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Árboles del bosque de ribera II: alisos

Ya conocimos el bosque de ribera en la salida de campo para el estudio geológico y ecológico del concejo de Aller realizada el 29 de octubre. Pero el objetivo ahora es la identificación de los distintos árboles que lo componen mediante el estudio de su corteza, hojas, flores y frutos.

 

La foto inferior corresponde a alisos del bosque de ribera del río Aller a su paso por Moreda.

Clasificación

DIVISIÓN: Magnoliophyta (Magnoliófitas).

CLASE: Magnoliopsida (Magnoliópsidas).

ORDEN: Fagales.

FAMILIA: Betulaceae (Betuláceas).

GÉNERO: Alnus (del celta cerca de las aguas).

ESPECIES:    Alnus glutinosa (del latín pegajoso).

NOMBRE COMÚN CASTELLANO: Aliso negro, aliso común, alno, vinagrera.

NOMBRE COMÚN ASTURIANO: Umeru, humeiru, llumeru, omero.

NOMBRE COMÚN EN INGLÉS: Alder.

OTRAS SALICALES: Abedul.

(Dibujo tomado de Wikimedia)

 

 

El árbol caducifolio dominante de los bosques de ribera es el aliso y por eso se denominan alisedas. La aliseda también incluye fresnos y olmos y un estrato arbustivo con saúco, cornejo, hierba de san Roberto, cola de caballo y aguileña.

 

Su sotobosque permite identificar el tipo de suelo, pues en suelos ácidos (pizarras, cuarcitas y areniscas) abundan los helechos Osmunda regalis y la herbácea Carex laevigataa, y, en cambio, en los básicos (calizos) predominan las hierbas Allium ursinum o ajo de oso y Carex pendula.

 

Es muy higrófilo: requiere mucha humedad y frescura ambiental, por lo que se desarrolla en el borde del cauce o en zonas encharcadas: necesita tener sus raíces permanentemente embebidas en agua. Compite con los sauces en la colonización de estos lugares.

Aunque posee un sistema radical muy ramificado, el aliso está menos adaptado que los sauces para resistir las inundaciones y la sequía, así como para colonizar zonas pedregosas fluviales. Pero en los márgenes consolidados crece en altura por encima de los sauces (hasta 20 m) proyectando sobre éstos una densa sombra que impide su existencia.

Hojas

  • Alternas, de color verde oscuro, forma orbicular o redondeada truncada en el ápice y con el borde doblemente dentado.

  • Cuando brotan en primavera, resultan algo pelosas pero muy pronto se vuelven lampiñas.

  • Son pegajosas en estado juvenil.

  • Permanecen verdes hasta su caída.

  • Las hojas en fresco alivian los pies doloridos y sudorosos, y troceadas a modo de cataplasma provocan la retirada de la leche en las mujeres que crían.

 

Flores (imagen tomada de Wikimedia)

  •  Poco vistosas.

  • Masculinas y femeninas en el mismo árbol (monoico).

  • Aparecen antes que las hojas.

  • Las masculinas en amentos amarillo rojizos y péndulos.

  • Las femeninas en conos o pequeñas piñas ovoides de color pardo oscuro con cierto parecido al de las coníferas. Cuando las pequeñas semillas aladas son liberadas, los conos permanecen en el árbol, a menudo durante todo el invierno.

Frutos

  • En forma de piña.

  • Cuando se secan en otoño adquieren un color marrón.

Corteza

Resquebrajada y de color pardo oscuro, como se aprecia en la imagen tomada de Wikimedia.

Raíz

 

  • Carece de raíz principal diferenciada.

  • Raíces secundarias  horizontales.

  • Raíces terciarias verticales (para su función de anclaje y resistir avenidas y riadas).

  • En zonas muy húmedas el tronco emite unas raicillas adventicias rojizas con unos nódulos en los que viven unos hongos fijadores de nitrógeno atmosférico.

  • Emite chupones por la raíz par la reproducción asexual.

 

Uso de la madera

 

  • De color claro, pero al cortarla se vuelve color rojo-anaranjado y por eso en muchos países de Europa creían que este árbol estaba embrujado.

  • Blanda: se usa para fabricar ejes de los carros del país, madreñas (ver imagen tomada del blog Alysu) y útiles caseros.

