Mi día perfecto

9 12 2018

Un día perfecto es un día que todavía no me ha ocurrido pero me gustaría que sucediera alguna vez.

Que no tuviera que madrugar ni ir al colegio, desayunar tortitas y estar con mis amigas.

Ir a comer a la Competencia, que es uno de mis restaurantes favoritos, queda donde la playa de San Lorenzo, después de comer, para bajar la comida, dar un paseo viendo tiendas.

Por la tarde ir a un spa con diferentes chorros de relajación y terminar con un masaje.

Por último, ir a cenar a un gran bufete donde hubiera gran cantidad de postres y, para finalizar, una fiesta de pijamas con mis amigas en mi casa.

Carlota T.A.



¡Porque lo digo y punto!

9 12 2018

Un día de verano un grupo de niños fuimos de excursión al bosque, para conocer los distintos árboles y la flora que había.

Íbamos con dos monitores que nos explicaron todo lo que veíamos a lo largo del camino. Al principio del recorrido, caminábamos por el sendero que nos indicaban los monitores, pero Alejandro, un niño del grupo, vio un atajo que quedaba escondido por un tronco caído. Nos preguntó qué nos parecía la idea de coger el atajo en vez de seguir por el sendero marcado. La mayoría aceptamos la idea de Alejandro, ya que nos parecía una pequeña aventura y nos fuimos por donde él nos indicaba.

Pero nuestra aventura duro poco. Pronto se dieron cuenta nuestros monitores que habíamos tomado un camino diferente. En ese momento empezaron a llamarnos a gritos para que diéramos la vuelta y volviéramos al sendero correcto.

Nos riñeron y Alejandro protestó. En ese momento un monitor, muy enfadado, nos dijo ¡porque lo  digo yo y punto!

Carlota T.A.



Sin cantina… ¡no hay bocata!

9 12 2018

 

Como muchos otros niños de mi edad, juego al fútbol. Es mi segundo año de campo. Ya sabía que me iba a tocar mojarme y hasta pasar frío, pero eso también es parte del fútbol, como ganar o perder, el respeto, la disciplina y el compañerismo.

Ya son muchos los campos que voy conociendo y todos tienen su cantina, más grande o más pequeña, pero ahí está. No os podéis imaginar lo bien que sienta un bocata de lomo después de un partido… y la ducha.

Pero en mi club no podemos gozar de ese placer. En cambio, tenemos unas vistas fabulosas, ¿visteis alguna vez La Laboral al atardecer? Os lo recomiendo. Pero no tenemos cantina, no hay olor a lomo frito y a tortilla en el descanso, no hay dónde resguardarse del frío tomando algo caliente mientras esperas a que te vengan a recoger después del entreno.

Pero sí tenemos algo muy grande…, las madres del equipo. Sí, nuestras madres, que los días de frío y lluvia nos traen Cola-Cao caliente al vestuario, ¡qué bien sienta!

En cambio, ellas, los visitantes y nuestra afición se mojan, pasan frío (tampoco tenemos grada cubierta) y no tienen dónde tomar algo caliente.

Me explicaron que las instalaciones son del Ayuntamiento o del Patronato y que no dejan poner cantina, pero yo conozco algún campo municipal con cantina y bocatas y me gustaría que el mío también oliera a lomo frito y a caldo recién hecho en los descansos. Y seguro que no soy el único.

Bueno…, acaba de llegar el míster, así que me voy a entrenar… Por suerte, ¡hoy no llueve!

Marco R.G.