De héroes y quijotes

9 04 2013
  • Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro… era José Luis Sampedro, era un quijote. Un lúcido, íntegro, humano Quijote. Me alegra saber que parte de mi muchachada lo conoció a través de 1789, aunque la mayoría llegaron a él a través del 15-M. La economía consiguió lo que no logró su profe. Todo es economía, acostumbro a repetirles, todo. Y Sampedro la explicaba para todos. Sí, es ese señor al que entendíais cuando hablaba con El Follonero.

  • Hoy despedimos a quien se fue con la discreción que acompaña a los sabios, con el altruismo y el compromiso de los quijotes. Hoy la profe, que en días así se torna casi Ágata, se confiesa triste al despedir un referente, pero asume el compromiso de llorar lo menos posible y seguir luchando lo máximo posible. Decimos adiós al humanista, al economista, al literato… pero sobre todo, al Profesor. Esta mañana en la radio, su mujer afirmaba que lo que de verdad preocupaba a José Luis es la educación. Amor y provocación, esa es mi pedagogía, las palabras son suyas, servidora intenta aplicarse el cuento. Fue un indignado, porque sabía que es la dignidad. Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no tiene ningún valor, decía. Por eso, en días como hoy, conviene no olvidar, que la funesta manía de pensar será siempre la que nos salve.