Intifada musical

29 05 2010
  • Tengo un alumno al que esto de la Historia no le va mucho, dice que se le da mal “de toda la vida”. Aún así, viene siempre a clase y de vez en cuando, hasta me escucha. El otro día, mientras explicaba el conflicto árabe-israelí me preguntó si la intifada de la que hablaba era la misma que cantaba Ska-p.  Le dije que no lo sabía, pero que imaginaba que sí. En efecto, es la misma.

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  • La primera vez que me enfrenté a un montón de alumnos en un aula no había preparado la clase. Mi antigua profe de Historia, en aquel momento tutora del CAP me dijo que no hacía falta. Yo, en mi inocencia prepotente de recién licenciada, me lo creí. Ni que decir tiene, que el fracaso fue absoluto. Pero aprendí la lección para siempre. Jamás he vuelto a dar una clase sin prepararla. La segunda vez, llevaba los deberes muy bien hechos, entré al aula con un radio-casette bajo el brazo (el mp3 todavía no existía ¡qué rápido va todo!) en el que puse Juan sin tierra de Ska-p a todo trapo y llené la pizarra de direcciones de páginas web. Al día siguiente los chavales llegaron con un montón de canciones que hablaban de “cosas de Historia”. No es que tuviese dudas, pero desde entonces tengo muy claro que las canciones encierran mucha historia entre sus letras. No hay más que darse una vuelta por este blog para descubrirlo.

  • Y mientras unos hablaban de Ska-p, otros discutían sobre Bush padre y Bush hijo. ¿Cuál es cuál, profe? ¿Antes del padre quién estuvo, Reagan? ¿Y después del hijo, Clinton? ¿Y Pink, le dedicó la canción al padre o al hijo? Más canciones. ¡Ojalá, las intifadas fuesen todas musicales!



No tengo ganas de discutir…

27 05 2010
  •  … que estoy ya muy mayor. No hay problema alguno para ver el documento, salvo quizás vuestra natural impaciencia. Se cura con la edad tranquilos. Es más fácil bombardear con comentarios a la profe que buscarse la vida intentando averiguar porqué no puedo ver el documento. Posibilidades: tengo el flash sin actualizar, java idem o simplemente la plataforma en la que la profe colgó el archivo falló en el momento en el que yo accedí a ella, voy a intentarlo luego. ¡No, tiene que ser aquí y ahora! ¡Todo tiene que estar a mi disposición cuando yo quiero! No tomo nota de las páginas que entran, ni de lo que debo estudiar, ya me lo dirá la profe que todavía no aprobó la Historia de primero. Tampoco llamo a un compañero a ver si se hizo con el guión (que digo yo, que las descargas serán de alguno de vosotros, no estará medio mundo interesado en el guión de estudio del tema ¡y descargas ya ha habido!). Pues eso, ¡que me tenéis contenta! Os lo cuelgo aquí, más no puedo hacer (perdón, no quiero). Si no se descarga ¡tomad nota a mano,  que no sois mancos!


Persépolis

25 05 2010
  • Alguna vez os he glosado en este blog las virtudes de la literatura como fuente de información histórica. También las cine, las de la televisión y las del cómic. A estas últimas me gustaría referirme hoy, inmersos en plena guerra fría (¡en el temario oiga!) para acercaros a la revolución islámica de Irán de la mano de Persépolis.

  • Persépolis es la historia autobiográfica de la iraní Marjane Satrapi. Marjane Satrapi nació en 1969, cuando Irán estaba gobernado por Mohamed Reza Pahlevi, o lo que es lo mismo: el sha de Persia, nombre este, al que el subconsciente suele relacionar con la buena vida, la mucha riqueza y las innumerables mujeres. La familia Pahlevi está íntimamente ligada a la de la autora del cómic, ya que el padre de Reza Pahlevi, el autoproclamado emperador de Persia, derrocó como tal a su bisabuelo. Satrapi vivió en su infancia los últimos años de la dictadura del Sha, conoció una revolución que parecía ir a democratizar a su país y que, sin embargo, devino en lo que hoy es el régimen de los ayatolás, una república islámica donde las autoridades religiosas tiene un control absoluto de la sociedad. Satrapi tuvo la suerte de nacer en una familia acomodada  y bastante progresista, lo que le permitió formarse en el Liceo francés de Teherán y viajar al extranjero. Se trata de un cómic muy interesante, escrito y dibujado en primera persona, donde la autora nos cuenta su paso desde la infancia a la juventud, entre Irán y Austria; el contraste entre la sociedad iraní y la europea, el desconocimiento mutuo y en especial, el desconocimiento y los prejuicios que nosotros, los europeos occidentales, tenemos sobre aquella nación.