  • Muy resistente en el agua y por lo que nuestros antepasados la utilizaban para realizar palafitos e incluso los cimientos de los edificios de Venecia.

  • Proporciona chapas de calidad en la industria del contrachapado.

  • Por su alta capacidad de admitir tintes se usa para imitar maderas nobles como ébano y la caoba.

  • Arde muy mal.

Árboles del bosque de ribera I: Sauces

Durante estas semanas, para celebrar el Día Mundial del Árbol (21 de marzo, primer día de primavera) y el Día Mundial del Agua (22 de marzo), y así recordar la importancia de proteger las superficies arboladas y los recursos hídricos, aparecerán en el blog una serie de artículos sobre los árboles del bosque de ribera, ecosistema que podemos visitar en cualquier momento ya que lo tenemos en las proximidades de nuestro Instituto.

Recuerda que el bosque de ribera o ribereño recibe varios nombres, entre ellos bosque galería, soto, sauceda y aliseda.

Ya conocimos este bosque en la salida de campo para el estudio geológico y ecológico del concejo de Aller realizada el 29 de octubre. Pero el objetivo ahora es la identificación de los distintos árboles que lo componen mediante el estudio de su corteza, hojas, flores y frutos.

 

Las saucedas son formaciones vegetales en las que domina el sauce, Salix sp.. La Sauceda de Buelles en el Río Deva en Peñamellera Baja (Asturias) es Monumento Natural.  En cambio, la de la Fresneda de Lugones (Asturias) está muy degradada por las carreteras que la rodean. La foto inferior corresponde a sauces del bosque de ribera del río Aller a su paso por Moreda.

Los sauces arbóreos más comunes en los valles de los cursos medios y bajos de los ríos asturianos son S. alba y S. fragilis.

En las zonas de montaña nos encontramos sauces arbustivos como S. eleagnos subespecie angustifolia, S. atrocinerea y el endemismo orocantábrico, S.cantabrica, en las proximidades de hayedos y robledales de montaña.

Los sauces se encuentran en el borde del río en contacto con el agua formando una banda estrecha. También colonizan los islotes y cascajares que quedan al descubierto en el interior del cauce. 

Sus funciones ecológicas como protectores del bosque de ribera son de gran importancia pues fijan los márgenes del cauce evitando o disminuyendo la erosión y los efectos de las inundaciones en las crecidas.

 Clasificación

DIVISIÓN: Magnoliophyta (Magnoliófitas).

CLASE: Magnoliopsida (Magnoliópsidas).

ORDEN: Salicales.

FAMILIA: Salicaceae (Salicáceas).

GÉNERO: Salix sp. (del latín mimbre o sauce).

ESPECIES:    S.alba, S. fragilis, S. eleagnos subespecie angustifolia,   S. atrocinerea, S. cantabrica

NOMBRE COMÚN CASTELLANO: Sauce.

NOMBRE COMÚN ASTURIANO: salguero, salgueiru, salguera, salguiru, brimba, blimba, mimbrera, blimal.

NOMBRE COMÚN EN INGLÉS: Willow.

OTRAS SALICALES: álamo y chopo.

(Imágenes de S. alba y S. fragilis obtenidas de Wikipedia).

Hojas

  

Observa en las fotografías superiores (tomadas de Wikipedia) las hojas lanceoladas: verde brillantes de S. fragilis, y con el envés gris plateado en S. alba. Ambas presentan sus márgenes finamente aserrados. Comienzan en primavera muy pilosas y después quedan glabras.

Flores 

Flores en amento (polinizadas por insectos), en diferentes árboles las masculinas y las femeninas, pues son árboles dioicos. Debajo puedes ver la imagen de los amentos masculinos de S. alba tomada de Wikipedia).

Frutos

El fruto es una cápsula ovoidea (ver en los dos dibujos del principio del artículo).

Ramas y corteza

Como se puede observr en la foto tomada de Wikimedia, las ramas se utilizan para hacer cestos de mimbre por su flexibilidad y resistencia. Y la madera también para cuencos, cucharas, jarras, madreñas…

 

En la imagen puedes observar la corteza del sauce, tomada de Wikimedia,  que se usaba para bajar la fiebre, pues de ella se obtiene el ácido acetil salicílico de la aspirina que reduce la sensación de dolor y posee propiedades antiinflamatorias y antipiréticas.

