El semillero
5 03 2011Ya hemos comenzado a trabajar en el semillero, por fin ¡¡ Pero claro, os preguntareis que es eso; pues es muy fácil de explicar, se trata de un lugar en el que sembramos nuestros vegetales con el fin de facilitar su germinación en las mejores condiciones posibles. De este modo evitamos que las semillas estén sometidas a las inclemencias meteorológicas y puedan crecer en condiciones estables hasta que la plántula esté en condiciones de ser trasplantada en el huerto.
La semilla está preparada para sobrevivir muchos años antes de germinar. En cierta manera está como dormida. Para romper este sueño y empezar a germinar necesita una temperatura y humedad adecuadas.
En general las plantas de verano como el tomate, la berenjena o la calabaza suelen necesitar temperaturas más cálidas para germinar, del orden de 20-25ºC, mientras que verduras de primavera o otoño como la lechuga, el haba o las coles pueden germinar a temperaturas de unos 15ºC.

La mayoría de hortalizas germinan en menos de una semana si las condiciones de humedad y temperatura son buenas. Algunas, como la zanahoria, el apio o el perejil son más lentas. El perejil puede tardar casi un mes. Si ponemos las semillas en remojo unas horas antes de la siembra, aceleraremos la germinación.
De la semilla sale una plantita que tiene unas hojas embrionarias diferentes de las hojas normales. Son los cotiledones. A esta pequeña planta la llamamos plántula y en la mayoría de hortalizas tiene dos cotiledones (dicotiledóneas). Por último el trasplante lo haremos cuando las raíces ya hayan ocupado todo el alveolo del semillero, pasando la plántula al huerto.
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