Jornada de psicología
“Lo prometido es deuda”, dice el refrán. Por eso publicamos aquí toda la información de la Jornada de Psicología que celebramos en el Instituto el 22 de diciembre. Para los que os la perdísteis, os diremos que los alumnos de Psicología estuvieron trabajando en equipo sobre este proyecto durante un mes antes y aún no hemos parado de elaborar la información. En la Jornada hubo coloquios, tests, una conferencia, una exposición de carteles y una rueda de experimentos. Pero lo mejor es que vayamos por partes y lo expliquemos todo cosa por cosa. Todo el equipo esperamos que escribáis vuestros comentarios porque sabemos que hay muchas cosas que mejorar en lo que hicimos y la próxima vez queremos hacerlo mejor.
En esta Jornada realizamos unos experimentos para comprobar si hay diferencias entre los cerebros masculino y femenino según la función de los hemisferios cerebrales. Aquí tenéis una presentación con las conclusiones que obtuvimos.
Mientras algunos alumnos realizaban estos experimentos, Sara conducía en otro espacio un coloquio sobre el mismo tema. Aquí tenéis su relato sobre lo que allí se dijo:
Coloquio sobre los cerebros masculino y femenino.
Sara Suárez Jiménez, 1º bachillerato
En mi coloquio se habló sobre los cerebros masculino y femenino y sobre las diferencias que existen entre ellos. Yo me prepare una especie de discurso para que la gente lo escuchase y sobre la marcha fueran preguntando dudas que tuvieran para que yo pudiera resolverlas. Más o menos expliqué sobre qué quería hablar y la gente me comentaba lo que yo había dicho, pero nadie preguntaba. Entonces yo decidí abrir un debate y más tarde explicar algunos ejemplos que había puesto para que lo entendieran mejor.
En el coloquio había sobre unas 10 personas y entre ellas un profesor, Rodrigo, el cual intervino mucho y gracias a él llegamos a una conclusión general. Los alumnos y alumnas que asistieron a mi coloquio eran de cursos variados. Asistieron más chicas que chicos, participaron más las chicas pero los chicos que participaron lo hicieron con muchas ganas y bastantes conocimientos. Al empezar mi coloquio les hablaba de si creían que las diferencias que existían entre los cerebros estaban determinadas por el sexo. Esa pregunta dio bastante que hablar: todos decían que no aunque al dar su opinión expresaran lo contrario. Después apunté una frase en la pizarra que me había llamado mucho la atención: “Mujeres cabellos largos, ideas cortas”, frase misógina escrita por Nietzche. Esa fue otra de las cuestiones que dio mucho que hablar, pues todos decían que esa frase no era cierta y empezaron a comparar con los hombres y al final llegaron a la conclusión de que la frase no era cierta porque muchas mujeres habían llegado a altos puestos en la sociedad, cosa que por ejemplo muchos hombres no habían llegado a conseguir. No hubo comentarios machistas por parte de los hombres, hasta yo misma me asombré de que los hombres no estaban de acuerdo con esa frase y defendieron a las mujeres.
Cuando todas mis ideas ya estaban expuestas llegó una nueva alumna Para que se integrara un poco le expliqué mas o menos de qué estábamos hablando. Rápidamente ella lo entendió. Con ella nos desviamos un poco del tema de los cerebros y empezamos a hablar sobre la educación que se inculcaba antes y la que se inculca ahora. Aunque mucho no tiene que ver con los cerebros, en realidad sí porque las ideas de pensar de las personas son diferentes según la educación que han recibido: por ejemplo, si una mujer desde que es pequeña según la educación que recibe ella solo sirve para hacer las tareas de la casa, va tener ese pensamiento en la cabeza, el de que ella solo sirve para hacer las tareas de la casa y nada más.
También hablamos sobre un tema que a mí personalmente me parece muy interesante, y pude apreciar que tenía mucho que ver con la forma de pensar de los hombres y de las mujeres y sobre sus cerebros. Este tema era el de los juguetes que tenemos de pequeños. La alumna que había llegado un poco tarde fue la que lo planteó. Decía que cuando iba por una tienda de juguetes se distinguían los pasillos que eran de chicos y de chicas. Los de chicas estaban llenos de juguetes como barbies, cochecitos de bebé y demás cosas; y los de los chicos estaban llenos de coches, de muñecos violentos, de action men etc. El que los juguetes estén separados así nos indica qué juguetes tienen que elegir las chicas y qué juguetes tienen que elegir los chicos y, aunque no lo parezca, esto influye en nuestra manera de pensar, ya que se vería mal que un niño juegue con una barbie o que una niña este jugando con un coche de niño o con cualquier otro juguete de niño. Eso demuestra que las mujeres somos más delicadas, ya que los juguetes que hay para niñas ninguno es de acción ni nada de eso, todo son princesas o cosas por el estilo. En cambio, los juguetes de los niños son todos de acción y ninguno son príncipes que correspondan a las princesas, eso se deja también para las niñas.