Adaptaciones morfológicas

Están adaptados a las inundaciones mediante rápido crecimiento, ramas flexibles que se inclinan al paso del agua, hojas estrechas y potente enraizamiento. 

  • Potente enraizamiento para evitar ser arrastrados por el empuje del agua durante las avenidas.

  • Flexibilidad de las ramas que impide su rotura en épocas de fuertes corrientes y se inclinan al paso del agua.

  • Hojas estrechas para ofrecer menos resistencia al paso del agua.

  • Hojas cubiertas de un denso tomento para evitar la pérdida de agua por transpiración pudiendo así desarrollarse en las lleras de los ríos, depósitos formados por materiales gruesos muy permeables y con escasa retención hídrica.

 

Adaptaciones fisiológicas

  • Crecimiento rápido para  colonizar eficazmente las áreas barridas por las riadas.

  • Facilidad para reproducirse asexualmente de forma que un solo árbol podría colonizar la ribera de un río.

  • Formación de las flores antes de la foliación para facilitar la fecundación cruzada y que las semillas estén listas en primavera cuando se producen las crecidas por fusión de las nieves que dejan libres nuevas tierras para la germinación de las semillas.

  • Abundan las formas híbridas fértiles que aumentan la variabilidad genética y las posibilidades de adaptación a un medio cambiante.

 

Estudio del bosque de ribera en el Concejo de Aller

En la salida de campo del mes de octubre estudiamos los bosques de ribera o ribereños del concejo de Aller, que reciben támbién otros nombres, entre ellos   bosque galería, soto y aliseda. He aquí un resumen:

Los bosques ribereños son formaciones arboladas autóctonas caducifolias presentes hasta los 500 m de altitud y adaptadas a condiciones de inundación prolongada al requerir suelos húmedos (vegetación riparia). Crecen, por lo tanto, como su nombre indica, en las orillas de un río (principalmente en el tramo medio y bajo) o donde el agua del subsuelo es somera.  Son independientes del clima de la zona al no depender de las aportaciones de agua de lluvia, sino de la que toman directamente de las aguas subterráneas muy superficiales.

Constituyen un ecosistema clímax (maduro) asentado en un suelo formado por los propios aluviones del río (arenas, limos y arcillas) depositados en las avenidas y caracterizado por la falta de estructura, una buena aireación y la presencia constante de agua a escasa profundidad. Por eso, las plantas crecen con rapidez, puesto que disponen de agua suficiente. Además, muestran una capacidad de recuperación ante los incendios muy superior a la de los montes cercanos.

 

 

Soto (que etimológicamente significa arboleda a la orilla del río) al lado del IES Valle de Aller de Moreda.

Vegetación del bosque de ribera

En la foto inferior vemos el bosque galería del Río San Isidro. El nombre “galería” proviene del hecho de que su vegetación exuberante cubre al río formando una especie de túnel, pasillo  o corredor, como en la galería impenetrable de una mina en la que solamente el río puede abrirse paso.

La vegetación del bosque en galería (principalmente de sauces y alisos) se dispone en bandas paralelas en los márgenes del cauce del río en función de las necesidades de humedad y de la resistencia a los desbordamientos del río. De forma que el estrato arbóreo y el herbáceo entretejen sus ramas de forma impenetrable.

Las más exigentes en agua son las más cercanas al río, que hunden sus raíces en el mismo cauce (sauces), mientras que las menos exigentes aparecen alejadas varias decenas (a veces hasta cientos) de metros (el aliso, y luego chopos o álamos, el fresno, el olmo). Aún más separados del río pueden ser frecuentes las choperas artificiales, plantadas para obtener madera, como la que vemos a continuación, perteneciente a la senda fluvial de Moreda.

El árbol dominante es el aliso y por eso se denominan también alisedas. Su sotobosque permite identificar el tipo de suelo, pues en suelos ácidos (pizarras, cuarcitas y areniscas) abundan los helechos Osmunda regalis y la herbácea Carex laevigata, y, en cambio, en los básicos (calizos) predominan las hierbas Allium ursinum o ajo de oso y Carex pendula.

Otras formaciones vegetales que se encuentran en el bosque de ribera son las zarzamoras (Rubus ulmifolius), el espino blanco o majuelo (Crataegus monogyna) y rosales silvestres (Rosa spp.)

