Viaje a Oporto

22 10 2018

Salimos en el puente del Pilar. Oporto es una ciudad situada al norte de Portugal. Tiene 214.349 habitantes y es muy turística y con mucha historia.

Marchamos el viernes a las 9.25. Nos llevó aproximadamente seis horas y media porque paramos un rato en Galicia. Llegamos a las tres de la tarde, hora portuguesa, que era una hora menos. Igual que en Canarias, porque tiene otro huso horario.

Recogimos las llaves del apartamento. Era muy chulo y tenía un pedazo de terraza impresionante. Descansamos un rato y comenzamos nuestro recorrido. Oporto es muy monumental, que se recomienda recorrer andando, para así poder ver todos los monumentos, mientras bajas y subes sus muchas cuestas.

El primer recorrido nos llevó hasta el Puente de Luiz I, que fue construido entre 1881 y 1886. Su longitud es de 385,25 metros y de altura tiene 95 metros. El puente está sobre el río Douro (río Duero). Su estilo arquitectónico es de Eiffel. Está hecho de acero. Une el barrio pesquero de Ribeira (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) con Vilanova de Gaia, zona donde se encuentran las bodegas donde se produce el famoso vino de Oporto.

Fuimos a cenar a un restaurante con terraza. Comimos muy bien y conocimos a un músico brasileño llamado Santana. A la vuelta no nos hacía mucha gracia subir 45 metros. Subimos en el funicular. Para quien no lo sepa es una especie de elevador.

Al día siguiente vimos el mercado. Después miramos la Plaza de la Libertad, donde estaba el ayuntamiento. Había muchas estatuas. Saqué muchas fotos. Comimos en un sitio llamado Café París, era un buffet libre. En el restaurante había un coche escarabajo de verdad colgado de la pared. Más tarde tomé un rico pastel de nata. Después fuimos a la Torre de los Clérigos. Su torre tenía más de 2.000 escalones. Sacamos más fotos y fuimos al apartamento.

Después tomamos algo y vimos la catedral. Cenamos en O Nino do Papagaio y, cuando salimos nos pilló, la tormenta Leslie, y nosotros caminamos sin paraguas. Luego compramos dos paraguas. Andamos tranquilamente unos cuatro kilómetros bajo la lluvia. Recorrimos Oporto hasta llegar al puente de Luiz I.

Nos montamos en un barco que nos enseñó todos los puentes del río. Los puentes eran: el puente del Infante, el de María Pía, el de San Joao, el  de Don Luiz I, el de Arrábida y el puente de Freixa. El puente de San Joao tuvo un récord mundial.

Después comimos en otro restaurante. Los platos más típicos eran sobre todo bacalao, marisco y la francesinha (huevo, jamón, salsa y filete). Más tarde dimos una vuelta por Ribeira y terminamos en la iglesia de San Francisco, muy visitada por el cementerio y las catacumbas. Daba cosa ver los huesos de los muertos, pero lo que más miedo me dio fueron las figuras sangrientas y decapitadas de la iglesia. Luego proseguimos hasta llegar a un Starbucks. Cogimos el tranvía y volvimos para el hotel y así no estar muy cansado para la vuelta.

 

Lucas R. R.


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Un comentario a “Viaje a Oporto”

12 11 2018
lucasrr02 (10:35:18) :

Yo fui a Oporto. Por eso publiqué el trabajo.

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