Gracias al planteamiento de esta cuestión yo misma pude llegar a más conclusiones de las que yo había sacado, es decir, hacer el coloquio también me sirvió para que yo misma aprendiera. La gente del coloquio sacó una conclusión clara: que los hombres no son mejores que las mujeres ni las mujeres son mejores que los hombres, solamente que la forma de pensar de cada uno venía inculcada de la educación que ellos habían obtenido, no por la cosa de ser mujer u hombre. En principio, antes de hacer el coloquio, cuando lo ensayamos en clase, yo había llegado a la misma conclusión, pero después de hacer el coloquio y escuchar las opiniones y planteamientos de los demás llegué a una conclusión todavía más extensa. La conclusión que la mayoría había obtenido del coloquio era cierta, pero yo llegué a la conclusión de que la educación no solo nos la inculcan en nuestra casa, sino que también nos la inculcan en los tiendas de juguetes, como ya expliqué, y por ejemplo por la tele, ya que los anuncios de juguetes para niño nunca salen niñas anunciándolos y lo mismo pasa con los juguetes para niña.
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Otro tema que tratamos en esta Jornada fue el de la anorexia y la bulimia. Por una parte Raquel y Ana prepararon una conferencia-coloquio del que conservamos este material y del que ellas mismas nos cuentan cómo se desarrolló. Y, por otro lado, Marco realizaba a los que querían un test del mismo tema en el que podían comprobar si tenían alguna tendencia en este sentido. Él mismo nos cuenta a continuación cómo era la experiencia, pero tened en cuenta que no es recomendable que los que leáis esta página realicéis vosotros solos el test, puesto que siempre hay que contar con la supervisión y con la ayuda de un especialista.
Coloquio-Conferencia: “Somos lo que comemos”
Anorexia y Bulimia
Raquel Lorenzo y Ana García Almeida
A la conferencia asistieron aproximadamente ocho personas, entre ellos, dos profesores: Luis Ángel y Fini. La mayoría de alumnos que acudieron eran de cursos superiores a 3ºE.S.O, pues tan solo uno de ellos pertenecía al primer ciclo de E.S.O.
Como introducción proyectamos la presentación de power point y el vídeo precedentes. A continuación resolvimos las dudas acerca de lo que habíamos tratado y continuamos explicando los tipos de anorexia (nerviosa primaria, nerviosa secundaria, tipo restrictivo y vigorexia) y bulimia (purgativa y no purgativa).
Para finalizar les dimos un tiempo para que reflexionaran y así pudiéramos resolver más dudas. Cuando las preguntas que plantearon fueron respondidas hicimos un debate con cuestiones preparadas por nosotras.
Estas son algunas de ellas:
-¿Por qué se produce la anorexia? ¿Crees que es por la presión social orientada a que la mujer pierda peso y esté delgada? A veces esta obsesión tiene su origen en la inseguridad personal o en la creencia de que estando flaca una se sentirá mejor. Otras veces pueden ser las críticas de compañeros por tener algo de sobrepeso o por un rechazo sentimental.
-¿Hay chicas con mayor riesgo de caer en la anorexia que otras? Sí: las chicas con una personalidad obsesiva, que son muy perfeccionistas y autoexigentes, las chicas inseguras de sí mismas y que tienen una gran preocupación por su imagen física. También pueden caer con mayor facilidad las chicas que se dedican profesionalmente a algún tipo de actividad en el que se exige tener un cuerpo excesivamente delgado y para conseguirlo se someten a dietas muy estrictas.
-¿Se puede prevenir la anorexia o bulimia? Sí, ayudando a los adolescentes a reforzar su autoestima y a potenciar los valores humanos por encima de la apariencia física, además de cuidar una alimentación equilibrada y cuestionarse los modelos estéticos, cada vez más alejados de la población normal.
-Aunque estén tan excesivamente delgadas, ¿porque se ven gordas?El bajo peso produce un fenómeno psicológico conocido como “distorsión de la imagen corporal”, que conlleva que la persona, a medida que pierde más y más peso, distorsione la imagen que tiene de sí misma.