La distribución de la vegetación en una catena es la siguiente:

1 Sauce.
2 Aliso.
3 Chopo o álamo.
4 Fresno.
5 Olmo.

Por encima de los 500 m los bosques de ribera toman la vegetación de los bosques próximos: fresnos, avellanos, arces…

Fauna del bosque de ribera

Los bosques en galería, como este de las Foces del Río Aller, crean un microclima suave y permiten una diversidad de plantas y animales más alta que en las zonas adyacentes, dando así cobijo a gran cantidad de animales, y particularmente de aves.

La existencia de una abundante y variada vegetación y la presencia de agua y de numerosos insectos que desarrollan parte de su vida en el medio acuático (libélulas, caballitos del diablo, efémeras, coleópteros acuáticos, etc.), son factores que favorecen especialmente la abundancia de aves, anfibios (ranas, sapos, tritones, salamandras) y serpientes (como las culebras de agua o de collar del género Natrix). En los cauces hay peces que se alimentan de insectos, que a su vez contribuyen también al alimento de otros animales como el martín pescador, las garzas, las garcetas o la nutria. Se complementan así unas cadenas tróficas muy variadas y complejas.

También pueden existir en el agua del río:

  • Crustáceos como el cangrejo rojo americano, especie introducida que ha desplazado al endémico cangrejo ibérico (Austrapotamobius pallipes lusitanicus).

  • Moluscos como la almeja de río (Unio sp.).

Entre la vegetación de los sotos vuelan numerosas especies de aves como el jilguero o el verderón. El milano negro puede criar en ellos, al igual que el ratonero, el cuco, el autillo, la oropéndola, el martín pescador, el mirlo acuático, la lavandera cascadeña, el ruiseñor, el papamoscas, o diversas anátidas, como el ánade real.

Por estas alisedas merodean mamíferos insectívoros como el erizo común, el ratón de campo o la rata de agua, aunque localmente también pueden encontrarse algunas especies  como la nutria o el turón.

Cabe destacar la presencia de aves migratorias que siguen las vías fluviales y que buscan también refugio en los sotos, como la garceta común (Egretta garzetta) y el cormorán (Phalacrocorax carbo).

No olvidemos que el bosque de ribera, une el río con los ecosistemas de su alrededor, por lo que resulta un compendio de especies de la fauna pertenecientes a otros ambientes: bosques, marjales, roquedos o los mismos cultivos circundantes aportan especies que encuentran aquí refugio o lo utilizan como zona de alimentación, formando un rico puzzle faunístico de gran valor.

Importancia de los bosques de ribera 

Los bosques galería, como los que discurren por el río Aller, son considerados hábitats de interés comunitario por la Unión Europea y forman un conjunto con una alta biodiversidad.

Esta vegetación influye de manera fundamental en el control de la entrada de energía al río, bien a través del aporte de restos vegetales, como fuente de alimento de muchos invertebrados acuáticos (interesante índice de contaminación) o a través de la regulación de la iluminación, controlando el crecimiento de las algas y plantas acuáticas. También lo hace con la temperatura del agua, que regula los ciclos biológicos e influye en la solubilidad de los gases, especialmente del oxígeno.

La vegetación de ribera actúa de filtro en el suelo e inmoviliza y metaboliza muchas sustancias contaminantes, que pueden llegar por el agua desde los ecosistemas adyacentes. Interviene secuestrando sustancias como los compuestos nitrogenados, metales pesados, etc., que son incorporadas por las raíces al crecimiento, y una vez fijadas son fácilmente desactivadas por los microorganismos que mineralizan los tejidos vegetales tras la muerte de las plantas.

Además, amortigua las riadas y controla la erosión,  a través de la sujeción del suelo, manteniendo la forma del cauce y reduciendo la entrada de tierra en él y permitiendo  la sedimentación del limo, fijando con sus raíces los márgenes naturales del río.

Por otro lado, ofrece refugio tanto a los organismos acuáticos, a través de sus raíces, como a los terrestres, de forma que la totalidad del bosque de ribera es como un corredor biológico que facilita la movilidad de las especies de distintos ecosistemas  y el intercambio genético entre poblaciones aisladas.

También proporcionan variedad al paisaje introduciendo un contraste de formas y colores en el entorno circundante y crean un microclima más suave que el de las zonas que los rodea.

