¡Porque te lo digo y punto!

10 12 2018

Todo empezó una mañana que me levanté y todo estaba del revés. Llegué al colegio y seguía igual.

En una materia no lleve el libro y me riñeron. Pregunté:

-¿Por qué es tan importante el libro?

Y me contestaron: 

-Porque lo digo yo y punto.

Luego fui a entrenar y me mandaron sacar los balones.

Y pregunté: 

- ¿No puede hacerlo otro que yo estoy cansado?

Me contestaron: 

-Porque lo digo yo y punto.

Luego para recoger igual.

Más tarde fui a merendar a casa de un amigo y me mandó que recogiese la mesa. Yo le dije que recogiese él pero él me dijo:

-Porque lo digo yo y punto.

Al día siguiente me di cuenta que todo había sido una pesadilla. Se lo conté a mis amigos y les gustó tanto que querían que se lo repitiese y dije que no.

Me preguntaron:

-¿Por qué?

Y les respondí:   

-Porque quiero, puedo y soy capaz.

Enol R.F.



¡Porque te lo digo yo y punto!

10 12 2018

Un día, estaba con mi madre en casa y me preguntó que si quería poner las luces de Navidad y yo le dije que sí.

El problema vino cuando mi habitación quedó hecha un desastre. Estaba llena de papeles y luces por todos lados ¡un desastre!

Como nos sobraban luces, mi madre me dijo que las podíamos poner en la terraza. Me pareció buena idea.

Me puse a recoger mi habitación, cuando de repente mi madre me dice que si puedo poner las luces en su sitio y le contesté que, como eran muchas, no podía con todas. Ella respondió que ahora no podía, que estaba dándole una medicina a mi padre. Le dije que podríamos recogerlas después, pero me dijo que no que las recogiese yo.

Estuve un rato intentando convencerla pero era imposible. En una de estas me cansé y le dije que no iba a recogerlas sola y me respondió:

-¡Porque te lo digo yo y punto!

Mar S.R.