Pegu ranciu

La vida es el don mas precioso que poseemos. No la destruyas, disfrútala.

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“El Mono Desnudo”, un estudio del animal humano con el que ya no te verás más de la misma manera

 

Seguro que después de leer este ameno libro (incluido en el plan de lectura y escritura del Ámbito Científico-Tecnológico) ya no te verás más de la misma manera: Aunque en la sociedad actual existe la idea de desmarcarnos del resto de los animales, en gran medida por nuestra gran consciencia histórica, por el dominio de las herramientas y la naturaleza y por nuestros adelantos tecnológicos, con la lectura de este obra no podrás ignorar nuestro pasado evolutivo animal ni que estás sometido a las leyes básicas del comportamiento animal.

Desmond Morris, un brillante zoólogo y etólogo inglés, es el autor de este ensayo científico o divulgación científica hecha novela, en el que trata de presentarnos el origen, evolución, vida y aspectos socioculturales del ser humano desde el punto de vista zoológico: Como si de un estudio de cualquier especie animal recién descubierta se tratase nos hace ver el comportamiento primate que aun subyace en nuestras reacciones, el sexo, las relaciones personales… Y aunque fue publicado en 1967 sigue estando vigente.

(Imagen obtenida de la página de Desmond Morris)

Explica también aquí, de forma sumamente sencilla y amena para nuestr@s alumn@s de Secundaria, la teoría de la evolución de Darwin, estableciendo las homologías anatómicas y fisiológicas existentes entre el ser humano actual y sus antecesores más recientes.

El titulo proviene del hecho de que, según la tradición zoológica, una nueva especie tiende a ser nombrada de forma que refleje lo más evidente de ella y, a primera vista, un ejemplar de la especie humana luce, a diferencia de las otras especies de primates, como un mono sin pelo. Así, Morris explica en la introducción: “Hay ciento noventa y tres especies vivientes de simios y monos. Ciento noventa y dos de ellas están cubiertas de pelo. La excepción la constituye un mono desnudo que se ha puesto a sí mismo el nombre de Homo sapiens.”

Entonces analiza las posibles causas de esta carencia de pelo: evitar ser infestado por parásitos, evitar enfermedades, el uso del fuego, o la interesante y extraña hipótesis de una etapa acuática posterior a la salida de los bosques, como sugieren las pruebas de que en nuestra espalda los pelos tienden a apuntar hacia atrás y al centro, siguen la dirección del agua que pasaría por encima de un nadador, que somos los únicos primates que poseemos una capa subcutánea de grasa, el velo interdigital incipiente en nuestras manos…. Son hipótesis un poco traídas por los pelos, como advierte el autor, pero estimulantes, sin duda, especialmente para trabajar con el alumnado el método científico.

Todo el libro es interesante para completar el estudio de la evolución humana que realizan los libros de texto, pues nos cuenta como hace quince millones de años, el clima empezó a cambiar, provocando que los frondosos y extensos bosques comenzaran a desaparecer y que muchos animales se vieran obligados a emigrar en busca de nuevos lugares de alimentación, hogar… Entre ellos se encontraban antecesores de chimpancés, gorilas y orangutanes, que tenían que competir con los ya eficazmente moradores del suelo: o tenían que convertirse en mejores cazadores que los viejos carnívoros, o habían de aprender a apacentarse mejor que los viejos herbívoros. Así transcurrieron cientos de años hasta su adaptabilidad definitiva al medio: se volvieron más erectos, más veloces, más buenos corredores para cazar y defenderse de posibles ataques; sus manos se libraron de las funciones propias de locomoción, se fortalecieron y adquirieron eficacia en el manejo de armas; su cerebro se hizo más complejo, más lúcido, más rápido en sus decisiones, se estaba fraguando un mono cazador apto para matar.

Su siguiente paso fue el de cómo cazar, lo hizo en grupos compuestos esencialmente de machos, pero al aumentar la complejidad de la caza, el mono cazador sintió la necesidad de abandonar la vida nómada y crear una morada base, un poblado en el que las hembras estuviesen cuidando de sus hijos y al que los machos llevaran la caza conseguida.