Acción humana y amenazas: degradación del bosque

La deforestación de las riberas está ocurriendo desde tiempos remotos pues los sotos han sido intensamente explotados por el hombre ya que el arbolado aquí es de rápido crecimiento. Por eso, el paisaje de nuestras riberas está marcado por la acción humana que ha ido reduciendo su distribución hasta el estado actual para:

(Alumnado trabajando en el soto del Soto y Santana)

  • La roturación de sus fértiles márgenes para su aprovechamiento como cultivo y como prados, por ser zonas fértiles, húmedas, llanas y con posibilidades de riego.

  • Los poblamientos humanos y posteriormente las urbanizaciones, por su microclima más benigno en verano y para el abastecimiento de agua.

  • La instalación de zonas industriales y de servicios.

  • La extracción de áridos.

  • Lugares de recreo, por el fácil acceso.

  • La disponibilidad de madera y leña, pues los árboles de ribera son de crecimiento rápido.

  • Las obras de ingeniería: canalizaciones que regulan el caudal de los ríos y evitan las inundaciones, construcción de embalses…

  • Las vías de comunicación.

Todo esto ha contribuido a erosionar los suelos de ribera, a aumentar la velocidad del agua en las avenidas y, al desaparecer estos árboles, también ha desaparecido el refugio que tenían muchos animales y uno de los paisajes singulares.

Otros bosques de ribera españoles

En el próximo artículo veremos información y fotos de los principales árboles del bosque de ribera.

¿Qué peces, anfibios, reptiles, aves, mamíferos, insectos… has identificado alguna vez en los bosques de ribera del concejo de Aller o en los de tu localidad? Desde las ventanas de nuestro IES podemos contemplar garzas, garcetas y ánades como los de la fotografía.

Estudio del modelado fluvial en el concejo de Aller

 

El agua constituye un recurso básico que hizo posible la vida sobre nuestro planeta y ha permitido el desarrollo de las civilizaciones al ser usada para la alimentación, el regadío, la industria o como recurso energético. Además, es el agente dominante de alteración del paisaje en las regiones húmedas como Asturias, aunque, incluso en estas regiones, se ha convertido en un recurso escaso y fundamental, que es necesario proteger, tanto en cantidad como en calidad.

 

El río Aller es el agente geológico externo responsable del modelado fluvial del concejo, superpuesto al modelado glaciar. Y como la mayoría de los ríos asturianos (y los de La Cuenca Norte y la vertiente sur de los Pirineos) presenta caudales específicos bastante elevados (a su paso por Moreda es de 40´8 l/s por km2) debido a las abundantes precipitaciones y a la nieve que cae y se acumula en la alta montaña. Asimismo, el régimen interanual es poco variable, por la regularidad de las precipitaciones, y rara vez queda seco en los estiajes, aunque localmente, debido a las influencias litológicas (como en este caso las calizas, que permiten la infiltración) puede verse muy disminuida la cantidad de agua que circula por su cauce.

 

La Cordillera Cantábrica, con alturas superiores a los 2000 m y próxima al mar, es la responsable de que todos los ríos del Principado de Asturias sean cortos, con elevada cabecera y fuerte pendiente, y que tengan un lugar destacado en cuanto a crecidas, después de los pirenaicos.

 

El agua, al fluir cuesta abajo hacia el mar realiza una continua transformación de la energía potencial en energía cinética o de movimiento que utiliza para la erosión y profundización del cauce y para el transporte de las partículas arrancadas durante la erosión y de las procedentes de las laderas.

 

El río Aller recorre 42´3 km hasta confluir, cerca de Ujo, con el río Lena, y formar así el río Caudal, un importante afluente del río Nalón. Nace en el puerto de Vegarada (a 1500 m de altitud) y después de recorrer 20´9 km, recibe, en Collanzo y por la derecha, al río San Isidro, su principal afluente (que nace en el puerto de San Isidro, a 1680 m). En Moreda, recibe, por la izquierda, al río Negro, cuyo nacimiento se sitúa en el puerto de la Coriza a 1740 m de altura.

 

 

Curso alto o de cabecera

 

En la salida del 29 de octubre hemos analizado el curso alto del río Aller en las “foces” del mismo nombre y en el puerto de San Isidro, a 665 m y 1500 m, respectivamente.

