In memoriam

26 04 2012



Días de domingo

23 04 2012
  • En ocasiones leo libros. Mis alumnos de Cultura Clásica están preocupados por el daño neuronal que tan pernicioso vicio puede ocasionarme. Yo, ahí sigo. Lee que lee haciendo caso omiso a sus recomendaciones sobre las maravillas de las vídeo consolas, los juegos de ordenador y los estimulantes programas televisivos de los que son fieles consumidores. También veo y escucho los noticiosos, esto a mi muchachada no se lo confieso, no quiero contrariarlos en exceso con mis funestos vicios. En las elecciones francesas celebradas ayer, Marine Le Pen, o lo que es lo mismo, la ultra derecha ha logrado casi un 20% del apoyo popular. Soy consciente de que muchos de los muchachos que se afligen por mi afición a la lectura serían entusiastas votantes de Le Pen ¿Tan mal lo hago? En el aula de infantil de mi cole, el pueril alumnado que al decir de nuestra directora se corrompe al llegar a secundaria, experimenta la crianza de renacuajos en cautividad. El viernes fui a verlos. Ya les ha crecido el rabo y van camino de convertirse en hermosos batracios. Los renacuajos, se entiende. Los infantes, a qué negarlo, también temo que me salgan rana. De un tiempo a esta parte, comparto con algunos colegas el temor ante el futuro de un buen número de pupilos que odian pensar, se refugian en lo fácil, rechazan lo extranjero (especialmente si es de color negro)… pero por encima de todo, no leen. Son el caldo de cultivo idóneo para la proliferación del fascismo. Una que sí lee y para colmo Historia, sabe de lo que habla.

  • Pero nada, ni siquiera la desidia del alumnado que este año me ha tocado en suerte podrá empañar la felicidad con la que la profe se levanta tal día como hoy. Nada nublar la alegría de los libros que quedan por leer, ni el reto de los alumnos complicados. Nada vestirá de anodino diario el domingo 23 de abril, porque la profe también ha visto cosas que vosotros no creeríais y sabe que al menos mientras ella transite por este pedacito de universo, la alegría de los libros no se perderá como lágrimas en la lluvia.