Algunos datos útiles

19 05 2011

Ahora que el huerto ya está en marcha, nos asalta otra duda: ¿cuándo debemos recoger aquello que hemos sembrado? Pues para salir de dudas que mejor que consultar un calendario:

Calendario para sembrar y recolectar

Otra pregunta que nos podemos hacer es ¿cuándo debemos regar?:

Respuesta a nuestras dudas

Ya puestos en faena, que podemos  hacer con esas malas hierbas que nos traen por la calle de la amargura:

 

Solución a nuestros problemas



El huerto escolar

24 03 2011

Nuestro huerto

Tras muchos meses trabajando en el proyecto de salud, al fin hemos comenzado a trabajar en el huerto. Aunque continuamos con nuestra labor en el semillero, iniciamos las labores de acondicionamento y limpieza del terreno del huerto, y así poder plantar nuestras primeras verduras y hortalizas.

Empezamos a plantar zanahoria y cebolleta, y puesto que no se nos ha dado mal, quisimos continuar plantando lechugas y repollo.

Aprovechando que estamos en la fase de cuarto menguante hemos querido terminar plantando berzas. Los calendarios lunares biodinámicos nos orientan sobre los mejores momentos para realizar diferentes labores del huerto, dependiendo de las fases lunares, así por ejemplo

Luna llena:  Es el período más propicio para cosechar, sacar el estiércol de los corrales, voltear el compost, cortar caña, o sembrar plantas de fruto.

Luna menguante: No sólo es el mejor momento para continuar las actividades iniciadas en luna llena, sino que también es el momento más propicio para sembrar raíces y tubérculos, tales como rábanos, remolachas o patatas.

Luna nueva: No es una etapa muy propicia para actividades que no sean el desherbado de adventicias.

Luna creciente: Es la responsable de la estimulación de las plantas de gran crecimiento vegetativo, abonos verdes, lechugas…, además de ser muy propicia para la fertilidad, por lo que resulta el mejor momento para sembrar todas las plantas que crecen en altura y dan frutos, como tomates, guisantes, judías… Como regla general, es recomendable realizar la siembra de todas las plantas en luna  creciente, (preferentemente dos o tres días antes de luna llena) a excepción de aquellas que puedan subir a flor prematuramente, como es el caso de las lechugas, que deberán sembrarse en fase de luna menguante.   



El semillero

5 03 2011

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Ya hemos comenzado a trabajar en el semillero, por fin ¡¡ Pero claro, os preguntareis que es eso; pues es muy fácil de explicar, se trata de un lugar en el que sembramos nuestros vegetales con el fin de facilitar su germinación en las mejores condiciones posibles. De este modo evitamos que las semillas estén sometidas a las inclemencias meteorológicas y puedan crecer en condiciones estables hasta que la plántula esté en condiciones de ser trasplantada en el huerto.

La semilla está preparada para sobrevivir muchos años antes de germinar. En cierta manera está como dormida. Para romper este sueño y empezar a germinar necesita una temperatura y humedad adecuadas.

En general las plantas de verano como el tomate, la berenjena o la calabaza suelen necesitar temperaturas más cálidas para germinar, del orden de 20-25ºC, mientras que verduras de primavera o otoño como la lechuga, el haba o las coles pueden germinar a temperaturas de unos 15ºC.

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La mayoría de hortalizas germinan en menos de una semana si las condiciones de humedad y temperatura son buenas. Algunas, como la zanahoria, el apio o el perejil son más lentas. El perejil puede tardar casi un mes. Si ponemos las semillas en remojo unas horas antes de la siembra, aceleraremos la germinación.

De la semilla sale una  plantita que tiene unas hojas embrionarias diferentes de las hojas normales. Son los cotiledones. A esta pequeña planta la llamamos plántula y en la mayoría de hortalizas tiene dos cotiledones (dicotiledóneas).  Por último el trasplante lo haremos cuando las raíces ya hayan ocupado todo el alveolo del semillero, pasando la plántula al huerto.