-¿Por qué muchos casos de anorexia evolucionan a bulimia?La razón es que, al someter al organismo durante mucho tiempo a una restricción tan severa, acaba por aparecer la ansiedad, y la ingesta voraz de alimentos de forma compulsiva. A partir de ahí surge de nuevo la restricción seguido del atracón y la purga, es decir, la inducción del vómito.
-¿Qué pueden hacer las amigas de una chica anoréxica? Hablar con ella y hacerle ver que tiene un problema y necesita ayuda. Lo mejor es no seguirle las conversaciones sobre comida y no fomentar comentarios sobre la moda. Después, comunicarlo a los padres para que puedan intervenir cuanto antes y resolver la situación. Es muy importante no presionarla para que no caiga en una depresión y que no pierda el contacto con las amigas.
-¿Es el desorden alimentario una adicción? Sí, el desorden alimentario está catalogado como un tipo de adicción; física, a las endorfinas que produce el ayuno; psicológica al control (controlar su cuerpo y lo que sucede a su alrededor).
-¿Sólo las chicas adolescentes tienen desórdenes alimentarios? Muchos desórdenes comienzan en la adolescencia, pero tanto niños, hombres, mujeres adultas o cualquier persona puede caer víctima de un desorden alimentario.
-¿Cuál es la diferencia entre anorexia y bulimia? La gente que sufre de bulimia toma alta cantidades de comida, pero poco después se autoprovoca el vómito, o toma diuréticos o laxantes para así evitar aumentar de peso, mientras que la gente que sufre de anorexia deja de comer, evita comida con altas calorías y hace ejercicio constante. Normalmente las personas con bulimia no pierden tanto peso como aquellas con anorexia. También hay casos de personas que sufren de ambos desordenes alimentarios, anorexia y bulimia al mismo tiempo.
-¿Se puede superar un desorden alimentario?Sí, la recuperación de un desorden alimentario es totalmente posible:
- Se debe de tener paciencia y tiempo para hacer cambios progresivos.
- La recuperación requiere de un desarrollo y crecimiento personal, no es solo un cambio de hábitos.
- Debe cubrir el aspecto psicológico, físico y espiritual.
- El tratamiento generalmente tiene una duración promedio de diez y ocho meses en ambulatorio.
(Esta información la reunimos con ayuda de nuestro libro de texto de psicología (M.güel: Aliento, Barcelona,Teide, 2010) y con diferentes paginas web, entre ellas: -wikipedia-www.dmedicina.com/enfermedades/psiquiatricas/anorexia-www.dmedicina.com/enfermedades/psiquiatricas/bulimia)
Test de anorexia y bulimia
Marco Pernas Canga
Comenzando por la explicación del test, lo primero que se puede decir es que está relacionado potentemente con la anorexia y la bulimia y tiene el fin de conocer de manera relativa el porcentaje de personas que presentan síntomas de padecer estas enfermedades tomando como ejemplo este centro, el instituto de educación segundaria Río Trubia. Otro propósito es el de investigar a qué grupos sociales afectan más dichos padecimientos (hombres, mujeres, adolescentes, adultos, etc.). El test ha consistido en realizar una serie de preguntas (en total 20) a personas de todas las edades y sexos de este centro. No eran preguntas complicadas ni comprometidas, sino preguntas sencillas a las que todo el mundo podría contestar, y siempre relacionadas con la dieta y la alimentación. En la parte de arriba de estas pruebas vienen patentes el sexo y la edad de los pacientes, pero no su nombre, pues estas pruebas son totalmente anónimas.
