PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA:LA VIDA ES SUEÑO
13 12 2007El más conocido de los dramas filosóficos de Calderón es La vida es sueño (1636). Su complejidad, como ocurre con tantas obras maestras, ha dado lugar a infinidad de interpretaciones. Esta obra, contaba con una historia larga, variada e ilustre, pero Calderón la revive con otros temas como la lucha de la libertad contra el destino.
RESUMEN DE LA OBRA:
El rey de Polonia, Basilio, aficionado como era a los oráculos y a la magia, consultó los mismos antes del nacimiento de su hijo Segismundo. Éstos le advirtieron que su hijo mataría a la reina y, al llegar al poder, reinaría como un tirano despiadado. Y así fue, al nacer Segismundo la reina murió durante el parto y Basilio, al ver que lo que le habían dicho los oráculos se cumplía, ordenó encerrar a Segismundo en una torre por el resto de su vida. Sólo una persona podía ver a Segismundo, Clotaldo, encargado de educar al príncipe. Pero al pasar los años, Basilio siente cierto temor a haberse equivocado y decide que no tiene nada que perder si dejar reinar a Segismundo.
Cuando Segismundo se ve en el trono de Polonia, rodeado de criados y de lujos, desata todo su cólera contra quienes le habían ocultado su historia, intentando matar a Clotaldo. Ante esta situación, Basilio decide devolver a Segismundo a la torre, pero haciéndole creer que todo lo que vivió en el palacio fue soñado… Pero Basilio había cometido un error al dar a conocer a Segismundo en Polonia. Ahora el pueblo lo reclama como rey. Tras vencer a la guardia del palacio, un soldado representante del clamor popular proclama a Segismundo rey nuevamente. Pero esta vez Segismundo no obrará mal.
MONÓLOGOS DE SEGISMUNDO:
En la obra hay dos famosas escenas en las que Segismundo recita dos monólogos. En el siguiente vídeo se pueden apreciar:
MONÓLOGO 1
¡Ay, mísero de mí! ¡Ay, infelice!
Apurar, cielos, pretendo
ya que me tratáis así,
qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.
Sólo quisiera saber,
para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito de nacer),
qué más os pude ofender,
para castigarme más.
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
que yo no gocé jamás?
Nace el ave, y con las galas
que le dan belleza suma,
apenas es flor de pluma,
o ramillete con alas
cuando las etéreas salas
corta con velocidad,
negándose a la piedad
del nido que deja en calma:
¿y teniendo yo más alma,
tengo menos libertad?
Nace el bruto, y con la piel
que dibujan manchas bellas,
apenas signo es de estrellas,
gracias al docto pincel,
cuando, atrevido y crüel,
la humana necesidad
le enseña a tener crueldad,
monstruo de su laberinto:
¿y yo con mejor distinto
tengo menos libertad?
Nace el pez, que no respira,
aborto de ovas y lamas,
y apenas bajel de escamas
sobre las ondas se mira,
cuando a todas partes gira,
midiendo la inmensidad
de tanta capacidad
como le da el centro frío:
¿y yo con más albedrío
tengo menos libertad?
Nace el arroyo, culebra
que entre flores se desata,
y apenas, sierpe de plata,
entre las flores se quiebra,
cuando músico celebra
de las flores la piedad
que le dan la majestad,
el campo abierto a su ida:
¿y teniendo yo más vida
tengo menos libertad?
En llegando a esta pasión
un volcán, un Etna hecho,
quisiera sacar del pecho
pedazos del corazón.
¿Qué ley, justicia o razón
negar a los hombres sabe
privilegio tan süave,
excepción tan principal,
que Dios le ha dado a un cristal,
a un pez, a un bruto y a un ave?
MONÓLOGO 2:
Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos;
y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
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