Tras las actividades del curso pasado, arrancamos, con menos fondos y con menos tiempo destinado concretamente a este proyecto. Eso sí, continuamos con ilusión defendiendo los propósitos medioambientales, tanto en nuestro día a día (concretos y próximos) como embarcándonos en la aventura común de buscar un futuro mejor.
Empezamos el curso hablando ante los alumnos y en ocasiones ante las familias de la necesidad de reducir el gasto de plasticos, papel aluminio y embalajes en general no reutilizables en los aperitivos que traen para la hora del recreo.
Reutilizar recipientes es más adecuado que el despilfarro continuo de envoltorios que en ocasiones resultan excesivos. Además de no agotar recursos, no crea el problema de qué hacer con ellos cuando ya han sido usados. Demasiada basura hay ya a nuestro alrededor.
Como siempre tratamos de combinar estos propósitos con los própios de hábitos saludables. Pensamos que si se combina la información específica más detallada y ejemplificada con las breves anécdotas puntuales esta información se refuerza con la experiencia y se va interiorizando. Este es nuestro objetivo final.