Grabando…sobre linóleo
Habitualmente, en los centros educativos se trabaja el grabado sobre un soporte a veces menospreciado en el ámbito profesional, el linóleo.
Es fundamental escoger bien la imagen, porque si dejamos a los alumnos que dibujen lo que ellos quieran, habitualmente nos encontramos diseños más o menos “kistch”: corazones, ositos, su nombre, el escudo de su equipo de fútbol favorito..con lo que dificilmente lograremos los objetivos pretendidos en la unidad: manipulación creativa del soporte, trabajo de superficies para hallar texturas, logro de efectos de profundidad utilizando perspectiva lineal etc..
A los profesores que se inician en este tipo de actividades les sugiero que busquen fotocopias de obras de arte (pueden ser de artistas de todas las épocas o bien centrarse en un movimiento concreto, por ejemplo, el Impresionismo. Los alumnos pueden realizar búsquedas en Internet de las obras, recabar información sobre el artista..Es una actividad que puede dar mucho “juego”).
Las imágenes, lo ideal sería que tuvieran un tamaño semejante a la tablilla a grabar y que fueran claras y bien definidas. Yo suelo comprar papel de seda, fino y de color blanco y les doy a mis estudiantes un trozo de tamaño adecuado para que calquen la imagen. Claro, podría pretender que las copiaran ellos mismos, pero creo que eso, realizar una versión personal de la obra de arte podría formar parte de otra actividad. En ocasiones, hay que buscar atajos, simplificar las actividades. Habitualmente, aunque se calque, los resultados no son muy realistas, por lo tanto, no hay que hacer más compleja la actividad.
Después vamos a traspasar la imagen al linóleo, utilizando papel carbón (ese que usábamos con las antiguas máquinas de escribir). Hay que advertir a los alumnos que la imagen estampada va a salir invertida, en “negativo”, por eso, hay que darle la vuelta al papel de seda para copiar el original al revés; así el resultado final en papel estará correcto de orientación.
Con el dibujo ya en la tablilla, procedemos a contornearlo con la cuchilla de la gubia. Hay que tener mucho cuidado en este proceso; por un lado, indicar a los alumnos la forma correcta de colocar la herramienta entre sus manos y el ángulo de inclinación del corte, por otro, una incisión muy profunda traspasará todo el grosor del linóleo y agujerearemos la tablilla. Repasad con una buena piedra de afilar el filo de la gubia. Si la cuchilla no está bien afilada, haremos un esfuerzo extra y es más probable que nos cortemos.