 

El capítulo que más atrae al alumnado adolescente es el que trata sobre el sexo, la procreación y la contribución de nuestro comportamiento sexual a la supervivencia del hombre. Por eso, siempre lo he utilizado en las clases de reproducción humana en Biología de ESO y Bachillerato y en las clases de educación afectivo-sexual de las tutorías. En él se explica el triunfo de la monogamia en la supervivencia,  la anatomía, la fisiología y la etología sexual del hombre y de la mujer, y la compara con la sociedad moderna actual, la cual trata de provocar más excitación sexual por todo tipo de costumbres y modas estéticas como el afeitado de barba, axilas y órganos sexuales, las diferentes posturas para hacer el acto sexual, etc.

No menos interesante es el capítulo que aborda la cría de la nueva progenie, y la anatomía y fisiología de la mujer desde la concepción hasta la lactancia, así como la etología en la cría de los niños, que aprenden principalmente por ver el comportamiento de los adultos. Y nos cuenta como un 80 por ciento de las mujeres; sean diestras o zurdas, amamantan a sus hijos con el seno izquierdo, por los latidos del corazón de la madre.

Aunque dedica un capítulo a narrar el impulso que supone la curiosidad del hombre en la exploración de nuevos territorios, descubrimientos energéticos, inventos, etc., quizá más interesante es el que intenta hacernos comprender la naturaleza de nuestros impulsos agresivos, aclarándonos que de los primates hemos heredado todo un sistema jerárquico que determina nuestras diferentes pautas de comportamiento y poder a escala social, incluso la creación de un Dios para controlar la agresividad del de la sociedad. Nuestro impulso siempre es el agresivo y se produce por una serie de cambios fisiológicos básicos del sistema nervioso: el simpático y el parasimpático. El primero nos incita a la violencia extrema y el segundo a detenerse a pensar y solucionar el conflicto razonadamente. Y ello nos sirve para introducir al alumnado en el estudio del sistema nervioso y endocrino.

De esta obra también podemos obtener ejemplos para las clases de ecología, como los comportamientos intraespecíficos e interespecíficos (domesticación, simbiosis, parasitismo, competencia).

Cuando explicamos en el aula los Reinos y las distintas categorías taxonómicas, podemos usar este libro como un ejemplo de estudio científico de una especie. También es interesante para conocer un poco más a fondo nuestra propia especie: El “Mono Desnudo, vertical, cazador, fabricante de armas, territorial, neoténico, cerebral, primate por linaje y carnívoro por adopción, dispuesto a conquistar el mundo“.

Además, cuenta con una original bibliografía ordenada por temas para consultar o para concienciar al alumnado de la importancia de la bibliografía en la confección de trabajos de investigación bibliográfica.

 

Por lo tanto “El Mono Desnudo” no es un libro solamente para los interesados en la antropología, sino que está escrito para poder ser leído y entendido por todo tipo de público.

En la web se encuentra esta versión del libro en word: “El Mondo Desnudo.doc” y esta otra en pdf: “El Mono Desnudo.pdf

 

En un próximo artículo  os comentaré sobre otro libro suyo más moderno, publicado en 2004, La mujer desnuda, basado en el gran interés del autor por las ideas feministas.

 Estos son otros libros en pdf del mismo autor:

 

 

En el Año Internacional de la Diversidad Biológica se cumplen 30 años de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente

Este polifacético naturalista y gran comunicador burgalés, “fascinado” por el fenómeno vital de la Tierra, llegó a ser un referente mundial indiscutible de la protección del medio ambiente en los años 60 y 70 del siglo pasado y un hombre adelantado a su tiempo, pues sus ideas sobre conservación abarcaban todos los aspectos del ecosistema y era muy consciente de la importancia de mantener un equilibrio para el cual todas las piezas son imprescindibles: “todo en la naturaleza tiene su razón de ser y forma parte de un conjunto que al mismo tiempo es fácil de destruir”. Por lo tanto, este compromiso conservacionista le llevó a la defensa del equilibrio ecológico por encima de cada animal individualmente considerado.

