupper” con el alimento cocinado debe ser enfriado lo más rápidamente posible (en un sitio fresco, en una terraza, en una ventana, en un recipiente con agua fría y cubitos de hielo,…). Cuando esté a temperatura ambiente se guarda rápidamente en el frigorífico.

  • Las HORTALIZAS QUE VIENEN SIN ENVASAR, las HIERBAS AROMÁTICAS FRESCAS (perejil, laurel, albahaca), las FRUTAS DELICADAS (frambuesas, fresas, moras, zarzamoras, arándanos, cerezas, picotas, ciruelas, higos, melocotones, nectarinas, paraguayos, uvas…) se conservan bien en la nevera en un “tupper” cuadrado forrado con papel absorbente de cocina. Para ello, dichos alimentos deben estar secos y sin lavar. Antes de taparlo, se cubre con papel absorbente de cocina, que se debe cambiar cuando se humedece por la transpiración del vegetal.

  • Las CARNES crudas (sin lavado previo) y  PESCADOS crudos se conservan en la nevera, no más de un día, en un “tupper”  rectangular o cuadrado con rejilla o forrado con 2-3 hojas de papel absorbente de cocina, para separar estos alimentos de los jugos o líquidos que puedan salir.

  • Las HORTALIZAS DE GRAN TAMAÑO (pepinos, berenjenas, pimientos, calabacines) y los PLÁTANOS se pueden conservar en la nevera envolviéndolas muy bien, de uno en uno, con varias vueltas de plastifilm (que quede muy pegado a toda la superficie) para que no haya nada de aire y no se produzca ninguna humedad.

  • El JAMÓN COCIDO LONCHEADO se conserva varios días en la nevera guardado en un “tupper” rectangular plano, para que quede lo más lleno posible, y previamente envuelto en film transparente. Aunque conviene sacarlo de la nevera a la mesa y, si sobra, de ésta a la nevera, para que sufra la mínima variación de temperatura.

 2.- Conservación por congelación

  • Los PLATOS COCINADOS O PREPARADOS EN CASA se conservan en el congelador entuppers” aptos para microondas, ya que posibilitará que la descongelación y el calentamiento posterior se realicen en el propio envase. Pero no se llenan hasta arriba, sino que se dejan 1-2 cm libres para la dilatación que se va a producir.

En cuanto se acaba de cocinar el alimento debe ser introducido inmediatamente en el “tupper”, pero sin tapar. Mientras se enfría, se cubre éste con un trozo de papel absorbente de cocina para evitar que no se contamine con las bacterias presentes en el aire. Cuando el alimento esté a temperatura ambiente se tapa y se expulsa el aire del interior. Finalmente se guarda en el congelador.

  • El PAN RALLADO en casa se conserva en bolsas de congelación o en “tuppers” en el congelador sin formar bloque, por lo que puede extraerse sin necesidad de descongelar el conjunto.

  • Las CARNES crudas (sin lavar), los PESCADOS crudos  y los CEFALÓPODOS crudos se conservan en el congelador en bolsas de congelación. Prácticamente no pierden propiedades, debido a que la congelación no afecta ni a las proteínas, ni a las vitaminas A y D, ni a los minerales que contienen. Durante su descongelación, se produce una pérdida de líquido que contiene vitaminas hidrosolubles y sales minerales, que igualmente se perderán al cocinar el producto.

 ¿Usas los tuppers y las bolsas de congelación para conservar tus alimentos?

Pegu ranciu. Alojado en Educastur Blog.
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