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  • El cómic fue llevado al cine, con bastante éxito, por cierto. (Os pongo un par de vídeos, en los relacionados encontraréis más, aunque lo interesante es ver la película entera. La profe confiesa, que tampoco la ha visto.)



Nos vamos de excursión

19 05 2010
  • Aunque no lo parezca, hace ya unas cuantas semanas que llegó la primavera. Con el buen tiempo apetece salir a disfrutar de la naturaleza, así que los de tercero nos vamos de excursión. Como adelanto a lo que podremos ver mañana en nuestra visita a Somiedo, os dejo una foto que os lleva virtualmente a lo que mañana disfrutaremos en persona.

 



Derechos torcidos

2 05 2010
  • Los viernes a última tengo clase con 1º de Humanidades. Son buena gente y acaban liando a la profe con cualquier excusa para rapiñar algunos minutos, evitar hacer algún ejercicio (luego lo hacen en casa) y acercarse con mayor rapidez al salvador toque de timbre que abre las puertas de San Viernes. Cuando no es una cosa es otra, siempre dedicamos los últimos diez minutos a debatir sobre lo divino y lo humano. En nuestro particular pulso de los viernes, a eso de las dos y veinticinco firmé el armisticio. Al tiempo que cerraban cuadernos y dejaban para mejor momento su esquema sobre el desarrollo de la II Guerra Mundial, Vicky defendía que el derecho a la educación debe prevalecer sobre cualquier otro (debatimos sobre si las alumnas musulmanas deberían llevar o no velo en las aulas). Mientras escuchaba su argumentación, preparaba el contraataque con la mía, mandaba callar a quienes no respetaban el turno de palabra, aplacaba ánimos y serenaba impetuosas voces adolescentes (¡qué envidia me dan a veces!) mi cabeza volaba hacia el alto Navia. Allí, diecisiete chavales de la edad de los míos, andan bastante preocupados por su futuro académico. De un plumazo, la Administración educativa asturiana ha decidido que si quieren seguir cursando el bachillerato tendrán que desplazarse a Navia. Tendrán que viajar más de una hora en autobús serpenteando por la AS-12, de la que os cuento, para que os hagáis una idea de cómo es, que es la predilecta de muchos moteros dada la ingente cantidad de curvas y contracurvas que la adornan. Mis alumnos creen que la educación es el más sagrado de los derechos y a los de Bual se les niega porque son considerados por la consejería de educación un gravoso gasto. No sé que se puede esperar de un país que considera la educación un gasto, en vez de una inversión. El ahorro que la desaparición del bachillerato en el Carlos Bousoño supondrá a la Administración, de sobra sabemos que será ridículo comparado con otros dispendios que se van en teorías y proyectos inconclusos.
  • Por cuestiones de intendencia por todos conocidas, estos días servidora anda leeyendo y releyendo leyes y decretos, todos ellos de educación. Los ataca con desgana cada dos años desde hace unos ocho, se queda siempre con esa sensación de palabrería y papel mojado que la supresión del bachillerato en el Carlos Bousoño me confirma hoy. De poco ha de servir este artículo, pero me conformaría con que uno, dos, a lo sumo tres de mis alumnos lo leyeran, pensaran en sus compañeros y reflexionaran en lo privilegiados que son por nacer donde han nacido. Buscaran en el facebook el grupo No a la supresión del Bachiller en el instituto de Boal y se unieran. Les hablo a mis pupilos de la revolución de Internet, de la fuerza imparable de un medio que burla la censura, que difunde ideas, que mueve conciencias. Por eso os ruego a quienes leáis este artículo que suméis esfuerzos y echéis un cable. Como dice mi muchachada la educación es un derecho que debe primar por encima de todo. Incluso del dinero señores gobernantes, incluso del dinero.

  • En ocasiones, la sensatez se impone y las historias tienen un final feliz.