SEXO-
EDAD-
1. Me asusta pesar demasiado
Sí No
2. Siento que la comida controla mi vida
Sí No
3. He intentado ayudando o siguiendo dietas intensivas
Sí No
4. A veces me he dado atracones de comida sintiendo que era incapaz de parar
Sí No
5. Tengo el impulso de vomitar después de comer
Sí No
6. Me he provocado el vómito después de comer
Sí No
7. He usado diuréticos o laxantes para bajar de peso
Sí No
8. Evito comer aunque tenga hambre
Sí No
9. Los demás piensan que estoy demasiado delgado/a
Sí No
10. Me controlo en las comidas
Sí No
11. Los demás me presionan para que coma
Sí No
12. Estoy pendiente de las calorías que tienen los alimentos que como
Sí No
13. Evito especialmente comer alimentos con hidratos de carbono
Sí No …
Si el número de respuestas “sí” es muy elevado, la persona presentaría algún tipo de síntoma de anorexia y bulimia.La ubicación de este trabajo fue en el aula de segundo de bachillerato compartida ésta con otra prueba consistente en un test de fobia social. El despacho era abierto, lo que quiere decir que no había ni puertas ni paredes que lo cerraran, pero para conseguir intimidad no se daba permiso para entrar en el aula hasta que finalizara la cita que se estaba llevando a cabo.En cuanto a la participación, fue más alta de la esperada (no tuvimos tiempo para tratar con todas las personas dispuestas a hacerlo). Además la gente mostraba mucho interés. A pesar de eso, la asistencia de profesores fue casi nula, ya que solo asistió uno. Hubo casos particulares que llamaban la atención: por ejemplo había personas que sólo con su cara ya transmitían su elevado interés, otras contaban vivencias personales, se querían interesar por las enfermedades con un miedo también bastante elevado a padecerlas ellas mismas. Los resultados han sido los esperados: en general no se padece ningún síntoma, pero hay también alguna excepción que transmitimos a la profesora de psicología. En definitiva, el test ha sido un éxito.
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Además de este test que organizaba Marco, Cristina realizó otro de fobia social. Ella misma nos explica cómo se desarrolló:
Test sobre la fobia social
Cristina Álvarez López
La fobia social, según el libro de texto que utilizamos en clase, “es un transtorno caracterizado por la aparición de un temor irracional muy intenso y angustioso” ante situaciones en las que participan varias personas y que generalmente provoca respuestas de evitación. Como las demás fobias, puede provocar síntomas físicos, como sudoración, nerviosismo, inquietud, palpitaciones. Se trata de una preocupación excesiva y desproporcionada ante una situación social cotidiana.
Este test consiste en hacerles unas preguntas a las personas que han participado sobre situaciones que se pueden encontrar en la vida y sobre cómo se sentirían en esas situaciones puntuándolas del 1 al 5, donde 5 es sentirse mal en la situación y 1 es sentirse bien. El test es este:
- telefonear en público.
- participar en pequeños grupos.
- comer en lugares públicos.
- beber con otras personas en lugares públicos.
- conversar con otras personas con autoridad.
- actuar o hablar ante un auditorio.
- ir a una reunión.
- trabajar siendo observado.
- escribir siendo observado.
- llamar a alguien a quien se conoce poco.
- hablar con personas poco conocidas.
- reunirse con extraños.
- orinar en un baño público.
- entrar en una sala cuando los demás ya se han sentado.
- ser el centro de atención.
- hablar en público en una reunión.
- expresar desacuerdos con personas poco conocidas.
- mirar a los ojos a personas poco conocidas.
- presentar un informe en grupo.
- intentar convencer a alguien.
- devolver un artículo o producto a una tienda.
- dar una fiesta.
- resistir la presión de un vendedor.
Al final se suman todos los puntos y, según el resultado, puede no tener prácticamente fobia social, un poco de fobia o un alto grado de fobia. Las puntuaciones son: para no tener prácticamente fobia social, entre 23 y 59; para tener un poco de fobia, entre 60 y 74; y para tener un alto grado de fobia, entre 75 y 115 puntos.
En el test participaron 20 alumnos de donde 14 eran mujeres y 6 hombres. Participaron 13 personas de 16 años (9 mujeres y 4 hombres), uno de 18 (hombre), dos de 17 (una mujer y un hombre), tres de 14 (mujeres) y uno de 15 años ( mujer).
De estos alumnos que participaron a 11 les salió que no tenían prácticamente fobia social, a 8 que tenían un poco de fobia y a una persona que tenía un alto grado de fobia social.
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En esta Jornada también se celebró un coloquio sobre la agresividad y la violencia. La organizadora nos cuenta cómo se desarrolló:
Coloquio sobre
la agresividad y la violencia
María Díaz García
El coloquio sobre la agresividad le pareció muy interesante tanto a los que asistieron como a los que no pudieron asistir porque estaban en otros coloquios o en los experimentos. A mí personalmente también me ha servido para aprender porque me he enterado de cosas y he llegado a conclusiones nuevas.
