CRM. Episodio 3: “Auxilio”

26 01 2019

Hola de nuevo, aquí está el tercer capítulo de mi novela:

Una garra grande con uñas amarillentas y afiladas como cuchillos salió del agua y se dirigió hacia mí. Antes de darme cuenta estaba siendo hundida hacia las profundidades de aquel lago por culpa de esa misteriosa criatura que quería ahogarme. Pataleé, grité (aunque solo salieron burbujas) me moví, pero todo fue en vano… pensando que era el fin miré hacia arriba mientras me hundía rápidamente. De pronto, una sombra pasó por encima de mi cabeza y penetró de cabeza en al agua. Yo no sabía muy bien qué pasaba porque me estaba mareando debido a la falta de oxígeno pero alcancé a oír un alarido de dolor y vi como se teñía el agua de rojo mientras aquella garra me soltaba.

Mi salvador me agarró de un brazo y me impulsó hacia arriba, tosiendo y escupiendo agua me arrastré hacia la orilla y me tumbé hacia arriba agradeciendo seguir viva. Cuando me hube recuperado me giré y le vi, era un niño de mi edad, con el pelo  y los ojos color miel y de tez morena. Le dije: -¿Quién eres y por qué me has salvado?

- Soy Nairo, un elfo del Bosque de los Pinos y… -de pronto, puso cara de horror y gritó:

-¡Cuidado! una flecha cruzaba el aire rápidamente y venía directa hacia a mí…

Carla R.M.



MGB. “Querido diario”. Episodio 2

26 01 2019

DÍA II

Querido diario:

Llevamos más de dos horas escuchando la misma canción. Al final me canse y grité:

-¡No aguanto más!

Todos se callaron. Por un momento me sentí idiota, pero luego Kelly dijo:

-Yo tampoco. Llevamos más de dos días metidos en este trasto de ojalata. Para vivir yo necesito movimiento.

-Yo también -dijo Sug- dentro de seis minutos estaremos en el planeta DCII. No nos quedan muchas provisiones. Yo propongo que paremos y las repongamos.

-¡Eso es muy arriesgado!-intervino Keiz- Si vais a ir, yo me quedaré.

-Pues vale -dijo kelly.

-¿No me lo vais a impedir?

-No -dijo Sug- esto es un mundo libre.

Cuando llegaron al planeta DCII, el trío bajo con sus trajes.

-Volveremos en media hora -dijo Kelly a Keiz- tú disfruta del silencio.

Después de unos quince minutos, el trío estaba en pleno desierto, cuando, de repente, Sug divisó una caseta.

-¿Qué es eso?

-Sea lo que sea -dije yo- se dirige hacía nosotros.

CONTINUARÁ…

Marcos G.B.