
Tuvo la jirafa
un dolor de muelas
y vino a curarla,
con una escalera,
el viejo dentista
que hay en la pradería.
Peldaño a peldaño,
fue hasta la cabeza,
-abra usted la boca
todo lo que pueda.
Y con mucho arte
y un licor de hierbas,
curó a la jirafa
su dolor de muelas.
Eva. 5 años B

La señora igüana
muy contenta está.
Pues en matrimonio
la pidió un caimán.
Y ella está tejiendo,
a orillas del mar,
un velo de novia,
con espuma y sal.
Alba. 5 años B

Triste el hipopotamo
nadaba en el río.
Tres días llevaba
con un fuerte hipo.
-¡Hip,hip!-repetía
con enorme ruído.
De pronto a lo lejos,
se escuchó un rugido
y el pobre,del susto,
el hipo ha perdido.
David. 5 años B

El gato hizo “miau”
y el perro hizo “guau”,
el pollito,”pío”,
la gallina,”ca”.
La vaca hizo “mu”,
y el patito, “cua”.
La cabra hizo “be”,
la oveja,”ba”.
Y el loro,enfandado,
les dijo:
-¡A callar!
Enol. 5 años B
De color rosa
es su librea
y aunque es flamenco
no flamenquea,
porque no canta
ni zapatea;
pero en el aire
revolotea.
¿Quién es?
El flamenco
Carolina Fernández. 5 años B

Suenan campanas,
din-dan,din-don,
pues la princesa
raptó a un dragón.
-¿Pero qué dice?
din-dan,din-don.
-¡Qué una princesa
raptó a un dragón!
-pero,¡qué cosas!
din-dan,din-don.
-¡Vaya princesa…!
-¡Vaya dragón!
-¡Qué tiempos estos…!
din-dan,din-don.
Rubén. 5 años B

El bebé cerdito
se ha echado a llorar,
porque mamá cerda
le quiere lavar.
-Calla,lechoncito.
-¡No quiero callar!
-Si sólo los mocos
te voy a limpiar,
-y si no regruño,
¿qué me vas a dar?
-Pues, si no regruñes,
te voy a comprar un lindo babero
de blanco percal.
Elena. 5 años B

Buscando el mar,
triste y rellena,
sobre las olas,
va la ballena.
Quiere volar
¡Vaya faena!
-No tengo alas
-dice con pena.
Y entre las olas,
triste y rellena,
se va alejando
doña ballena.
Manuel. 5 años B

Ayer por la tarde
el señor ciempiés
encargó a la araña,
para fin de mes,
calcetines blancos
para sus cien pies.
Y ella teje y teje,
en un punto inglés,
uno del derecho
y dos del revés,
los cien calcetines
del señor ciempiés.
Irene .5 años B
Darío, Rubén

(1867-1916)
Lo fatal
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésta ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror…
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos…!
Marina Rodríguez Álvarez 6º A