Acudió un grupo muy reducido de personas formado por 2 chicos y tres chicas. Aunque eran menos chicos, realmente a la hora de participar y de razonar lo hicieron mejor que ellas. Por ejemplo, cuando estábamos finalizando les hice la siguiente pregunta: ¿qué conclusión has sacado de este coloquio? Y uno de los chicos respondió que la agresividad en los adolescentes ocurre por la amistad, es decir, que algunos adolescentes se comportaban agresivamente porque algunos de los amigos de su grupo también lo hacían, aunque también existían adolescentes con más personalidad que no querían imitar a los demás. El otro chico, en cambio, dijo que la agresividad procedía de la educación de los padres y puso como ejemplo el de un niño que presenciaba el maltrato de su padre hacia su madre y que luego en la escuela le decía a la maestra las mismas blasfemias que le había oído a su padre. Esto lo dijeron los dos chicos, que eran los menores de entre los asistentes al coloquio. Por parte de las chicas hubo poca participación. Una de ellas, la de mayor edad, respondía pero no apoyaba sus respuestas en razonamientos.
El coloquio me ha servido para saber que no es tan importante la edad a la hora de razonar las cosas.
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Porr último, estas son los posters que los alumnos confeccionaron para la ocasión y que servían como decoración de la sala de espera en la que los participantes elegían en qué querían participar o cambiaban impresiones sobre la Jornada:
24 Enero 2011 a las 14:18
Hola Sole!
No nos salió nada mal para ser la primera vez; además, todos lo pasamos muy bien a pesar de los incidentes con mi experimento y algún otro problemilla que tuvimos antes de las jornadas.
26 Enero 2011 a las 17:01
Personalmente, me gustó mucho la experiencia. Creo que nos salió bastante bien ya que, en mi caso, no había tenido tiempo de preparar bien el experimento.
Espero que puedan seguir haciendose jornadas psicológicas!
25 Febrero 2011 a las 20:35
Aunque no voy a clase de psicología me parecieron interesantes los experimento que hicieron y me gustaría que se hicieran más cosas de este tipo
2 Marzo 2011 a las 17:22
Esta muy bieen
2 Marzo 2011 a las 17:22
Hola a todos, a mí también me pareció bastante entretenido las jornadas psicológicas. Aunque no voy a Psicología me he divertido mucho con los experimentos de mis compañeros. Espero que se repita alguna vez más.
2 Marzo 2011 a las 17:27
Me parecieron muy interesantes, los experimentos entretenidos y las charlas de la anorexia y la bulimia muy bien preparadas. Espero que les hayas puesto a todos un 10 Sole, que se lo curraron!
3 Marzo 2011 a las 13:01
La lectura en la pantalla en el taller de anorexia y bulimia iba muy rápido, pero nos gustó mucho la charla. Nos gustaría participar en otros talleres.
3 Marzo 2011 a las 13:13
Los talleres que realizaron los alumnos de Psicología resultaron muy interesantes .Felicito a los alumnos y profesora .Sería interesante que en próximas ocasiones se pudiera participar en todos .
El taller dedicado a la ” anorexia y bulimia ” estuvo muy bien documentado , pero los alumnos no participaron en el debate y las ponentes, Ana y Raquel, se decepcionaron .
Deseo que esta experiencia se repita .
7 Marzo 2011 a las 20:51
¡Hola Sole! Me gustaría compartir con los seguidores del blog un fragmento del documento que te he enseñado sobre las diferencias en el cerebro de un hombre y una mujer. Me gustaría poner más pero me centraré en el tema que me parece más interesante y en el que demuestra que pensamos de forma distinta.
“Un detalle en el cual se puede ver claramente que existen diferenciasm es ante la reacción al humor. El cerebro de ellos y ellas funciona de distinto modo ante el humor. El sentido del humor requiere una mente ágil y flexible. Sintetiza así el desarrollo en el que intervienen las tres capas del cerebro: Primero usamos áreas de la corteza cerebral para procesar palabras, y darnos cuenta de que lo escuchado o leído no tiene sentido. Después, utilizamos la zona que procesa los sentimientos. Allí lo absurdo o lo gracioso genera una emoción placentera. Los hombres ríen más fácilmente con un chiste absurdo que las mujeres, y éstas requieren, además, que sea divertido. Los chistes más reídos suelen caracterizarse por utilizar juegos de palabras para crear situaciones absurdas. En general, las mujeres emplean más áreas cerebrales y, sobre todo, como expliqué antes, integran más que los hombres lo emocional en los diversos procesos. Aunque los puntos de partida y llegada coincidan, las mujeres emplean más estaciones e implican mayor recorrido.
Si una cosa está clara, es que existen diferencias, tanto en el campo sentimental, como familiar. Físicamente somos iguales, pero funcionamos de distinta forma”.