
Aunque todo el mundo ha visitado alguna vez un museo, yo la primera, puesto que mi interés por el arte y mis estudios me han incitado a ello, tras esta semana de prácticas en el Museo Patio Herreriano de Valladolid, puedo decir que mi visión ante estas instituciones ha variado considerablemente. El ver los entresijos de una exposición de estas características, de tal amplitud, con un número de obra expuesta considerable y tanta gente involucrada, resultó una experiencia gratificante.
El montaje en si resultó un tanto “caótico”, pero siempre en el buen sentido. La idea de los comisarios era mostrar una exposición al estilo de las organizadas por la galería BUADES, espontánea y sorprendente. Por ello la planificación de las salas, la colocación de las obras, la iluminación… se realizó en base a una planificación previa, pero en la que surgieron algunas modificaciones según se llevaba a cabo. Esto me permitió darme cuenta de lo importante de la coordinación entre todo el personal del museo y de los departamentos, puesto que cada cambio que los comisarios realizaban suponía revisión de documentación y comunicación a varios departamentos.
En estos cinco días pude conocer los almacenes, la biblioteca, las oficinas, el taller de restauración… y comprobar como funcionan en la practica lo aprendido en las asignaturas de Museología y Museografía, y en Depósito, Traslado y Exposición de BBCC. Pude comprobar como el almacenaje, embalaje, traslado y exposición de determinadas obras de arte contemporáneo, puede resultar una labor de verdadero ingenio, puesto que la delicadeza de los materiales y la forma expositiva no resultan fáciles.
En definitiva, estas prácticas me han ayudado a fijar unos conocimientos obtenidos en los estudios de Conservación-Restauración y me han aportado otros nuevos, pero sobretodo, y para mí lo más importante, me han mostrado como poner en práctica dichos conocimientos para un futuro, espero no muy lejano.
María del Carmen Escarda Fernández