Como en otros jóvenes de la época, Félix Rodríguez de la Fuente despertó mí la vocación por la investigación,  la conservación y la divulgación del medio ambiente: en mi caso concreto por la Zoología. Pero, el 14 de marzo de 1980, el día en que cumplía 52 años, y cuando se encontraba en los hielos de Alaska junto a su equipo de El Hombre y la Tierra (famosa serie que semanalmente se asomaba a las pantallas de TVE y que él mismo dirigía y presentaba) murió en un trágico accidente aéreo (por motivos nunca bien aclarados). Intentaba, quizás con alguna de sus locuras, tomar, como siempre, las mejores imágenes, en este caso de la “Iditarod Trail Sled Dog Race”, la carrera de trineos tirados por perros esquimales más importante del mundo. Seguramente, ese animal, por su parecido, le atraía tanto como el lobo, el símbolo de  la lucha de Félix Rodríguez de la Fuente, y en el que, según Miguel Molina, le gustaría reencarnarse cuando muriese.

La noticia de la muerte de este licenciado en medicina y autodidacta en biología, conocido como El Amigo de los Animales“, conmocionó a todo el país. Incluso el dúo musical infantil de moda, Enrique y Ana, le compuso una canción: “Mi amigo Félix“.

Este año, coincidiendo con la celebración del treinta aniversario de su muerte, la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente ha presentado la primera biografía autorizada de Félix Rodríguez de la Fuente. Para ello el autor, Benigno Varillas, ha tenido acceso a documentación inédita guardada en el despacho del naturalista.

Éstos son algunos aspectos que podríamos destacar de Félix (el David Attenborough de los años 60 y 70):

  • Era un luchador incansable que no se rendía nunca, y por ello, a pesar de las dificultades que encontró, llegó a lo más alto de su profesión. Por ejemplo, su serie El Hombre y la Tierra se convirtió en un referente mundial. Consta de tres partes:

    • La serie sudamericana (filmada en Venezuela, en el Orinoco y en el Amazonas).

    • La serie ibérica (compuesta de tres partes y de una cuarta inconclusa donde filmó algunos animales por primera vez, como el desmán).

    • La serie norteamericana (de la que sólo se pudo filmar la parte canadiense y dos capítulos en Alaska).

  • Su pensamiento positivo le llevó a ser pionero en percibir la importancia de los medios de comunicación, especialmente de la televisión, para provocar cambios en la conciencia de las personas. Por ello no dudó en usar la divulgación para frenar el avance de los desequilibrios ambientales. Así, con su ingente trabajo y su saber sobre cetrería y etología, mostró a los españoles y españolas de entonces en “El Hombre y la Tierra: Serie Ibérica” cómo vivía el lobo, el lince ibérico, el oso, el desmán de los Pirineos, el urogallo, el muflón, el lirón careto, etc., cómo las nutrias desaparecían de nuestros ríos, cómo el majestuoso águila imperial atrapaba a sus presas… y con ello consiguió generar un cambio en la conciencia ecológica de España y un respeto y un aprecio de los animales por parte de la sociedad.

 

  • A costa de su enfrentamiento con pastores y cazadores, probablemente el lobo (y también las aves rapaces) le debe su supervivencia en la Península Ibérica, pues en la mayoría de países de Europa Occidental se ha extinguido.

  • Trabajó en la preservación de diferentes ámbitos de la geografía española, como las dunas de El Saler, el Parque de Doñana, las Tablas de Daimiel, el Monte del Pardo o la laguna de Gallocanta.

  • Emprendió diversos proyectos editoriales, como la coordinación de la Enciclopedia Salvat de la Fauna ibérica y europea, realizada con un equipo de jóvenes biólogos entre los que se encontraban Joaquín Araujo y Miguel Delibes, el hijo del escritor recién fallecido.

  • Tuvo la genial idea de utilizar, para conseguir imágenes impactantes, animales troquelados (animales no domesticados acostumbrados a la presencia humana pero que conservan sus pautas naturales de comportamiento).

  • Hacía su serie sin guión, de forma que Félix improvisaba el desarrollo de cada capítulo.

  • Nos daba una sensación de cercanía y nos hacía sentir capaces de salir al campo para observar a los animales en su hábitat e incluso hacernos sus amigos.

 ¿Has visto sus documentales? ¿Cuál te ha gustado más? ¿Por qué?

Aquí tienes la página de RTVE para ver on line la serie venezolana, canadiense y fauna ibérica de: “El hombre y la Tierra“.

Pegu ranciu. Alojado en Educastur Blog.
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