En dicho curso alto tiene lugar la mayor pérdida de altitud, lo que va a influir sobre la velocidad del agua y su capacidad de transportar sedimentos, y también sobre el aprovechamiento de la energía potencial del agua para producir energía eléctrica, como ocurre en la central hidroeléctrica de La Paraya, a 650 m de altitud.

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Como se aprecia en la foto, el curso alto del río se parece mucho al canal de desagüe de los torrentes, la diferencia es que los ríos siempre llevan agua. Es frecuente la presencia de rápidos, tramos en los que el agua circula velozmente, desplazando a las piedras del fondo, que se transforman en cantos rodados, y llevándose lejos los materiales más pequeños que enturbian el agua. Esta es la razón por lo que el agua del curso alto es clara y transparente.

 

Por otra parte, en las zonas de alta montaña tiene especial importancia la meteorización física (gelifracción) producida por el hielo que actúa sobre la roca a modo de cuña, disgregándola, y formando un agregado de fragmentos rocosos que se depositan al pie de la ladera y que el río se encargará de transportar a lo largo de su cauce.

 

 

Curso medio

 

En la salida del 29 de octubre también hemos analizado el curso medio en Moreda y en Soto-Santa Ana, a 350 m y 390 m de altitud, respectivamente: valle en artesa, llanuras aluviales, meandros, aluviones de cantos rodados…

 

 

Formas erosivas

  • Valle en V, como el de la fotografía. La velocidad del agua en el curso alto hace que el río tienda a profundizar el cauce, esto provoca que las laderas del valle sean muy pendientes, sufriendo constantes derrumbamientos que van dando al valle la forma de “V” más o menos abierta característica. Además, en las curvas, el agua choca con fuera sobre la parte externa del meandro, favoreciendo la erosión de ese lado del valle y haciéndo esa ladera más pendiente.

  • Valle en artesa, en el curso medio, donde las laderas del valle se alejan del cauce, de manera que el río transcurre por una llanura de sedimentos denominada “llanura aluvial”. Las crecidas del río y, sobre todo, la aparición de meandros, erosionan las laderas del valle, ensanchando este a lo largo del tiempo.

  • Meandros, (curvas que hace el río) en las llanuras aluviales.

  • Cantos rodados redondeados y reducidos de tamaño por abrasión.

  • Terrazas fluviales en Soto-Santa Ana, formadas porque en los restos de sedimentos a los lados del cauce, dejados por sucesivos periodos de inundación, se ha producido una posterior profundización del mismo.

  • Desfiladeros en la Paraya (Foces del Río Aller), un paisaje karstico con un angosta y estrecha garganta de paredes casi verticales, que ampliaremos en un artículo posterior, que ofrece un bello espectáculo de numerosos saltos, rápidos, cascadas y torrenteras de potente acción erosiva.

 

Formas sedimentarias

 

 

  • Aluviones de cantos rodados redondeados y reducidos de tamaño por abrasión (en la foto superior).

  • Llanuras aluviales o vegas de sedimentos finos (arcillas y limos) con praderas de fondo de valle con avellanos, que durante las inundaciones se convierten en lecho del río. (Ver foto más arriba de las terrazas fluviales de Soto). Estas crecidas aportan sedimentos procedentes del curso alto, que enriquecen los suelos; esta razón y el hecho de ser llanas, es lo que convierten a las llanuras aluviales en zona fértil para cultivos.

    Cuando disminuye el caudal del río, en la época estival, y por lo tanto la velocidad de la corriente, también lo hace la capacidad de carga de la misma, y gran parte de los sedimentos no disueltos procedentes del curso alto se depositan en el fondo del valle por el que discurren, ocupando las áreas adyacentes al cauce.

 

Transporte

 

  • Selectivo (selección granulométrica). El grano disminuye aguas abajo debido al desgaste sufrido y a la perdida de la capacidad de ser transportado por la corriente.

 

  • Cantos rodados heterogéneos en algunas zonas, (como los de la foto tomada en Moreda), consecuencia de la fuerza del agua en la riada de junio de este año 2010. Al aumentar la velocidad del agua por nuevos aportes permitió a la corriente transportar fragmentos de mayor tamaño pero que tuvo que depositar al disminuir de nuevo el caudal.

 

 

En un próximo artículo publicaremos el estudio del bosque de ribera de río Aller.

 

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