ÉRASE…
MALA SUERTE

Era un muchacho
tan débil
que lo tumbaba
la brisa;
le hacía daño
acariciarse
o ponerse una camisa.
Y encima la mala suerte
todavía lo perseguía.
Cuando jugaban al guá
resbalaba en las canicas;
y si formaban un corro
lo apartaban
a una esquina.
Al fútbol ni lo intentaba
eran todo balonazos,
como a diario…:
puñetazos de la vida.

Érase que se era
nada de nada…
Ya véis que historia
más desencantada…
CALENDARIO
Había una semana
que no tenía días,
pues todas las horas
brotaban vacías.
Y un mes sin semanas
y un año sin meses,
total ¿para qué?,
¿para lo de siempre?
¿Para ser un número,
para ser un viernes,
para ser de noche,
o no estar alegre?
No sé, yo lo entiendo
¿y tú qué prefieres
ser un siglo inútil
o un bello repente?
¿Merece la pena
o no la merece?
Piénsalo y me dices
lo que te parece.
Y ÉRASE
Érase una luna
rechoncha y brillante,
hasta que dos hombres
lijaron su esmalte.
***
Y érase una estrella
fugaz, muy viajera,
hasta que unos reyes
la metieron presa.
***
Había un firmamento
de quietud inmensa y hermosos misterios
y lo exigió un príncipe
para su aposento.
Había una vez
un juez en un juicio
tan altivo y alto
como un precipicio.
Un verso cortito
decía tantas cosas
que en el mundo entero
servía de idioma.
Un poema tenía
¡tantas tantas comas!
que recibió el Nobel
de poesía cómica.
Érase una vez
-solamente una-,
érase una vid
con muy mala uva.
Érase una niña
que siempre se aburría
y duró una noche
y medio día.
Érase también
entre hoy y ayer:
secaban el agua
y vendían la sed.
Érase también
en medio del mundo
un rey tan estrecho
que hacía de embudo.








