MGB. “Querido diario”. Episodio 1

21 01 2019

Día 1

Querido diario:

El planeta está llegando a su fin, y me temo que no viviré para contarlo. Ahora mismo estoy en la nave 8H-G, a la cual le quedan pocas provisiones. Me temo que no sobreviviré mucho más que un triste mes. En la nave estamos unos pocos supervivientes. Está el medico, Sug Oclav. A Sug lo conocí en un campamento. En él, yo me caí por un pequeño precipicio y me rompí el tobillo. Él me lo curó.   Después está Keiz Muss, el inventor. Él inventó la máquina sobre la que vagamos sin rumbo. También está Kelly Andern, la aventurera. Era una fiel miembro del ejército, pero sufrió heridas graves después del cataclismo.  Y como último, pero no menos importante, estoy yo. Pit Wick.

CONTINUARÁ…

Marcos G.B.



Ciencia ficción: “¿De verdad esto es el espacio…?”

21 01 2019

Era el siglo XXII y a pesar de todos los avances técnicos los  seres humanos no habían conseguido llegar más allá de Saturno. En una reunión del consejo de la NASA decidieron que eso no podía quedar así, tenían que hacer algo histórico.  Escogieron al mejor astronauta que tenían, George Phelps, y a su inseparable ayudante Newton Horford, más conocido cómo Newt, para salir al espacio y sobrepasar la órbita de Saturno.

El 24 de enero del 2121 despegaron hacia el espacio exterior. Pero hubo complicaciones en el despegue, y los dos tripulantes se desmayaron. Cuando se despertaron todo estaba de color rojo, y pensaron que era Marte.

Pero estaban muy equivocados Siyua El Maligno, el terrible enemigo de los habitantes del planeta Tierra, que ya les había atacado cinco veces, les había encogido mientras estaban desmayados y había introducido la nave en su garganta, por eso estaba todo de color rojo. De esta manera no se percatarían y pensarían que era Marte.

George estaba muy extrañado y no le daba buena espina. Newt tomó los mandos y descendieron durante un largo rato por la garganta, pensando que se estaban saliendo de la órbita de Marte. Al rato, llegaron al esófago y seguidamente a la boca del estómago, entonces fue cuando a George le vino una estremecedora idea.

-Newt, ¿Oyes eso?-Dijo George- Son los rugidos de un estómago. Por eso está todo rojo. Solo hay una persona que nos metería dentro de su cuerpo, y esa persona es… ¡Siyua El Maligno!

Pero como estaban cerca del esófago, Siyua empezó a toser. Lo hizo tan fuerte que les expulsó hasta Urano. Una vez allí cumplieron su misión, vivieron felices y comieron perdices.

Carla R.M.



Ciencia ficción: “Los héroes del bosque volante”

21 01 2019

Cuenta la leyenda que en el año 2180, un niño llamado Peter y su mejor amiga, Alaha Enfais, estaban de excursión en los bosques volantes de Marte cuando vieron un brillo a lo lejos. Se acercaron a ver qué era y quedaron paralizados por una fuerza extraña e invisible. No tardaron en darse cuenta de que habían caído en una trampa del villano cortador de árboles, Black Axe.

Horas después llegó la Policía Marciana y utilizando sus armas especiales, liberaron a los dos niños de la atadura invisible de Black Axe. Peter y Alaha estaban muy tristes, pues el malvado leñador había destruido el bosque más bonito de Marte. No sabían qué podían hacer. De repente Alaha recordó que su abuelo, el gran explorador interestelar Black Hole Hannibal, le había dado una piedra mágica de una galaxia muy, muy lejana que le permitía viajar en el tiempo durante dos días. Peter, Alaha y los policías se dieron la mano y activaron la piedra. Todo se puso negro y aparecieron en el bosque dos días antes. De esta manera esperaron a que llegara el malvado Black Axe y lo detuvieron con ayuda de la policía.

Así fue como los amigos salvaron el tesoro natural marciano y encerraron para siempre al destructor de bosques. Desde ese día todos los años se celebra una gran fiesta en su honor en el bosque.

Héctor Aníbal G.G.



CRM. Episodio 1: “¿Qué ocurre aquí?”

21 01 2019

Hola he decidido que voy a escribir una pequeña novela y os iré desvelando lo que pasa capítulo a capítulo… ¿Preparados?

¡Adiós Sophie!-dije despidiéndome de mi amiga mientras bajaba del autobús. Hoy estaba muy contenta porque tendría la suerte de comer la deliciosa paella de mi madre. Agarré mi llavero de unicornio que estaba en el fondo de mis vaqueros, saqué las llaves y entré en casa.

Ya estoy aquí, grité mientras tiraba mi mochila al suelo y me dirigía hacia la cocina guiada por el olor de la paella. Pero, al instante, me di cuenta de algo muy extraño, todos los muebles habían desaparecido. Asustada llamé a mis padres pero no obtuve respuesta. Comprobé todas las habitaciones y todas estaban igual. Realmente alarmada, fui hasta mi habitación y levanté un tablón mal enganchado pero ni siquiera estaba allí mi cajita de cromos. De pronto hoy un ruido raro del salón fui hacia allí y un gran agujero negro lo estaba arrrastrando todo hacia él y también a mi. Me agarré al sofá pero no funcionó, luego todo se quedó negro.

Carla R.M.